Disclairmer: Los personajes son de Stephanie Meyer, la historia es mia


Capitulo 2

"Alguien especial"

(PVO Bella)

VIERNES EN LA MAÑANA...

Seguí pensando si le vería otra vez. No puedo encontrar una forma de describir lo sucedido tengo la gran interrogante de saber quién es él, por aquí no viene mucha gente.

Supongo que iba de paso. Suspire.

Angela me pregunto que si me pasaba algo, le dije que nada que no había dormido bien.

Mmmm… No, no es eso; hay algo diferente, pero no sé qué es. ¿Qué hiciste ayer?

*Fui a patinar, después, me fui a casa, me bañe y luego me dormí.

No, estoy segura de que te paso algo mientras patinabas ¿qué te paso?

*Nada, ¿qué quieres que pase, que me caiga o qué? –No se lo voy a decir es tan vergonzoso, si se lo digo o se ríe o me dice que por fin me gusta alguien. No creo que la gente se deba fijarse en una persona por su físico, menos yo.-

Ya sé que te caíste, siempre te caes a la primera.

*Si, bueno, si ya lo sabes, para qué preguntas.

No, a ti te paso algo y no me quieres decir. – ¿Se me nota tanto?-

*No me paso nada; no te estoy mintiendo.

Aaaah… ok.

Bueno vamos a cafeta. -dije-

Si, tengo hambre.

*Tú siempre tienes hambre. - le recalque-

No es cierto. –me replico-

*Claro que sí.

Bueno ya… vamos a comer.

Total, llegamos a la cafeta escogimos nuestra comida habitual del viernes ya que para cada día tenemos un platillo.

Ella, se paso mirando de reojo a Ben, deberia decirle que le gusta.

No preste atención, a lol que me estaba diciendo.

De repente se me vino a la mente, un bosque oscuro se oían ladridos de de perros y ruidos, se oían voces, pero no se distinguía que era lo que decía parecían furiosos pero a la vez asustados, algo se movió entre las sombras, saltó sobre mi… después todo se volvió negro.

Me pareció que sonó el timbre, pero no preste atención hasta que Angela me tronó lo dedos para que me despertara.

¡Hey! despiértate.

*Heee… qué…

Te quedaste dormida.

*¿De veras me dormí?

Si, agachaste la cabeza y después nada… te quedaste dormida. Bueno, es mejor que nos vayamos - me dijo al ver que no decía nada- vamos a llegar tarde.

Nos tocaba matemáticas con la maestra Josefina una señora grande de edad, es muy escandalosa si no haces la tarea o cuando nos reímos, pero es una buena persona por que se preocupó mucho por mi cuando murió mi padre, ya que mi madre la conoce por que era amiga de mi abuela. Ella siempre nos ayudó a mi madre y a mí-

Esta vez no llegamos tarde, es más, llegamos temprano algo muy raro en nosotras, la maestra entró y pasó lista.

Angela Weber.

Presente. - dijo Angie y la maestra contesta- ¿estás aquí Angie? –dijo sorprendida y se oyeron unas pequeñas burlas por todo el salón.-

Si, maestra ¿por qué no debería estar aquí? –le respondió casi riéndose-

Cuando no escuché mi nombre se lo hice saber- maestra no me mencionó.

Aaah lo siento cariño, estabas aquí, ya te había puesto retardo.

Si maestra, ya estaba aquí. -dije en un tono sarcástico, el salón se lleno de risas, que ya era tanta la costumbre de llegar tarde ni cuando llego temprano me dan méritos, volvió a llamar orden y pidió la tarea, como siempre yo la había hecho pero otros ni se molestaban en hacerla como los tontos de atrás, nunca se callan siempre están molestando. Deberían correrlos, cuando la maestra pasó por la tarea de Jessica, se la pidió pero ella le dice:

Maestra mi perro se comió mi tarea.

Si, mmm… y por qué no la volviste a hacer.

Amm… yo pues no se me ocurrió.-

Esa era la excusa más vieja, creo que es más vieja que la maestra, y así pasó el día, todos los maestros se sorprendieron por haber llegado temprano. Aparte de eso, todo era normal y aburrido. No encargaron tarea así que no había nada que hacer, aparte, habíamos salido temprano ya que nuestro maestro suplente todavía no llegaba. Nos fuimos a la casa de Angie para ver una película, después nos pusimos a platicar, luego a comer. Así me dieron las 3.

Bueno, ya es mejor que me vaya.

¿Por qué? –Dijo Angie-

Tengo que hacerle la comida a mi mamá.

Nos vemos mañana

Bueno, no porque mañana tengo que ir con mamá a una fiesta que da el Dr. Cullen

Ok entonces hasta el lunes –asentí. A veces envidiaba a Angela, ella pasa los domingos en familia, desearía que para estuviera aquí desde que murió mama a cambiado demasiado, antes era tan liberal, toda una hippie de corazón, ya no hace sus locuras, solo se encierra en su trabajo.

DESPUES DE LA ESCUELA...

Cuando me di cuenta ya había llegado a mi casa. Abrí la puerta. Vi que en la contestadora tenía un mensaje. Lo accioné mientras hacía la comida.

"Hija, no voy a poder ir a comer. Surgió una emergencia. No se cuando vaya a salir. Tengo que irme, nos vemos en la noche. Te quiero"

Siempre es así, no importa, pero mejor dejo la comida para la cena. Ahora que lo pienso mamá no trae su chaqueta. Debería llevársela mmm… también le llevaré comida, no quiero que se enferme. Puse la comida en un recipiente, tomé su chaqueta y me subí al carro. En ese momento me invadió una tristeza, ya que este era el auto de papá y hace mucho que no me subía en él. Traté de no llorar pero no lo logré. Después de unas lágrimas y sollozos me tranquilicé, esperé a que el auto encendiera. Por suerte lo hizo. Conduje hasta el hospital, entré en el estacionamiento, chequé que todo estuviera bien, de no olvidarme dónde lo deje y de no olvidar poner el freno no creo que la póliza cubra los choques por descuidados conductores que no se fijan si ponen el freno o no. Entré al edificio y me dirigí hacia la recepción.

Hola Bella.

*Hola Betty, ¿está mi mamá?

Si, está en su oficina.

*¿Tiene pacientes?

No, pero esta revisando sus expedientes.

*Ok, bueno solo le vine a dejar su lonche y su abrigo.

Claro, ya sabes dónde está.

*Si, gracias.

De nada.

Caminé por el corredor que estaba a un lado de ella. Era imposible no reconocer la oficina de mi mamá, tenia 2 puertas de cristal muy grandes. Toqué la puerta y ella dijo.

¿Quién es?

*Yo mamá.

Entra cariño.- Entré, ella estaba sentada en una gran silla de cuero negro, dejó los papeles en la mesa y prosiguió.

¿Qué haces aquí, corazón?

*Vengo a traerte tu comida y la chaqueta que se te olvido llevarte.

Mmmm… gracias por traerlo -¿en qué estará pensando? Siempre tiene esa mirada cuando me quiere involucrar en sus planes -

*No hay porque, además no quiero que te enfermes.

Si, te prometo que ya no se me va a olvidar y dime ¿qué me preparaste?

*Papa asada con mantequilla y queso.

Que rico gracias, dime ¿en qué te viniste?

*En carro.

¿Cuál carro?

*El de papá.

Suspiró y dijo -Esta bien. ¿Sabes? el doctor Cullen va a organizar una fiesta este sábado. –Tratando de cambiar el tema-

*Una fiesta, ¿para qué?

Para celebrar que su hijo ha regresado de Europa.

*No sabía que tuviera un hijo.

Si, es dos años más grande que tú. ¿Quieres acompañarme?

*Si., claro –en verdad no tengo nada que hacer, y si no la acompaño es capaz de amenazarme-

Entonces mañana iremos de compras.

*Si, no sé que ponernos. ¿Dónde va a ser?

En el salón Royal.

*Es un salón muy caro.

Es lo mismo que le dije pero dice que nada es demasiado caro para su hijo.

*De seguro se siente muy orgulloso de su hijo.

Si.

*Entonces te veré mas tarde.

Si, hija.

*Adiós mamá.

Bye.

Eran las cinco cuando llegue a mi casa. Como no tenía nada que hacer me fui a patinar con la esperanza de que él estuviera, ¡Hay, qué tonta! como si él te esperara para verte. Al llegar al patinadero, él no estaba. Me sentí ¿triste? Ash!, como siempre empecé dando vueltas y di un salto tripe y no me caí. Estuve patinando dos horas, me fui antes de que anocheciera. Una vez en mi casa, calenté la comida en el microondas para cuando llegó ya estaba servido.

Ya llegué.

*Si mamá.

¿Dónde estás?

*En la cocina.

Hija te recuerdo que mañana nos iremos temprano para comprar los vestidos.

*Si mamá. Ya me voy a dormir.

Que duermas bien.

*Tú también mamá.

Me fui a bañar y después me dormí, me pregunto como seria el hijo de el doctor de seguro el debe ser igual de guapo como su padre.
A la mañana siguiente era sábado, gracias a Dios nos, fuimos a la boutique del pueblo para comprar por suerte encontramos unos vestidos hermosos el mío es de color negro con pequeñas piedritas incrustadas en él y el de mamá era azul oscuro, largo hasta el tobillo regresamos a casa, ya que mamá tenía que ir a trabajar, mientras prepare la comida pero no hice mucha ya que a ya cenaremos. Mi madre regreso a las 4 para poder arreglarse nos fuimos a las 6:30 ya que la fiesta es a las 7 llegamos al salón y el ballet recogieron el carro para estacionarlo entramos todo era tan elegante que se me salió un huau¡

Si, verdad –dijo el doctor Cullen-

*Aja. -dije-

Hola Dr. Cullen.

Hola doctora Driver como han estado.

Bien gracias.

Y tu Bella.

*Bien.

Se ven muy bien.

Gracias –dijimos las dos-

Adelante pasen, disfruten la fiesta.

Gracias. -dijo mama-

Bella, te quiero presentar a mi hijo Edward. dijo el Dr. Cullen

A si –en verdad no, pero es de mala educación además mamá me regañaría después-

Mira ahí está, ¡Edward! -él lo llamo.-


Espero que le haya gustado me encanto escribir este capítulo y el que viene esta mejor se los prometo.

Saludos.

Noctambula