Cuando la confianza pasa a otro nivel
Al separarse Levy miro a su dragón fijamente de una manera muy coqueta y mientras le acariciaba su cabello le dijo: - Creo que no podría estar haciendo nada mejor que esto hoy – el muchacho la miro con picardía, se acercó a su oído y le susurró: - Créeme que yo tampoco Enana, de ahora en adelante este siempre será mi mejor panorama – Él la abrazo con fuerza, con un sentimiento que prácticamente le salía por los poros, se sentía como si expresara sus ganas de no querer dejar ir lo que por tanto tiempo había anhelado con todas sus fuerzas, no querer perderla nunca…era ella, su Enana, la que estaba entre sus brazos, correspondiendo un abrazo con las mismas fuerzas que él lo hacía, sin poder creerlo aun Gajeel la soltó lentamente, divisó su rostro parte por parte, sin encontrar nada que no le gustara, trago saliva y le dijo: - No tienes idea de lo que me pasa solo con pensar que esto es real -, el hada le regalo una dulce sonrisa y con algo de rubor en sus mejillas se acercó a sus labios y le susurro: - y tú no tienes idea de lo que me pasa al tener tus labios tan cerca de los míos – la muchacha soltó una risilla picara y lo beso apasionadamente, provocando que Gajeel se ruborizara en un segundo, por supuesto no dejaría pasar oportunidad que le estaba dando Levy, para él era claramente una invitación al AMOR PURO.
Los besos, cada vez más apasionados entre los magos no cesaban, sus lenguas no descansaban, recorrían cada centímetro de la boca del otro, se entrelazaban, Gajeel sostenía a Levy de la cintura, mientras ella posaba sus brazos en los musculosos hombros del chico y sus manos no paraban de acariciar el cabello negro de su amado dragón, solo paraban para poder respirar, ambos agitados y ruborizados. En un momento la pequeña mujer posó su rostro en uno de los hombros del Dragón Slayer y dijo algo cansada, pero sin ánimos de detenerse: - Tu aroma realmente me encanta, cuando me percato de él me siento en casa – al terminar de articular sus dichos levantó el rostro para entregarle a su amado una bella sonrisa, él no lo soporto más y se abalanzo sobre ella, quedando en una posición algo provocativa, él estaba literalmente sobre Levy, mirándola fijo no titubeó y la beso con más pasión y desenfreno que nunca.
La cosa de a poco fue subiendo de tono, el jugueteo llego a tal punto en algún momento ella detuvo los apasionados besos de Gajeel y preguntó algo ansiosa y nerviosa: "¿Q-que planeas hacer?" a lo que él respondió, acercándose aún más a la maga con una sonrisa de deseo en sus labios: - Espera un poco…y sabrás, confío en que lo disfrutaras tanto como yo Levy -, soltó una pequeña risa, característica de él y la miro esperando una respuesta directa de su pequeña, ella, dejándose llevar por su amado cedió encantada y algo intrigada, y le dijo, con aires muy coquetos y seductores: - Pues entonces…sorpréndeme -.
