Fuego, Aire, Agua, Tierra.

Años atrás el Avatar Korra y el Avatar Aang lucharon para mantener el equilibrio y unir a las cuatro naciones dando paso a una nueva era en la que todas están conectadas y comunicadas, unidas pero no en completa armonía.

Después de la muerte del Avatar Korra el Loto Blanco y los gobiernos de Republica Unida y la Nación Tierra emprendieron la búsqueda del nuevo Avatar, reuniendo a un grupo de niños y niñas nacidos después de la muerte de Korra y reclutándolos en Ciudad Republica, a este proyecto se le llamó "Programa Avatar".

Ahora, después de dieciséis años de la muerte de Korra y con una revolución en puerta para Republica Unida, un nuevo avatar saldrá a la luz para lograr la paz y la libertad en todas las Naciones.

Capítulo 1. La revelación.

Los discos volaban alrededor de Demir quien los esquivaba con facilidad y con una sonrisa petulante, burlándose de su oponente agotado- ¿Es todo?- le pregunto cuando el chico hiso una pausa en su ataque.

-No has lanzado ni un golpe- respondió el muchacho sin aliento intentando volver a erguirse para atacar al moreno.

-No lo necesito- afirmo el otro antes de que el siguiente disco rozara su rostro dejándole un ligero rasguño, - bien, si tu insistes- el muchacho levanto ambos brazos y junto con estos cuatro placas de metal que dirigió a los tobillos y muñecas de su oponente, inmovilizándolo mientras forcejeaba para intentar liberarse- ahora tu tampoco estas lanzando ningún golpe- se burló Demir para luego levantarle en el aire de brazos y piernas abiertos, el oponente movió su barbilla para levantar un disco que no floto más de medio metro antes de caer, él sonreía abiertamente. Eso le enseñaría a no volver a meterse con él.

-¡Deja de torturar al chico!- le regaño el entrenador interrumpiendo su diversión desde las orillas del ring.

-Bien- murmuro el muchacho fastidiado, abriendo las placas y dejándolo caer de boca al piso.

-Eres un...- el oponente caído intento levantarse tembloroso hacia él pero el entrenador Yuan lo tomo del brazo para detenerle antes de que iniciara una pelea que seguramente perdería.

-Se acabó la pelea Li- el chico fue lanzado fuera de la arena- será mejor que te revises eso en la enfermería- le recomendó señalando su labio que empezaba a sangrar e inflamarse con un color azulado, Demir se inclinó y saludo como se hacía al final o al inicio de un encuentro, pero Li le ignoro y se dirigió a los edificios de la escuela, atravesando el patio central - Bien hecho chico nuevo- le dijo el entrenador a Demir con el ceño fruncido, pero el muchacho parecía más complacido que nunca, al igual que sus compañeros que reían por lo bajo- parece que necesitaras que alguien te ponga en tu lugar- continuó girándose a la clase, todos los estudiantes se petrificaron instantáneamente e intentaron evitar su mirada para no ser los siguientes en enfrentar al maestro tierra, Demir no los culpaba, había vencido a muchos de ellos en la última semana- ¡Yuna!- llamó señalando a una chica baja que se escondía detrás de sus compañeras- ¡Al frente niña!

-señor...-la chica salió del grupo insegura- recién salí del hospital no creo que sea una buena idea...-explico señalando sus brazos vendados con expresión angustiada, era su primer día en un par de semanas pero Demir sabía muy bien quien era, una maestra fuego, la mejor de la escuela según le habían dicho, pero ahora parecía más frágil de lo que había imaginado, era muy baja y no parecía muy atlética, sin mencionar que tenía vendas en ambos brazos, no parecía una gran amenaza pero más valía no siempre confiar en la primera impresión.

-un guerrero no tiene excusas- le interrumpió el entrenador gordinflón con voz firme- ¡ven aquí niña!- la chica de ojos cobre se adentró resignada a la arena, sin embargo su rostro no reflejaba miedo alguno.

El entrenador Hideo dio un pisotón en la roca convirtiendo la arena en un círculo de tierra suelta, para después salir del mismo y elevarlo metro y medio- este será un combate de estilo libre, sin rayos y sin ocupar el metal del segundo circulo- advirtió el hombre a sus alumnos.

-eso no es estilo libre- se quejó Demir cruzándose de brazos ante la evidente desventaja que el hombre había declarado en su contra.

-salúdense- el hombre ignoró al chico quien rodó sus ojos molesto; ambos jóvenes se pusieron frente a frente e hicieron una reverencia - ¿listos?- los chicos asintieron en posición de pelea- ¡Peleen!

Los chicos de la clase empezaron a gritar tomando bando para apoyar a su favorito, sin duda pensaban que mostrarían un espectáculo único. El maestro tierra no tardo en lanzar su primer golpe, levantando dos rocas y dirigiéndolas a su contrincante quien esquivó ambas con cierta dificultad, pero logró recuperar el equilibrio lanzando una patada en respuesta al ataque, pero poco después una roca más golpeo su hombro y otra más fue a dar a su costado, no sería tan difícil después de todo- ¡Oye!- reclamó Yuna enojada y encogida de dolor por los golpes.

-lo siento- se disculpó Demir repentinamente angustiado- ya no seré tan rudo- el chico no pudo evitar poner algo de burla en su voz.

-pues te arrepentirás de eso- murmuró Yuna con una mirada furiosa y cubierta de polvo, con un giro rápido ella delineo un circulo de llamas con sus pies, el fuego se movía a su alrededor al ritmo de su respiración agitada por la ira- ¡lanza tu golpe chico nuevo!- lo provocó sonriendo.

Demir levanto un par de rocas y los lanzó contra la chica que hizo crecer las llamas en torno a ella con un movimiento de brazos deteniendo sus golpes, era una técnica similar a un pulpo de agua- ¿Eso es legal?- reclamó el chico indignado a su entrenador.

-¡Eso significa estilo libre!- cantó Yuna calmando sus llamas dejando suelo quemado a su alrededor, esa era su oportunidad, el chico aprovecho su distracción para mover la tierra bajo los pies de su contrincante y hacerla perder el equilibrio para después levantar el polvo y dirigirlo al rostro de la chica quien se talló los ojos maldiciendo en voz baja.

Demir estaba listo para dar el golpe final levantando una pared de tierra para lanzar a la muchacha fuera del ring, pero ella salto desesperada, logrando caer con firmeza unos centímetros a la derecha, dejando salir un rugido junto con su Aliento de Dragón hacia su rival desprevenido y dejándolo sin tiempo para defenderse, las lágrimas hacían la visión de la chica borrosa, Demir espero que eso y la pared a su lado ocultara su jugada desesperada y se mantuvo firme hasta que las llamas se detuvieron, la muchacha se acercó asustada a su compañero tirado de rodillas- ¡Lo siento!- dijo la chica arrepentida, estaba segura de que ese ataque pudo haberlo matado pero al verlo se daría cuenta de que él estaba intacto- ¿estás bien?- le preguntó la chica ayudándolo a levantarse, el corazón del maestro tierra dio un salto sobre su pecho, ella sabía.

-No te preocupes- él esbozó una sonrisa nerviosa- estoy bien- aseguró dando un par de pasos hacia atrás con una expresión que rebelaba un poco de su temor, la chica lo miraba confundida.

-¡YUNA!- ladró el entrenador bajando el ring al nivel del suelo con un tumbo que levanto una nube de polvo- ¡¿Cuál es tu problema niña?! ¡Sabes que el uso del Aliento de Dragón es en contra de las reglas!

-usted no lo menciono antes de la pelea- alego la maestra fuego intentando defenderse, el entrenador la miró enojado y colorado.

-¡Pero lo sabes muy bien! ¡Irás con la directora Darani ahora mismo niña!- el chico podía sentir su enojo bajo sus pies- ¡Y tu iras a la enfermería!- le ordenó a Demir señalándolo con sus gruesos dedos.

-Pero... estoy bien- reclamó el chico señalándose de arriba abajo- no me quemo ni un pelo- insistió tratando de evitar que el escandalo continuara, el hombre lo miro dudoso.

-Entonces irás con Yuna y le dirás lo que paso a la directora- la chica trato de decir algo más en su defensa- ¡AHORA!- gritó el entrenador haciendo que la tierra se estremeciera hasta donde se encontraban sus otros compañeros, ambos chicos asintieron y se retiraron rápidamente, antes de que Hideo en persona intentara llevarlos a rastras.

En la pequeña antesala de la dirección una secretaria trabajaba apurada ojeando papeles y escribiendo en su computador al mismo tiempo, Demir se aclaró la garganta antes de entrar para anunciar su presencia- ¿En qué puedo ayudarles?- preguntó la joven mujer sin alejar la vista de su trabajo.

Yuna y su compañero le saludaron con una ligera reverencia- queremos ver a la directora- indicó la muchacha, la mujer los miró apurada "¿Ahora?" gritaba con sus ojos- nos envía el entrenador Hideo- explicó la maestra fuego torciendo sus labios como gesto de inconformidad.

-Bien...- respondió la secretaria presintiendo de que se trataba- ella está muy ocupada ahora- se levantó de su escritorio, acomodó sus lentes en el puente de su nariz y se dirigió a la puerta detrás de ella- pero le diré que están aquí, siéntense- recomendó señalando el sofá antes de entrar a la dirección.

Ambos se sentaron en silencio, intentando distraerse recorriendo cada rincón de la habitación con la mirada, Demir tronaba sus nudillos nervioso. Ella lo había visto ¿Lo sabía? No, pensaría que estaba loca, no podía permitir que ella supiera, que nadie supiera...

-perdón- repitió la muchacha apenada, en un obvio intento de romper el silencio- perdí el control por un momento, yo no... Quería lastimarte.

-no lo hiciste- el chico seguía recorriendo el lugar con la mirada, aparentando desinterés- no te preocupes- dijo cortando la conversación y removiéndose en su asiento para darle la espalda.

-fue muy impresionante- observó la chica intentándolo hacer hablar.

-¿De qué hablas?- el chico intento seguir ignorándola. Si, esa era la mejor opción, eso es lo que siempre había hecho, lo que siempre funcionaba.

-como detuviste el ataque- continuó la chica con tranquilidad- solo un maestro fuego pudo haber detenido eso...

-no- el chico abrió sus ojos de par en par, invadido de miedo- tú lo detuviste- se giró para verla a los ojos- tu solo querías asustarme ¿No?- preguntó el chico con voz fría y amenazante- ¿No es así?- Yuna lo veía dudosa y confundida pero asintió justo antes de que la puerta de la dirección se abriera de nuevo.

-pueden pasar- avisó la secretaria mientras seguía leyendo sus papeles y manteniendo la puerta abierta con sus zapatos para que los alumnos entraran.

La oficina de la directora de la Academia Kyoshi (como gran parte de esta) estaba cubierta de enredaderas y flores, con paredes abiertas para regular la luz con tierra control- buenos días chicos- les saludo la directora, los estudiantes saludaron con una reverencia- tomen asiento- los chicos obedecieron sentándose en el taburete frente a su escritorio- Yuna y Demir- la maestra sonrió- veo que ya se conocen- pero eso no evitaría que la maestra los presentara formalmente como le encantaba hacer para presumir a sus mejores discípulos, como había hecho toda la semana con el nuevo maestro tierra- Demir, Yuna es una de las mejores estudiantes de fuego control y también es muy hábil adaptando movimientos de otros elementos al suyo- explicó al chico- sus compañeros la apodaron "el avatar de fuego".

-Es solo un apodo- afirmó la chica bajando la vista avergonzada mientras presionaba sus heridas.

-Yuna, Demir es un maestro metal y tierra sumamente talentoso, estudió en la Academia Beifong de Ciudad Republica- afirmó con orgullo- pero creo que eso ya lo saben, de otra manera Hideo no los hubiera enviado- su sonrisa se desvaneció de sus labios y los miro exigiendo una explicación

-Es mi culpa- confesó la chica saltando en su asiento- me asusté y use mi Aliento de Dragón contra Demir y...

-Pero estoy bien- interrumpió su compañero antes de que los lanzara a ambos a la expulsión- solo quería asustarme y supongo que me lo merecía por que la molesté durante todo el encuentro, además ella se disculpó inmediatamente.

-¿entonces... todo en orden?- preguntó la directora con una mirada precaria, ambos jóvenes asintieron mirándose mutuamente- pues, me alegra que puedan resolver esto por ustedes mismos, no sé por qué Hideo los envió en un día tan ocupado entonces- tomó su celular del escritorio y empezó a ojearlo- pero ya que están aquí supongo que pueden ayudarme con algo para el evento de la mañana- dijo con expresión más animada pero sin despegar la mirada de la pantalla, el muchacho suspiró de alivio en sus adentros- Demir, necesito ayudes a Tho con el sistema de la Nación del Fuego y Yuna- se giró hacia la chica con una mirada suplicante- necesito que enciendas el símbolo mañana, tus compañeros te explicarán todo lo que debes hacer en la revelación- sonrió con sus ojos verdes brillantes por la emoción- es increíble, después de dieciséis años, finalmente conoceremos al Avatar Tierra.

La idea de la directora era hacer un pequeño show antes de la presentación del Avatar, representar los cuatro elementos y mantener los símbolos durante la transmisión desde Ciudad Republica la mañana siguiente - Entonces encenderemos la bomba y el gas viajara por los tubos saliendo de las perforaciones y alimentara al fuego manteniéndolo encendido durante toda la...

-transmisión- completaron los jóvenes maestros aburridos ante la larga explicación de su compañero.

-lo sabemos Tho, así funcionan las estufas- insistió Yuna.

-además ya lo repetiste unas tres veces- se quejó Demir frotando su frente con sus manos- solo dámelo- el chico se levantó del suelo solo lo suficiente para arrebatar el aparato a su compañero- tengo que darle forma HOY.

-¡uhg!- gruñó el chico enojado- ustedes maestros no aprecian el poder de la ciencia- se dio la vuelta y maldijo mientras volvía a los edificios de la escuela pateando un pequeño guijarro atreves del patio central.

-¿Qué quieres que le haga?- preguntó el maestro metal mientras su compañera se sentaba a su lado y le entregaba un papel arrugado con la silueta de una flama en respuesta, el muchacho asintió y puso manos a la obra en tubo del artefacto.

-¿Debería agradecerte por salvarme de la expulsión?- curioseó Yuna con expresión preocupada y confundida, sabía lo que había visto y necesitaba respuestas pero considerando la actitud de Demir ser directa no era una opción.

-no- el chico siguió con su trabajo sin darle la menor importancia- solo no vuelvas a hacerlo.

-¿Por qué lo hiciste?- insistió ella ignorando su respuesta.

-no importa- la cortó alzando la voz molesto, su compañera intentó ignorarlo en silencio pero Demir podía ver su expresión apenada de reojo- lo siento- se disculpó con un suspiro- no quise ser grosero, solo- hizo una pausa pensando en cómo convencerla de olvidar el asunto- no hay que hablar de eso ¿Si?- la chica asintió sin la más mínima intención de hacer caso- bien, ahora iré a practicar lo que voy a hacer mañana- se despidió entregándole el artefacto para luego salir corriendo al otro lado de la arena.

La muchacha bufó a sus espaldas- ese tipo es tan raro- se quejó consigo misma.

-¿Hablas del chico nuevo?- le preguntó una voz burlona detrás de ella, la joven se estremeció por la sorpresa- no te asustes Yuna, solo soy yo- le aseguró la chica detrás de ella sonriente, saltando sobre sus hombros y aterrizando suavemente frente a ella con una ligera ráfaga de aire- es bueno tenerte de vuelta.

-gracias Kimi- respondió ella posando una mano en su hombro con una sonrisa- Alto ¿Qué decías de Demir?

-si Kimi también me da gusto verte- dijo en una voz aguda intentando imitar a su amiga y terminando con un suspiro- nada, solo que... incluso para ser nuevo ese tipo es... demasiado solitario.

-¿Y...?- inquirió su amiga intentando descubrir algo más.

-Y... nada- afirmó Kimi en respuesta- yo creo que es así como se hace el interesante y gustarle a las chicas-Yuna seguía sin despegar la mirada del maestro tierra, como si solo mirarlo le fuera a dar respuestas- y supongo que está funcionando...

-no- le cortó su amiga volviendo a la realidad- es solo que... algo extraño pasó en nuestro encuentro.

-¿Peleaste con él?- la chica la miró asombrada con sus ojos grises- Ganaste... ¿Cierto?

-si...- Yuna dudó- en realidad no, pero eso no es el punto, pude haberlo matado con el Aliento de Dragon y...

-¿Usaste Aliento de Dragón?- le interrumpió la maestra aire escandalizada.

-¡Eso no importa!- la chica bufó exasperada- ¿Me dejarías hablar?

-lo siento- se disculpó la chica rodando los ojos- continua.

-no me creerás- Yuna se encogió de hombros dudosa- pensaras que estoy loca- incluso ella pensaba eso de sí misma, se levantó e intento darse la vuelta para evitar el asunto.

-¡No!- su amiga la detuvo con una ráfaga de viento- ¡AHORA DEBES DECIRME!- exclamo intrigada.

-no sé- dudó la maestra fuego intentando encontrar las palabras correctas- no le pasó nada, no levantó nada... solo un maestro fuego pudo haber desviado un ataque así-murmuró la chica para evitar que la escucharan del otro lado del patio.

-¿Qué insinúas?- preguntó su amiga con una sonrisa burlona e incrédula- ¿Qué hizo fuego control?

-¿Si? No- levantó la mirada al cielo confundida y algo apenada- te digo que no lo sé.

-eso no es posible- insistió Kimi cruzándose de brazos.

-ya lo sé- puso una mano en su frente, frustrada- olvídalo- le pidió a su amiga algo ruborizada por la vergüenza- tal vez... no sé, tenía la vista nublada, él levanto una pared o en verdad no lo alcanzaron las llamas- se encogió de hombros- tal vez no fue nada.

-mira Yuna- empezó su amiga intentando reconfortarla- yo quiero creerte, pero incluso tu sabes que es... imposible.

-si, bueno...- ella hizo una pausa para pensar como la convencería de que dejaría la idea en paz- ya no importa, solo no hablemos de eso.

-bien- respondió su amiga no muy convencida y con las cejas arqueadas- entonces... hablemos de que tienes que practicar con nosotros para el espectáculo de mañana- puso una mano en la espalda de su amiga y la guio con el resto del grupo preparándose para el show, una chica preparaba un cono de tela con aros de madera- ¿Ves esto?- le preguntó Kimi a su amiga levantando uno de los artefactos- están pintados con pintura fosforescente y sostenidos por aros, para mantenerlos durante la transmisión en el auditorio- la chica lo lanzó sobre ella y empezó a controlar el aire logrando que la tela bailara a su alrededor.

-lindo ¿Fue tu idea?- le preguntó su compañera levantando una mano para acariciar la tela que volaba frente a ella.

-obviamente- Kimi sonrió orgullosa, enrolló la tela creando un caracol con ella y acomodándola en una base de alambres donde también colocaría los otros que crearían el símbolo de los nómadas aire- y así es como haces lucir el aire-control en la obscuridad.

-¿Y cómo harán el agua?- preguntó la maestra fuego con curiosidad.

-ah, tu sabes, una base con luces, hielo, como en las bodas- respondió la maestra aire desinteresada.

-bueno, no todos tenemos un elemento extravagante que brilla en la obscuridad- reclamo el joven maestro agua encargado de su elemento.

-bueno... no todos podemos convertir nuestro elemento en un sólido Ryu- reclamó la maestra aire.

-y el fuego no es extravagante- Yuna lo miraba divertida por el comentario- es solo fuego.

-tu sabes a que me refiero Yuna- afirmó el chico señalándola ligeramente molesto, su honor se centraba en el respeto a su "creatividad de artista"- ¿Tu qué harás?

-¿Fuego-control?- la voz de Yuna tenía un tono de sarcasmo natural, su compañero la miró sin ánimos para tomar su broma- yo siempre tengo un truco- continuó con una sonrisa abrió sus pies a la altura de los hombros- es lo único que podía hacer hace una semana- se alejó un poco de sus compañeros quienes la veían expectantes y miró concentrada hacia el vacío, junto sus manos e hizo un movimiento entrecortado, abriendo sus palmas, por medio segundo no pasó nada pero luego a casi dos metros de ella apareció una llamarada mediana en la dirección hacia donde la había enviado, el resto del grupo la miraba con una combinación de asombro y confusión, incluso Demir quien había permanecido callado y desinteresado en su plática había puesto su atención en aquel movimiento- ¿Y bien?

-¿Cómo rayos hiciste eso?- preguntó el maestro tierra extrañado.

-es algo parecido a la combustión- explicó la chica- es como lanzar un rayo o una chispa de energía concentrada que después se expande creando la flama al debilitarse, si no fuera por el Sol probablemente lo habrían visto.

-eres tan rara- aseguró Ryu asombrado.

-tomare eso como un cumplido- respondió Yuna con una sonrisa orgullosa.

Al poco rato todo el grupo estaba practicando activamente sus movimientos y mejorando sus artefactos para el show del día siguiente, coordinándose en equipo para la práctica, los lienzos de Kimi volaban alrededor de todo el patio, Demir levantaba y daba forma a los guijarros que sacaba del patio haciéndolos rebotar con el suelo de forma espectacular, el agua de Ryu se congeló infinidad de veces mientras el intentaba encontrar su forma preferida para esta, las flamas de Yuna se hacían más grandes al exagerar sus movimientos o se esparcían a mayor distancia de ella, en medio del patio el Entrenador junto con un grupo de maestros tierra empezaban a levantar las paredes y gradas para el auditorio, cada rincón de la escuela estaba lleno de vida y muchos sonreían sin razón aparente, al igual que en todo el mundo, todos esperaban la revelación del Avatar con anhelo y emoción.

La mañana siguiente era fría y gris, pero todos parecían más despiertos que nunca, todos los estudiantes de todas las edades se arremolinaban en la entrada del auditorio, con un murmullo estridente de las especulaciones sobre el nuevo Avatar ¿Sería un chico o una chica? ¿De dónde vendría? ¿Cómo luciría? Demir miraba las gradas aun vacías desde el escenario, algo empezaba a crecer dentro de él, aunque no sabía muy bien de que se trataba ¿Miedo? ¿Enojo? Vergüenza...- sonríe aguafiestas- dijo una voz detrás de él- hoy es un día único.

-estoy sonriendo- respondió el moreno fingiendo una sonrisa.

-bien- ella intentó ahogar una carcajada- eres tan extraño.

-bueno, supongo que los dos lo somos- se defendió el chico con una risa- nadie normal hace fuego control a distancia.

-supongo que si- Yuna avanzo para quedar a su lado- no eres tan malo como decían... o parecías.

-eso es casi un cumplido- el chico lanzó una carcajada al aire.

-fuiste bastante... bravucón con Li- aclaró la maestra fuego.

-ah, eso- el muchacho paso una mano por su cabello negro- se lo merecía de todos modos- su compañera asintió con una sonrisa.

-¡Chicos!- los llamó Darani entrando al auditorio con su extravagante túnica verde- a sus posiciones, el público está a punto de entrar- les ordeno señalando la parte trasera de la pantalla gigante que acaparaba todo el escenario, los jóvenes obedecieron y volvieron con sus compañeros quienes los esperaban mientras jugueteaban con sus elementos- ¡es hora del show!- dijo la mujer emocionada- ya conocen la señal, suerte muchachos- sin una palabra más se despidió de ellos y pasó al frente del escenario. Las gradas se llenaban rápidamente, chicos de todas las edades, algunos maestros e "invitados especiales" como los había llamado la directora.

-¿Quiénes son?- preguntó Demir algo angustiado mientras veía por un costado de la pantalla.

-ni idea- respondió su compañera levantando los hombros- ¿Representantes de Ciudad Republica o algo?

-tal vez- coincidió el chico volviendo a su asiento.

-parecen agentes encubiertos- se burló Kimi señalando sus lentes obscuros y audífonos de manos libres.

-¿Qué te pasa Demir?- el maestro agua se fijó en su compañero que empezaba a palidecer-¿Vienen por ti?- el muchacho negó con la cabeza y forzó una sonrisa en respuesta a la carcajada de sus compañeros, todo se estaba volviendo más difícil.

El murmullo de las voces al otro lado del escenario se hacía cada vez más consistente y se disipó rápidamente cuando las luces ámbar que mantenían el lugar iluminado se apagaron- es hora- murmuró Yuna levantándose de su silla, seguida por Kimi, Ryu y terminando con el maestro metal, todos vestidos de negro para mimetizarse con la obscuridad. Al otro lado solo se apreciaba la completa obscuridad y el único sonido eran los repentinos suspiros del público.

-Fuego- se escuchó una voz en el escenario, las palabras escritas en la pantalla y las llamas que aparecían del costado del escenario junto con la maestra que las creaba, haciendo curvas y arcos alrededor del teatro mientras Yuna daba patadas, golpes y piruetas, una vez del otro lado una delgada y casi imperceptible línea se difuminó en llamas para encender el símbolo a las orillas del escenario que refulgió brillante en la obscuridad.

-Aire- tres gusanos de tela brillante flotaban alrededor del lugar junto con la ligera brisa que las movía, pasando sobre los espectadores que alzaban sus manos intentando alcanzarlas y finalmente reuniéndolas en el escenario para acomodarlos y formar los tres caracoles simbólicos del elemento.

-Agua- un borbollón de agua brillante se movió con ligereza alrededor del escenario, separándose en ondas y olas para luego aterrizar sobre una placa brillante y tomar la forma de una ola con el impacto y congelarse en escena.

-Tierra- un murmullo de emoción se espacio entre la multitud mientras decenas de cristales verdes y brillantes salían del suelo del escenario y estallaban en polvo en todo el teatro y finalmente uno más grande salía al escenario frente al maestro que le controlaba rompiéndose y tomando forma a cada golpe que daba y terminando en el símbolo de la Nación Tierra- solo el Avatar puede controlar los cuatro elementos y traer equilibrio al mundo.

Un aplauso ensordecedor invadió el auditorio y un reflector se encendió para mostrar a los jóvenes maestros, merecedores del mismo, que agradecían al público con reverencias. Un par de minutos después Darani subió al podio posicionado al costado del escenario- ¡Nuestro equipo Avatar! ¡Señoras y señores!- exclamo la mujer con una sonrisa orgullosa y sin detener sus aplausos, para luego indicarles a los muchachos que bajaran a sus lugares junto con el público, los jóvenes obedecieron y tomaron los asientos de la primera fila para la transmisión- es un gusto que todos ustedes estén con nosotros en un día tan importante y memorable como lo es hoy, porque hoy es un día que trascenderá a la historia y que recordaremos toda nuestra vida ¡Hoy es el día del Avatar!- hizo una pausa para los aplausos y vítores que resonaban en el lugar- el Avatar que hará de nuestro mundo un lugar mejor y nos unirá a todos. ¡La historia cambiara! ¡Justo aquí! ¡Justo ahora!- el proyector se encendió y la transmisión desde Ciudad Republica inicio en sincronía perfecta, mostrando los paisajes de Republica Unida.

Demir sintió una punzada en su pecho -¿Qué clase de Avatar eres?- le susurró una voz en la oscuridad, el muchacho miró a su lado pero solo encontró a Yuna quien miraba fascinada el video, el chico volvió su vista al frente intentando concentrarse en la transmisión.

-... después de varios meses el Programa Avatar pudo iniciarse para así facilitar la búsqueda del nuevo portador de Raava, cientos de niños y niñas fueron registrados a lo largo y ancho de R.U. y la Nación Tierra, pero solo uno de ellos era el elegido- las imágenes de los niños entrenando, estudiando y creciendo en las instalaciones del programa se reproducían en la pantalla.

-¿Quién es el Avatar?- preguntaba una profesora con una cámara casera en el video, una decena de niños de unos seis años saltaban alegres afirmando que eran el Avatar, un niño pequeño del publico les imito robándole una sonrisa a los espectadores.

-Hace un año, el Avatar fue descubierto entre todos estos talentosos chicos- un niño pequeño de cabello castaño rojizo y ojos verde pálido le ayudaba a un compañero a levantarse después de una carrera por el patio, Demir sintió como su sangre se le congelaba y sus ojos se abrían de par en par, él era el pequeño en el suelo, otra escena los mostró juntos de nuevo mientras compartían una caja de lápices de color, por un momento el chico sintió que una cámara le caería encima, pero la imagen volvió a cambiar mostrando al mismo chico años después en un entrenamiento de tierra control.

-Nikko- murmuró Demir atónito y pálido, el último corto lo mostraba, ya con quince años, en otro entrenamiento de tierra control hasta que una llama fue lanzada con una de sus patadas.

-¡Puedo hacer fuego control!- exclamó el chico con expresión impactada- ¡Puedo hacer Fuego control!- repitió dando saltos de alegría- ¿Viste eso?- una chica cruzó la pantalla para abrazarlo y festejar con él, Demir podía sentir como sus manos temblaban en su regazo.

-fingiendo- escucho de nuevo la voz detrás de él, esta vez el muchacho intento resistirse a voltear, su mirada estaba fija en el chico que salía para hablar en el pódium de la Presidencia en Ciudad República, sonriente.

-Yo soy Nikko- se presentó inclinándose hacia el micrófono- estoy por cumplir dieciséis años y soy el Avatar- un estruendo ensordecedor de aplausos y vítores llenaron el teatro- nací y crecí en Ciudad Republica, el Programa Avatar y sus integrantes han sido mi hogar y mi familia desde siempre, protegiéndome y acompañándome hasta el día de hoy- la mente de Demir ardía en confusión, había tratado de mentalizarse para ese día, pero la desesperación lo ahogaba- hoy, me presento formalmente como el Avatar ante el mundo y hoy empezaré a ejercer mi papel como tal.

-mintiendo- insistió la voz en la cabeza de Demir, haciendo que las punzadas en su pecho lo hicieran doblarse hacia enfrente- escondiéndote- el muchacho tomó una bocanada de aire tratando de recuperarse, pero el dolor era cada vez más intenso, se levantó y se dirigió a la puerta, todo a su alrededor era borroso y la luz del exterior lo hiso cubrirse los ojos y caer sentado contra las paredes de la dirección.

-cállate- pidió el chico entre gemidos, intentando recuperarse- ¡cállate!- repitió con más fuerza, el dolor empezaba a desaparecer pero su sangre seguía hirviendo por su propio miedo y preocupación.

-¿estás bien?- le preguntó Yuna inclinándose hacia él- ¿Te sientes mal? Te ves...- asustado, esa era la palabra que ambos tenían en mente, pero ella no se atrevió a decirla.

-estoy bien- Demir se cubrió con sus manos para evitar que la chica viera sus ojos llorosos- solo estoy un poco mareado.

-bien...- respondió la chica irguiéndose insegura- ¿Seguro que no necesitas nada?

-no, gracias- insistió el muchacho poniéndose de pie y mirando a su alrededor- si quieres vuelve- vio como los ojos de un hombre lo miraban desde el marco de la entrada- yo tengo que volver a casa- el chico salió corriendo atreves del patio, atravesando las puertas cerradas sin candado, la calle desierta- ¿Me estoy volviendo loco?- se preguntó a si mismo después de girar la esquina, recargándose rendido en una pared- ¿Qué voy a hacer?- preguntó al aire pensando en la voz que se burlaba de él- Korra... ayúdame.