Bien es lunes y, como les prometí, aquí está el siguiente capítulo de esta historia :) espero que les guste,, trate de hacerlo lo mas divertida posible para que no se les hiciera tan larga y tediosa x) jeje Por cierto, si encuentran cierta relación en la historia que estoy escribiendo y la saga de relleno actual del anime (el de los espíritus estelares) prometo que esta es una historia 100% mía, Mashima es el copión xD jaja en todo caso no creo que sean iguales xD jaja

En fin, en el capítulo de hoy veremos un poco de nalu, acompañado de ciertos toques de otras parejas, con un poco de humor y misterio... Bueno, sin más que decir espero que les guste :3

Algunos de los personajes que aquí se presentan. Son propiedad de Hiro Mashima :3 (si fueran míos hace mucho que Natsu y Lucy estarían juntos e.e)


Capítulo 2. Promesa

Después de que Wendy curara sus heridas y de ir a reclamar su recompensa, el equipo más fuerte de Fairy Tail emprendió el regreso a casa, sin embargo durante todo el camino, que duró varios días, se sintió un aura algo pesada que para Wendy no era nada cómoda…

— Eh, Charle— la mencionada se acercó un poco para oír lo que quería decirle su compañera. Wendy comenzó a hablar en voz baja— ¿No sientes el ambiente un poco tenso? ¿A qué crees que se deba?

— Sí un poco, creo. Pero acabamos de regresar de una misión muy complicada, eso es normal. — trató de tranquilizarla un poco la exceed.

— Tienes razón— contestó Wendy, no muy convencida.

Eso era de suponerse, cada miembro del equipo estaba perdido en su propio mundo. Desde que habían abandonado el barco donde llevaron a cabo la misión, Erza se veía aún más seria que de costumbre, Lucy no mostraba el entusiasmo de siempre que tanto la caracterizaba, Gray se notaba algo molesto y reflexivo pero, lo más raro en él, era que en ningún momento había intentado quitarse la ropa y caminar semidesnudo por el bosque en que transitaban, inclusive a Natsu se le notaba muy apagado y pensativo algo muy, pero MUY, raro en él, el único normal era Happy, el cual seguía comiendo muy feliz uno de los muchos pescados que guardó de aquel incidente.

Después de un día entero de caminata lograron llegar sanos y salvos a la ciudad de Magnolia, como esperaban, todo seguía igual que siempre. Las calles llenas de gente sonriendo, el sonido de las campanas de la catedral, el delicioso aroma de las flores combinada con el rico olor de la comida en los restaurantes llenos de gente que, curiosamente, no llamaron la atención de Natsu. Ciertamente seguía siendo la misma ciudad de la que habían partido, por fin podían sentirse en casa.

Pronto llegaron hasta la entrada principal del gremio y se dispusieron a entrar, a excepción de Lucy…

— ¡Chicos, yo iré a casa primero a tomar un baño!, después vendré a saludar a todos— gritó la maga estelar mientras se alejaba despidiéndose agitando su mano y con una ligera sonrisa en el rostro.

— Está bien Lucy, hasta luego— le respondió Erza, antes de entrar al gremio.

— ¡Hasta Luego Lucy-san!— se despidió Wendy.

— Esa era una sonrisa falsa, ¿No es así? — observó Gray.

— Sí, más falsa no pudo haberla hecho— dijo Natsu con un semblante muy serio.

. . .

En cuanto Natsu y los demás entraron al gremio fueron recibidos con calidez. Todo seguía como siempre, Fairy Tail no había cambiado ni un poco: Cana estaba bebiendo litros y litros de cerveza, Wakabe y Macao igual de pervertidos, Elfman siendo un gran hombre, etc, etc. El equipo siguió caminando hasta llegar a la barra donde siempre estaba atendiendo Mirajane.

— ¡Okaeri nasai! Ya los extrañábamos, las cosas siempre están muy tranquilas por aquí cuando no están jeje— dijo Mira sonriente.

— Tadaima— contestaron Natsu y Gray recostándose en la barra, Mira se les quedó observando algo extrañada.

— Tadaima — saludó Erza— Mira, ¿Sabes dónde se encuentra el maestro en estos momentos?

— Creo que está en su oficina.

— Gracias — sin decir nada más, la pelirroja continúo su camino hacia donde se encontraba el viejo Makarov.

— Parece que fue un largo viaje— comentó Mirajane

— Sí, y una ardua batalla, pfff— mencionó Gray, Natsu seguía serio.

— Nos costó un poco de trabajo, pero al final Natsu-san y Lucy-san pudieron terminar con esos terribles piratas— comentó Wendy

— Era de esperarse, Natsu y Lucy trabajan muy bien cuando están juntos, podría decirse que se complementan perfectamente el uno al otro — dijo sonriendo Mira.

— Tienes razón jeje…— mencionó Wendy— ¡Oh! Eso me recuerda, ¿Dónde está Charle? No la he visto desde que entramos, creo que tengo que ir a buscarla, si no se molestará conmigo.

— Está bien Wendy-chan, nos vemos.

Mientras que la Dragon Slayer del cielo se alejaba en búsqueda de su compañera exceed, unos pasos se acercaban a la parte de la barra donde el mago de hielo y el Salamnder se encontraban, unos más rápidos que otros.

— ¡Gray-sama! — la maga de agua se acercó dando grandes saltos de felicidad al ver que su amado al fin había regresado.

— Oh, hola Juvia— saludó desanimado el mago de hielo.

— ¿Uh? Gray-…sama, ¿le pasa algo?— Juvia pensaba que, sin duda, algo no andaba bien.

— ¡Natsu! Qué bueno que ya regresaron.

Los segundos pasos que habían escuchado pertenecían a la hermana pequeña de Mirajane y Elfman, Lissana. Mostraba una cara de satisfacción al ver que Natsu se encontraba sano y salvo, pero pudo darse cuenta del estado en que se hallaba su amigo.

— Natsu, ¿pasa algo? —no pudo evitar preguntar.

— ¿Uh?

— ¡Natsuuuuuuuuuuuuuuuuu!— sin darle tiempo a responder, Natsu se levantó de repente y se dio cuenta de que Happy se acercaba volando a toda velocidad, aterrizando frente a él — ¡Natsu! ¡Auxilio!

— ¿Qué ocurre Happy? — preguntó Lissana

— ¡Un mounstro viene por mí!

— ¿Qué? — preguntaron al unísono

De pronto una sombra se acercaba poco a poco a ellos, Happy optó por esconderse detrás de Natsu.

— ¡Tú, gato azul con alas, ven acá! — para su sorpresa era Gajeel quien perseguía a su amigo exceed, aunque ninguno de los dos magos entendían la razón.

— ¡Te dije que no lo haría! —gritaba Happy desesperado emprendiendo el vuelo— ¡para eso tienes a Lily!

— ¡Vamos, sólo necesito que te pongas algo!

— Gajeel, ¡¿Qué demonios planeas hacer con Happy?!— preguntó Natsu alzando la voz, el nombrado se detuvo.

— ¡¿Qué te importa cerebro de flama?!

— ¿Qué dijiste? — una venita saltó en la frente de Natsu

— ¡Lo que oíste! — contestó molesto Gajeel

— ¡Ahora verás!

Como era de esperarse, Natsu y Gajeel comenzaron a pelear dentro del gremio, sólo se podían ver sus cabezas a través del polvo que levantaban de vez en cuando. Pronto llegaron hasta donde se encontraba Gray.

— ¡Chicos!… ¡Chicos!… —el mago de hielo estaba perdiendo la paciencia— ¡Hey, par de tontos!¡Dejen de hacer alboroto!...¡Ice make lance! — dicho esto, congeló al par de Dragon Slayers, pero no los detuvo por mucho tiempo, Natsu derritió el hielo con sus flamas.

— ¿Qué te crees ojos caídos? — le reclamó este.

— ¿Por una vez podrían estarse en pa…— Gray no pudo terminar la frase, una patada voladora de Gajeel lo tomó por sorpresa.

— ¡Ahora sí! ¡Ya me hicieron enojar! — grito el mago de hielo.

De pronto todo el Gremio se vio envuelto en una de sus comunes "peleas amistosas", cosa que a muchos agradó, hacía tiempo que no formaban parte de una.

— Es bueno que hayan recuperado sus ánimos, ¿no es así? — comentaba Mirajane a Juvia y a Lissana.

— Hai… — contestaron al unísono, pero sin mucho ánimo.

Mientras, Happy aprovechó el alboroto para escabullirse y escaparse de su perseguidor. Pronto llegó al jardín y decidió esconderse detrás de unos arbustos por un rato. El clima era tan fresco y el lugar tan relajante que rápidamente se quedó dormido.

. . .

Mientras tanto, Erza había decidido ir en busca del maestro Makarov para resolver unas cuantas dudas que tenía acerca de la misión que habían tomado pues, para ella, algo no estaba bien.

Subió las escaleras y recorrió un largo pasillo cubierto con una gran alfombra roja hasta llegar al último cuarto, en el cual se encontraba la oficina del maestro. Tras toparse con la puerta dio unos pequeños golpecitos a esta.

— Adelante — se escuchó la solemne voz del maestro desde el interior de la habitación.

— Perdone la intromisión maestro— Erza se introdujo en el cuarto, cerrando la puerta que había tras ella.

— ¡Oh! Con que al fin regresaron, ¡Bienvenida! —dijo Makarov con una notable sonrisa — ¿Cómo les fue en su misión?

— Algo complicada, pero al final logramos vencerlos, aunque…— aquí venía una de las partes que tanto había tenido preocupada a la Scarlet— …Maestro, ¿Usted sabía que aquellos hombres formaban parte de un gremio obscuro?

— ¿Qué? — la sonrisa que había mantenido Makarov todo ese tiempo había desaparecido de su rostro, entonces prosiguió— No, no tenía idea. De haberlo sabido no les hubiera autorizado hacer un trabajo tan peligroso, ¿Cuál era el nombre del gremio?

— Oblivion

Al escuchar ese nombre, los ojos del maestro se notaron sorprendidos. Erza pudo constatar que algo andaba mal como para que Makarov mostrara esa expresión, entonces continuó:

— Maestro, ¿Algo anda mal, no es así? —

El viejo sólo asintió.

— El Consejo se había hecho cargo de desintegrar hace tiempo a ese gremio obscuro, debido a que practicaban magia prohibida. Sin embargo, lo que no se dio a conocer en aquel entonces es que algunos de sus integrantes habían escapado, pero no se sabía nada sobre su paradero. — completó.

— Ah…

— Hay algo más que te tiene preocupada, ¿no?

— A decir verdad, fueron duros oponentes. Gray y yo derrotamos a unos integrantes, mientras que Natsu logró vencer al capitán Jigsaw, y luchó junto con Lucy para derrotar a su asistente, una maga estelar llamada Xena…

Nuevamente, los ojos del maestro se abrieron como platos al escuchar ese nombre, era tal su sorpresa que, inclusive, había tirado la silla donde se encontraba sentado al pararse bruscamente.

— Dime, ¿En serio terminaron con ella?

— Eso parece, pero no encontramos rastros de ella después de que Natsu le lanzara su ataque. No mencioné esto a los demás para no alarmarlos, pero no creo que haya sido el fin de la batalla.

— Tienes toda la razón Erza… — el maestro se tranquilizó, reacomodó la silla que había tirado y tomó asiento de nuevo, tomando una actitud solemne— Esa mujer está loca y, no sólo eso, también es muy astuta, no la iban a vencer así de fácil, de seguro encontró la forma de escapar.

—Entonces, ¿Qué sugiere que hagamos maestro?

Lo único que podemos hacer es esperar que aparezca por sí sola, no vale la pena iniciar una brigada de búsqueda si ni siquiera tenemos una pequeña pista de dónde se encuentra. Dices que Natsu y Lucy la "vencieron" ¿no?

— Así es.

— Diles que anden con cuidado, esa mujer está demente y no acepta las derrotas. De seguro querrá obtener su venganza. Todos debemos estar preparados.

— En seguida se los haré saber maestro. Con permiso.

Tras aquella larga charla con Makarov y haciendo una reverencia, Erza salió del cuarto dirigiéndose de nuevo al salón principal, encontrándose con la escena de la "pelea amistosa" que se estaba llevando a cabo.

. . .

— ¡Nee Mira-san! — gritaba Levy debido a todo el alboroto que había dentro del gremio.

— ¡¿Me llamaste Levy-chan?! — preguntaba de la misma forma la maga.

— ¡Hai!... ¡¿No ha venido Lu-chan por aquí?!

— ¡¿Eh?! ¡No, no tenemos leche aquí! — era tanto el ruido que se percibía en el lugar que una conversación normal no se podía llevar a cabo…

— ¡No! ¡Te pregunté que si no has visto a Lu-chan!

— ¡No gracias! ¡Ya tomé una ducha!

La maga peliazul por fin había llegado a su límite, tanto ruido la ponía de malas, así que no se podía contener más. Con una venita saltando en su frente gritó:

— ¡Gajeel!¡Detente ahora mismo!

El mencionado y todo el gremio dejó lo que estaba haciendo debido al grito furioso de la McGarden, esta sólo volteó otra vez a donde estaba Mirajane e hizo de nuevo la pregunta, esta vez sin levantar la voz.

— Mira-san, ¿No ha venido Lucy?

— No, no la he visto desde que el equipo de Natsu regresó

— Oh…—dijo desilusionada Levy

— ¡Oh, es verdad! — el grito de Natsu se hizo presente— ¡Lucy! — entonces salió corriendo del gremio.

— ¡Eh, Natsu! — gritó Gray, quien iba a salir detrás de él, pues sabía hacia dónde se dirigía, pero una patada voladora de Gajeel lo detuvo de nuevo.

— ¿A dónde crees que vas cubo de hielo? ¡Tú y yo no hemos terminado! — con esto consiguió que la batalla siguiera su curso.

— ¡Gajeel! — le reclamó Levy

— Maldito— musitó el mago de hielo mientras caía noqueado al piso.

— ¡Gray-sama!— mientras tanto, Juvia se apresuró a ayudar a su amado.

. . .

— Aaaaah…— suspiraba cierta maga estelar mientras iba de regreso a su departamento—…que batalla tan difícil aunque curiosamente, esta vez pudimos conservar la recompensa completa.

Lucy recorría el típico camino hacia su casa por la orilla del río, se le notaba seriamente pensativa. Algo la tenía muy preocupada desde aquella pelea contra la maga obscura de espíritus celestiales. Sin lugar a duda, aquella loca y escalofriante mujer usaba a sus espíritus como armas, cosa que a Lucy no le parecía nada adecuado pues, para ella, eran seres vivos que también sienten y piensan, unos valiosos amigos a los cuales debía tratar con la delicadeza y el respeto que se merecen.

Debido a que estaba más que perdida en sus pensamientos, no se percató del hecho de que el ambiente a su alrededor estaba trastornándose, hasta que llegó a la puerta de su casa.

— ¿Pero qué…?

La puerta de entrada y la fachada del edificio no eran las mismas de siempre, eran muy similares a las de un castillo. Ante tal imagen, la maga estelar se frotó los ojos, como si acabara de despertar. Tras esto, la gran fachada del castillo desapareció.

— Rayos, debo de estar muy cansada. Tomaré un refrescante baño y luego me iré a la cama.

Después de echarle la culpa a la fatiga, la Heartfilia entró a su hogar y cerró la puerta con llave para que nadie lograra entrar, aunque sabía que esto no servía de nada con los amigos que se cargaba. Continuó su camino hasta el baño para tomar su tan anhelada ducha.

— ¡Ah! Qué bien se siente estar limpia después de tanto agotamiento…

El vapor del agua caliente se hacía presente. Lucy al fin se podía sentir relajada, todos esos pensamientos tan agobiantes de habían ido con el agua que corrió por las tuberías al momento de destapar la bañera para salir de esta. La rubia se cubrió con una toalla y se dirigió hacia su tocador.

Sobre el mueble había dejado su llavero, al cual había adherido aquella llave de color negro que había encontrado en el lugar donde pelearon contra Xena, la malvada maga estelar. La tomó entre sus manos y se le quedó observando fijamente.

— ¿Qué es eso? — una voz interrumpió sus pensamientos

— ¡Na…Na… Na…Natsu! — como suponía, ponerle llave a la puerta no servía de nada— ¡¿Qué haces aquí?! ¿Dónde está Happy?

— De seguro se quedó en el gremio… dime, ¿Qué esa no era la llave de aquella mujer loca llamada Hiena?

— Xena — lo corrigió Lucy— sí, así es. La tomé antes de venir.

— Pero ¿Qué no es mala? Contiene magia obscura ¿no?

— No necesariamente… — la cara de Lucy se había tornado seria nuevamente, pero con una mirada compasiva.

— Lucy, ¿Qué tienes? Desde que regresamos de esa misión has estado muy callada.

— ¿Ah sí? Gomen Gomen… — dijo con una disimulada sonrisa— …es sólo que, pensaba que estas llaves eran un mito.

— ¿A qué te refieres con que son un mito?, tienes una en tu mano— estaba logrando confundir al cabeza hueca de Natsu.

— Sí, y nunca pensé que sucedería, pero todas las personas, inclusive los magos estelares más experimentados, aseguraban que las llaves Ptolomeo no existían, pero aquí tengo la prueba de que sí.

— ¿Llaves Ptolomeo? — preguntó interesado el Dragon Slayer

— Sí. Reciben su nombre gracias al mago que dio nombre y vida a estas constelaciones y, por lo tanto, a los espíritus que residen en estas. Fue uno de los primeros magos estelares de los que se tiene registro. Estas llaves pueden ser aún más poderosas que las llaves doradas y muy peligrosas ya que…

— ¿En serio? ¡Sugoiiii! — Natsu la interrumpió mostrando su gran emoción — ¿Cuántas se supone que son?

— No estoy muy segura pero creo que, al igual que las llaves doradas, son doce.

— ¡Sugoi! ¡Sugoi! ¡Sugoi!— Natsu le arrebató la llave de sus manos a Lucy— ¿Uh? ¿Por qué es de color negro?

— ¡A eso iba antes de que me interrumpieras!... — la maga estelar tomó de nuevo la llave— …como estaba diciendo, son muy peligrosas, ya que dependen completamente de su portador.

— Oooooh…— el Dragon Slayer se había quedado en blanco

— Aaaaah — suspiró la maga estelar — te lo explico… Estas llaves toman su poder, fuerza y apariencia de acuerdo al tipo de corazón que posean los magos con que hagan el contrato. La llave que tengo en estos momentos se llama Hydra, y Xena utilizó una llave en nuestra batalla llamada Cygnus, el Cisne; ambos tenían una apariencia sombría y obscura, debido a que el corazón de Xena estaba lleno de maldad… — la cara de Lucy entristeció, Natsu se dio cuenta de ello.

— Lucy, ¿Por qué no haces un contrato con Hydra? Sé que sería un gran aliado. — sugirió el Dragon Slayer.

— Yo… no sé si tenga el poder suficiente…

— Sí lo tienes, confía en mí— dijo Natsu con una gran sonrisa en su rostro, la cual hizo sonrojar a la maga estelar

— Ok, aquí voy… a ver, ¿Cómo lo dijo ella?... — después de un poco de hacer memoria, por fin lo recordó—…¡Oh sí! Era: ¡Puerta de la serpiente de cien cabezas, ábrete! ¡Hydra!

— De pronto, un círculo mágico de color morado apareció debajo de sus pies, de este emergían las cabezas de las serpientes una tras otra, aunque esta vez no eran tan gigantes como las del barco pues se adaptaron al tamaño de la habitación donde se encontraban.

— ¡Wuuuooo! — Natsu se quedó observando fijamente a Hydra como un niño pequeño viendo juguetes a través de un aparador pero, al parecer, a esta no le hizo mucha gracia y le lanzó una feroz mordida. Por fortuna el Salamander logró esquivarla. —Sí que eres un chico rudo, me agradas. Lucy, ¿Qué esperas para hacer el contrato?

Pero la maga estelar no se movía, estaba como petrificada ante aquel ser. No dejaba de observar esa docena de cabezas de serpiente unidas a un mismo cuerpo sostenido en cuatro patas, lleno de grandes y duras escamas de color negro. Además, estaba siendo hipnotizada por aquellos ojos de reptil de color verde brillante que no la dejaban de observar ni un solo segundo.

— …cy…ucy… Lucy…¡Hey Lucy! — Natsu la sacó de su trance— ¿Estás bien?

— ¿Eh? Sí, sí… ok, aquí vamos. Bien Hydra, encantada de conocerte— las cabezas comenzaron a posar toda su atención en la maga estelar, esto la puso nerviosa—…etto —aclaró su garganta—quería saber si estás dispuesto a hacer equipo conmigo, ¿qué te parece?

Las cabezas de aquel ser comenzaron a emitir silbidos, parecía que hablaban unas con otras. Varios minutos después llegaron a un acuerdo, todas las cabezas asintieron en señal de aceptación al contrato.

— ¿Aceptas? ¡Genial! — grito feliz Lucy— ¿Qué días estás disponible?

Una sola cabeza comenzó a silbar de nuevo.

— Dice que siempre que la necesites te dará su apoyo, sólo tienes que llamarlo— tradujo Natsu

— Genial, muchas gracias— dijo Lucy sonriendo— Espera, Natsu…¡¿Desde cuándo entiendes a las serpientes?!

— Bueno, no son muy diferentes a los dragones— Natsu no le había tomado importancia a aquella observación

Después de despedirse de su nueva propietaria, Hydra regresó al mundo celestial. La llave que antes era negra se volvió de color blanco y, en lugar de tener las serpientes en la cabeza de la llave, una sola se enrollaba en el cuello de esta. Sin duda, un estilo más bonito que el anterior. Lucy sonreía como desde hace mucho no lo había hecho.

— Esa sonrisa sincera me gusta más— comentó Natsu.

— ¿Eh? ¿De qué hablas?

— Cuando te despediste de nosotros antes de regresar a tu casa sonreíste, pero no lo hacías de verdad.

— Oh, lo siento. Estaba preocupada por la llave; además, sentía que el ambiente estaba un poco tenso. Todos estaban muy serios, inclusive tu.

— Oh sí, sobre eso…— la cara sonriente de Natsu se puso seria de inmediato— …Estaba molesto conmigo mismo en ese momento por no poder cumplir una promesa que había hecho…

— ¿Uh? ¿Cuál promesa? — preguntó Lucy curiosa

— La que hice con Eclair…

El escuchar el nombre de su amiga ponía a Lucy algo sentimental, cosa que a Natsu se le hacía difícil afrontar.

— ¿De qué promesa hablas? — dijo la maga estelar con la voz algo entrecortada.

— Hummmm… Le prometí…— en ese momento, el Dragon Slayer tragó saliva y sus mejillas se sonrojaron —… bueno, mejor dicho, ella te confió a mí. Se supone que no debería dejar que te hicieran daño. Sin embargo, aquellas lágrimas que dejaste salir estaban llenas de dolor…— hizo una pequeña pausa y la tomó de la mano—… de ahora en adelante sólo quiero verte llorar de felicidad.

— Lucy se estremeció al escuchar aquello, nunca se imaginó que el cabeza hueca de Natsu le dijera tan bellas palabras, inclusive sus mejillas se tornaron de un bello color rosado.

— Y… otra cosa… — comenzó a decir Natsu, algo nervioso— …¡Quiero hacerte una promesa a ti!

— ¿Eh? — dijo Lucy, frotándose los ojos para secar las lágrimas que se habían escapado. Para su sorpresa, el Dragon Slayer tomó lugar justo enfrente de ella, arrinconándola entre el tocador y el cuerpo de este— Na… ¿Natsu? — comenzó a sentir sus mejillas muy calientes, sabía que estaba peor que el color de un tomate.

— Lucy— dijo mirándola fijamente a los ojos— te prometo que siempre, sin importar lo que pase, te protegeré. No dejaré que nada ni nadie te haga daño y, mucho menos, que te hagan llorar.

— La cercanía entre sus cuerpos era tan poca que Lucy se sentía a punto de desmayar. Poco a poco sus rostros se fueron acercando, la maga estelar cerró sus ojos esperando el roce de sus labios, sin embargo…

— Hime-sama— apareció repentinamente Virgo, interrumpiendo el momento.

— Vi… Vi… Vi… ¡Virgo!— gritó Lucy mientras lanzaba a Natsu con un golpe, este quedó tirado en el piso, semiconsciente.

— Tenemos problemas.

— ¿Eh? — respondieron Natsu y Lucy al unísono.


Esto es todo por hoy :) saben, me divertí mucho escribiendo este episodio, no solo por la situación de Natsu y Lucy (es muy fácil trabajar con ellos en situaciones divertidas xD) si no también por la pequeña pelea del gremio jaja xD trate de describir lo mejor posible las imágenes que aparecieron en mi mente cuando lo estaba escribiendo x)

¿Qué será lo que Virgo quiere decir a Lucy y a Natsu?¿las especulaciones de Erza serán correctas? ¿Habrá aun mas situaciones románticas y empalagosas? todo eso y mas en el siguiente capítulo! ;) nos vemos! Dejen reviews :D (pero no sean tan malos porfavor u.u jaja)