I KISSED THAT GIRL... AND I LIKED IT?

Otra fiesta exclusivamente para los chicos del Glee Club; Esta vez en la casa de Rachel Berry. La música sonaba bastante alto, todo el mundo estaba bailoteando alrededor y el alcohol no podía quedar fuera. Todos los chicos estaban presentes.

Santana Lopez desde una esquina del sótano con un vaso de tequila, miraba con cierto resentimiento a Brittany que estaba sentada en el regazo de su novio. La latina aun no creía que la rubia la hubiera cambiado por Artie. Pero aunque le costara admitirlo sabía la razón por la cual lo había preferido a él. Ruedas por lo menos había sido honesto con Brittany, le había confesado que tenía sentimientos hacia ella; Santana no había sido capaz de decirle como se sentía, no había podido expresar sus sentimientos a la rubia sin darle importancia a lo que la demás gente dijera, y entonces la había perdido. Sí, seguían siendo amigas, pero no en la manera en que había sido, ya no había tardes calurosas llenas de besos y carisias entre ellas, no. Hablaban algunas veces, pero la rubia prefería pasar su tiempo libre rodando en la silla de Artie, que con la latina. Y la verdad aun la amaba, secretamente, de la misma forma en que lo había hecho durante tanto tiempo. Por supuesto que sí, pero que podía hacer… Brittany ahora era propiedad de Artie, y aunque no le agradara mucho, la rubia parecía feliz con él.
Su situación actual era realmente triste, ya no era la animadora caliente y popular que todos conocían, ahora estaba fuera de las Cheerios y tan solo pertenecía al Glee Club en donde cantaba los coros para la odiosa diva frustrada de Rachel Berry; y no podía dejar fuera el hecho de que estaba en una fiesta de coristas tremendamente aburrida. Y entonces sintió como si estuviera a punto de llorar de rabia; lo contuvo con bastante madurez, pero sintió un nudo en la garganta y los ojos húmedos mientras le daba un largo trago a su bebida.

Brittany S. Pears se había desecho de su camisa y había quedado tan solo en sostén; sentada sobre el regazo de Artie Abrams con sus brazos enredados alrededor del cuello de él, giraba sin parar con un enorme placer. Su novio reía incontrolablemente mientras la besaba ocasionalmente. Cuando tuvieron suficiente de tantas vueltas, la rubia se levanto y comenzó a bailar como una stripper para Artie, mientras él le lanzaba billetes y la animaba a continuar.

Tina Cohen-Chang y Mike Chang habían bailado descontroladamente por un rato y después tan solo se habían dedicado a besarse.

Quinn Fabray y Lauren Zizes estaban gritándole a Noah Puckerman, ambas le reclamaban un montón de cosas sin sentido, pero a él parecía no importarle.

Kurt Hummel, Mercedes Jones y Sam Evans se estaban riendo estúpidamente mientras tomaban shots de whisky sin parar.

Rachel Berry no se había alejado ni un momento de él; a decir verdad, el alcohol había sacado esa parte de la diva que era más una obsesión que una atracción hacia el mariscal de campo. Por mas que lo había intentado no había logrado sacarlo de su mente ni de su corazón, aun tenia sentimientos muy grandes hacia él y repentinamente sintió como si ese fuera el momento preciso para recuperar a su amado. Así que estaba tan cerca de él implorando por que bailaran juntos, enredando sus brazos alrededor de su cuello mientras recargaba su despeinada cabeza en el pecho de Finn Hudson, ciertamente él estaba muy incomodo, no había probado una gota de alcohol y solo podía ver que todo el mundo estaba sacando lo peor de si mismo. Intento con mucha paciencia explicarle a Rachel que los chicos alcoholizados siempre caen en algunos estereotipos; En su primera vez tomando alcohol, era justo que ella tuviera alguien para abrirle los ojos. Santana, la chica borracha a punto de llorar histéricamente; Brittany la chica que se convierte en una stripper cuanto esta ebria; Tina y Mike los amantes ebrios con la calentura hasta el cielo; Quinn y Lauren las chicas borrachas que desatan su ira sin ninguna razón; Y Kurt, Mercedes y Sam los chicos felices que quieren aumentar su nivel de alcohol sin detenerse. Pero ella no lo entendió, en realidad se molesto un poco cuando supo que su estereotipo era el de la chica necesitada…
-¡¿Qué tipo de chica es esta?! ¡Huh!- espeto Rachel, mientras se levantaba tambaleándose y caminaba hacia el grupo de gente. – ¡Chicos!- grito llamando la atención de los demás. – ¡Vamos a girar la botella!- añadió con un tono de voz ligeramente distorsionado.

Los demás aclamaron y aplaudieron la idea, y se acercaron al centro del sótano formando un círculo; Incluso Finn, quien aun mantenía un gesto de desacuerdo en el rostro. Sam tomo una botella y la giro; los chicos animaban emocionados mientras el objeto giraba, y cuando se detuvo en frente de Mercedes hubo más gritos, palmadas y algunos Uhh en forma romántica. El chico rubio le lanzo una mirada a Mercedes y de un momento a otro estaban besándose, un beso largo y preciso. Después de separarse de Mercedes, Sam le dio la botella a Santana, ya que ella estaba a su lado.

La latina se iba a negar; girar la botella y besar a uno de los otros, no era algo que la entusiasmara demasiado, pero antes de que pudiera pasar la botella a alguien mas, sus ojos detectaron que del otro lado del círculo, justo enfrente de ella, estaba Brittany, y la rubia le lanzo una sonrisa tentadora; Simplemente no pudo resistirse. Giro la botella con el propósito de que apuntara a Brittany, extrañaba demasiado sus dulces besos de chica. Pero cuando se detuvo no apunto a Brittany; en vez de eso el frente de la botella señalaba a Rachel Berry. Toda la habitación se quedo en silencio por un par de minutos, y antes de que la latina pudiera negarse, Rachel rompió el silencio: -Ven aquí Lopez; No es como si fuera a gustarme- sentencio riendo tontamente bajo los efectos del alcohol mientras se abalanzaba lentamente hacia Santana; todo el mundo las incitaba a continuar. La cabellera despeinada de la diva caía desordenadamente sobre su frente, su maquillaje estaba prácticamente estropeado y su vestido arrugado se trepaba inocentemente sobre sus muslos. Después de que la latina bebiera un poco de su tequila esbozo una sonrisa malévola –Por supuesto que no- coincidió. Como iba a ser posible que ella disfrutara un beso de Rachel Berry, eso seria demasiado improbable. –Pero estoy segura de que puedo hacer un mejor trabajo del que alguna vez ha hecho Frankenteen- aseguro Santana con superioridad. Rachel humedeció sus labios, y después se acerco bastante a la otra chica, estaban lo suficientemente cerca la una de la otra; distancia de beso. Y fue Rachel la que atrajo a la latina a sus labios y la beso; al principio con movimientos inseguros pero después ambas lo convirtieron en un beso apasionado y ansioso. Los labios de la diva se movían sobre los de Santana con una precisión casi exagerada, unos segundos después Rachel entre abrió su boca y la latina supo que era una señal de su parte, sin vacilar ni un minuto introdujo su lengua en la boca de Rachel mientras ambas se rozaban continuamente, Rachel sonrió maliciosamente bajo los labios de la latina y antes de separarnos por completo mordió levemente el labio inferior de Santana.

Después se alejaron en medio de los gritos de aliento de los demás. Rachel reía incontrolablemente mientras tomaba un trago de su bebida. Todos se fueron a otro lado para bailar un poco más antes de irse por completo. Y Santana… Santana se quedo ahí. No fue capaz de moverse, no se levanto del suelo y no dejo de mirar a Rachel. Solo se quedo ahí, con el vaso de licor tambaleándose entre sus manos y con una sensación totalmente desconocida.

Después de un rato la mitad de los chicos ya se había ida a casa. Los únicos ahí eran Kurt, Finn, Brittany, Santana y obviamente Rachel. La latina continuaba sentada en el mismo sitio en que se había quedado después del beso con Rachel, las piernas empezaban a entumírsele, pero no podía levantarse. Puso de escusa la considerablemente alta cantidad de alcohol que había bebido. Pero ella sabía que esa no era la razón; Eso beso realmente la había revolucionado y no en una forma que le gustara admitir. Era Rachel Berry, la chica de quien se había burlado durante todo ese tiempo, la misma chica que le resultaba terriblemente odiosa y ahora repentinamente, después del beso, Santana incluso podía decir que Rachel era atractiva. No era esa la forma en que debía de pensar del Hobbit; momentos antes estaba segura de que Brittany iba a ser su amor platónico durante toda la eternidad, pero esa idea había desaparecido al momento en que los suaves labios de Rachel Berry habían estampado con los suyos. Santana suspiro horrorizada; pero después de pensarlo un poco mas se dijo a si misma que cualquier sensación agradable que hubiera sentido al besar a Rachel era provocada por los litros de alcohol que había tomado, no había otra razón; Ella, como siempre, era demasiado obstinada para pensar que las sensaciones del beso eran genuinas, reales y que si no lo aclaraba pronto se convertirían en sentimientos. Su mirada cayo en su vaso, que contenía un único trago y antes de tomarlo de golpe, se humedeció los labios lentamente, encontrado el labial y el whisky que los labios de Rachel habían dejado sobre los suyos, y una poco de culpa la absorbió cuando se encontró a si misma sonriendo ante el recuerdo del beso. Estaba a punto de levantarse, cuando una mano se poso en su hombro.

-Hola- canturreo Brittany con una amplia sonrisa en el rostro, mientras se sentaba al lado de la latina.

-Hey Britts ¿Cómo va todo?-

-Bien… El piso no deja de moverse; pero esta bien, es divertido- respondió la rubia mientras se encogía de hombros.

Santana rio torpemente ante la expresión de Brittany-Es tarde… ¿Te llevo a tu casa?- pregunto la latina, mientras se levantaba del suelo; después miro a Brittany y le extendió su mano para que ella también se levantara.

-Sip… Necesito que me lleves- informo Brittany mientras apretaba la mano de Santana. –Pero no a mi casa- añadió, poniendo su mano libre en el cuello de la latina. –Estaba pensando en… bueno… ya sabes… tu y yo en tu recamara-

Santana miro a la rubia sorprendida; le acababa de sugerir que fueran a su casa y lo hicieran, así le pareció. –Pe… pero yo… bueno yo creí que tu y Artie…- la latina dejo la frase sin terminar.

-¿Quién es Artie?- pregunto Brittany con el ceño fruncido. Santana suspiro exasperada. Pero era eso lo que quería hacer, estar con Brittany en su recamara, obtener algo de besos de chica y con suerte algo mas. Sonaba bien, y justo cuando estaba apunto de pasar una de sus manos por la cadera de la rubia para que ambas partieran a su casa, y de esa manera obtener lo que tanto deseaba, escucho la voz de Rachel al fondo del sótano.

La diva hubiera estado prácticamente en el suelo si Finn no la estuviera sosteniendo de la cadera y si ella no tuviera su brazo alrededor de cuello de él; Rachel murmuraba cosas inentendibles y después tenia largos periodos de risa, ganándose así la mirada de todos los que estaban cerca. Santana no fue la excepción, miro a la diva, que estaba sentada en el sofá del sótano despidiéndose de Finn y de Kurt y como era usual, riendo atolondradamente; Una punzada de culpa asalto a la latina, cuando sus ojos miraron directamente los labios de Rachel, sus suaves y besables labios carmín. S

antana se mordió el labio antes de sentir que Brittany la jalaba hacia la puerta. -Vamos San- susurro en el oído de la latina; pero extrañamente para ella, eso no se sintió bien, el aliento de la rubia rozando su lóbulo no le provoco una sensación agradable. Si Rachel lo hubiera hecho, se sentiría jodidamente bien pensó Santana horrorizada mirando con mas atención a la diva, que prácticamente estaba dormida en el sillón. –

Ok Vamos- murmuro la latina regresando su atención a Brittany. –Pero va a estar mejor si te dejo en tu casa- añadió mirando de reojo a Rachel.

–Quiero ir a tu casa San… a tu cuarto, a tu cama- lloriqueo la rubia, que era arrastrada por la latina hacia donde Rachel estaba.

-No… No Britt, no es buena idea- aclaro Santana mirándola con remordimiento. –Ven vamos a despedirnos de Rachel y después te llevare en tu casa ¿De acuerdo?- Brittany asintió sin muchas ganas.

Ambas se acercaron a la diva. –Ra… Rachel- dijo Santana, mientras ponía una mano en el hombro de Rachel y la sacudía un poco. Ella se despertó de golpe.

-¡¿Qué diablos pasa contigo?!- exclamo exaltada mientras se incorporaba. –Oh…- añadió cuando vio a las dos chicas en frente de ella. -¿Qué sucede?- canturreo esbozando una media sonrisa.

-Nos vamos- informo la latina. Brittany asintió efusivamente.

-Sí… Pero déjame decirte algo Rach- dijo Brittany señalando a Rachel. – ¡Fue una fiesta asombroooosa!- Rachel rio tontamente ante el comentario.

Ahora… ¿Dónde esta tu baño?- pregunto la rubia rápidamente. –Realmente tengo que usarlo-

Rachel no podía recordar donde estaba su propio baño; frunció el ceño y lo pensó un poco más, después dijo: -¡Cierto! Esta Arriba, la segunda puerta del pasillo-

-Genial. Vamos San- dijo Brittany jalando a la latina.

-No…Te veo arriba- declaro Santana soltando la mano de la rubia.

-Ok… Adiós Rachel- dirigió un gesto con su mano a la diva. Rachel respondió con una sonrisa y un Nos vemos casi inentendible.

Ella y Santana vieron que Brittany subía las escaleras y desaparecía. Un silencio incomodo se formo durante unos segundos, pero entonces Santana dijo:
-Supongo que nos veremos luego Berry- mojo ligeramente sus labios al notar que el vestido de Rachel estaba completamente arriba y se podía notar parte de su ropa interior.

-Esconde esa lengua Lopez- sentencio Rachel con un brillo en los ojos. -Haces que la desee humedeciendo otra parte- Santana abrió la boca sorprendida y sintió que su lengua se secaba completamente ante el deseo de averiguar de cual parte exactamente hablaba la diva. Pero antes de que pudiera decir algo Brittany la llamo desde arriba con un Vamos San; estoy esperando, y le pareció mejor dejar el sótano sin decir nada mas.


N/A: Hola. Antes que nada, GRACIAS POR SUS COMENTARIOS (; Gran parte de mi inspiración se dispara por eso… Ahora, aquí les dejo el nuevo capitulo (: Espero les guste. Dejen en una review sus opiniones y sus sugerencias. Yo los leo luego.