Los personajes pertenecen a Disney (excepto los nombres de los niños y algunos otros personajes), lo único que me pertenece a mí es el tiempo que invierto para escribir esto…espero les guste…
La muerte de Eugene
Bien, las cosas no salieron bien para mí… ni para nadie. Desde siempre han entrado y salido niños del orfanato. Chicos como Erni o Simon, fueron adoptados por familias que serían buenos con ellos, y les darían todo lo que niños como ellos se merecían. Erni era un buen chico, fue como el hermano menor que nunca tendré. Todos amábamos a ese niño, era amable con todos, siempre veía lo positivo de todo, nadie nunca lo olvidó. Cuando se fue a los 8 años le regalé "Los Cuentos de Flynnagan Rider" él amaba ese libro tanto como yo, y quería que lo conservara. Nunca olvidaré el afecto que ese niño me tenía, y que yo le tenía a mi "hermanito".
En fin, muchos fueron adoptados…otros abandonados. Cuando Morfi cumplió 13, Hank le echó del orfanato. Al igual que a Yunny, Carlos, John. Mientras más niños pequeños entraban, más de los mayores se iban. Así fue como me fui yo. Pero volveremos atrás para contar bien esto…
Eidy y yo habíamos cumplido 13 ese año, todo parecía marchar bien…pero fue cuando niños más pequeños comenzaron a llegar al orfanato. Niños de 5,6, 8 años, y hasta bebés. Yo llegué como un bebé, tenía solo un par de meses cuando Hank me halló en la puerta. Podría decirse que fui el que más tiempo vivió en el orfanato, y el que Hank más odiaba (no pregunten por qué). Volviendo a la historia, muchos niños menores que nosotros estaban entrando al orfanato, y allí fue cuando el mundo se nos fue al suelo, a mí y a más chicos.
Hank nos había hecho formar en la habitación, yo estaba en mi lugar junto a Eidy. Nunca había visto a ese chico más nervioso. Si hubiera podido leer sus pensamientos, de seguro hubiera escuchado miles de oraciones a todos los santos, habidos y por haber. Bien, el silencio empezaba a ponerme nervioso a mí también hasta que el bruto se decidió a hablar.
-Muchos de sus compañeros, tuvieron que irse hace años….- dijo.- Y este año no será la excepción.- terminó de decir. Me tensé en el momento, sabía que si no era ese día sería al siguiente, o al siguiente, o al siguiente, pero ese año yo me iría del orfanato.- Voy a ser breve…- se detuvo de su irritante ir y venir, y nos clavó la vista a los chicos del fondo… éramos los mayores.- Se va Krumm, se va Necker, se va Weiss….- señalaba a los chicos conforme los nombraba- …se va Blumer…- Eidy sabía que tarde o temprano lo nombraría, cuando dijo su apellido por un momento pensé que mi amigo se desmayaría- …y por último…- dijo luego de unos 3 chicos más- …el que más gusto me da decir…- me clavó la vista con una sonrisa de satisfacción dibujada en los labios. Se acercó a mí, y con la misma mirada habló- Fitzherbert… fuera de este orfanatorio y fuera de mi vida también.- me dijo fríamente. Se dio la vuelta dispuesto a marcharse de la habitación.
-Qué alivio…- le contesté. Volteó en el momento.
-¿Qué?
-Que no tienes idea del alivio que tengo de ya tener que verte y soportarte cada día de cada espantosa semana…- contesté firme y seguro de lo que decía.
-Tú no sabes lo que te espera allá afuera…- me dijo casi en la cara.
-Tal vez no, pero sé que ya no tendré que seguirte aguantando, a ti y a tus maltratos…- comencé a subir el tono de voz- He pasado 13 odiosos años aguantándote a ti y todos tus golpes, gritos, insultos, ofensas, maltratos… no sabes lo liberado que me siento ahora…- terminé de decir con la más suma tranquilidad, algo que pensé que jamás tendría al tener a Hank frente mío.
-No te alegres tanto Fitzherbert…- me dijo con el mismo tono de voz de hacía unos segundos- No sobrevivirás ni un día fuera de este orfanato…
-Sé que sobreviviré sin ti...- lo interrumpí.
-Te doy una semana…- "apostó". Yo no cambie mi expresión delirante del rostro. Finalmente, el hombre se volteó y salió del cuarto.
Alcé una ceja con indiferencia, algunos se me acercaron.
-Eugene…- me dijo Tom, un chico que también sería expulsado ese año- …no duraras amigo.
-Vamos…- dije en el momento que terminó de hablar- Él cree que no duraré ni una semana…- dije muy seguro de mí mismo…demasiado diría yo.
-Fitzherbert despierta…- me dijo Lenny Krumm- Saldrás del orfanato sin nada, y piensas y por el mundo viviendo del aire, ¿es en serio?
-Oh por favor… ¿piensan que no tengo el resto planeado?- dije confiado- Además, ¿qué es lo peor que puede pasar?
-Morir…- dijo casi en forma de pregunta otro chico, que de seguro sería expulsado al año entrante.
-Gracias…- le dijo Eidy levantando un pulgar.
-Oh vamos Eidy…- le dije- No puedes creer que eso te sucederá…
-¿Y quién me asegura que no?- me dijo.
-Por favor… eres inteligente, de seguro te irá bien…- lo alenté, en cierta forma.
. . .
Éramos 8 los que dejaríamos el orfanato. Todos los días salían chicos, hasta que nos tocó a Eidy y a mí. No teníamos muchas cosas que llevarnos, yo solo tenía la camisa harapienta que use toda la vida, unos pantalones sucios y rotos y unos zapatos que ya eran pequeños para mí. Adelbert al menos tenía un suéter de lana blanca, era todo lo que le quedaba de sus padres; él llegó al orfanato a los 5 años, sus padres murieron en un derrumbe y ese suéter era todo lo que tenía para recordarlos; cuando llegó le quedaba enorme.
Bueno, estábamos a punto de irnos. Todos me dijeron que yo los había alentado a dejar de tenerle miedo a Hank, lo había encarado más de 5 veces y eso les había ayudado a no temerle por siempre y a no quedarse callados cuando los trataba de menos.
-Gracias por todo chicos
-Los extrañaremos.
-Cuídense.- y muchas cosas más nos gritaban nuestros compañeros desde distintos puntos de la habitación.
-Eugene…- se me acercó Renzo (un chico con el que nos habíamos hecho buenos amigos, y que tenía unos 11/12 años)- Quiero que te lleves esto…- me tendió un suéter azul, era algo grande para mí; no tanto la prenda sino el gesto.- No tienes mucho, y quiero que te quedes con esto… es algo…- que buen amigo, me dio lo poco que tenía. Todos esos chicos eran buena gente, y todo el mundo nos trataba como si fuéramos animales sarnosos, nadie nos quería y siempre no despreciaban como si a nosotros no nos doliera lo que decían. Abrasé a mi amigo y le agradecí infinitamente lo que estaba haciendo por mí.
Adelbert y yo éramos los últimos que quedaban por irse. Nos fuimos sin dar rodeos, Hank apenas nos dirigió la mirada.
-Nos vemos en una semana Fitzherbert…- me dijo creído. Yo no presté atención a lo que dijo, solo lo miré con indiferencia y crucé la puerta junto con mi amigo.
-Bien…- suspiré- ¿Y ahora qué?
-¿¡Es en serio?!- se sobresaltó Eidy- ¿¡No que tenías todo planeado?!
-Y lo tengo…- contesté- Conseguiré un trabajo…
-¿¡Trabajo!?
-Oye, no el graaan trabajo pero algo con que mantenerme…- lo detuve- ¿Y tú qué harás amigo?- solo suspiró, bajó la vista al suelo y se fue.
-Adiós Eugene…- fue lo único que me dijo cuando se alejaba por una calle.
-Bien, bien, ok, ok, ok…- me repetía a mí mismo- Ahora estoy solo, por mi cuenta, no se puede volver atrás…
. . .
Hasta cumplir 14, intenté de todo para hacer lo que tenía planeado… pero todo me salió mal. Los trabajos que encontraba eran de ayudante de herrero, de panadero, de comerciante. Todos me hacían hacer cosas peligrosas, eran mal pagados, y no era muy diferente de estar con Hank. Un día me rendí, ya no me quedaba nada por intentar. Tenía frio, hambre y nada de esperanzas. Estaba a punto de entregarme a la muerte, cuando recordé… a los 8 años entre a una panadería, robe 2 baguettes, nadie me vio, y fue mucho más fácil. Listo, estaba decidido.
Esa mañana entre a la primera casa que vi. La puerta trasera estaba abierta y no fue difícil entrar. Estaba muy nervioso y distraído…tanto que tropecé con unas escobas, se cayeron golpeando ollas y chapas. Al principio me asusté, pero luego me aterré cuando un sujeto apareció amenazándome con un atizador. Quien lo culpaba de estar enfadado, yo había entrado a su casa.
-¡Ven acá maldita RATA!- gritó al tiempo que intentó golpearme con el fierro, lo esquivé como pude. Con mucha suerte pude evadir los golpes, hasta que me acorraló contra una mesa. No había dónde huir. -¡Te retocaré cada parte de la cara!- levantó el atizador para golpearme. Toqué algo con la mano, "¿QUÉ ES ESTO? ¡NO IMPORTA!" lo agarré y rápidamente le estrellé la sartén en la cabeza.
Estaba respirando agitadamente, nunca había estado tan asustado. El hombre cayó al piso inconsciente. Prácticamente le había lanzado la sartén, pues apenas lo golpeó solté el mango y cayó estruendosa al piso. ¿Qué había hecho?
-Tranquilo Eugene, tranquilo….- me repetía- Al menos está vivo, ¿no?- me agaché para comprobar que el sujeto aun respiraba. Suspiré aliviado. Traté de no olvidar el por qué estaba allí.
Encontré un abrigo colgado de una percha. Me puse el tapado y le llené los bolsillos de todo lo que hallé, no era mucho dinero pero sí relojes, cadenas, anillos, y más cosas de oro que podría vender. Salí lo más rápido que pude.
. . .
Después de ese día me di cuenta de que era mucho más fácil tomar las cosas, si pedias permiso siempre terminaban despreciándote y ofendiéndote, era mejor hacerlo sin autorización, era mucho más sencillo así. Fue entonces cuando comencé a robar cada vez más seguido, cada vez era mejor en eso.
Con el tiempo se formó un grupo de unos 6 chicos, todos de la misma edad; yo era uno de ellos. Nos reuníamos a la mañana y a la tarde. A la mañana para idear todo, y a la tarde para reunir lo que habíamos conseguido. Una vez decidido todo, cada quien partía a donde le correspondía; los barrios del sur, los del este, el oeste, el norte, los de nobles y las calles. A cada uno se le asignaba un lugar diferente cada día. A veces robábamos juntos a un mismo grupo de personas, cuando estaban distraídas en una misma cosa era cuando nos escabullíamos entre las personas, robando bolsillos y puestos de comida. Éramos "famosos", el grupo de chicos que no dejaban ver sus rostros atacaban todos los días a un sitio y una persona diferente. Había un sujeto al que le vendíamos los objetos de valor, siempre estábamos recibiendo dinero de su parte o de parte de los habitantes descuidados.
Los guardias no habían estado ni cerca de atraparnos, cuando… Un descuido arruinó casi todo. Había un chico al que le decíamos "Mancha", nunca era visto y tenía una buena experiencia robando. En fin, el torpe tropezó tratando de alcanzar un reloj de oro que colgaba del saco de un sujeto. Ambos cayeron al suelo, y cuando la gente puso atención a eso nos descubrieron con las manos en la masa. Al único al que no vieron robando fue a mí. Toda la multitud comenzó a anunciar nuestra ubicación, los guardias no tardaron en llegar.
Me acerqué a ayudar a Mancha, se había doblado y fisurado un tobillo, no podía levantarse. Otros 2 del grupo lo ayudaron a escapar y habría hecho lo mismo de no ser que cuando estaba por salir en retirada, un guardia me capturó por el brazo izquierdo.
-Baya, baya, baya…- me dijo apretándome cada vez más, casi levantándome del brazo.- ¿Qué tenemos aquí? Una rata inmunda y miserable, ¿no?
-¡Cierra la boca y suéltame de una buena vez! ¡Grandísimo torpe!- gritaba y me movía, hacía de todo por soltarme de su agarre.
-¿Y tú quién te crees para hablarme de esa manera? Pequeño inútil mal nacido- no lo pensé más, eso estaba dañando mi autoestima y también mi brazo; junté fuerza y valor y le di un mordisco en la mano que apretaba mi brazo. Le clave tan fuerte los dientes que llegué a ver algo de sangre saliendo de sus nudillos.
-¡Soy Flynn Rider!- grité en el momento que estuve libre. No supe por qué había dicho eso…
-¡Amigo, corre!- me gritó uno de los chicos. En el momento me di cuenta de que 3 guardias más corrían hacia mí. No sé cómo, pero escapamos de esa.
. . .
-¿Qué te pasó torpe? Casi le cuestas la vida- me señaló uno de los chicos mientras criticaba a Mancha.
-¡Oye, tranquilo! No exageres- lo detuve- Deja en paz a Mancha, todos cometen errores.
-Amigo, de no ser por él ese guardia no te habría alcanzado…- me reprochó.
-Oye, oye…deja de molestarlo y preocúpate un poco por él… apenas si pueda caminar.- no me gustaba que criticara tanto el error de Mancha; como si él no hubiera metido la pata alguna vez.- ¿Estás bien amigo?- me acerqué a Martin (ese era el nombre de Mancha)
-Sí, sí, estoy…- se quejó entre dientes sobándose el tobillo- …bien…algo. Lo siento chico…
-Oye no pasó nada… ¿Seguro que estas bien?
-Sí, tranquilo amigo…
-¿Pero cómo fue que pasó?- le preguntó otro.
-Bueno…no se imaginan ese reloj, era genial, oro puro…
-Sí, sí, como sea, continúa…- lo interrumpió "Flop" (el mismo chico que lo criticaba hacia unos minutos atrás). Martin le dio una mirada de intolerancia.
-Traté de alcanzarlo, casi podía tocar la cadena de oro, cuando el sujeto dio un paso adelante… perdí el equilibrio y metí el pie en un pozo de la calle…y bueno…- terminó de contar.
-Mancha, me sorprende de ti amigo…- le dijo el menor del grupo (12 años).
-Bueno, pero ahora tenemos problemas mayores…- dijo Flop.
-¿Cuál?- preguntamos casi al unísono.
-En primera…- señalo a Mancha sin decir una palabra, él lo miró con algo de enojo- Segundo, antes éramos un grupo anónimo y ahora vieron los rostros de 2 miembros…- y nos señaló, a Martin y a mí.
-No es la gran cosa.- traté de restar importancia.
-Amigo, ¿lo dices tú?- me asombró ese reacción- No pudiste contra tu orgullo y le dijiste tu nombre a un guardia real… - era cierto, ese siempre fue mi problema: defender mi orgullo frente a todo.- No me sorprendería que mañana hallan carteles de búsqueda con tu rostro, pegados en todo el reino…- bajé la mirada; tenía razón.
. . .
En fin, hasta que Mancha se recuperó uno debía quedarse con él mientras el resto salía a robar; cada día se quedaba alguien distinto. Eso no es tan importante, ¿no?
Bueno, a los 16 el grupo se separó por diversos motivos que ya no recuerdo. Algunos de los chicos llevaron una buena vida fuera de las calles, de algunos no se supo nada desde entonces. En cuanto a mí, no dejé la vida callejera. Seguir robando, era lo único que me quedaba.
Con el tiempo comencé a usar el nombre de Flynn Rider con más frecuencia, ¿por qué? Eugene Fitzherbert no era nadie, ni tenía a nadie, casi había muerto (en más de una ocasión), nadie respetaba ese nombre, yo solo era alguien a quien todos habían despreciado; en cambio, Flynnagan Rider era más que alguien, tenía respeto, fortuna, cariño... No podía compararse, entonces tomé el nombre de Flynn Rider. La primera vez fue casi accidental, sentía todo esto inconscientemente y dejé que fluyera sin darme cuenta. A medida que pasaba el tiempo, era muy conocido con ese nombre, me convertí en un buen ladrón, el mejor del reino, sin mencionar que era el más buscado.
Fue casi 6 meses antes de cumplir 17, cuando Eugene Fitzherbert murió. Nadie recordaba ese nombre, a nadie nunca le había importado, era el chico que había sido maltratado durante 13 largos años, el chico que había sido abandonado para valerse por sí mismo, el chico al que nada le salió bien, el chico…al que ni sus propios padres querían.
. . .
Robé durante toda mi vida, nada muy serio hasta que me uní a un par de gemelos, los Stabbington o algo por el estilo. Bueno, fue entonces cuando hice el mayor robo de mi vida, a los 23: entrar al castillo y robar la corona de la "Princesa Perdida".
Estaba siguiendo mi sueño, esa corona podría dármelo, y unos guardias y un desfiladero no iban a detenerme de cumplirlo. Traicioné a esos dos hermanos llevándome la corona, pero cuando me quité ese peso de encima un caballo de la guardia comenzó a perseguirme para recuperar mi morral con la tiara dentro, como si la vida se le fuera en ello. Caí junto con el demonio blanco por un precipicio, solo Dios sabe cómo sobrevivimos. Me escondí en una cueva oculta tras enredaderas para que no me hallara. Fue cuando me di cuenta de que no era una cueva, sino un túnel…
Bueno ya saben lo que pasa después…
¡HOLA!
Ya sé que el Status dice "Complete", pero necesitaba redondear la idea. En el primer capítulo, hago mención a algo así como "El primer robo de Eugene", pero tenía que explicar bien todo lo que estaba dando vueltas por mi mente. Sí, esa fue la primera vez que robó, pero podría decirse que fue sin darse cuenta, por que viene a caerle la ficha de lo que había hecho MUCHO después… por eso tenía que escribir esto, para hacer referencia al robo "más necesario" o "importante" de Eugene, cuando roba para vivir… Aprovechando escribí de cuando empieza a llamarse a sí mismo "Flynn Rider" y porqué.
RESPUESTAS DE LOS COMENTARIOS:
RZgalielo: En verdad muchas gracias. Me alegra que te haya gustado mi idea. Los reviews siempre te dan un poco de ánimo. En serio GRACIAS!
Lady Morgana9: Gracias por el comentario, fue el primero que me dejaron y me hizo sentir bastante bien. De hecho tengo escritos algunos capítulos de su vida después que se casan y cuando tienen hijos… Así que ahora que sé que a alguien le interesa, voy a considerar subirlos… ¡GRACIAS!
Bueno ya me extendí mucho, así que me despido diciendo: espero que lo hayan disfrutado…
¡GRACIAS POR LEER!
PD: los nombres y los apellidos de los chicos son alemanes, como la historia pasa en Alemania (eso creo XD) les puse nombres y apellidos alemanes…
