Disclaimer: Naruto pertenece a Masashi Kishimoto.
"Just like Heroin" pertenece a VanityWantsYou.
¿Otro capítulo en menos de un día? Si que soy rápida. Aunque las traducciones me llevan de 6 a 10 horas, disfruto mucho haciéndolas. Así que espero que disfruten tanto leer como yo el traducir n_n
Tanto la traducción de éste capítulo como de la historia entera, van exclusivamente dedicadas a mis dos amigas Vale y Dani. Quienes, de no ser por ellas, nunca hubiese pensado en traducir ésta historia. ¡Gracias por existir, negros! ¡Sempai trucho los ama!
Muchas gracias a KazahayaG por ser el único review hasta la fecha XD
Just like Heroin porVanityWantsYou
Capítulo 2 – "El actor y el cajero"
La alarma del reloj ubicado encima del pequeño vestidor, fue apagada. El fuerte pitido causando al bulto en las sábanas de doble plaza, retorcerse en la cama. La tela se movió un poco, hasta que un brazo bronceado salió debajo de ellas, un puño aplastando el dispositivo electrónico, apagándolo con éxito. Un gemido resonó en la habitación, seguido de un chillido y una risa silenciada.
Las sábanas fueron recogidas para revelar un rubio mareado, su cabello enredado y sus ojos azules sosteniendo confusión, ¿Pero qué…? Miró alrededor de su habitación, para luego salir de la cama, frotando sus ojos. "Silo, hora de levantarse." Exclamó entre bostezos.
Otra figura se retorció bajo las sábanas, una greña de cabello negro saliendo por debajo del material blanco. Silo sonrió ampliamente y se sentó, sosteniendo su nuevo conejito. "¡Ya sé como voy a llamarla, Chichihue!" dijo el niño emocionado.
Naruto observó al conejo blanco, su naricita rosa moviéndose adorablemente, ojos grandes y redondos mirándolo fijo. Arrugó su nariz. "¿Acaso durmió anoche con nosotros, en la cama? Así que eso era aquel sonido…
Silo asintió infantilmente. "Creí que se sentiría sola si la hubiésemos puesto en la caja toda la noche."
"Silo… se supone que los pequeños conejitos estén en su caja toda la noche" Naruto exhaló. "Como sea, ahora solo ponla allí así puedo prepararte para la escuela"
"¡Hai!" Ubicando a su conejita en la caja, se despidió de ella. "¡Adiós, Kohi!"
"¿La nombraste así por el café(1)?" Preguntó Naruto de forma cansada, sus pies siendo arrastrados por la alfombra, mientras que Silo con sus pijamas de Harry Potter, lo observaba.
"¡Sip! Ah, Chichihue, ¿Puedo comer huevos revueltos para el desayuno? ¿Y tostadas, también?"
"Claro, solo ve a recoger algo de ropa del armario." Naruto frotó sus ojos, y se dirigió a la cocina, sacando huevos y manteca de la nevera.
Tironeando de sus jeans y de su campera amarilla y blanca, Silo corrió hacia el clóset de la sala para recoger sus guantes rojos y sus zapatillas. "¿Chichihue?"
"¿Hm?" El rubio comenzó a cocinar, su somnolencia finalmente desapareciendo.
"Em, bueno… en la escuela, están haciendo algo donde las madres llevan a sus hijos al trabajo y…"
Naruto se volteó y miró con tristeza a su hijo. "Silo…"
"Y como mamá ya no está… ¿Crees que podrías llevarme tú al trabajo?" El niño se veía tan esperanzado. No quería, con desesperación, ser excluido.
Rápidamente apagando la hornalla y colocando los huevos en un plato, Naruto se dirigió a su niño. Se arrodilló y lo empujó contra su pecho. "Me encantaría que vinieras conmigo… pero no sería lo mismo, ¿Sabes? No te preocupes. Algún día, tendrás otra mami que te ame tanto como yo." Se separó y expandió sus brazos tanto como pudo. "Y le encantará llevarte al trabajo y mostrarte todos sus compañeros." Sonrió.
Silo también echó una sonrisa. "De veras quiero una mamá que me ame…"
Sonriendo con tristeza, Naruto desordenó su cabello con dulzura. "Ya vendrá, lo prometo"
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"Ohayo" Saludó Sai a sus compañeros de trabajo con una sonrisa falsa.
"¡Buenos días, Sai!" dijo Sakura alegremente, emparejando su uniforme. Luego escuchó a las puertas de la entrada del centro de comidas, abrirse, y saludó con su mano al trabajador que entraba. "¡Naruto!" llamó.
El rubio llevaba unos holgados pantalones de ejército, y una simple remera blanca y ajustada, el cinturón lleno de tachas. Sobre su hombro, (como siempre) estaba su uniforme de Wal-Mart. Naruto sonrió y recogió un paquete de M&M en su camino a encontrarse con sus compañeros. "Chicos, llegaron bastante temprano hoy" abrió el paquete y se llevó unos cuantos confites a la boca.
Hinata se ruborizó "T-Tengo una sesión con mi terapeuta a la tarde… así que estoy c-compensando esas horas ahora" Repentinamente, su expresión se apagó, sus ojos pálidos ojeando el suelo. Jugueteó con el final de su uniforme y mordió su labio con nervios.
Naruto exhaló, Pobre Hinata… La chica estaba siempre nerviosa y tímida. Básicamente, causa del abuso mental que tuvo cuando era pequeña. Su padre le gritaba constantemente, diciéndole que debería ser más como su primo, Neji… Naruto no sabía realmente que le había sucedido a ese estúpido niño, pero lo que sí sabía, era que ahora Hinata tenía que ver a un psicólogo dos veces a la semana, para poder recuperarse.
Lee palmeó a la chica en el hombro, causando en ésta última, un salto. "¡No te preocupes, Hinata-san! ¡Superarás tus problemas en tan poco tiempo que ni te darás cuenta! ¡Tu hermosa juventud ayudará a que suceda rápidamente!"
La chica de cabello azul sonrió débilmente y se ruborizó. "A-Arigato, Lee-kun…"
"Oigan, niñitos" Jiraiya los saludó mientras se acercaba, sus grandes manos en los bolsillos. "No puedo creer que los cinco estén aquí" Sonaba sorprendido. "Ehm… ¿Por qué?"
"T-Terapia…" murmuró Hinata, el flequillo cubriéndole sus ojos.
"¡Mi juventud me ha despertado y los hermosos pájaros fuera de la ventana, dijeron que vaya temprano al trabajo!" Lee sonrió salvajemente. "¡Así que aquí estoy!"
Sakura miró a Lee e hizo una mueca, antes de voltearse hacia su jefe con una sonrisa. "¿Sabes de esa película romántica nueva que saldrá hoy? Bueno, estoy aquí porque quería comprar el DVD antes de que lo pusieran en las tiendas."
Jiraiya parpadeó, Que chica tan adorable…
Sai dio un golpecito a una pelusa de sus pantalones. "No tengo ninguna razón"
Naruto sonrió tímidamente y frotó su cuello. "Ah, bueno… Necesito trabajar horas extra para poder conseguir más dinero… Ya saben, tengo que comprarle a Silo ropa cálida antes del invierno…"
"Awww, pobre Silo" Sakura dio un pequeño aplauso. "¡Yo ayudaré a pagar por algunas de las ropas, Naruto!"
Naruto sonrió agradecido. "Gracias, Sakura."
"Bueno… ya que están aquí, ¿Por qué no se ponen a trabajar? Y Gaki(2), voy a descontar el dinero de esos M&M de tu cheque de paga." Gruñó Jiraiya.
"¡E- Ero-sannin!" lloró el rubio.
xXxXx
Alrededor de un año atrás, Naruto y sus amigos habían querido ser parte de un programa de transferencia de estudiantes, todos ellos siendo transferidos a Maryland para estudiar inglés y mientras tanto, hacían sus cursos de japonés online. Todos ellos necesitaban trabajos a fin de sostener una vida de adolescente normal en Estados Unidos, así que se postularon en Wal-Mart. Con suerte, había suficientes vacantes para todos. Sakura, trabajando en Subway; Sai, en la parte de electrónica; Lee, en la parte de atrás trayendo la mercadería; Hinata, en la tienda de fiambres y Naruto, en la caja registradora.
Como te habrás dado cuenta, dejar que todos ellos trabajasen juntos, no era una muy buena idea a favor de Jiraiya…
"¡Devuélvemelo!" Chilló Sakura, embistiendo a Naruto y hundiendo sus uñas verdes en su brazo. Cuando el rubio aun no soltaba su artículo preciado, mordió su hombro, haciéndolo gritar y arrojar el DVD. Recogiéndolo, se retiró de él y lo fulminó con la mirada.
"¡M- Me mordiste!" Dijo Naruto, incrédulo. "¡Tú, puta lunática!"
Sai, se encontraba sentado detrás del mostrador, hojeando una revista que brillaba con hombres en cortos pantalones de cuero. Miró a Naruto para verlo frotar su hombro ahora dolorido. "Naruto-san, Sakura-san… ¿Podrían por favor volver a sus lugares de trabajo?" Preguntó con indiferencia. "Están asustando a mis clientes."
"Claro." Gruñó Naruto antes de robarle el DVD a Sakura y salir corriendo con él.
"¡Naruto!" Gritó la chica de cabello rosa, siguiendo al rubio. "¡Devuélvelo! ¡Gasté dinero en eso!"
"Pft, si, veinte dólares." Revoleó los ojos. "¡Qué caro!" Observó la portada del DVD mientras seguía corriendo, yendo a las islas de juguetes. Protagonizada por Kitani Shiro y Uchiha Sasuke… Se detuvo abruptamente, Espera… ¿No es ese…? No pudo finalizar su hilo de pensamientos cuando un juguete de un Avatar (Príncipe Zuko para ser precisos) fue arrojado a su cabeza.
"¡Voy a capturar al Avatar!" Exclamó el pequeño juguete.
Sakura fulminó con la mirada a su amigo y sostuvo su mano. "Dámelo antes de que te golpee con el paraguas de Aang" Siseó.
Naruto frotó la parte de atrás de su cabeza y le entregó la película. "Creo que me rompiste algo…" Gimió.
"El karma es una perra." La chica abrazó el DVD contra su pecho y se retiró.
"¿E-Estás bien…?" Preguntó Hinata escondida entre en un rincón del mostrador. Se ruborizó de una manera tierna. "No te lastimó… ¿Cierto?"
"Nah, creo que estoy bien." Naruto le sonrió a la chica, olvidándose por completo los nombres del DVD. "Oi, Hinata, ¿Cómo es que no estas en la fiambrería?"
"B-Bueno…" Colocó sus dedos índice juntos, tímidamente. "No hay mucho trabajo… y-y Katie-san… ella dijo que podía retirarme y ayudar a Lee a ordenar los juguetes…"
"Ah, bueno, debería volver a mi caja registradora. Apuesto a que hay clientes enfadados en fila, ya que mi caja aun está cerrada." Revoleó los ojos y le sonrió a la ruborizada chica. "¡Te veré por ahí luego Hinata!" La saludó y corrió, cruzando por la sección de ropa y apareciendo cerca de las cajas registradoras.
"¡Caja doce: está abierta!" Llamó, arrojando el pequeño cartel de 'cerrada' debajo del mostrador al lado del bote de basura. Luego sonrió cuando una señora mayor colocó sus dos artículos en el mostrador, sus manos temblorosas. "¡Buenas tardes, señora!" hizo sonar los artículos con una gran sonrisa. "Serían $8.36"
La mujer buscó a través de su pequeño monedero, las gafas haciendo que sus ojos marrones parecieran enormes. Naruto exhaló al darse cuenta de que esto tomaría un rato. Tipiando sus dedos en el teclado de su computadora de trabajo, comenzó a silbar una melodía hasta que finalmente, la mujer le entregó el dinero. "Gracias" Inclinó su cabeza y contó el dinero, para luego colocarlo en la caja registradora.
Las horas que siguieron fueron llenadas con nada excepto gente aburrida. Hubo un hombre mayor ocasional, quién sintió que debía compartir los eventos de toda su vida con el rubio. Pero también hubo unos adorables niñitos corriendo detrás de sus padres, con sus mejillas regordetas rogando por ser apretujadas. Era un viejo hábito suyo, supuso. Adoraba apretujar las mejillas de Silo cuando era un bebé.
Suspiró e hizo sonar sus nudillos, observando la tienda de máquinas de batidos granizados. Lamió sus labios y miró a su alrededor. No viendo a ningún cliente apresurándose hacia su caja, arrebató una de las copas con ositos polares debajo de su computadora y salió corriendo.
Algunas de las Vietnamitas en una de las tiendas, lo observaron, sus rostros cubiertos con máscaras blancas, mientras susurraban entre ellas en su idioma nativo, riendo de vez en cuando y arrojando miradas al rubio.
Hmmm, ¿Frutilla o coca…? Debatió sus opciones en la cabeza antes de elegir el delicioso batido de coca. Nada mejor que esa sensación de ardor cuando lo tragas… Colocándole una tapa y un sorbete, regresó a su lugar de trabajo, parpadeando al ver un cliente. "Ah, ah, ¡Lo siento, señor!" Se disculpó y tomo su lugar detrás del mostrador. Hizo sonar los artículos y no pudo evitar soltar una risa disimulada. "¿Lubricante y guantes de goma?" se preguntó a sí mismo, sin saber que lo había dicho en voz alta.
"¿Pensando cosas sucias?" Preguntó el cliente.
Naruto levantó la mirada y sonrió al ver a Sasuke. "¡Hey, miren quién es!"
Sasuke asintió con su cabeza en reconocimiento. "Supongo que también es un gusto verte de nuevo"
Naruto soltó una risa "Bueno, sería un total de $6.54" Dijo mientras daba un sorbo a su batido.
Mientras usaba su VISA para pagar, Sasuke miró a la computadora, notando una foto del pequeño niño que había visto con Naruto.
"Con la forma en que estás vestido… y el tipo de auto en que estabas la otra noche, nunca pensé que fueras de compras a lugares como estos." Comentó Naruto mientras le entrega al moreno su recibo.
"Realmente no tengo otra opción, ¿No? No hay muchos lugares que escoger por aquí." Tomando el papel, se lo metió en uno de sus bolsillos.
"Eso es cierto…" Naruto exhaló y sorbió el resto de su bebida. "Mierda… no hay forma de que pueda beber otro sin que Ero-sannin se dé cuenta."
Sasuke ojeó la copa vacía en la mano del rubio y extrajo el único cambio de su billetera, colocando los billetes en el mostrador. "¿Son buenos?" preguntó con una media sonrisa.
Mirándolo sospechosamente, Naruto asintió.
"Tengo como cinco dólares aquí, así que me gustaría comprar dos copas" Sonrió plenamente cuando recibió las dos copas y otro recibo. Caminando hacia la máquina de batidos, vertió frutilla en uno y coca en el otro. Volteándose, vio que Naruto estaba lidiando con otro cliente, un caballero mayor. Colocó las bebidas en el mostrador sin que el rubio se diera cuenta, luego se retiró, con las manos en sus bolsillos.
"Gracias, señor." Naruto despidió al hombre, detectando algo colorido por la esquina de su ojo. Hizo un sonido mezclado entre un jadeo y un chillido al ver los batidos. "E- Él…" sonrió emocionado. "¡Qué bastardo tan caritativo!"
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"¡Chichihue!" Silo saltó a los brazos de su padre, "¿Podemos ir a ver una película?" preguntó emocionado e hiperactivo. "¡Jack dijo que Eragon era muy buena! ¡Quiero ir a verla!" agregó meneando en los brazos de Naruto.
Naruto rio. "¿Qué tal si vamos el Sábado? Ese día no tengo que trabajar"
Silo hizo un puchero, pero asintió. "Pero, Chichihue… ¿Podríamos al menos ir a comer algo? El almuerzo de hoy fue horrible." Sacó su lengua hacia afuera. "El pollo era repugnante y los sándwiches eran de brócoli."
Naruto arrugó su nariz en disgusto. "Puaj, eso suena asqueroso. ¡Ah! ¿Qué tal si vamos a Taco Bell? ¡Quiero comer unos tacos!"
Silo asintió rápidamente. "¡Jack dijo que probara los nachos!"
El rubio arregló el flequillo desordenado de Silo. "¿Quién es éste Jack? Parece que hablas mucho con él."
El pequeño moreno se ruborizó y señaló a un niño de pelo oscuro jugando a nudillos sangrientos con otro infante. Su piel era algo bronceada y sus ojos de color gris como el acero. Silo se puso nervioso, se oculto con la remera de Naruto, y miró a otro lado.
Naruto parpadeo varias veces y formó una 'o' con su boca. "¿T-Te gusta? Quiero decir, te gusta de… ¿gustar, gustar?"
Ruborizándose aun más, Silo asintió con su cabeza. "¿E-Estás enojado de que... me guste otro niño?"
"¡Para nada! Porque, ya sabes, Sai es gay." Despeinó el cabello de su hijo y sonrió afectuosamente. "Ni siquiera me importaría si decidieras hacerte un cambio de sexo."
Silo inclinó su cabeza a un costado. "¿Qué es un cambio de sexo?"
"Eh… te lo explicaré cuando seas grande."
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El Taco Bell estaba bastante vacío, haciendo a Silo aun más feliz. Él saltaba y reía mientras Naruto ordenaba unos nachos y dos tacos.
Luego de que el rubio recibiera su orden, tomó asiento, llamando a Silo para sentarse a su lado. El niño hizo caso y tomó asiento, sus pies danzando a unos buenos centímetros del suelo. Rápidamente, comenzó a masticar los nachos, con la salsa de la carne manchándole los labios y el mentón.
"Despacio" Rio Naruto. "No creo que al querido y pequeño Jack le guste un niño tan desaliñado" Agregó en forma de broma.
Silo enrojeció e inmediatamente limpió la salsa de su cara.
Naruto esbozó una leve sonrisa. Está creciendo tan rápido… Pero gracias a Dios es gay y no dejará a alguna chica embarazada…
Suspiró agradecido y tomo un bocado de su taco.
N/T:
(1)En inglés, café se escribe Coffee y pronuncia 'Cofi' así que la pronunciación con el acento japonés de Silo sería: 'Kohi'
(2)Gaki: en japonés, una forma despectiva de decir 'niño'
¿Y bien? Todo esto recién empieza. Solo esperen y ¡Amen a Silo conmigo!
