disclaimer: naruto no me pertenece y no saco dinero

dedicado ha: todos los que han publicado historias madazetsu

nota: me di cuenta de que no paraba de hacer madazetsu últimamente que eran solo con un madara salido y romance, nada triste, asi que... TATATA! llegó la Anne deprimente de nuevo.

PROYECTO Madazetsu-FTW:

Es un proyecto para los fans del Madazetsu que trata de llenar fan fiction .net con historias Madazetsu.

Para unirte al proyecto solo tienes que escribir una historia de esta pareja un fic que contenga esta pareja.

(pega esto en tu perfil si te unes al proyecto para más publicidad)

Con la claridad del sol

Madara de repente cogió a Zetsu y le subió a su hombro.

—¡O… oye! ¡Suéltame!

Madara abrió la puerta de su dormitorio y la cerró a su espalda dejando a Zetsu con cuidado sobre la cama.

—¿qu…?—preguntó Zetsu interrumpiéndose a sí mismo.

Madara se arrodilló ante la figura de Zetsu sentado sobre la cama par aponerse a su altura y comenzó a levantar su máscara.

Y de pronto sintió terror.

—Ma… Madara—sama, perdona no estaba tratando de escapar no volveré a…

Lo que fuera que iba a decir quedó interrumpido cuando Madara le hizo callar besando sus labios de forma dulce. Zetsu sintió como su corazón se aceleraba al sentir esos tan deseados labios sobre los suyos.

Madara profundizó el beso acariciando la mejilla de Zetsu, luego lamió su labio inferior pidiendo permiso para entrar en la boca del bicolor.

Y este lo olvidó todo, su dolor, sus pensamientos anteriores, sus ganas de huir… todo quedó olvidado cuando sintió como los labios de este estaban contra los suyos, no entendía por qué ni sabía cuánto duraría pero no quería separarse.

La lengua del Uchiha chocando contra la suya tratando de ganar un batalla no violenta por la dominancia. Al final, ganó el Uchiha que tuvo la libertad de explorar la boca de Zetsu a sus anchas haciéndole gemir contra su boca.

Madara se fue a separar de Zetsu, pero este se lo impidió acercándose de nuevo, sin querer separar sus labios.

Madara le separó con delicadeza acariciando su rostro y dándole un último y corto beso.

—¿qué haces?

—¿Por qué te querías ir?

Zetsu tembló de miedo sin saber a qué atenerse.

Entonces Madara le cogió del brazo de antes, y atrajo su mano hasta sus labios donde besó su enrojecida muñeca.

—¿por qué me tienes miedo?—dijo besando de nuevo la muñeca—¿te duele?—le preguntó.

No entendía nada, ahora de repente ¿por qué era tan amable?

¿Por qué cada vez sentía que se enamoraba más del Uchiha? ¿Por qué no podía evitar dejarse llevar por él? Y esa amabilidad repentina le dañaba tanto.

—¿por qué haces esto? Si es para burlarte de mí…—dijo esquivando la mirada de su jefe.

—¿Burlarme?—preguntó Madara confuso deshaciéndose del todo de su nueva mascara.

Zetsu se ruborizó.

—si… es obvio que nadie querría estar conmigo, tengo pelo color verde, dos colores horribles, la verdad doy bastante asco y…

Madara le besó interrumpiéndole su discurso mientras le tumbaba sobre la cama.

—¿Asco? ¿Horribles?—Madara rió y Zetsu le miró molesto—Zetsu—chan si supieras como te deseo… tus colores tan perfectos… tu lado blanco tan… *marcable, y tu lado negro… seguro, que cuando terminas se ve realmente bien en ese lado…—dijo en tono seductor.

De nuevo Zetsu calló en la cuenta de que fuera como fuera nunca sería más que una herramienta. Una herramienta rota, y con sentimientos.

—Tu…—dijo rompiendo a llorar—tu realmente no entiendes nada.

Madara le miró confuso.

todo lo que he hecho… si tú supieras… si tú supieras cuanto te quería.

Los ojos de Madara le abrieron de par en par y Zetsu dejó que otra lágrima se le escapara.

Madara besó las lágrimas que caían de sus ojos.

—Idiota… todo por eso… eres idiota…—dijo en un susurró Madara.

Zetsu se enfado y trató en echar a Madara que solo le pegó más a él y le besó con delicadeza.

—te amo tanto… idiota…—dijo Madara besándole de nuevo.

—¡Deja de llamarme idiota! ¿Qué… que has dicho?

Madara sonrió.

—tú quieres… irte ¿no?—preguntó el Uchiha.

—yo… es… que yo…—dijo Zetsu rojo.

Madara le cogió acercándole por la cintura mientras comenzaba a morder su cuello haciendo que Zetsu soltara ligeros gemidos.

—No te voy a dejar ir… soy un maldito egoísta lo sé, pero solo eres mío…—dijo besándole—te quiero…—dijo besándole de nuevo.

—Pa… para—dijo Zetsu.

—no puedo sabes muy bien…m…—dijo besándole de nuevo.

Y Zetsu se rindió dejando esos labios jugar con los suyos.

Pero obviamente el Uchiha no se iba a estar quieto y comenzó a bajar sus manos por las piernas de Zetsu y luego subir hasta sus bóxers, por dentro de la bata de Akatsuki.

Zetsu dejando jadeando contra sus labios.

—Tu piel es muy suave…—dijo Madara acariciando su trasero metiendo su mano entre los bóxers.

Zetsu absolutamente rojo no sabía si apartar al Uchiha o dejarse llevar por sus caricias y susurros.

—m… siempre me pregunte como sería estar aquí dentro…—dijo prosiguiendo en la misma zona con sus caricias.

Zetsu gimió.

—Madara por favor…—dijo sintiendo como su rostro subía de temperatura cuando más sangre acudía a este.

—Perdón, perdón…—dijo sonriendo el Uchiha mientras pasaba su mano por la ente pierna el bicolor—aun que no parece que tu cuerpo opine lo mismo…

Zetsu gimió y Madara le besó.

—Zetsu… ¿quieres seguir adelante?

—y… y… y… ¡Continua joder! Madara…m…

El moreno sonrió colocando una mano alrededor de su miembro mientras comenzaba un vaivén vertical que hacía al de velo verde retorcerse de placer. Mientras las manos del Uchiha repasaban cada centímetro de su cuerpo.

—Madara me voy a… ¡Madara…!a…—dijo Zetsu elevando sus caderas.

—que rápido…—sonrió Madara mientras el otro se ponía rojo.

El moreno se llevó su mano a la boca lamiendo los dedos llenos de una sustancia blanca, y los lamio.

—delicioso Zetsu—chan…—dijo besándole.

Zetsu se sintió morir de vergüenza.

Madara colocó tres dedos sobre los labios de Zetsu tras cortar el beso.

—lámelos…

Zetsu negó con la cabeza.

Madara elevó una ceja a modo de cuestión.

—Zetsu… si no te va a doler…—dijo el moreno acariciándole el pelo con la otra mano.

Zetsu negó con la cabeza.

—por favor… entra ya en mi… m…

Zetsu se revolvió en la cama mientras sentía la lengua del Uchiha bordeando su entrada.

Echo la cabeza hacia atrás mientras gemía el nombre de este.

—m… si, dios, Madara… ¡ah!

El bicolor no paraba de gemir, moverse y agarrarse con fuerza a las sabanas.

Al día siguiente, Zetsu abrió los ojos encontrándose con una ligera luz procedente del nuevo día. Se estiró en la cama y se dio la vuelta encontrándose solo en la cama.

Zetsu miró triste la vacía habitación. ¿Cómo no? Madara había desaparecido en cuanto había podido. Y la herramienta de nuevo se encontraba sola y dolida. Había caído en una trampa del experto en manipulación.

Pero esta vez en vez de jugar con su oscuridad interior el Uchiha había jugado con sus sentimientos. Le había dicho lo que deseaba oír, que le amaba, que le deseaba, pero al día siguiente, con la luz del sol todo se veía más claro. Y más gris. Solo le quedaba guardar en su memoria como un tesoro las palabras de Madara, sus besos, sus caricias, el latido de su corazón acelerándose con cada una de ellas.

Ojala pudiera volver atrás en el tiempo y quedarse solo un rato más con él.

Sonrió tristemente el bicolor al darse cuenta, que de hecho era demasiado tarde para irse. Ahora ya no podía. No ahora que tenía todos su cuerpo marcado por Madara, no ahora que el dolor físico que sentía le recordaba a como ayer Madara entró en él con cuidado de no dañarle, no ahora…

El bicolor se dio la vuelta en la cama viendo la camisa del Uchiha, quizás había caído olvidada en su huida. La recogió con una triste sonrisa en el rostro y la abrazó sintiendo el embriagador olor de Madara invadirle de nuevo. Y más lágrimas acudieron a sus ojos cerrados, tratando de imaginar que era Madara y no una simple camisa lo que estaba con él.

Entonces la puerta del cuarto se abrió.

—¿Zetsu?—preguntó Madara entrando en la habitación.

Zetsu se puso rojo y lanzó la camisa lejos.

—Yo…—dijo secándose las lágrimas.

Entonces Madara le abrazó y se besó la frente.

—¿Te duele? ¿Te hice mucho daño anoche?

—n… no es eso…—murmuró Zetsu

¿Por qué había vuelto Madara? ¿Por qué parecía tan preocupado?

—¿hice algo mal?—preguntó con un tono que denotaba preocupación acariciando la mejilla de Zetsu.

—n… solo que pensé que te habías ido y…

Madara sonrió.

—Zetsu—chan… idiota—dijo con una sonrisa.

—¡Dije que me dejaras de llamar así! Viej…

Lo que estaba diciendo quedó callado por los labios de Madara que empezó a devorar los suyos.

Madara comenzó a besar el cuello del bicolor.

—Si me disculpas… tengo… que… irme…—dijo Madara entre besos.

Zetsu gruñó cuando el Uchiha se separó de él.

—Nos vemos luego…—dijo Madara marchándose—A… si se te ocurre irte de Akatsuki de nuevo te encerraré y haré que Kabuto de vigile ¿claro?

—si…si—dijeron ambas mitades.

Quién sabe, quizás no siempre se es una herramienta en el mundo ninja, a veces, si que le importas a alguien que tienes a tu lado. Quizás quien menos sospeches se lanzará a protegerte, o te besará, o te dirá que te quiere, quizás no es un día tan gris, quizás el mundo ninja tiene sentimiento, quizás ser de dos colores sea erótico, quizás el pelo verde sea bonito, quizás el canibalismo sea normal, quizás no sea un simple experimento, quizás… alguien, aun que solo sea una persona, le vea como un ser humano.

"No, qué tontería" pensó Zetsu deshaciéndose de esos pensamientos. Una espada es siempre una espada, igual que es será siempre un mero objeto.

Pero quién sabe, quizás… y solo quizás… Zetsu se equivoque.

FIN:D

*esta palabra no existe, es un intento de Madara por describir algo para lo que no hay palabras XD.