New chapter. -Conociendo tu lado tierno-.
Kyle Pov's.
Me dirigía a la casa de Craig junto con él después de que las clases terminaron.
Ya había enviado un mensaje de texto a mi madre avisando que llegaría tarde pues estaría en casa de Stan (lo sé, mentí pero… dudo mucho que aceptara el que fuera a casa de Craig).
El silencio que se había formado entre nosotros era totalmente incómodo, me sentía nervioso sin motivo alguno, incluso creo que estaba caminando torpemente, casi como un robot. Joder, Craig, di algo, ¿por qué mierda tienes que ser tan callado? Eres tan irritante sólo por ese motivo…
Le miré de reojo y el muy hijo de puta estaba tranquilo, como si yo no estuviera caminando a su lado, como si estuviera solo. Suspiré molesto. Tendría que aceptarlo. Craig Tucker jamás hablaría conmigo si no es necesario (aunque para mí resulta bastante necesario terminar con este jodido silencio incómodo).
Apenas llegamos a su casa me dio el paso para entrar yo primero, y así lo hice.
–Permiso– dije mientras entraba.
–Tranquilo, pequeño educado. Estamos solos–. Y de nuevo los nervios llegaron.
¿Estaba solo, con Craig, en su casa? Mierda… No es que fuera algo importante, pero… ¡no podía ser!, ¿y si me intentaba matar?, ¿drogar?, ¿o quizá me ate y venda? ¡Mierda, Kyle, no seas paranoico! Respira hondo y sonríe. Craig no sería capaz de algo como eso, ¿cierto? Ni que fuera como Cartman, ¿cierto…? ¡¿Cierto?!
–Oh–. Fue lo único que atiné a decir. El silencio comenzó a aparecer de nueva cuenta, pero no, no lo permitiría. –Y bueno… ¿puedo sentarme?–.
–En el piso. No quiero que ensucies los sillones–. Sonrió burlón y fruncí el ceño. ¿Acaso cree que soy él?
–No me jodas–.
–No lo hago. Hablo enserio–.
Me tensé al ver su cara inexpresiva nuevamente, ¿entonces no planeaba dejarme sentar en el sillón? Puto de mierda...
–Bien. Igual no quiero tocar los sillones de tu casa. Seguro tienen piojos–. Intenté defenderme. Vaya error.
–¿Dijiste algo, estúpido judío?–.
–Eeeh…– tragué saliva. No podía retractarme, eso sería muy cobarde. –L-lo que oíste– deja de temblar, Kyle, para…
–…– Me miraba de pies a cabeza, provocando que temblara más, ¿qué mierda estará pensando?, quizá planea como torturarme… ¿o no?
Comenzó a reír. Reía a carcajadas. Abrí los ojos más que impresionado, ¿por qué reía?, ¿qué había de gracioso en esa situación? Nunca en la vida había escuchado a Craig reír de tal manera. Parecía enserio divertido.
–¿Q-qué es tan gracioso?– Me animé a preguntar, pero sin poder evitarlo demostrar mi molestia. ¿Acaso tenía algo en la cara?
–Joder… Kyle– dijo entre risas –, eres tan cobarde–. Finalizó dejando de reír, manteniendo una leve sonrisa burlona en sus labios. –A pesar de lo que dijiste temblabas peor que un terremoto–.
Me sonrojé totalmente. Sentí mi cara arder. ¡Maldito Craig! En estos momentos desearía mejor verte callado.
Después de ese momento tan vergonzoso comenzamos con el proyecto y por fin me permitió sentarme en el sillón. Yo me mantenía lo más distante posible. No le perdonaría el burlarse de mí de tal manera.
De pronto le vi levantarse sin decir nada. Miró el reloj y sonrió.
–Espera aquí, Broflovski–. Arqueé una ceja. ¿De dónde venía ese respeto al llamarme por mi apellido? –Hablo enserio. Espera aquí–.
Asentí despreocupado. Estábamos en su casa. Podía hacer lo que quisiera, claro, excepto dejar de trabajar en el proyecto.
Le seguí con la mirada hasta las escaleras. ¿Iría a su habitación? Da igual.
Me encogí de hombros y me dispuse a continuar. Mientras más rápido terminase, más rápido me iba de su casa, y en verdad deseaba irme.
Veinte minutos… treinta… cincuenta… una hora… ¿Dónde mierda estaba y qué carajos hacía como para tardarse tanto?
Frustrado dejé de lado el proyecto y me dispuse a ir arriba y buscarlo. No me importaba que fuera su casa, no me importaba el hecho de que quizá podría estar en el baño, no me importaba nada, ¡lo que importaba era que estaba tardando demasiado y ni siquiera me dio un motivo justo como para hacerlo! No estaba pendejo como para dejar que me abandonara en el proyecto.
Con cuidado abrí la puerta de su habitación, encontrando a Craig bastante… cariñoso con una rata peluda… bueno, un cuyo, pero igual era una rata peluda para mí.
–¿Tienes más hambre? Pero si ya comiste demasiado, nunca te llenas, ¿cierto?–. Alcancé a escuchar mientras lo veía acariciar al cuyo sobre su cama. Y sonreía tan naturalmente. Se veía bastante tierna esa escena. No pude evitar sonreír. ¿Enserio ese era Craig? –Hey, judío, ¿qué no te enseñaron que está mal espiar a las personas?–.
Jadeé nervioso. ¿Cómo mierda se dio cuenta? –Claro que sé eso… pero tardaste bastante y tuve que venir a buscarte–. Argumenté intentando culparle.
–Ajá, ¿y por eso tienes el derecho a mirar en mi habitación sin avisar?– Me miró de reojo y me sonrojé. Ni siquiera le podía ganar con las palabras.
Agaché la mirada avergonzado y me mordí el labio.
–Anda, pasa–. Parpadeé incrédulo y le miré de nuevo. –No pienso repetirlo. Pasa–. Ordenó. Casi automáticamente obedecí.
Sin darme cuenta ya estaba riendo al cabo de unos minutos, acariciaba y jugaba con el cuyo, el cual se llama Stripes. Era bastante adorable, ahora entiendo porque Craig se volvía tan marica con él. Nunca en la vida me imaginé ver a Craig tan interesado en algo.
Aunque Stripes me mordió una vez y casi me pongo histérico, Craig me tranquilizó diciendo que realmente no pasa nada si te muerde. Así que suspiré y sonreí.
–Bueno… sigamos con el proyecto–. Habló Craig y asentí de acuerdo.
Besó al pequeño cuyo y lo devolvió a su "hogar" (aunque claramente para Craig la casa completa era para Stripes). Enseguida con un movimiento de cabeza me invitó a salir de su habitación y ambos bajamos a la sala, donde continuamos con el proyecto ya más tranquilos y confiados.
Craig no era mala persona después de todo. También tiene su lado tierno… y… me agrada.
Y… ya casi. Quizá le añada unos dos caps más, no sé. Jajaja. Sobre el lemon… aún no lo tengo planeado, tal vez… sólo tal vez no escriba lemon… Hasta el siguiente cap.
