Este capítulo participa en el minireto de Abril "Doce meses, una historia" del foro Amor de Tercera Generación.

Sentimientos entre mezclados

II

El encanto de las bromas

Personaje: Fred Weasley

Todos pensaban que al ser hijo de George Weasley tendría que tener el mismo carácter humorístico que él, pero no era así, yo aborrecía las bromas.

Pues verán imagínense crecer en un ambiente donde todo lo que hay a tu alrededor son solo bromas, hace que uno se desencante de las mismas.

Pero todo mis pensamientos cambiaron gracias a James, el fue el que me hizo cambiar mi visión respecto a las bromas y ver lo que había dejado a mi padre fascinado con ellas.

Todo comenzó con mi odio hacia el profesor Stonf, el cual sin importar qué, se la agarraba conmigo. Pero algo que no puede pasar por alto es que el había ofendido hasta el punto de hacer llorar a la única persona que no dejaría hacerle daño y esa era Roxanne. No me importaba que me tratara como una basura a mi pero si lastimaba a alguien de mi familia se las vería conmigo.

Pero no podía hacerle nada al menos que quisiera ser expulsado y aunque a papá no le importará mucho, mamá era capaz de dejarme sin descendencia, y sé que entienden a lo que me refiero. Entonces no podía hacer nada al respecto y eso me desesperaba.

Cierta tarde, unos días después del incidente que había sufrido Roxanne con el profesor descargue mis inquietudes con James, el cual opinaba que no debía de quedarme con los brazos cruzados.

—¿Y que se supone que haga? Sabes que mamá me castraría si le rompo la cara al profesor—recuerdo que le había dicho en ese entonces a James.

—Y lo que hace cualquier alumno—James había puesto una sonrisa en su cara que en ese entonces no sabía lo que significaba—Gastarle una broma—este al ver la cara que había puesto aclaró—Tranquilo yo te ayudaré, además está en tus venas.

Y así comenzamos a planear con James una broma que haría pagar al profesor Stonf. Y gracias a la información que nos dio Hagrid supimos que el profesor poseía sentimientos amorosos hacia McGonagall, y ese fue nuestro punto a favor.

Y llegó el día de la broma, habíamos dejado una carta escrita con la supuesta letra y firma de la directora en su escritorio diciendo que esta estaba enamorada de él. Stonf no dudó al ver la firma de la directora que la carta era verídica por lo que fue corriendo al gran salón y confeso sus sentimientos gritando a vos en cuello y resonando su voz por todo el gran salón comedor. McGonagall había rechazado tajantemente su declaración, pero lo que fue el broche de oro fue el artefacto que habíamos creado, un aparato mágico capaz de decir los pensamientos de las personas y este al posarse sobre la cabeza del profesor comenzó a decir cosas terriblemente vergonzosas.

Ese día aprendí a amar las bromas al ver la risa que está causo a Roxanne y desde ahí forman parte de mi vida pues hacen a la gente que amo sonreír.

Notas de autora: sin Disclaimer son 489 palabras