Este relato contiene lenguaje y temas que pueden llegar a incomodarte, por lo tanto es tu responsabilidad seguir leyendo.
Renesmee
El idiota de Tyler no estaba en el pasillo, así que me fui directo a la sala común seguro estaba jugando pool con los demás, antes de llegar ya podía oír las bolas de billar chocar contra los laterales de la mesa y unos abucheos, me paré en la entrada y todos dejaron de hacer lo que se suponía que estaban haciendo. No tuve que decir media palabra para que delataran a Tyler que se había esfumado en compañía de Caroline. Qué asco.
-Cuando lo vean solo díganle que me debe dos, ¿entendido?-
-ENTENDIDO- dijeron todos al mismo tiempo, me estaba por marchar cuando Lexi se me acercó.
-Damon nos dijo que no te lo recordáramos pero él te está esperando, Elenita ya se encargó de contarles a todos que debes ir a su cuarto-
-Muchas gracias Lexi, y no seas así con Elena ella solo es inmadura y cree estar enamorada de Damon- Lexi no podía hablar de Elena sin ser sarcástica o despectiva no la tragaba con nada, decía que era una mosca muerta. Pero yo no lo creía.
Resignada caminé hasta el cuarto de Damon, pero antes envié a Jeremy a la habitación donde estaba el prisionero. Me paré frente a la puerta esperando que una bruja me hiciera desaparecer, cuando perdí las esperanzas, toque dos veces.
-¿Quién es?, les dije que no me molestaran- todavía estaba de mal humor.
-Damon soy yo Renesmee, pero vuelvo luego si quieres-
La puerta se abrió haciendo que mi pelo se moviera con el impulso del viento.
-No te libraras de esta Renesmee, además estoy algo ansioso, pasa-
- Veo que cenaste solo, ¿Por qué?-
-Eso no es de tu incumbencia, cierra la boca y quítate la ropa- por una milésima de segundo tuve la esperanza de que me libraría de mi infierno personal pero una vez más estaba equivocada. Comencé a desvestirme sin ánimos pero deprisa, mientras más rápido sucediera mejor, para cuando acabé de desnudarme Damon estaba masturbándose a mi lado, me causaba tanta repugnancia. Jamás he comprendido y jamás comprenderé porque me elige a mí ¿Por qué? si no soy la única en este maldito recinto, en este lugar somos 7 mujeres incluyéndome, todas han tenido que sucumbir ante los deseos de Damon, todas menos Elena. No obstante al parecer yo era su favorita, que ridículo me sonaba eso, cuando todo comenzaba yo prefería dejar que mi mente volara por los recuerdos más recónditos de mi memoria cada día más frágil, era menos doloroso recordar lo que ame que sentir lo que odio, pero Damon me lo hace muy difícil es como si pudiera leer mi mente y me hace volver en algunos instantes. Es increíble como tu cuerpo puede desconectarse de tu mente, pero al mismo tiempo permanecer en contacto, intento con todas mis fuerzas cortar cada hilo de conexión durante mi tortura y a veces siento que me estoy volviendo loca pero Damon sabe lo que hace y por unos efímeros segundos llego a sentir placer, no porque lo desee, lo ame o quiera sentirlo pero soy humana y mi cuerpo responde a ciertos estímulos que Damon pareciera trabajar cada día y conocerlos cada vez más, pero yo nunca en mi vida cedería a sus asquerosidades, era mejor pretender que estaba en otro sitio en otras circunstancias y con alguien más y ahora era momento de esconderme en uno de mis recuerdos,
Flashback
-¡Ya detente por favor!, ¡Ya no me aguanto vas a hacer que me orine!- estaba suplicando entre carcajadas.
-Está bien, me detendré, pero solo porque Victoria tiene mucho trabajo y no quiero que ahora tenga que limpiar la alfombra también- mamá se quitó de encima y detuvo sus manos que estaban en la parte superior de mis rodillas haciendo que me desesperara por las cosquillas. Se paró y me tendió la mano en son de paz, la recibí para ponerme de pie y le di un abrazo muy apretado.
-Oye cada día estás más pesada, ya no es lo mismo ayudar a ponerte de pie, tendré que decirle a Jacob que salgan a hacer deporte o algo más que ir por pizza y palomitas en el cine, pero hablando de eso- levantó una ceja y me sentó junto a ella en el sofá- cuéntame qué tal va todo, ustedes son como un recién casados todos los días, todo es miel para ustedes, nunca los he visto pelear o estar molestos, eso me asusta-
-¿Qué?- pregunte casi riéndome- te asusta que estemos bien, eso sí me asusta.
-No, no comprendes lo que intento decirte- mamá se había puesto seria en dos segundos- me refiero a que tengo miedo que ustedes estén tan enamorados a que si algo sucede la vida entera se les desmorone.
-¿Por qué ha de suceder algo?, mamá no llames la desgracia, Jake y yo nos amamos de una manera que rebasa los límites no es un amor adolescente, es amor de verdad nos cuidamos el uno al otro, nos conocemos tan bien que casi puedo saber lo que está pensando, de hecho sé que ya me ha extrañado demasiado y está por llamar a la puerta- en ese instante sonó el timbre. Mamá me miró fijo.
-Ustedes me dan miedo a veces, ¿Qué eres una bruja?-
-Sí, soy una bruja que sabía que su novio vendría a las cinco en punto por ella y este amuleto me ayudo a saber que ya son las cinco- le enseñe mi reloj de pulsera, mi madre se rio y me dio un beso en la frente.
-Te quiero hija- dijo alejándose mientras Jake entraba en la sala y se saludaban con un gesto.
-Yo también te quiero mamá- dije en voz alta y Jacob ya había llegado a mi lado.
-Te extrañe mucho sabes- debería haber venido contigo de la escuela en casa no había nada interesante- dijo rodeándome con sus brazos y besándome luego.
-Yo también te eché mucho de menos- dije pasando mi dedo por sus labios- pero ya sabes tenía que cenar con mis padres en ese restorán de su amigo italiano-
-En fin, ya te tengo conmigo todo está perfecto- me llevó al sofá y se sentó en él, me jaló para que me sentara a su lado pero no lo hice y en vez de sentarme me recosté dejando descansar mi cabeza sobre sus piernas, sin que tuviera que decirle sus manos comenzaron a acariciar mi cabello, él sabía que eso me gustaba y me relajaba al punto de dormirme.
-Cuando nos casemos te complaceré cada segundo del día-
-No podrás hacerlo tendremos que trabajar para mantenernos-
-Ufff entonces deberían pagarme por esto es agotador-
-¡¿Qué?! No hablas en serio verdad-
-Claro que no preciosa, haría esto cada día por el resto de mi vida sin recibir algo más que estar contigo a cambio, te amo con locura y sabes que haría cualquier cosa por ti- me incorporé y me senté de lado en sus piernas, y deje reposar mi cabeza en su hombro oliendo el perfume que expelía su piel.
-Te amo Jake, prométeme que jamás me abandonarás-
-Eso no es una promesa es un juramento, te juro que jamás te olvidaré ni dejaré de quererte- simbólicamente sellé ese juramento con un beso y luego me dormí en sus brazos.
Fin del flash back
El bastardo de Damon me hizo volver a la realidad jalándome del cabello y mordiéndome el labio, que asco me daba verlo saciándose con mi cuerpo, siempre espere el día en que Jacob y yo estuviéramos listos para dar ese paso, soñaba con que ese día seria especial, que sería con el hombre que amaba, pero eso estaba lejos de ocurrir. Era tan doloroso recordarlo pero inevitable Damon no me dejaba olvidarlo, cada vez que abusaba de mí me hacía recordar. Sucedió el mismo día que asesinaron a mis padres, luego que Stefan les disparara a ambos delante de mí, fue por Damon, cuando regresaron hablaron de mi como si no estuviera. Stefan tenía una deuda pendiente con él por lo que alcancé a comprender y la saldó entregándome para su conveniencia.
-Con esto ya no te debo nada, ¿sabes cuánto vale una virgen en el mercado?- le dijo Stefan que en ese entonces su nombre era desconocido por mí. Yo seguía sentada junto a mis padres que yacían muertos en el suelo.
-Creo que me estas pagando con intereses hermano, así me gusta- Damon se me acercó y se arrodilló frente a mí, sé que me tuvo lastima por un momento lo vi en su mirada pero su maldad era más grande. Tomó un mechón de mi cabello y lo olio cerrando los ojos, momento que aproveche para darle un golpe y alejarlo de mí.
-Vaya hermano no me dijiste que era una rebelde- se dirigió a Stefan- que seas así me excita mucho más, ya verás cómo nos divertiremos juntos…. -¿Cómo se llama?-
-Renesmee Cullen- respondió Stefan y Damon miró a mi padre que yacía a mi lado, inerte.
-Con que tú eres la hija del bastardo de Edward Cullen, entonces gozaré aún más cuando te lleve a mi cuarto chiquita-
-¿Qué les hizo mi padre para que tuvieran que asesinarlo?- ambos guardaron silencio unos instantes.
-No tienes idea de quien era tu padre, pero tendrás que pagar por sus errores y yo disfrutaré mientras lo haces-
-No seas tan cruel la primera vez, Alaric dice que nos la quedaremos tendrás mucho tiempo para divertirte, ya envió a alguien en busca de Klaus para que la entrene.
-Entonces tendremos diversión a diario, hasta que me harte de ti, ponte de pie- me dijo.
Yo no quería dejar a mis padres- ¿Por qué no me matan?, ya mataron a mis padres mátenme a mi también, se los suplico-
-Guarda las suplicas para cuando te tenga en mi cama- me tomó de un brazo y me arrastro hacia una habitación, mire a mis padres por última vez en el piso sabía que no los volvería a ver ni tendría donde recordarlos no les darían sepultura la última suerte que correrían seria quedar enterrados en cualquier lugar donde nadie los encontraría, me tiró en la cama y me dejó inmóvil sujetando mis manos una a cada lado, comenzó a besar mi cuello mientras yo intentaba moverme para quitármelo de encima.
-No te resistas, solo dolerá un momento, luego disfrutaras tanto como yo-
Soltó mis manos para ir por una soga, mientras yo intenté escapar aunque sabía que sería inútil, llego por detrás y me golpeó la cabeza contra la puerta, cuando desperté tenía las manos atadas sobre mi cabeza, ya estaba denuda y Damon estaba sobre mí.
-Pensé que no despertarías, estaba esperándote no comenzaría sin ti- estaba frotándose contra mi sentí ganas de vomitar- ¿no tenías novio?- negué con la cabeza negaría a Jacob para protegerlo- claro que no tenías, ningún idiota te habría mantenido virgen, sin embargo si lo tenías y me estás mintiendo lo averiguaré- me invadió una angustia, saber que este imbécil podría acercarse a Jacob me volvía loca. Entonces decidí distraerlo.
-Vas a terminar de una vez o solo te vas a dedicar a hablar- le dije con el dolor de mi alma porque sabía que eso daría comienzo a mi trágica historia.
-Con que nuestra Renesmee está ansiosa, ya no te haré esperar- hizo lo que tenía que hacer arrancándome lo único que me quedaba, lo único que me hacía inocente aún, además no fue para nada delicado, estuvo horas jugando conmigo, incluso de vez en cuanto llamaba a su mano derecha Matt para jactarse de lo bien que lo estaba pasando y que le trajera alcohol, cigarrillos y preservativos, ese fue el peor día de mi vida, y así fue cada día por cuatro años, hace solo un par de años dejo de llevarme a su cuarto a diario cuando llegó Elena.
Damon estaba como loco sobre mí, pero se detuvo cuando sentimos los ruidos desde el pasillo, unos golpes y una pistola dispararse.
De pronto la puerta se abrió de golpe.
-¡Yo sé que estas en alguna parte!- cuando lo vi sentí deseos de lanzarme sobre él y abrazarlo, no dejarlo ir, pero debía ignorarlo si quería que siguiera con vida aun, pero no pude contener mis ojos se llenaron de lágrimas y comencé a respirar con dificultad. Lo miré a los ojos y pude ver su tristeza y decepción al verme en brazos de otro, el corazón se me partió en dos y cada segundo que pasaba me costaba más respirar, ¿Cómo me había encontrado?
Matt entró detrás de Jacob.
-Perdona Damon pero este prisionero nos ha dado más problemas de los que esperábamos- dijo Matt sujetando por detrás a Jacob
No podía ser cierto.
-Con que tú eres el maldito que ha estado causando problemas, Damon se acercó y le dio un golpe en el estómago haciendo que Jake se torciera- ¿a quién buscas?, te oí decir que sabias que estaba en alguna parte-
Jacob me miró con desprecio pero sabía que era superficial, causado por las circunstancias. Yo que me encontraba detrás de Damon cubierta por una sabana le brinde una mirada que comprendió y se olvidó de la idea de decir que estaba allí por mí, pero Damon se percató de que me miraba.
-¿Te gusta?- le preguntó y cuando lo hizo supe que nada bueno saldría de su mente enferma, Jacob desvió su mirada y miró el piso- creo que si es hermosa verdad- tiro de mí y me dejó desnuda frente a Jake- tendrás el privilegio de verla en acción, Matt átalo a la silla y asegúrate de que disfrute del espectáculo. Me cogió de un brazo y me tiró nuevamente sobre la cama, este día pasaría al número uno de mi lista de días negros, Matt se aseguró de que Jacob viera cada movimiento de Damon y todo lo que me obligó a hacer, una de las pocas veces que cruzamos miradas vi sus ojos llenos de lágrimas, eso me dio un aviso de que comprendió lo que allí pasaba. Yo sabía que en su interior quería ponerse de pie para asesinar a Damon y cada uno de los miembros de este lugar.
Cuando Damon acabó con su diversión, se vistió y me dejó ordenes de cuidar al prisionero mientras iba a hablar con Alaric sobre qué harían con él.
Me vestí rápido y me senté en el borde de la cama, esperé a saber que ya se habían alejado lo suficiente para comenzar a hablar.
-Siento mucho que hayas tenido que presenciar todo esto- que más podía decir o hacer no podía lanzarme a sus brazos luego que me había visto teniendo sexo con alguien más aunque fuera a la fuerza.
-Yo lo lamento mucho más, créeme-
-Yo…yo no tenía idea que tú…
-¡YO TE CREI MUERTA!-
Me acerque un poco – por favor no grites, si Damon te oye vendrá y no quiero que te pase nada malo-
-Que puede ser más malo que entrar en un cuarto y encontrarte con la mujer que amas y llevas años buscando encamada con otro hombre-
- Jacob tú no tienes idea de lo que he tenido que pasar- dije conteniendo las lágrimas, Damon no podía verme así-
-Creo que lo acabo de ver, y no te vi muy molesta-
-No puedes estar hablando enserio, ese tipo lleva siete años abusando de mí y yo solo lo he aguantado para proteger a la gente que amo y que corre peligro si yo no cedo a sus caprichos, tu incluido- dije furiosa con la rabia entre los dientes- Iré por alguien más para que te cuide, solo no digas que me conoces, pronto pagaran tu rescate y podrás regresar a tu vida, la única que tienes así que no cometas una locura- me acerqué a la puerta, pero Jacob me hablo antes de salir logrando que mi corazón terminara de romperse.
-Nessie, no sabes cuánto te he extrañado-
No Renesmee debes protegerlo abre esta puerta y lárgate de aquí, antes que cometas una locura.
Abrí la puerta y corrí al cuarto.
Me encerré en mi cuarto me metí al baño a la ducha específicamente, no perdí tiempo quitándome la ropa no me importo quedar empapada, quería que el agua ahogara mis gritos, me deje caer al piso mientras lloraba sentía que mis ojos sangrarían de tanto dolor, ¿Cómo podría continuar?, después de lo de hoy ¿quería continuar?, ¿tenía sentido que siguiera con esta vida si lo único que había querido proteger ya estaba en peligro?-
