Entre ella y yo… Amistad
Autoras: Geliik Uchiiha & Karin KZ
Perdón por la graaan~ demora en la actualización, se planeaba hacer cada lunes, pero debido a problemas técnicos, no se ha logrado, espero que esta sea la única actualización tardía :C …
Por otro lado muchas gracias a todos los que nos han comenzado a leer, tal vez no son muchos los lectores, pero tenerlos nos llena de emoción .
Ahora sí, disfrútenlo!
El moreno despojo a su compañero de su chamarra naranja y desesperadamente casi desgarro su camiseta, sacándosela por arriba torpemente, el ojiazul lo tomo de la cintura pegando su cuerpo aún más al de él rosando sus erecciones ya demasiado evidentes –Ngh- Escapo de entre los labios de Sasuke al sentir el rose contra su entrepierna, era duro y caliente, le producía una sensación de desesperación y deseo casi incontrolable- Na-Naruto- Suplicaba jadeante, Naruto lo miro como si el pelinegro le hubiese dado alguna orden asintiendo con la cabeza, lo tumbo consigo en el sillón más cercano de esa lujosa sala y comenzó a tallarse contra él mientras lo despojaba de su ropa habilidosamente, comenzó a lamer sus tetillas, mordisqueándolas de a momentos y pasando su húmeda lengua sobre los pezones ya erectos, haciendo que el que tenía debajo de él se retorciera constantemente, había quedado desnudo, no se dio ni cuenta de ello hasta sentir un par de dedos acariciando su entrada.
- Tu cuerpo me recuerda- le susurro Naruto al oído erizándole la pielcon su cálido aliento, Sasuke envolvió con sus piernas a Naruto exigiendo lo que tanto demoraba en hacer –Solo espera un momento más o podría dolerte- volvió a besarlo, despacio, bajando por su cuello, mordisqueándolo, sin dejar de acariciar su entrada para que se abriera para él, ya estaban dentro dos dedos, los separaba dentro suyo. –Lo siento Sasuke no aguanto más- y en una sola estocada la metió.
-AHHH!- grito agitado mientras se daba cuenta de que estaba bañado en sudor –se incorporóen su cama mirando alrededor del oscuro cuarto, aún no había amanecido- me voy a volver loco- trato de controlar su agitada respiración- mañana mismo tengo que hacer algo-
Después de la advertencia de ayer y con una costilla rota de una patada de Sasuke, Naruto se había marchado, no derrotado, pero con lo orgulloso que es el azabache y el difícil carácter que posee, sabía que era mejor dejarlo por la paz, al menos esa noche.
A lo lejos escuchaba el silbido de una tetera sobre el fuego, tallándose los ojos y totalmente en contra de su voluntad se levantó de la cama, sentándose en la orilla, volteo a la cocina y miro la silueta de alguien cocinando, pelo negro, para su desgracia largo, debajo de la espalda, silueta femenina, piel nívea, linda chica.
-Que haces aquí – dijo entre bostezos el pelidorado aun sentado en la orilla de la cama se tocó su dorso, pasando los dedos sobre esa costilla que la noche antes el ojinegro le había partido en dos, el dolor había desaparecido por completo, de hecho con ayuda de su amigo Kyubi ya estaba reparada.
-AH!... per-perdón Naruto- Torpemente se apartaba el mechón de pelo que se le había ido a la cara.
-Te he dicho que no es necesario que hagas esto-
-Sé que soy una molestia- dijo deprimida.
-No, no es eso, pero estoy acostumbrado a hacerlo todo a mi propio ritmo, la molestia soy yo jejeje- se rascaba la nuca mientras sonreía.
Hinata respondió a su sonrisa y siguió torpemente preparando té y ramen junto con un poco de ensalada que obligaba a Naruto a comer, con el sermón de que tenía que darle algo natural a su cuerpo, no solo ese ramen instantáneo.
Desde que Naruto la había salvado de aquellos asesinos renegados de la aldea de la niebla iba cada que podía a prepararle algo de comer y hacerle los deberes a su héroe ojiazul, claro que él ya le había dicho que no era necesario, pero ella insistía y unas semanas atrás parecía encantado de ver a la ojiblanca en diminutos shorts aseando su departamento, era hermosa y con curvas prominentes, le encantaba mirarla, bueno eso era antes de "aquello", la experiencia que había tenido con aquel peligroso ex fugitivo si bien no era su primer homo-experiencia si era la única que había llegado a consumarse, nunca fue reprimido con su sexualidad, según él le iban más las chicas aunque de vez en cuando probaba el rose de los labios masculinos por parte de su íntimo amigo Gaara, no habían pasado de un intenso morreo cada que se daba la oportunidad, estaba seguro que esto era diferente, después de Sasuke no miraba a Hinata como antes, no miraba a nadie como antes, no se le antojaba besar a nadie y si su parte baja lo necesitaba no podía aliviarse si no era imaginando a Sasuke.
No estaba confundido, estaba decidido, era como la respuesta a lo que había estado buscando, un deseo superior, único, bello, que hacia palpitar su corazón con tal solo el recuerdo.
Solo le quedaba convencer a su volátil amado de que estar juntos era lo mejor.
-Naru…-
-Naruto-kun…-
-Naruto-kun…-
La voz de Hinata lo había sacado de entre sus profundos pensamientos.
-Naruto-kun te sirvo té, ya está tu ramen-
- Ramen ttebayo!- sonrió
*N*O**F*U*E**L*A**P*E*O*R**N*O*C*H*E
El silencio reinaba a esas horas de la mañana, solo el leve meneo del viento en las hojas de los arboles irrumpían esa paz, normalmente así eran las mañanas en la residencia Uchiha.
Solo un bufido se dejó escuchar para desechar la idea de mañana perfecta, sentado en el pasillo que daba hacia ese jardín del cual había cuidado desde que regreso a la aldea; solo se dedicaba a eso, mirar a cualquier punto en ese enorme jardín, cuanto había mejorado… cuando regresó estaba hecho un desastre, de hecho toda su casa lo estaba pero con paciencia y dedicación de hacer su hogar tan digno como lo era en sus días de infancia logro ponerlo en forma en poco tiempo.
"que pasa… no entiendo nada…"- suspiro y recargándose sobre sus antebrazos miro hacia el techo
como si este fuera a darle la respuesta. Ya no sabía cómo actuar, Sasuke no se consideraba así mismo como impulsivo, sino todo lo contrario aunque a esos extremos ya no se sentía él mismo; después del ataque, porque sí, eso no fue más que una emboscada sorpresa "nuevamente" por el mismo aprovechado, porque a sus ojos Naruto era solo eso, Sentía un tipo de vértigo en el estómago y aunque no queriendo aceptarlo también sentía un pequeño calor en el pecho que lo turbaba más al recordar la mirada que le dedico el rubio cuando entre sus manos tenía ese pedazo de tela que le había colocado de nuevo; el solo pensar en que el ojiazul volviera a tratar de sorprenderlo y tratara de sacar ventaja de esa situación, aunque no supiera porqué. Tal vez un chantaje para que no se fuera a largar de nuevo de la aldea.
-claro que no, será todo un idiota pero no es así… creo- Sus pensamientos eran un caos, presentía estar a punto de un colapso nervioso, ni siquiera esa ceja que siempre levantaba en un incontrolado tic como muestra de su furia, frustración o cualquier otro sentimiento conocido para el Uchiha se dignaba a aparecer.
Reparó entonces en la taza junto a él, rápidamente la levanto y sorbió de ella… helado, su café aparte de amargo estaba helado, y eso le mostro cuanto tiempo llevaba sentado ahí. Un gruñido y el ruido de fuertes pasos hacia la cocina se dejaron escuchar.
-Necesito un respiro- Simplemente se dirigió a la salida, era su día libre, se calzo y salió sin más.
Después de un rato vagar decidió ir a un lugar que si bien no era su favorito era el indicado para un estar en soledad.
*N*O**F*U*E**L*A**P*E*O*R**N*O*C*H*E
-Uff pensé que nunca se iría- tumbado en su cama se decía así mismo, no era que le molestara su presencia, de hecho se sentía bien en ocasiones tener a alguien más aparte de él en esa casa, la cuestión es que ahora sus pensamientos estaban atiborrando su cabeza de una forma desordenada, escandalosa y desesperante hasta para él, que bien conocido era por no echarle mucha cabeza a las cuestiones que se le presentaban ya que tenía el don de improvisar todos sus movimientos y bendecido por la estrella del triunfo, que a pesar de sus alocadas acciones en el campo de batalla lograba salir bien parado la mayoría de las veces– ahora tengo que pensar, si lo voy a ver hoy, ¿Qué debería de hacer?,¡rayos! no puedo esperar demasiado, necesito verlo dattebayo!- dicho eso último se paró sin vacilar y de un salto salió por la ventana, corriendo por entre los tejados como ya era costumbre.
Brincando de techo en techo en un leve descuido casi choca con el líder de su equipo.
-Na-ru-to- le llamo infantilmente.
-¡AH! Kakashi sensei-
-Para ser un ninja tus reflejos no están muy bien-
-¡Usted es el que salto de la nada!- reclamo molesto.
-Esa no es excusa,hazme un favor y avísale a Sakura y Sasuke que dentro de dos días tenemos una pequeña misión-
-¿Qué clase de misión?, ehh Kakashi sensei que flojo¡ ese es su trabajo- decía el quejica.
-Si pero yo tengo unas cosas que arreglar con Godaime, ahora se buen niño y hazlo- acaricio sus lacios pelos dorados antes de desaparecer.
-Ya no soy un niño dattebayo- Haciendo mohines se apresuró a seguir su camino.
Llego a la casa de Sasuke pero en vez de bajar de lo alto a tocar se quedó en el tejado de unas casas antes, como preparándose para dar la mejor excusa improvisada que llegara a su mente, en ese momento iba saliendo Sasuke de su casa, bien parecido como siempre, con esa estoica cara suya, no lo llamo, se dedicó a observarlo, más bien a seguirlo manteniendo su distancia para no ser descubierto.
*N*O**F*U*E**L*A**P*E*O*R**N*O*C*H*E
-Te y dangos por favor-La chica detrás del mostrador obedeció rápidamente.
Ella no tenía que hacer más preguntas puesto que la orden era la de siempre, de inmediato su orden apareció ante él, pagó y después de tomar sus alimentos y un vuelva pronto de parte de ella, se dirigió al gran cerezo que se encontraba en ese lugar.
Se sentó en la banca debajo de la sombra del gran árbol y sorbió su bebida, un buen té negro y limón servirían de algo ante su condición, esperó que sus preocupaciones se desvanecieran con el agradable aroma de su bebida, espero a que ocurriera como en las demás ocasiones, espero, espero…. y explotó.
-¿Pero qué mierda? Esto no sirve, al contrario ¡me siento peor¡-Sasuke miro acusadoramente la pobre taza que sostenía entre sus manos, si esa pobre taza hubiera podido actuar ahí mismo hubiera practicado "hara-kiri" para salvarse de la ira del moreno.
Dejando la taza a su lado tomo el palillo de dangos y de un solo bocado llevo las tres piezas directo a su boca, mastico con fuerza, con los ojos cerrados y el ceño fruncido a más no poder sin importarle si alguien había visto su infantil actuar… si alguien se burlaba lo pagaría con su cabeza, tal vez y así se tranquilizará de una buena vez.
-¡Je¡- Una risa mal contenida hizo evidencia de que ya no estaba solo… desgraciadamente reconocería a esa persona donde sea… Para su infortunio esa no era la cabeza que deseaba mandar a volar. Por una razón más que conocida Sasuke esperaba que no se acercara por ahora y lo ignorara, así que fingió no haberse dado cuenta de que lo observaba.
Se mantuvo con los ojos cerrados incluso cuando sintió que esta se sentaba al otro extremo de la banca; eso solo significaba una cosa, problemas.
-Hermoso día para tomar el almuerzo aquí ¿verdad?- Sasuke miro por el rabillo del ojo como se levantaba por lo mismo que él estaba comiendo y regresar de nuevo a esa SU BANCA.
-Huele delicioso, hace tiempo que no pasaba por aquí. – Sonreía alegremente todo lo contrario al moreno.
-Hn-la escueta respuesta le hizo saber que si quería hacerlo hablar tendría que hacerlo de otra forma, sin voltear a verlo, una cara seria nada típica en ella apareció.
-Problemas en el paraíso Sasuke Kun~?- dijo alargando su nombre como lo hacen los niños.
-déjate de tonterías Sakura, no estoy de humor- respondió cortante mirando de nuevo al frente.
-¿Y cuándo lo estás?- Sasuke la fulmino con la mirada -Ya entendí-
Haruno ya conocía de sobra esas caras que si bien no la ponían a temblar como en el pasado, era clara muestra de que algo de verdad lo estaba molestando, quería saber que le pasaba, ya que su cambio lo había notado desde la vez que regreso de su reciente misión, pero no se atrevió a preguntar por la informalidad del lugar, lo vio en la tienda de sus padres, y la repentina mención de su nombre en los labios del Uchiha, le clavo aún más la duda.
-¿Quieres hablar?-
-NO.-
-Estás seguro porque yo…-
-SAKURA dije qué no, ¡con un demonio¡- Sasuke se levantó de su lugar. Lo último que quería era una sesión de terapia con su ex compañera que si bien no podía matar, nada le impedía dejarla ahí y simplemente pasar de ella; camino un poco con amago de irse pero se volteó.
Sakura en ningún momento dejo de observarlo y esta vez Sasuke miraba hacia un lado con el ceño fruncido igual que hace un rato. Lo miro fijamente sin decir nada, después de unos segundos que para él se hicieron eternos, bajo la mirada sin cambiar su expresión y lo que Sakura esperaba sucedió.
-No he dormido bien- Aunque en un tono muy bajo e imposible de escuchar, Sakura entendió perfectamente lo que dijo, algo era algo y aunque no dijera de buenas a primeras lo que le sucedía, le daría tiempo para hablar, después de todo el azabache siempre había sido alguien muy importante para ella. Recogió sus bolsas y comenzó a andar hacia el moreno, antes de pasarlo completamente de largo se detuvo.
-Eres bienvenido de venir a comer en mi casa, claro si no estás ocupado Sasuke – él no respondió nada, solo asintió cuando la pelirosa comenzó a alejarse.
Sakura solo algunas veces lo llamaba por su nombre, cuando se ponía seria, o simplemente cuando estaban solos y sinceramente la prefería así, Incluso no le molestaba del todo su compañía; se lo pensó unos segundos y sin darle alcance la siguió unos cuantos pasos atrás.
-Que hace ese sujeto- lo miraba incrédulo – con esa cara tan seria no puedo imaginar nada- Naruto lo seguía a cada paso que Sasuke daba, aun de lejos, pero sin perderlo de vista.
Al llegar al apartamento de la kunoichi, el moreno quien con una cara indiferente esperó a que entrara, la siguió al interior.
Hasta aquí llegaba Naruto, no podía aunque quisiera espiarlos en la casa de Sakura aunque… ¿y que si estaban adentro?, eran del mismo equipo, fácilmente podía llegar, tocar y entrar como si nada, pero algo se lo impedía, desde la tienda de dangos, tuvo todo el tiempo para hacerse presente e interrumpirles con el recado que Kakashi sensei le había encargado entregar, ¿solo curiosidad?, de parte de Sakura por tratar de averiguar si aún gustaba de Sasuke, aunque años atrás estaban metidos en un camino sin rumbo, Naruto perseguía a Sakura, Sakura a Sasuke y a Sasuke le daban igual ellos dos, eso pensaba Naruto.
Aunque por otro lado ¿por qué iría Sasuke a la casa de Sakura?, eso simplemente no tenía sentido en la mente de él ojiazul y eso lo inquietaba terriblemente.
Muy bien C: , espero les haya gustado, el próximo viernes abra actualización (es enserio XD) lo prometo.
Adelanto: en el próximo capitulo abra un poco de acción, pero no por parte de Naruto y Sasuke .
Hara-kiri: o «corte del vientre». Término vulgar con el que se conoce en occidente al seppuku (切腹?) o suicidio ritual japonés.
