Capitulo 2

Trato

Sentada en su butaca miraba intranquila por la ventana. Esta, estaba abierta de par en par y la suave brisa proveniente del exterior danzaba alrededor suyo y le acariciaba el rostro. Las luces de las velas del candelabro de pared parpadeaban de manera intermitente mecidos por las ráfagas de cálido viento.

Las ojeras bajo sus ojos sugerían que no había tenido buenas noches de sueño.

Escuchó tímidos golpes en su puerta. Desvió la mirada de la ventana y se volteó para recibir a su visitante.

-Adelante -ordenó con voz cansada.

Un hombre irrumpió en la habitación.

-Buenas noches mi señora -el hombre hizo una reverencia.

-¿Tienen noticias? -preguntó ella intentando evitar que su angustia se reflejara en su voz.

-Si mi señora -respondió -ya lo han encontrado.

-Muchas gracias Albert -agradeció ella de todo corazón -ya puedes retirarte.

Albert hizo otra reverencia y abandono la estancia.

Delia sintió mucho alivio en su interior.

-.-.-.-

Era la reina de una gran nación. Era una gran responsabilidad, pero a ella le gustaba y desempeñaba bien su trabajo como soberana. Siempre cuidaba y protegía a todos los habitantes de su pueblo.

Las personas le tenían mucho aprecio, pues se sabia que era justa y bondadosa.

Era un trabajo que venia desempeñando desde hace ya bastante tiempo, y lo había hecho sola. Su esposo había fallecido ya hace muchos años.

Fruto de ese matrimonio había nacido su tesoro mas grande, el heredero al trono, su único hijo: Ash.

Desde una edad temprana le había inculcado buenos valores tales como el respeto y la equidad que lo convirtieron en una persona humilde, generosa y trabajadora.

Ella no podía sentirse más orgullosa.

Su hijo era lo que más valoraba en el mundo y no soportaría que le sucediera algo malo.

Suspiró con pena.

Él probablemente no querría verla en ese momento. Debía estar enojado.

Se levantó y caminó con parsimonia hasta su cama. Había sido una larga noche y estaba agotada, hablaría con él en la mañana.

•••••••••••

El cielo despejado de nubes se iluminó con los tímidos rayos de sol que aparecían en el horizonte, anunciando el nacimiento de un nuevo día.

En los arboles los pájaros trinaban melodías alegres rompiendo la quietud del ambiente, dándole la bienvenida al amanecer.

Aunque el día recién empezaba, él ya estaba levantado.

A pesar de que casi no había dormido, no tenia sueño.

Una idea rondaba por su cabeza, una experiencia nueva, un cambio en su rutina, una actividad diferente.

Se vistió a toda prisa sin poner atención a lo que se ponía, y salió de su habitación.

Caminaba a paso rápido por el largo pasillo que conducía hacia el comedor. Iba abstraído en sus pensamientos, sin prestar atención a los retratos de sus antepasados que colgaban de las paredes que parecía que lo observaban con una mirada recriminatoria, como si reprobaran lo que el muchacho estaba pensando.

Por estar tan distraído no notó a la persona que lo esperaba al final del pasillo hasta que se puso delante de él haciendo que saltara hacia atrás asustado.

-¿Intenta huir de nuevo príncipe? -preguntó sacudiendo la cabeza -ni siquiera han pasado veinticuatro horas desde la ultima vez, ¿acaso quiere que su madre enferme de pena?

-Nada de eso Albert -respondió Ash -Y ya te he pedido que no me llames así.

El criado lo miró entrecerrando los ojos. -¿Y adonde se dirige con tanta prisa joven Ash?

-A desayunar por supuesto.

Albert lo miraba dudoso.

-No voy a volver a huir -prometio Ash -se que no es normal que este despierto a esta hora, pero tengo una buena razón.

Albert lo miró fijamente y asintió. -Que tenga usted un buen día joven Ash. Si necesita que le facilite algo estoy a sus ordenes.

-Gracias Albert, pero no voy a estar en el castillo.

-Me temo que eso no va a ser posible -dijo Albert mirándolo apenado -tenemos ordenes de no dejarlo salir.

Ash levantó las cejas. -Esa es una broma de mal gusto Albert.

-Lo siento mucho joven Ash.

Ash frunció el ceño. -¿Donde esta mi madre Albert?

-En su recamara -respondió el criado -pronto bajara.

-Dile que se reúna conmigo en el comedor por favor.

-Este tranquilo joven Ash, yo le comunicare a la reina sus deseos.

Ash agradeció y siguió su camino hasta el comedor.

Entro a la amplia estancia y se sentó a la mesa. Tamborileo impaciente sus dedos sobre la madera del fino mueble mientras intentaba organizar sus pensamientos.

Un par de criadas se apresuraron a servirle su desayuno.

Masticó despacio mirando fijamente a la puerta.

Escuchó un sonido de pasos que hacían eco en el pasillo anunciando el aproximamiento de una persona.

Retuvo el aire en sus pulmones esperando que aquella persona hiciera su aparición.

La reina ingresó a la habitación moviéndose con gracia y elegancia. Ash se puso de pie y dirigió a su madre una torpe reverencia antes de volver a tomar asiento.

Delia respondió con un suave asentimiento de cabeza y se sentó frente a su hijo.

Una criada se encargó de servirle el desayuno, y luego se retiró discretamente.

Ash se peinó el cabello hacia atrás con sus dedos con nerviosismo.

-Madre, siento mucho el disgusto que te cause anoche -empezó Ash

Delia suspiró. -¿Hasta cuando seguiremos de la misma manera Ash?

-No te aflijas madre, prometo que no intentare volver a huir.

Delia lo miró dudosa. -¿Y por qué has cambiado de opinión?

Ash desvío la mirada y respondió con otra pregunta. -¿Que sabes de la familia Waterflower?

Delia lo miró confundida. -¿La familia Waterflower?

-Si, ¿Los conoces?

-Claro que si -respondió Delia -Es una buena familia y muy trabajadora. Fue realmente impactante para mi enterarme que fue el padre quien osó a hurtarnos. Hasta estaba dispuesta a declarar en defensa de ese buen hombre, no puedo creer que se declarara culpable.

Ash levantó una ceja. -No sabía que sentías tanto aprecio por esa familia.

-¿Por qué de repente sientes tanta curiosidad por la familia Waterflower?

Ash se encogió de hombros. -Conocí a una de las hijas de ese matrimonio.

-¿No esta envuelta en algo malo verdad?

Ash negó con la cabeza.

-Menos mal -Delia suspiró aliviada

-¿Qué más sabes de ellos?

-A su madre la conozco bien, ellas son las que confeccionan gran parte del vestuario que tu y yo usamos a diario, esa camisa por ejemplo -dijo Delia señalando la vestimenta de su hijo.

-No lo sabia -Ash miró su camisa con admiración.

-¿Y a cual de sus hijas conociste? -preguntó Delia -Yo solo conozco a una de ellas personalmente.

-A la menor -respondió Ash.

-Es una pena, no la conozco -dijo Delia -su madre me ha hablado muy bien de ella, parece una buena muchacha.

-De ella quería hablar contigo.

-¿Hay algún problema?

-Para nada -comentó Ash -Es solo que esa familia tiene problemas financieros y ella ha estado desempeñando el trabajo de su padre para poder mantenerlos a todos.

Delia frunció el ceño. -Eso es admirable.

-No me parece justo -sentenció Ash -por eso he decidido que quiero ayudarla.

-Es compresible hijo -dijo Delia con ternura -¿Quieres que la ayudemos económicamente?

Ash hizo una mueca. -Madre no creo que has comprendido lo que quiero decirte.

-¿Qué es lo que deseas hijo?

-Quiero hacerlo yo -Ash sonrió nervioso -Yo quiero hacer el trabajo de su padre por ella.

Delia abrió los ojos sorprendida. -No entiendo, ¿Por qué quieres hacerlo?

-Quiero hacer algo que no implique estar encerrado aquí todo el día. Y ademas ayudaría a alguien que lo necesita.

La reina miró a su hijo con devoción.-Eres un gran hombre hijo, estoy orgullosa de ti.

-¿Eso significa que me das tu permiso?

Delia asintió con delicadeza.

Ash se pusó de pie de un salto y se acercó a su madre para abrazarla.

-Gracias mamá. ¿podrías decirles que me dejen salir de aquí?

-No te preocupes de nada hijo -respondió Delia -Busca a Albert para que te preparen un caballo, los campos estan un poco lejos de aquí.

-Creeme, lo se.

Delia acarició el rostro de su hijo. -Cuídate mucho Ash -pidió -no quiero que te metas en problemas.

-No tienes porque angustiarte madre, estaré bien.

La reina asintió y acaricio a su hijo una vez más antes de soltarlo.

-.-.-.-

Ash se marchó sonriendo, y como lo habia especificado su madre, ordenó que le prepararan un caballo en tanto que Delia daba ordenes para que dejaran salir a su hijo.

Por primera vez en mucho tiempo, se sentía contenta. Al menos conocía donde estaría su hijo, y estaría tan ocupado que la idea de huir no volvería a pasar por su cabeza.

Masajeo su frente con sus delicados dedos mientras examinaba con detenimiento la situación.

No podía dejar de sentirse orgullosa del tipo de persona que su hijo era, pero después de todo él también era el príncipe y podía existir alguien que quisiera hacerle daño.

Pensó que quizá lo mejor seria enviar a un par de guardias para que lo vigilaran.

-.-.-.-

Ash salió y rodeo el jardín para dirigirse hacia los potreros.

El sol brillaba esplendoroso en el cielo azul reflejando sus rayos en las cristalinas aguas del estanque que adornaba el amplio patio.

Levantó la cabeza dejando que el sol acariciara su rostro mientras sonreía contento de poder disfrutar del exterior.

El muchacho de la cuadra ya tenia a su caballo ensillado y listo.

Ash agradeció, subió al caballo y partió hacia los campos.

Llegar hasta ese sitio le había tomado mucho tiempo la noche anterior y se sentía impresionado de lo lejos que llegó dado que no contaba con un medio de transporte.

Su caballo era muy veloz, cruzando como una centella los parajes que estaban a su alrededor.

El viento soplaba fuerte y jugueteaba con sus cabellos llevándolos de un lado a otro mientras se abría paso a través de los verdes campos.

Al llegar se encaminó hacia el encargado de esa zona para preguntar por la ubicación de la muchacha.

Las personas al reconocerlo le dirigían miradas curiosas e improvisaban reverencias que él respondía con un asentimiento de cabeza.

-Buenos días -saludó al encargado.

-¡Alteza! -exclamó el hombre inclinandose exageradamente -Es un honor tenerlo por aquí, ¿En que puedo ayudarle?

-Estoy buscando a una persona -musitó Ash -Su nombre es Misty Waterflower.

-Con gusto yo mismo le guiare hasta ella.

-¿Será posible que alguien cuide a mi caballo?

-Por supuesto -respondió el hombre mientras silbaba para atraer la atención de uno de los chicos que estaban cerca que caminó hacia ellos.

-Greg necesito que te encargues de este caballo hasta que yo regrese

-Con mucho gusto -respondió.

Ash desmontó de un salto,agradeció a Greg y le entrego las riendas de su caballo.

El hombre le indico con la cabeza que lo siguiera.

Caminaron en silencio por un par de minutos atravesando grandes extensiones de tierras y sembríos.

El hombre lo condujo hasta unos sembríos casi a la altura de la pequeña cabaña en la que se habían conocido.

Ash sonrió.

Aunque le pareciera extraño, algo en su interior se sentía emocionado por volver a ver a esa muchacha.

-¡Misty! -llamó el hombre -Hay alguien aquí que desea verte.

Las plantas de algodón de mas de tres metros de alto, impedían distinguir a las personas que estaban trabajando a su alrededor y Ash empezó a sentirse ansioso.

Ash la reconoció apenas apareció. La miró detenidamente y sonrió.

La oscuridad de la noche no le había permitido admirar lo hermosa que era, pese a la mueca de disgusto que le dirigía.

-¿Desea algo más Alteza?

-No gracias.

-Los dejare solos entonces -dijo el hombre que se dio la vuelta y regresando por el mismo camino por el que fueron.

-Majestad -dijo ella haciendo una reverencia -Ya me estaba preguntando porque tardaba tanto en venir.

-¿Me estabas esperando?

-Por supuesto -respondió haciendo una mueca -Supuse que tu querías arrestarme personalmente.

Ash levantó una ceja. -¿Arrestarte? ¿Qué hiciste?

-Insulte a su Majestad claro esta -respondió -Lo traté de manera descortés, lo acusé de ladrón y él debe pensar que lo delate anoche.

-¿Pero de que hablas? Y ya te dije que no me llames así, mi nombre es Ash.

Misty se cruzó de brazos. -Bien entonces, ¿a que le debo el honor de tu presencia aquí Ash?

Ash sonrió. -Eso esta mejor.

Misty lo miró irritada. -No tengo todo el día Ash, algunas personas tenemos que trabajar.

-De eso quería hablar contigo.

-Hazlo rápido, tengo que regresar -dijo Misty impaciente -de lo contrario tu tendrás que pagarme por este tiempo que me estas haciendo perder.

-Eso pretendo.

-¿Hacerme perder el tiempo?

Ash se rió. -Hablaba de pagarte. Por tus servicios.

Misty lo miró enfurecida. -¿Por quién me tomas? Así seas el príncipe esa no es una propuesta que le puedes hacer a una mujer.

Ash enrojeció. Movió frenéticamente las manos mientras sacudía la cabeza. -No Misty, por favor no me malinterpretes.

-¿Siempre eres tan sutil con las palabras? -preguntó molesta -¿Puedes decir de forma concreta lo que quieres?

-Quiero hacer un trato contigo.

La mirada de ella cambio de enojo a curiosidad. -¿Qué clase de trato?

-Yo... -vaciló y desvío la mirada -Yo... quiero tomar tu lugar en este trabajo.

Misty lo miró extrañada. -¿Por qué?

-No te preocupes por el dinero, el sueldo que reciba será tuyo -continuó Ash.

-¿Lo haces porque te doy lastima? No soy una persona que pide caridad, no necesito de tu ayuda.

-Todos necesitan ayuda.

-Yo no -respondió Misty -Lo he estado haciendo sola y me ha ido muy bien.

-Déjame ayudarte -pidió Ash.

Misty negó con la cabeza haciendo que el muchacho frunciera el ceño.

Ash se encogió de hombros. -Esta bien como desees -dijo dándose la vuelta.

-Espera -pidió Misty

Ash sonrió. -¿Si?

-¿Por qué? -repitió Misty -No entiendo porque quieres hacerlo.

Ash suspiró. -Es... algo complicado de explicar.

-Intentalo.

-Te lo explicare, pero no hoy -prometió Ash -Eso, si aceptas mi propuesta.

Misty se pasó la mano por la frente. -Esto no es una propuesta normal. La gente normal no hace esta clase de cosas por otra persona, y menos por una persona a la que acaban de conocer.

-Yo no soy como las demás personas.

-Me doy cuenta -musitó Misty -pero hay algo que no entiendo, si tu quieres hacer mi trabajo, ¿Por qué clase de servicios me vas a pagar?

-Es simple -respondió Ash -Alguien tiene que enseñarme lo que tengo que hacer aquí.

-¿Insinúas que esa persona seré yo?

-Es parte del trato -Ash sonrió -Solo será por un par de días y luego podrás regresar a tus actividades normales. Y te pagaré el doble de lo que recibes asi que no tienes porque preocuparte.

-¿Siempre eres tan generoso?

Ash ignoró la pregunta. -¿Aceptas o no?

-.-.-.-

Misty se sentía confusa. Era obvio que esta no era una propuesta normal.

Se preguntaba que beneficios podría él recibir de aquel inusual trato, pero no se le ocurría nada.

Él la miraba expectante.

Ella levantó uno de sus dedos indicándole que le diera un poco de tiempo para pensarlo.

La verdad no le vendría mal un poco de dinero extra. Ella y su familia estaban teniendo tiempos muy difíciles, tenían deudas que pagar y mucho trabajo acumulado.

Ni con dos trabajos podía ahorrar lo suficiente para mantenerlas a todas, y gracias a la miseria en la que vivían, habia noches en las que se iban a la cama con los estómagos vacíos.

Fuera por la razón que fuera, un principe le estaba ofreciendo dinero y quería hacer el trabajo duro por ella.

Solo habia una respuesta.

Asintió levemente con la cabeza.

-.-.-.-

Si Ash no la hubiera estado mirando fijamente el movimiento de su cabeza hubiera sido imperceptible.

-Gracias Misty -dijo sonriendo.

Ella lo miró con extrañeza. -Creo que debería ser yo la que agradece.

-Empezaremos mañana -dijo él con entusiasmo.

-Eres raro -opinó ella con una sonrisa.

-¿Por qué?

-La gente normal no se entusiasma por tener que trabajar.

-Tengo mis razones.

-Si tu lo dices -dijo Misty sacudiendo la cabeza -Nos vemos mañana Ash -Misty se despidió con la mano y se dispusó a regresar al trabajo pero Ash le bloqueo el paso.

-¿Adonde crees que vas? -preguntó él levantando las cejas.

-Tengo que trabajar.

-Nada de eso -dijo Ash tomándola del brazo -Tu ya no trabajas aquí.

-Tengo que terminar lo que estoy haciendo.

-No -dijo Ash -tu vendrás conmigo ahora, le explicaremos a tu jefe nuestro trato y te tomaras el resto del día libre.

-No puedo hacer eso -respondió Misty haciendo una mueca.

-Claro que si -dijo Ash cruzándose de brazos -Yo... yo te lo ordeno.

Misty se rió. -Una orden directa del príncipe, supongo que a eso no puedo negarme.

-Así es -respondió Ash asintiendo con la cabeza.

-No puedo simplemente dejar de trabajar de un día para el otro. Mi jefe no me lo permitirá.

-Claro que si, es un pedido del príncipe de la nación.

-Creo que a eso lo llaman abuso de poder -señalo Misty.

-Es necesario utilizarlo en ciertos casos -respondió Ash -¿o quieres quedarte aquí y continuar trabajando?

Misty se mordió el labio.

-Esta decidido entonces -dijo el muchacho -vendrás conmigo.

Misty suspiró -Esta bien, gracias Ash.

-No es nada -respondió él restandole importancia con un gesto de su mano.

Misty sonrió y sacudió la cabeza.

Emprendieron el camino de regreso sin intercambiar mas palabras.

El hombre los observó con curiosidad preguntándose el motivo porque regresaban juntos.

Ash caminó hacia él mientras este se ponía de pie, pero Misty se adelantó un paso poniéndose frente a su jefe.

-¿Hay algún problema? -preguntó mirando a Ash.

-Phil hay algo importante que debo comentarte -dijo Misty.

Ash asintió y el nombrado desvío la mirada hasta posarla sobre Misty.

-¿Qué es lo que pasa Misty?

-Su Alteza aquí ha ofrecido trabajar en tus tierras supliendome en mis labores.

El hombre abrió los ojos sorprendido. -¿Majestad? -dijo mirándolo de nuevo.

-Es cierto -respondió Ash -si usted esta de acuerdo por supuesto.

-Por supuesto señor -dijo Phil inclinándose ligeramente.

-Por supuesto -dijo Misty entre dientes.

-¿Pero esta usted seguro Majestad? El trabajo de aquí es muy arduo y nada fácil -comentó Phil -si usted lo que desea es trabajar puedo ayudarle a encontrar un empleo en otro sitio.

Misty soltó una risita que intentó ahogar cubriendo su boca con sus manos.

-Creo que puedo manejarlo -respondió Ash mirando con enojo a la pelirroja.

-Por supuesto que si Majestad, solo era una sugerencia.

-El príncipe desea incorporarse mañana -agregó Misty

-Gracias Misty -musitó Ash entre dientes -pero no es necesario que hables por mi, puedo hacerlo solo.

Misty se volteo y lo miró avergonzada -Lo siento -se disculpó.

Ash sonrió.

-No tiene que preocuparse de nada señor.

-Gracias Phil -dijo Ash.

-¿Hay algo más en que pueda ayudarlo?

-De hecho si -respondió Ash -si no le molesta me llevare a esta dama conmigo -continuó señalando con su mano a Misty.

-Claro que no Alteza -dijo el hombre mirando a la muchacha -Misty, puedes retirarte, y no estaria de más decir que fue un placer trabajar contigo.

-Aun no te despidas de mi, estaré un par de días por aquí asesorando a tu nuevo empleado.

-No tienes que hacerlo -señalo el hombre -estoy seguro que encontrare a alguien que lo haga.

-A pedido del príncipe, tengo que hacerlo yo.

Phil asintió. -Así será entonces.

-Gracias por entender -dijo Ash -eres un buen hombre Phil.

-No es nada Alteza -respondió -lo conduciré hacia su caballo.

-No te molestes Phil, yo lo haré.

-Gracias Misty. Que tenga un buen día Alteza.

-Un buen día Phil -se despidió Ash antes de darse la vuelta para seguir a Misty.

La muchacha caminaba a grandes pasos como si quisiera alejarse de él lo más que pudiera.

Ash le dio alcance en poco tiempo pese a los esfuerzos de Misty por movilizarse más rápido.

-Eso ha sido fácil, ¿no lo crees?

Misty paró en seco haciendo que el muchacho retroceda para no chocar contra ella.

-Espero que lo hayas disfrutado Ash, porque si piensas trabajar aquí debes entender una cosa, y escúchame con mucha atención -soltó colocándose frente a él -no puedes hacer que las personas actúen según tu voluntad, aquí somos una comunidad y todos trabajamos por igual.

-Lo entiendo Misty, no tienes que ponerte así -se defendió Ash -era necesario hacerlo por esta ocasión, para poder tomar tu lugar, es todo.

-Solo era la lección numero uno. Que no se te olvide.

Ash sonrió. -Claro que no.

Continuaron caminado hasta llegar a un pequeño establo donde se encontraban un pequeño grupo de caballos.

Ash identifico al suyo y se detuvo un momento para acariciar al hermoso animal en la cabeza.

-Ven Misty -la llamó -te llevaré a tu casa.

Ella parpadeo perpleja unos segundos antes de responder -Gracias Ash, pero no es necesario.

-¿Planeas regresar a pie?

Misty rió. -Claro que no -respondió poniéndose seria -Se nota que no sabes muchas cosas. Las personas pobres también tenemos caballos Ash.

Él la miró pero no respondió.

-Obviamente no son caballos como el tuyo, pero cumplen su propósito y son de gran ayuda -continuó mientras se acercaba a un caballo de color blanco y le acariciaba con ternura en el lomo.

-Perdona Misty, no era mi intención ofenderte.

-No lo hiciste, solo quería aclarar un punto.

-Es un caballo muy hermoso.

Misty sonrió mientras su mirada se iluminaba -Es una yegua de hecho -señalo mientras agachaba la cabeza -era de mi padre, me hice cargo de ella después... bueno tu sabes que paso con mi padre.

-Lo siento Misty.

-Gracias -respondió ella dedicándole una cálida mirada.

Ash permaneció ahí de pie perdiendose por un momento en la profundidad de esos ojos de un color tan hermoso. Se obligó a desviar la mirada unos segundos después.

-Misty, aun así me gustaría acompañarte a tu casa, solo para asegurarme de que llegas bien.

-.-.-.-

Ella iba a hacer un comentario, pero algo en la mirada del muchacho le hizo detenerse.

-Por favor -escuchó que él susurró, y aquel pedido se podía leer con claridad en sus ojos.

Se preguntó porque sentía que ya conocía aquella mirada, hasta que recordó que él la había mirado de la misma manera la noche anterior al pedirle que se escondiera.

Observó con detenimiento a su alrededor hasta ubicar a un par de personas que se encontraban a unos cuantos metros de ellos.

-Debe ser horrible que te sigan todo el tiempo -comentó en un susurro.

-No puedes imaginar cuanto -respondió él en un susurro también.

-.-.-.-

-¿Puedo ir contigo? -volvió a preguntar .

Misty se mordió el labio y luego asintió haciendo que Ash sonriera con verdadera alegría.

Montó a su caballo con prisa y Misty lo imitó.

Partieron a gran velocidad en dirección opuesta al castillo, internandose en un hermoso bosque lleno de arboles de gran tamaño, flores multicolores y verde vegetación.

La quietud del ambiente daba una sensación de paz que relajó mucho a ambos.

Escuchaban el eco de los cascos de sus caballos al chocar contra el duro suelo de tierra y a lo lejos se oía el correr del agua de un riachuelo.

Misty se guiaba muy bien en aquel laberinto, conduciendo a su yegua con mucha habilidad, cosa que impresiono a Ash.

Pasados unos minutos salieron de aquel bosque y llegaron a una parte del pueblo donde se encontraba un grupo de casas de madera muy pintorescas.

Ash siguió a Misty hasta una de las casas que se ubicaban al fondo de un camino empedrado.

El muchacho admiró la arquitectura de la vivienda, con un bonito jardín y un balcón rebosante de flores de vivos colores.

-.-.-.-

Misty observaba al muchacho con atención y acaricio sus brazos con algo de bochorno mientras musitaba -se que nos es la gran cosa, pero aquí esta mi hogar.

Se sintió tonta por haber dicho algo como eso y sus mejillas se encendieron cuando él la miró emocionado.

-Es una hermosa casa Misty -eschuchó que él decía -nunca había estado en esta parte del pueblo, y tengo que admitir que es uno de los sitios más bonitos que he visto.

-Gracias -respondió mientras esbozaba una sonrisa -pero no tienes que ser tan amable todo el tiempo, no estas hablando con tus cortesanos.

Ash la miró confundido. -Estoy hablando en serio.

Misty sacudió la cabeza. -Ven, sígueme.

Rodearon la casa por el lado derecho con dirección a un pequeño portero, desmontaron y dejaron a los caballos allí para que descansaran.

Misty no apartaba sus ojos de Ash que miraba alrededor suyo como si realmente estuviera descubriendo un mundo nuevo para él.

-¿Qué miras con tanto detenimiento? -preguntó con curiosidad.

-Me encanta tu casa -respondió sin apartar la vista de la vivienda -yo no... -se calló de forma súbita.

Misty levantó una ceja -¿No pensaste que mi casa seria así? -indagó -¿Pensabas que vivía en una choza o algo por el estilo?

Ash sonrió avergonzado.

Misty se rió. -Bueno no somos de la realeza, pero nos hemos ganado nuestro lugar en nuestra comunidad -explicó -trabajamos duro ¿sabes? esta casa ha pertenecido a mi familia por generaciones y la conservamos gracias a nuestros esfuerzos.

-Te admiro Misty.

Ella sonrió.

-Trabajo, eso es todo, no es nada del otro mundo -se encogió de hombros -Por cierto me gusta tu camisa -le guiño el ojo -ven conmigo, hay personas que no me perdonaran si no te las presento.

Volvieron a rodear la casa. Ash caminó hacia la entrada de la casa, pero Misty se desvío hacia la carretera principal.

Se volteó al darse cuenta que el muchacho no la seguía.

-¿A donde vas Ash? -preguntó divertida.

Ash la miró. -Creí que me presentarías a tu familia -respondió.

-Y eso es lo que voy a hacer -dijo Misty -pero ellas no se encuentran en casa.

-¿A no?

-Seria muy cómodo si pudieras trabajar en casa ¿no lo crees? -continuó Misty -pero nosotras trabajamos en un pequeño taller que esta cerca de aquí junto a otras mujeres.

-No lo sabia.

-Esta claro que no -Misty sonrió y Ash le devolvió la sonrisa.

Ash la siguió hasta una casa de tamaño medio que se erguía a unos cuantos metros de la casa de la muchacha.

Misty tocó la puerta con sus nudillos y esperaron.

Una mujer de mediana edad, tez clara, ojos castaños y cabello oscuro abrió la puerta y saludó a la muchacha efusivamente.

-¡Misty cariño! -exclamó con emoción -tanto tiempo sin verte, ¿qué te trae por aquí? ¿buscas a tus hermanas?

-Buenos días Jenny -saludó Misty -de hecho si y de paso me gustaría hablar con usted un minuto.

-Por supuesto linda, ya sabes que aquí siempre eres bienvenida -dijo la mujer -pasa por favor.

En ese momento la mujer se fijo en que Misty tenía un acompañante.

-¿Y cuando pensabas presentarme a tu amig...? -la pregunta murió en los labios de Jenny al mirar al muchacho.

La mujer abrió los ojos con sorpresa y parpadeo varias veces para comprobar que estaba observando bien.

-Buenos días -saludó Ash educadamente.

-Esto si es una gran sorpresa -dijo Jenny saliendo de su asombro -Es un placer conocerlo.

-Igualmente -respondió Ash depositando un beso en la mano de la mujer.

-Y todo un caballero -señalo Jenny con emoción -¿puedo ayudarle en algo?

Ash miró a Misty que respondió: -Deseo presentarlo a mi familia y de paso comentarles una noticia.

-Con gusto -dijo Jenny -pasen por favor.

Ambos entraron a la estancia y Jenny cerró la puerta tras ellos.

Misty caminaba con seguridad entre las mujeres que trabajan en sus ruecas hilando y Ash la seguía algo cohibido.

Se empezaron a escuchar cuchicheos que aumentaban en frecuencia mientras las mujeres reconocían a sus visitantes.

Misty subió unas escaleras y luego se dirigió a la habitación que tenía a mano derecha y entró.

-.-.-.-

Era un cuarto pequeño en el que estaban apilados varios sacos como los que había visto la noche anterior llenos de algodón y cinco mujeres que trabajaban en sus respectivas ruecas.

A penas Misty hubo ingresado a la habitación aquellas chicas la recibieron con multitud de preguntas del porque se encontraba allí en lugar de estar trabajando.

Ash miraba la escena sin saber muy bien lo que debía hacer.

Misty lo llamó con un gesto de la mano y Ash entró a el cuarto.

Las mujeres callaron al instante y lo miraron fijamente antes de inclinarse ligeramente. Ash respondió de la misma manera y sonrió nervioso.

-Lo saben -escuchó Ash que una de las chicas susurraba pero otra la hizo callar con un gesto de la mano.

Ash vio como Misty negaba con la cabeza de manera casi imperceptible y aquella chica suspiró con cierto alivio.

-Ash te presento a mi madre -se apresuró a decir Misty acercándose a una de las mujeres -ella es Isabella Waterflower.

Ash pensó que no hacia falta ser un genio para darse cuenta de ello. La mujer y Misty poseían un gran parecido. Los ojos de Misty era una fiel copia de los de su madre y el cabello de la mujer era uno o dos tonos más oscuro que el de su hija. Era algo más alta que la muchacha, pero con la misma contextura delgada.

Isabella sonrió cálidamente y Ash la saludó de la misma manera que lo hizo con Jenny.

Misty prosiguió a presentarle a sus hermanas que llamó Daisy, Violet y Lily. Las tres poseían el mismo tono de piel claro pero solo la primera había heredado los ojos de su madre, las otras dos los tenían de color marrón oscuro.

A la ultima chica Misty la presentó como Dawn.

Después de la presentación Misty se retiró de la habitación alegando que tenía que hablar un momento con Jenny.

Ash se quedó plantado en medio de la habitación incomodo y si saber que es lo debería hacer.

Isabella se acercó a él y colocándose frente al muchacho susurró una pregunta: -¿Esta Misty en algún tipo de problema?

-No tiene porque preocuparse -respondió Ash -nada le acontece a su hija.

-Es bueno saberlo -dijo Isabella con una sonrisa.

-¿Y a que le debemos su presencia aquí el día de hoy? -preguntó Lily con curiosidad.

Ash abrió la boca para responder pero una voz a sus espaldas lo interrumpió.

-Príncipe -dijo Misty acercándose a él -ya tenemos que irnos o se nos hará tarde.

Ash la miró confundido.

-¿Irse? -preguntó Isabella -¿tan pronto? Pero si acaban de llegar.

-El príncipe es una persona muy ocupada -respondió Misty.

-Es una pena que tenga que irse. Fue un verdadero placer conocerlo Alteza -dijo Dawn plantandose delante de él -espero podamos contar con su presencia de nuevo alguno de estos días.

-Seria un honor -dijo Ash algo divertido por el entusiasmo de la chica.

Dawn mostró una sonrisa deslumbrante.

-Fue un placer conocerlas -se despidió Ash al tiempo en que se aproximaba a la puerta.

-Nos veremos esta noche -se despidió Misty a su vez.

Misty salió rápidamente de la habitación y Ash la siguió con la confusión aun reflejada en su rostro.

Misty y Ash se despidieron de Jenny y salieron de la casa a toda prisa.

Ash esperó a que la muchacha emitiera algún comentario sobre lo que acababa de pasar pero ella caminó de regreso a su casa en silencio.

Misty se sentó en la entrada de la vivienda y Ash se recostó contra el muro.

-¿Podrías explicarme que fue lo que paso ahí adentro? -preguntó después de unos segundos de haber estado observándola.

-No quiero que ellas sepan de nuestro trato -respondió Misty -al menos no todavía.

-¿Por qué no?

Misty suspiró. -No quiero que se hagan muchas ilusiones, eso es todo.

-No entiendo.

-Ash, ¿cuanto crees que va durar todo esto? -preguntó Misty con voz cansada -tu y yo sabemos que es algo temporal, tu seguirás teniendo todo lo que posees y nosotras estaremos en esta situación siempre, ¿entiendes?

-Aunque yo dejara de trabajar en tu lugar, deberías saber que no dejaría que murieran de hambre.

-¿Por qué te importa tanto?

Ash se despeinó el cabello con frustración. -Se que piensas que mi vida es maravillosa Misty, pero pienso que no podrías estar mas equivocada.

-Oh si debe ser terrible levantarse y tener todos los días algo de comer, que las personas te atiendan y que tengas la libertad para hacer lo que quieras -dijo Misty con sarcasmo.

-¿Libertad? No Misty de verdad que no sabes de lo que hablas.

-Sea como sea Ash, no puede ser tan terrible.

-De verdad Misty, no tienes idea de lo que significa para mi que me dejes hacer esto por ti. No puedo ni siquiera empezar a explicarte lo agradecido que estoy contigo.

Misty se mordió el labio.

-Aun así Ash, quiero que esto no se divulgue tanto ¿si?

-¿Y donde piensas trabajar si tu familia piensa que estas en los campos cuando en realidad regresaste a tus actividades normales?

-Es sencillo -respondió Misty -ahora que trabajo en la noche soy la única que lo hace en su casa puesto que no pueden dejar la confeccionaría abierta solo para mi, así que hable con Jenny y le explique la situación y ella ha accedido a dejarme trabajar en casa, y puesto a que aquí no hay nadie...

-Trabajaras sin que nadie se entere -completo Ash.

-Exacto -afirmó Misty -por lo menos por un tiempo, para ver como resultan las cosas.

-Bien Misty, si es lo que quieres yo respetare tu decisión.

Misty sonrió. -Gracias Ash.

Ash miró hacia el cielo y frunció el ceño. El sol de mediodía ya se encontraba en lo alto.

-Tengo que regresar -anunció con pesar -a estas alturas deben estar buscándome por todas partes.

Misty se puso de pie. -Ve tranquilo Ash. Nos vemos mañana.

-¿A que hora paso a recogerte?

-¿Ya olvidaste que tengo mi propio transporte?

Ash negó con la cabeza. -Lo tenias. Hoy me llevare tu yegua conmigo.

-Tienes que estar bromeando -respondió Misty -¿Por qué te dejaría hacer algo como eso?

-Quiero llevarla al palacio a que la revisen eso es todo. Estará bien. Permíteme hacerte este favor.

Misty lo meditó durante unos segundos antes de responder con un tímido -esta bien, gracias Ash.

Ash sonrió. -Entonces, ¿a que hora tengo que pasar por ti? -repitió.

-Solo asegúrate de estar en los campos mañana antes del amanecer -respondió Misty -yo iré por mi cuenta.

-¿Segura?

-Completamente -dijo Misty -de verdad Ash no tienes que preocuparte por mi.

Ash frunció la boca pero no añadió nada mas.

Camino junto a Misty hasta el potrero donde descansaban los caballos.

Luego de montar al suyo tomo las riendas de la yegua de Misty y las aseguró en su mano.

-Cuidala -pidió Misty acariciando a su yegua con cariño.

-Por supuesto -respondió Ash -te veo mañana Misty.

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Misty se despidió con la mano y vio como el muchacho se marchaba en dirección al palacio.

Suspiró.

Se preguntó por enésima vez en ese día si estaba haciendo lo correcto y por enésima ve intentó convencerse a si misma que así era.

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Continuará...

Susana te agradezco mucho por dejarme un review, y espero que así mismo este capítulo sea de tu agrado.

L' Fleur Noir vaya no tienes idea lo importante que es para mi recibir un review de tu parte ya que de hecho la primera historia que leí en esta pagina era tuya y eso me motivo a crear una cuenta aquí :) debo admitir que a mi también me encantan los AU y por eso quise escribir ya historia de este tipo. Te agradezco por poner esta historia en tus faves y espero que te guste este capítulo.

Red20 gracias por dejar un review también en esta, mi nueva historia. Cuando leí tu review me di cuenta que quizá me exprese mal, puesto que lo que quería decir era que encontrar mi libro de cuentos me inspiro a crear una historia de ese tipo no que me inspire en una historia en particular para hacer esta historia. Sea como sea espero que te guste este historia y espero conocer tu opinión acerca de este capitulo.

Original Mermaid me alegra mucho que te gustara el capitulo y de igual manera espero que te guste este. Muchas gracias por tu review, y si tienes razón, esta historia es un AU.

naliaseleniti gracias, de igual manera a mi me agradan mucho las historias que tu escribes. Espero te guste esta continuación y muchas gracias por el review.

Un saludo y un gran abrazo a todos :)

Mei D.