Un rey sin reino

Aquel joven hombre gato decide huir de sus captores, cuatro soldados con mala cara y este sin querer se topa con alguien, quien se encontraba de espaldas, al retroceder unos cuantos pasos el chico ve a un hombre de semblante muy serio, piel bronceada, cabellos oscuros y ojos carmesí.

- Ho! Lo siento yo….
- ¡Ahí está¡atrápenlo!

Sin querer este se coloca atrás del hombre, que al ver a los soldados acercárseles se enfurece y rompiendo una camisa holgada roja muestra unas hermosísimas alas blancas.

- ¡Orales!- decía asombrado el chico gato-
- ¡Un Riujyn!.
- ¡Atrás! es un ser maldito y de mala suerte.

Este comentario hizo enfurecer a aquel hombre, que frunciendo el seño apretó sus puños con fuerzas haciendo que sus huesos se escucharan al tronar, provocándoles temor a los soldados.

- Por órdenes del Rey Schezar, todas las especies diferentes deben ser expulsados de estas tierras.

El joven atrapó la garganta del miserable soldado levantándolo al aire y mirándolo con furia.

- ¡¿Ha si¡¿Tú¡¿Y cuantos mas?!.

Aquel soldado paliducho miró a sus compañeros, percatándose que estos ya se habían echado a correr desde hace tiempo, este solo traga saliva y a los pocos segundos su captor le tuerce la garganta sin compasión para arrojarlo después.

- Wow!! Eso estuvo genial, deberías enseñármelo algún día.

Sin ni siquiera mirarlo el Riujyn lo pasa de largo y sigue su camino.

- Oye eres bastante bueno, se nota que odias a los soldados de el Rey Schezar, yo también! ya somos dos.

El chico mira fulminante a aquel hombre gato mostrando molestia.

- Oye gracias, me salvaste de ser exiliado de Asturia.
- No tienes que agradecer.
- Enserio yo insisto.
- No! No tienes que agradecer, por que en primera nunca tuve la intención de salvar tu asqueroso pellejo.
- ¿Entonces?.
- Esos patanes me la debían, más el capitán que los acompañaba.
- ¡Ha¿Y quien era el capitán?
- El hombre a quien le rompí el cuello y si no te alejas de mi correrás con la misma suerte.

El chico gato se queda quieto y mira triste al suelo viendo como el Riujyn se marchaba.

- No tengo a donde ir.
- No es mi problema.

Este felino no parecía desistir y a pasos largos le da alcance.

- Seré su sirviente, le puedo ayudar en lo que sea!.
- No necesito de nadie puedo solo.
- Por favor sea usted mi amo, estoy en deuda con usted, por favor!.
- Un hombre gato teniendo como amo a un Riuyin?, bonito cuadro!.
- A mi no me importa, por favor sea mi amo si!, si!, si!.
- Ha!!, esta bien, solo así dejaras de molestarme, si no serás capaz de seguirme fastidiándome todo el camino hasta Fanelia.

El hombre gato da una risa de oreja a oreja y sigue entusiasmado al joven Riujyn, pronto llegan a las lejanías de Asturias donde la vegetación era mas espesa y se encontraba a lo lejos un castillo viejo y en ruinas.

- Faltará mucho para llegar a su casa amo?.
- Mmh!, no, y mejor dime Van, odio ese tono de sirviente que tienes.
- Gracias! Es el primer amo que me deja decirle por su nombre.
- Y bien, cual es tu nombre?.
- Soy Folken y soy un gato transformista.
- ¡¿Un gato transformista?!.
- Si, puedo transformarme en humano por cierto tiempo.
- Por cierto tiempo?.
- Si, o hasta que pierda la concentración.
- Ja! y me decían a mi fenómeno.

Estos por fin se adentran en el desolado palacio, Folken no paraba de ver los alrededores, viendo ya sus muros agrietados con varias filtraciones de humedad en algunos pasillos de acceso a la sala del trono, donde algunos cuadros mohosos llegaban apenas a vislumbrar figuras pintadas, solo una no llegó a hacer afectada por el deterioro del palacio y era donde un Rey mostraba orgulloso a su familia, una bellísima esposa de blanquísima piel y larguisimos cabellos oscuros, quien sostenía maternalmente a un varón de cabellos oscuros y bronceada piel, era el idéntico retrato de su padre.

- Este…. ¡¿Es usted¡¿Verdad amo?!.

Van sigue de largo y abrió una larga puerta de madera.

- Si, y ya te dije que no me digas amo. Ha! por cierto¡ deja de estar husmeando.

Sin más que decir Van cortaba por completo las conversaciones y se iba a un trono desgastado que se encontraba al centro del oscuro y amplio salón. Después de unas cuantas horas el chico gato se encontraba barriendo esta estancia donde Van no le ponía ni la mas mínima atención, se encontraba escuetamente sentado en el asiento del trono con los ojos cerrados y sosteniendo una funda vieja perteneciente a una espada.

- Si que la servidumbre salió por un buen tiempo.

Los ojos del chico se abren y miran al joven gato sin mostrar alguna mueca.

- Si viene hay que correrla sin pago final, después de todo soy el nuevo gato¡¿No crees?!.
- Debería reírme?.
- Ho!, solo quería quitar este silencio tan tenso.
- Es lo mejor que abunda en este palacio.
- Oye sin ofender, pero uno se volvería loco con este silencio.
- Por que crees que te traje aquí.
- Mmm! Bueno…pero…Ha! Voy al grano.
- Ya vas a empezar?.
- Es que soy un gato muy curioso.
- Y no sabes el dicho que dicen acerca de los gatos metiches?.
- Mmmmm…..nop.
- Para que me molesto.
- Oye soy un esclavo desde que nací, no conozco mucho acerca de los reinos cercanos, es mas no sabía que estaba cercano a Fanelia.
- Eso ya no es ser despistado, eso es ya ser ignorante.
- Bueno ilústrame.
- Quieres saber de Fanelia?.

El chico asiente y Van algo desganado acepta.

- Bien, hace mucho tiempo este era un reino próspero, la gente era feliz. Mi padre se casó ya grande con mi madre, una mujer hermosa, pero sobre todo cariñosa y comprensible, después de un año por fin los reyes tuvieron a su heredero…… ¡Yo!.

Van se levanta de aquel asiento dejando la espada recargada y este comienza a caminar bajo la mirada del chico de azulinos cabellos.

- Los días parecían ser los mejores hasta que el rey Aston decidió hacer una guerra en contra de Fanelia, quería apoderadse de todos los reinos circundantes o destruirlos, ponerlos en la mas absoluta miseria y es lo que pasó con Fanelia. Muchos de sus habitantes se fueron del reino hacia Asturias y otros hacia lejanas tierras, mi padre murió a causa de la guerra, mi madre no lo soportó y murió al mes, dejándome a mí de solo 4 años.
- ¡¿Eres un príncipe?!
- Si, él príncipe de un reino en ruinas.
- Y por que no te vas?.
- Por que yo nunca dejaré mi reino, pese a que esta en ruinas me entrenado lo suficiente para así derrotar a ese bastardo de Allen Schezar.
- Allen?!! Oye no te expreses así, es el rey de Asturias.
- Patrañas! Es un bastardo de cualquier forma.

Van mira de reojo al chico gato.

- ¡¿No lo sabes?!

El chico niega con la cabeza.

- El es un bastardo, la esposa del Rey Aston jamás pudo darle un heredero, muchos dicen que murió a causa de ello, por los numerosos abortos que la reina sufría, así que este es el premio de una unión con alguna criada suya o concubina, el rey jamás logró poner a Allen como heredero, así que se proclamó rey él mismo.

Las historias que se contaban de Asturias eran verdaderas y en cierto modo atroces y vergonzosas, Allen era un rey muy especial, ya que quería siempre la perfección.

- Toda la gente rara ya ha sido expulsada de Asturia, ahora donde la reubicamos?.
- Eso no será problema.
- ¡Señor! ha llegado.

Un soldado entraba rápidamente e interrumpía la conversación, que al parecer no le importó mucho a su rey.

- Bien háganlo pasar.
- Esto es un atropello déjenme en paz!!.

Un hombre de aspecto intelectual, con buenos trajes y cabellos castaños se encontraba amarrado de sus manos, sujetadas a su espalda y escoltado por otros dos guardias.

- ¡Suéltenlo!.

Sus soldados no demoraron y desatan al hombre alejándose después, mientras este se quitaba los amarres y sujetaba sus muñecas con fuerzas mirando enfadado al rey de rubios cabellos.

- ¡Así que usted es Dryden!.
- Así es "majestad".
- Bien mi señor Dryden iré directamente al punto. He sabido que usted es un magnífico consejero y que a guiado a los mejores reinos, como sabrá aquí, yo quiero que este reino sea el mejor de todos, que alcance la perfección de un diamante.
- Pues lo que tiene usted es un diamante en bruto.
- ¿Qué dice?.
- Seamos realistas, sacando a la gente que es diferente a nosotros no hará de este reino el mas perfecto, sabiendo que ni siquiera usted es rey.
- ¡¿Que dice?!.
- La verdad "majestad", cree que aun las generaciones pasadas no han muerto? y estos aun pueden murmurar a cerca de su…… sangre real.
- Gadeth!!!.
- Si majestad.
- Ve a la ciudad, que destierren a todos aquellos que han vivido en Asturia desde hace más de 16 años.
- Si señor.
- ¡Que tontería!
- Que dice.
- Usted solo barre el problema bajo el tapete.
- Veo que usted ya tiene algo pensado no es así?.
- Pues que más remedio me queda.
- Escucho.
- Lo mejor es contraer matrimonio con una princesa de un reino, así usted será rey.
- Si!, casarme con una princesa.
- Bien, por suerte siempre llevo mi carpeta con migo, tengo aquí a las candidatas ideales con sus respectivos retratos.

El rey arrebata aquella carpeta de piel de las manos de Dryden y este junto con su soldado de confianza Gadeth, veían el gran repertorio de jovencitas y sus dibujos.

- Son muy hermosas!.
- Claro!, como soy el mas famoso consejero de toda Gaea me dan a ver las joyas mas apreciadas de todos los reinos.

Por el ojeo tan rápido del rey este deja caer unas hojas que se encontraban al reverso de la carpeta, Dryden las levanta rápidamente para ocultarlas pero es visto por Allen.

- ¿Qué ocultas?.
- ¡He!..nada!
- Gadeth!.

Su soldado se acerca a Dryden y con mirada fulminante le arrebata las hojas de las manos dándoselas a su rey.

- Veamos, Hitomi Kanzaki. Es una de las princesas de las tierras del otro lado del mar y uno de los más prósperos.

Este mira el bosquejo de la chica, notando una cabellera ceniza, sorprendente blancura y ojos increíblemente verdes como una preciosa piedra.

- Es…es…hermosa, perfecta para un rey como yo. ¿Por que me la ocultaste?

Este furioso toma del traje al consejero quien nerviosamente trataba de contestar.

- Esta chica iba a ser la prometida de otro rey, pero desgraciadamente no sabemos si el heredero aun vive, por eso la suprimí del resto de las demás doncellas.
- Bien pues como ya no existe el rey pues me la quedare.
- Pero majestad debe entender que ella no se encuentra en su reino.
- ¡¿Cómo?!.
- Por decreto de su padre al ver que su prometido murió fue confinada al reino de Zaibach, donde es protegida por el guardián de Escaflowne, el dragón legendario de Gaea.
- Dicen que ese guardián es el más feroz y sangriento de toda Gaea.
- Así es.
- No me importa Escaflowne, es más, dicen que solo es un cuento de hadas, quiero a la chica!.
- Y así la tendrá mi señor.
- Bien Gadeth, reúne a los hombres, haremos un torneo.
- Pero señor déjeme decirle que cuando se oculta el sol ella……
- Retírenlo de mi vista, pónganlo en una habitación, de ahora en adelante el trabajara para mi.
- Pero señor…

Dryden ya no es escuchado por el ambicioso rey quien formulaba miles de planes.

Continuara…..

Pues ya pongo la actualización, vi ya un review que me comenta que si esta gustando y pues espero que así siga, digo, no será la replica exacta de la película de Shrek pero pues tiene algo de la trama que dejó que volara mi tremenda imaginación. Un saludo y nos vemos en el próximo Fic.

Saludos a:

Alhenastar: Jajaja pues no importa la flojera lo importante es que me diste este review y pues al ver mas puse mas capítulos espero les guste la trama y las modificaciones.

Lian Kasumi Himeko: Si viva Shrek y mas el burrito, básicamente estoy tomando la trama pero la ando modificando para que encajen con los personajes, espero les siga gustando.

Lady Fiorella Jajajaja que onda chamaca que bueno que andas por estos lados de Escaflowne, mira aún que no la hayas visto pues es una historia casi ajena al patrón de la serie ( que casi, totalmente ajena) tal ves te confundas con los personajes pero siempre esta la internet para saber de estos, aun que te recomiendo veas la serie esta buenísima, bueno a mi así me lo pareció, saludos y pues nos estamos viendo.

Saludos a la banda lectora.