Capítulo 2: Akatzuki

Era una mañana hermosa, el sol iluminaba cada rincón, el mar era tranquilo y transparente, era el momento perfecto para una exposición de yates, había de todo tipo, grandes pequeños, con habitaciones de lujo, incluso algunos lo suficientemente grandes para incluir cocina sala y comedor, un espectáculo de compra y venta que solo las personas con un alto nivel económico se podían dar el lujo.

Una zona hotelera con un centros comerciales cerca de donde se llevaba dicho evento, una de las habitaciones del hotel que era cede de este evento, se iluminaba por los rayos del sol, la chica empezaba a levantarse por la molestia en sus ojos y una loción masculina despertó sus sentidos, sin embargo no se levantó de la cama, ella aun desnuda y acostada boca abajo se aferró a la almohada.

La pelirroja miro una silueta obscura su costado, sin sus lentes veía todo aun borroso, la silueta salió de la habitación y ella muy segura cerró los ojos, junto a buró estaba un pequeño desayuno una nota y una pastilla.

El chico pelinegro portaba con un pantalón color kaki y una camisa blanca, su cabello un poco alborotado y sus lentes de espejo, trató de no llamar la atención de las chicas pero parecía imposible, camino lentamente al elevador esperando que nadie lo estuviera siguiendo y realizo una llamada

—Ya voy—dijo y colgó el celular guardándolo en su bolcillo

La seguridad del hotel había aumentado Sasuke contó rápidamente a seis guardias en el lobby

En el centro comercial un chico en bermudas y converses paseaba por las tiendas despreocupado, se detuvo en una tienda de mascotas viendo a los cachorros que estaban a la venta

— ¿Puedo ayudarle en algo señor?—pregunto con voz dulce una pequeña mujer de ojos marrones y cabello largo recogido en dos moños

—Oh claro que puedes ayudarme princesa—coqueteo kiba con una sonrisa torcida

Mientras tanto en la exposición los millonarios empezaban a exponer los yates dándole los precios y permitiendo la entrada para observarlos detenidamente y así decidir cuál es el indicado. Los meseros se acercaban delicadamente con champagne y algunos aperitivos en bandejas brillantes, mujeres con bonitos atuendos, una que otra modelo en ropa muy atrevida y hombres mayores tratando de comprarlas.

—Señor le ofrezco un poco de champagne

—Ya era hora—murmuro Sasuke a Naruto que estaba caracterizado como un mesero

—Escuche que tiene el cabello pelirrojo o naranja algo por el estilo, seguiré preguntando—dijo Naruto alejándose como profesional—le ofrezco una copa señorita

Sasuke aun con los lentes puestos observaba por todos lados buscando al tipo mencionado con el cabello llamativo, con una mano en el bolsillo de su pantalón a punto de sacar su teléfono se paralizo nuevamente, acababa de llegar el tipo que no pudo asesinar aquella noche, actuó con naturalidad mientras bebía y observaba los llamativos yates que eran más grandes que una casa convencional.

El venía acompañado de la chica de cabello rosado, ella usaba un vestido escotado en "V" largo que se movía sutilmente conforme ella caminaba del brazo de su acompañante, alto y de compostura robusta, su cabello era medio largo plata muy bien peinado con gel hacia tras, con su camisa desabotonada dejando ver el amuleto de su cadena.

Era Hidan, uno de los Akatzukis según los informes que llegaron, sin embargo la misión no era asesinarlo, si no detectar a los demás de dicha organización. Sasuke siguió con su misión observando con quien conversaba Hidan, cosa que no era muy difícil, su voz era muy fuerte y sus carcajadas se escuchaban desde lejos, su acompañante la chica de cabello rosa solo sonreía tímidamente y no participaba mucho.

—Wow, ni vendiendo mi alma al diablo podría comprarme uno de estos—dijo el chico de cabello castaño, su atuendo era algo similar al de Sasuke, solo que usaba unas bermudas beige y estaba bien peinado con gel controlando su cabello

—Eso es porque ya él ya tiene tu alma—sonrió tomo el ultimo sorbo de su copa

— ¿Me permiten ofrecerles una bebida más?—se acercó el rubio con el champagne

—Claro que si—dijo kiba y tomo una copa al igual que Sasuke—ya están desactivadas las cámaras—murmuro lo ultimo

Kiba se las arregló para entrar al cuarto de cámaras y poner grabaciones falsas de días anteriores, además que agrego somníferos a la bebida del guardia de seguridad.

El chico pelirrojo que Naruto mencionaba con anterioridad tomo un micrófono y empezó a sonreírles a todas las personas presentes

—Buenas tardes colegas, como sabrán hoy es un día muy especial y lo celebramos de esta manera, juntos al fin comprando algunos caprichos. Me hubiese encantado aquí frente a todos presentarles al organizador y jefe pero no pudo estar presente, así que aquí está su representación Kisame

Hidan a lo lejos le grito al mencionado Kisame y este solo empezó a reír.

—y ahora les ofrezco una mirada al yate de lujo que tenemos por aquí, "mini-titanic" lo nombraban sus creadores, con todas las comodidades de un crucero en miniatura, claro a excepción de las damas bellas—cambio su tono a uno más seductor—Es excesivamente lujoso y les invito visitarlo pro dentro, el jefe estará encantado de que alguno de ustedes decidiera llevarse esta hermosura de importación.

Los hombres adinerados entraban curiosos al yate, que era enorme, la mayoría acompañado de las modelos que habían comprado, una mujer con un adorno de origami en su cabeza empezaba a mostrarles el yate a cada uno de ellos, Naruto se integró entregando bebidas y recogiendo las copas vacías junto a otros meseros.

—Sera mejor que te quedes aquí, no quiero que rompas algo y tenga que comprarlo, tontuela—dijo Hidan con una voz gruesa y juguetona

La chica se quedó parada tratando de disimular su disgusto con la copa en la mano, a la cual no le había dado ningún sorbo.

—Al parecer te dejaron sola de nuevo—dijo con una voz suave y seductora muy cerca de ella—Esto me favorece mucho

Ella tratando de no verse sorprendida no miro al hombre que estaba a su lado mirando nuevamente el yate donde estaban todos reunidos

—Si crees que volverá a pasar, estás muy equivocado

—No te resistas cariño—le mostro su más sexy sonrisa torcida

Ella puso los ojos en blanco y con seguridad coloco la copa en sus labios para darle el primer sorbo, pero Sasuke tomo su mano y bajo la copa antes de que el líquido tocara sus labios

— ¿Qué te pasa?—dijo alterada

— ¿Quién te dio esto?

—Pues…que importa—empezó a ponerse nerviosa y su labios temblaban al ver la mirada del chico, que era penetrante demasiado serio. Sus manos estaban juntas y sentían el calor del otro, era un toque ardiente y cálido del cual ninguno quería separarse. Pero Sasuke giro su muñeca para que el líquido se regara por el piso, ella se quejó de dolor por el movimiento brusco de la muñeca—Que demonios

— ¿Era tuya?— pregunto con la misma frialdad y su mirada intimidante que hacía temblar a la chica

—N-no… era de Hidan, el me la dio— se sentía un poco torpe al decir el nombre su acompañante

—Parece que estaba envenenada…debes estar atenta

Sasuke no se había percatado que la mayoría de bebidas tenían un color ligeramente distinto al que estaba en las botellas originales, no tenía idea que eso era parte del plan, se preocupó por un instante, y vio que la chica estaba alterada

—No bebas ni comas nada—le tomo el hombro— ¿Entiendes?

Ella se limitó a responder con la cabeza y trataba de no perder su postura.

Naruto que acababa de repartir las bebidas decidió tomar un poco de la última copa que tenía en la bandeja pero algo le parecía extraño decidió no beberla y miro su reloj, era hora de irse, dejo su uniforme y se marchó por la parte de atrás tratando de no ser visto. Envió una alerta por celular a sus compañeros antes de marcharse, noto que Sasuke estaba con una chica pero no le tomó tanta importancia.

Se escucharon gritos de mujeres, gritos de terror y golpes, una bala fue el ruido que genero el pánico haciendo caer al pelirrojo que estaba haciendo contando chistes con una mini marioneta.

Sasuke sujeto del hombro a la chica y la llevo hasta unos arreglos florales enormes

—Escóndete aquí, no salgas por nada—fue lo último que dijo y no volvió a ver a esa chica, el prefirió huir

Se les había salido de las manos

Naruto que manejaba un auto viejo y usaba una playera de un grupo de rock se acercó al punto de reunión con Sasuke que solo pudo llegar sin cambiarse de atuendo

—Te retardaste—dijo Naruto molesto

—No importa—respondió el molesto

—Fue esa chica

—No discutiré ahora contigo Naruto—dijo serio—tenemos que ir por el torpe de kiba

El chico ya los estaba esperando con una camisa sin mangas, despeinado entro rápidamente a la parte trasera del auto

— ¿Qué demonios pasó?

—Lo mismo te pregunto kiba

— ¡Por dios no pueden culparme a mí!, había más gente, yo no sabía que iban a poner algo en sus bebidas

—Demonios, habrá sido de los nuestros

—Estaba Sai ahí y unos cuantos más

Naruto miro a Sasuke y Kiba serios, siguieron su camino fuera de ese lugar, se encargaron de no ser seguidos por nadie y entraron al estacionamiento donde usualmente dejaban los autos que no volverían a usar en las misiones, regresaron a la oficina de Tsunade los tres chicos indignados, volvieron a cambiar de atuendo.

Corrompieron la oficina de Tsunade sin pedir permiso y entraron a la fuerza

— ¡Demonios con ustedes niños! ¡Cuántas veces les he dicho!

—Basta Tsunade—dijo Sasuke serio

Estaba ella tomando unos tragos con su compañero y jefe también de la organización Jiraiya, a lo lejos fuera de la oficina estaba la asistente de Tsunade pidiendo disculpas y cerrando la puerta para dejarles privacidad.

— ¡Mocoso insolente!—grito la mujer molesta alzando su mano dispuesta a darle una cachetada a Sasuke por levantarle la voz, Jiraya tomo su mano y la obligo a sentarse

—Tsunade, recuerda que ya no son unos niños, no debes de seguir tratándolos así

— ¡Después de todo lo que hice por ellos!, ¡Fui como su madre!—dijo refiriéndose a Naruto y Sasuke

—Tranquila, somos todos adultos podemos hablar pacíficamente ¿o no chicos?

—No entiendo nada, ¿Cómo demonios nos cambian la misión completamente?—dijo Naruto

— ¿A qué te refieres?

—La misión de espionaje termino siendo una masacre múltiple, además pudo ser suicida… ¿Por qué no nos avisaron?—dijo kiba calmado y serio

— ¡De que habla ese perro!—estaba un poco alterada Tsunade así que Jiraiya se levantó de su asiento y la obligo a llevarla a su habitación.

Tardo un poco en salir y conversarla de que él se encargaría de todo, ella había bebido y se alteraba con cualquier cosa, cuando salió, le sorprendió ver a los tres chicos aun de pie indignados. Jiraya era muy sabio y tomaba muy bien sus decisiones, los chicos confiaban en él porque siempre estuvo ahí cuando lo necesitaron incluso Kiba que no estuvo tanto tiempo en la organización como Sasuke y Naruto

—Tomen asiento chicos— tardaron un poco pero lo obedecieron se sentaron en los asientos de piel que estaban ahí menos Sasuke decidió quedarse de pie— Díganmelo todo

—Nos dijeron que era solo para obtener información, y asesinar al jefe o el que creíamos el jefe, todo iba bien, Sasuke obtuvo información sobre uno de los Akatzukis, Naruto identifico a una de las mujeres que trabaja con ellos y yo, bueno yo le dispare a Sasori, pero no en el momento indicado, empezaron a caer, cada millonario caía, unos convulsionando y otros simplemente retorciéndose de dolor...—kiba se quedó callado unos segundos

—Alguien agrego algo a las bebidas, no fui yo…estuve a punto de tomar alguna, si no me hubiera dado cuenta…—Naruto se sintió un poco tonto y dejo de hablar

—Esas bebidas fueron alteradas al azar, cualquiera que hubiese estado en esa fiesta sin ser culpable de nada hubiese muerto intoxicado—en su voz se oía un poco de rabia

—Sí, eso pudo pasar. Pero recuerda que cualquier millonario que hubiese estado presente tiene las manos manchadas

— ¡Eso es inaceptable! Cualquier descuido…incluso…

—Se lo que te pasa Sasuke—Jiraiya lo miro a los ojos y Sasuke se sorprendió— Déjame recordarte que estamos aquí con la misión de encontrar a esos hijos de puta y acabar con ellos por todo lo que han hecho, no estamos aquí para estar coqueteando con alguna tipeja que te encuentres. No arruines una misión por esas estupideces—su voz era fuerte y dominante

Sasuke lo miro con desprecio se dio la vuelta y salió de la habitación azotando la puerta. Los adornos en forma de sapo y babosa que estaban en el escritorio temblaron un poco Jiraiya los detuvo con su mano, eran muy valiosos para ellos esas figuras de cristal. Hubo un incómodo silencio y prosiguió Naruto un tanto más calmado

—Además...si mataron a los Akatzukis presentes que eran los que conocimos, como vamos a llegar a su líder—digo Naruto

—Tendremos que seguir investigando…mientras tanto creo que deberían tomarse un tiempo libre, siento que lo necesitan… avísenle a Sasuke—apretó los dientes y prosiguió— En cierto modo entiendo su actitud, ustedes que son sus amigos háganlo entender, como saben y es una ley aquí no podemos involucrarnos sentimentalmente con nadie, por profesionalismo, no hay amigos, no hay familia no hay amor, a menos que quieran un terrible destino para ellos, confió mucho en ustedes chicos…en cuanto al veneno realizare mis investigaciones, ya que yo no ordenaría nada que ustedes no supieran

—Gracias—dijeron y estaban dispuestos a retirarse pero Jiraiya se puso de pie junto a ellos

—Naruto—dijo él y lo jalo con fuerza y le dio un abrazo fraternal—debes de tener cuidado, recuerda todo lo que te enseñe hijo

—Siempre—le sonrió el rubio y así salió de la oficina junto a kiba

La asistente estaba un poco más angustiada revisando documentos en su computadora, usaba unos lentes enormes y aun así tenía que pegarse demasiado a la pantalla para poder leer, era gracioso verla, los chicos caminaron hasta una oficina pequeña con una puerta de madera desgastada y vieja, tocaron dos veces y patearon la puerta, usando esta clave abrió la puerta el hombre cabello plateado

— ¡Naruto, Kiba! ¡Que sorpresa!—dijo un poco apenado

—Kakashi que haces sin playera

— ¡Eh!— se puso algo nervioso y empezó a rascarse la cabeza

Dentro de la oficina una mujer se acerca y abre la puerta por completo

— ¡Hola chicos! ¿Qué esperan? Entren—los invito Anko una mujer de ojos castaño claro, cabello violeta que sujetaba con una coleta y de tez blanca usaba un sexy y ajustado vestido café

—Enserio no puedo creer que aun ustedes—Naruto provocando un momento incomodo mientras chocaba sus dedos índices

— ¿! Qué te pasa mocoso si apenas soy 10 años mayor que tú!?—dijo Anko defendiéndose

—14—murmuro kiba disimulando mientras tosía

—Además si Tsunade y Jiraiya aun…

— ¡Oh! ¡Demonios demasiada información!

Los cuatro empezaron a reír; como siempre olvidar un poco la seriedad y la carga que les lleva su profesión, Kakashi primero se puso su camisa y luego tomo haciendo en su sofá individual que era color negro muy elegante y moderno, Anko se sentó cruzada de piernas en el brazo del sofá

—Ahora chicos, porque vienen a visitarnos—dijo un poco más serio, y con una seña los invito a sentarse en el sofá doble que tenía enfrente

— ¿Tu sabes quién mando a envenenar las bebidas de la misión de investigación 36?—comenzó kiba

—Oh, la de la exposición de yates—dijo Anko y miro a Kakashi que puso cara seria

—había escuchado algo con Sai, sobre ordenes mayores

—Sí, pero no sé qué tan mayores…Jiraiya no estaba enterado

—O eso les hace creer—continuo Anko que se puso de pie y fue a buscar algo entre los documentos que tenían en un enorme estante

— ¿Enserio crees que Jiraiya nos haya mentido?—preguntó Naruto

—No creo, él no los hubiese arriesgado así, creme cuando les digo que Jiraiya les tiene gran aprecio, a nosotros nos trataba como trabajadores simplemente, nos ordenaba cambiarte los pañales —se quejó—Los últimos años se ha vuelto más amable

—Debe de ser por la edad, se vuelve un dulce anciano—dijo Anko sonriente mientras regresaba a su posición con unos documentos en mano

— ¿Deberíamos investigar a Sai?—pregunto Kiba

—No se los recomiendo, déjenos a nosotros, que somos profesionales en esto, además él no es tan apegado a ustedes y no aceptara órdenes de alguien de su misma edad

—Esto es un problema enorme—dijo Naruto

— ¿Qué les dijeron los jefes?

—Nos van a dar un tiempo libre

—Creo que es lo mejor, mírense están demasiado preocupados para solo tener 23 años—dijo Kakashi—Salúdenme al idiota de Sasuke que no me ha visitado hace mucho

—Claro—dijo serio kiba

Se despidieron y ambos chicos salieron de esa oficina dejando a los amantes solos en su intimidad

—Kakashi…crees que algo malo este por pasar—dijo la mujer preocupada al notar la mirada perdida que tenía

—Lo más seguro, debemos de estar preparados… no puedo permitir que nos separen otra vez…no de nuevo, una vez Sasuke se fue no estaré dispuesto a perderlo…ni a ti tampoco—tomo la fría mano de Anko y la beso tiernamente

—Cariño…pero…esta vez, no puede ser Orochimaru ni nadie como él, seria alguien más, dentro de nuestra organización

—Es lo que temo querida

Las preocupaciones de Naruto venían una tras otra, llegando a su departamento recuerda lo que le espera y trata de tomárselo con calma, entre a y cierra la puerta, sentía su espalda adolorida y un poco de dolor muscular, primero va la cocina y toma un vaso de agua de un solo trago, deja el vaso en el primer lugar que encuentra sin importarle el orden se dirige a la habitación, la cual tenía un seguro por fuera y está dispuesto a abrirla de nuevo, han pasados tres días desde que ella está ahí, y no ha podía involucrar una charla con ella mira sus pies y piensa si es adecuado entrar así con esos calcetines fosforescentes, se siente torpe al tener esos pensamientos, había algo en ella que le provocaba nerviosismo.

Toma aire y como si de una misión se tratara abrió la puerta decidido, su corazón se detuvo por un instante al no verla en la cama como acostumbrarla verla cada vez que entraba a dejarle un poco de alimentos, siente algo a su derecha y gira rápidamente, se escucha un quejido y detiene la charola con el antebrazo antes de que tocara su cabeza, con una maniobra hace que la chica suelte la charola y le sujeta las muñecas, aunque intentara zafarse Naruto la tenía controlada.

La chica despeinada con los ojos hinchados trataba de moverse, peor estaba muy débil. Se veía más pálida que antes, y por la fuerza que estaba aplicando se empezaba a lastimar la herida de bala que tenía empezó a quejarse

—Ya, tranquila. Te lo dije no te voy a hacer daño

—Déjame ir por favor—le rogo entre lágrimas, se le dificultaba respirar

—Deja de gastar energía, deberías de comer algo

—No-no—ella cedió ante Naruto y empezó a debilitarse

El chico rubio la tomo con fuerza y la llevo en sus brazos hasta la cama, se sentó a un costado de ella

— ¿Vas a dejarme hablar ahora?—su tono de voz era pacifico como si hablara con cualquier amigo, inspirando un poco de confianza

—Déjame ir—dijo muy débil

—Creo que me aprovechare de tu debilidad—Enserio, no te voy a hacer nada, no estas secuestrada si no…

— ¿Dónde está?—pregunto tomándole la muñeca a Naruto con fuerza y agitándola

— ¿Podrías dejarme hablar? Es difícil hablar todo y tú interrumpiendo— no parecía enojado, le brindo confianza a ella

La miro a los ojos y hablo con seriedad aunque sus ojos eran extrañamente llamativos para el

—Te tengo aquí por seguridad, si te encerré estos días fue porque tenía miedo que salieras corriendo y no te pude explicar nada, primero los alimentos que te di no estaban envenenados ni nada si deberías de tomarlos, al igual de las pastillas que venían con ellos, eran analgésicos, no sabía cómo decírtelo sin que tuvieras miedo siempre que entrabas me gritabas o golpeabas. Sé que recuerdas poco pero ese día cuando te encontré…

Naruto se percató que la venda que tenía empezaba a verse sucia y un poco roja manchada pro sangre, salió de la habitación rápido, regresando con gasas y material de curación, ella se dejó manipular por él y mientras limpiaba la herid ay hacia cambio de gasas seguía platicado con ella

—Mi misión era vigilar y cuando dispararon y los vi caer, pensé que tal vez tu no tendrías la culpa, no te habían disparado a ti, lo sabía y por alguna razón decidí protegerte, te subí al auto y te traje hasta aquí…el asesino no dejaría testigos—prefirió quedarse callado ya no sabía cómo explicarlo

— ¿Tu misión? ¿Qué eres?

—Soy… ok… no sé cómo explicarlo

— ¿Él está muerto?—su voz estaba quebrada

—Si—hubo un silencio incomodo

— ¿Por qué el?—pregunto tratando de contener sus lagrimas

—Él era un mafioso

— ¡Mientes!... ¡él no era eso! Él era mi prometido—soltó en llanto y con su mano libre cubrió su rostro para llorar sin ser vista

—Él estaba en una organización que se encarga de asesinar sin piedad, se apoderan y hacen mal su trabajo en pocas palabras

— ¿Y tú?... ¿tú haces bien tu trabajo? No eres más que un… ¡mafioso también!—le grito con rabia

—No, sabes…yo no elegí esta profesión, me formaron para ser un investigador y si, mato gente pero la culpable, no la inocente y mi misión no es hacerme millonario, mi misión es ayudar a los demás

—Nada se soluciona con matar a alguien

—En este podrido mundo parce que si

— ¿Qué más sabias de él?

— ¿Tu no sabías lo que hacía?

—Trabajaba en negociosos de su padre, y no, no tenía idea…él era muy reservado casi no nos veíamos pero, estoy segura que me amaba…como yo a el

Naruto se quedó sin palabras, no sabía cómo reaccionar, corto unos pedazos de tela adhesiva y los agrego al vendaje para fijarlo

—Debes creerme, yo…lo siento mucho, no quería que esto te pasara a ti…y si te saque de ahí fue para salvarte, no quería que te mataran también, por eso no puedo dejarte ahí…podrían buscarte para cavar contigo…estarás a salvo conmigo, te seguir cuidando

—supongo que…gracias—ella se veía más resignada

—Debes de comer, traeré algo para que cenes, si te hace falta algo solo avísame, sé que no son las circunstancias correctas y tal vez tengas miedo o así, pero solo te quiero proteger

—Creo que lo entiendo—lo miro a los ojos

—No eres mi esclava, y enserio espero poder resolver tu situación…pienso en borrarte del mapa para que no puedan seguirte el rastro, pero me tomara tiempo…espero que en este lapso que estaré contigo podamos llevarnos bien…mi nombre es Naruto Uzumaki, si necesitas algo solo dime

Se dirigió a la puerta y se quedó parado un momento pensando que si lo que hacía era correcto, pensó en un momento en asesinarla, era lo más sencillo y acabaría con sus problemas pero no podía, algo en él no se lo permitía. Solo pensarlo le resultaba doloroso

—Luna ¿Te apetece comer pizza?

—Mi… mi nombre no es luna, el me llamaba así, mi nombres es Hinata…y si, pizza está bien—trato de formar una sonrisa cordial pero era imposible

Naruto la vio con ojos tristes y salió de su habitación tratando de no hacer mucho ruido al cerrar la puerta, miro al techo y suspiro. Tenía mucho trabajo por hacer no podía pedirle a la organización que borrara del mapa a Hinata lo harían muy rápido, pero se enterarían que no completo su misión, y ellos mismos la matarían, tendría que hacer una buena relación con ella para poder cuidarla, Naruto sentía una necesidad de estar junto a ella y protegerla ante todo. Pero él fue quien asesino a su prometido, no pudo decírselo, y planea no hacerlo nunca, si no nunca confiaría en él.

Viviría con una mentira mientras pudiese.

Se fue sin dejar cerrada la habitación por fuera.

….

Hola

Un poco más extenso porque la inspiración brota y quiero empezar a escribir las partes importantes de esta historia, si tienen dudas agradecería sus comentarios, Gracias por leer, cada visita o comentario me hace feliz :D

Yami