Digimon no me pertenece.
Los invito a unirse a "Amantes de los Fanfic`s"
Diálogos — Bla, Bla, Bla —
Pensamientos "Bla, Bla, Bla"
©Ares-sama
El Miedo conduce a la Ira.
Cuando la inocente chica despierta solo puede suspirar derrotada al ver aquel nubloso día, intenta organizarse lo más rápido posible, corriendo por todo el apartamento notando la ausencia de sus padres. Sus progenitores, esos dos seres amables que siempre tenían una sonrisa para los problemas, su madre encantadora y alegre, su padre siempre comprensivo y honesto, siempre deseo aprender las dos cualidades de ellos dos.
Siempre quiso ser como ellos. Pero ya no estaban para poder aprender, ya no estaba su madre con su gran sonrisa, ya no estaba su padre para enseñarle y decirle que todo tendría una solución.
Se habían ido, si se fueron. Regresaron a EEUU y cuando ella pregunto si tendría que regresar dijeron un fuerte "NO", no era necesario, no debía preocuparse, podría quedarse. Podría estar sola como siempre quiso.
Pero Mimi nunca quiso estar sola, jamás lo pidió, en realidad cuando estuvo en el Digimundo agradecía enormemente que Palmon siempre estuvo a su lado. Ella jamas la abandono, y ahora era el momento que Mimi le devolviera el favor, no abandonaría a su amiga, no lo iba hacer.
Pero sus padres la abandonaron. Si, al final la habían dejado atrás.
"Tal vez la pureza sea el emblema más fácil de corromper por las acciones de las personas."
Mimi corría por todo el camino, su sombrilla había sido olvidada y la mañana nubosa no la había perdonado, la gran llovizna que se estaba formando pronto se convirtió en una tormenta, los truenos sonaban y ella solo corría más rápido.
Tropezó y cayó al suelo, noto como dos personas se acercaban ayudarla, sonrió al ver a sus compañeras de escuela, ellas sonrieron al principio pero al detallarla sus rostros cambiaron "Es la amante de los monstruos", susurraron y se fueron.
Mimi sonrió en silencio y se levantó, fingiendo que no había escuchado nada. Es cierto se había expuso demasiado pero no le importaba con tal de defender en ese momento a Togemon, era su amiga y no se arrepintió, incluso si eso significaba ganarse el desprecio de falsas amistades.
Llego tarde al colegio, todos hablaban del gran atentado, Mimi intento no escuchar más sobre ello, sabía que sin importar lo ocurrido culparían a los Digimon.
Todos la miraban en el salón cuando ingreso, noto que el puesto de Sora estaba vacío, noto que estaba sola sin sus verdaderos amigos.
Las miradas se hacían más fuertes, saco su celular e intentaba concentrarse en otros asuntos, detalles más sencillos como el nivel que no había alcanzado en los juegos de su móvil. Pero todos la miraban, "de seguro ella debe saber" dijeron más fuerte.
Una manifestación pacífica había sido atacada por un gran dinosaurio, Mimi sabía que aquello de seguro no fue una manifestación pacífica, pero las palabras se hacían más fuertes, se acercaban más y comenzaron con las burlas. Luego las acusaciones, "Ella era la amante de los monstruos", Se equivocaban, ella era su amiga. Ella era la amiga de aquellos que no podían ser defendidos.
El profesor llego a clase pero aún no habían rastros de Sora solo minutos después llego un mensaje. "Lo siento, no puedo soportar más las miradas". Ella solo le envió una sonrisa y un "Lo entiendo", no en realidad Mimi no lo entendía, tal vez Sora estaba viendo algo que ella no, tal vez sabía algo, o tal vez Mimi intentaba creer que las cosas no cambiarían.
La clase comenzó y todos hablaron, no de matemáticas, historia o economía, si no del gran ataque de la noche anterior, del gran Dinosaurio con forma de Esquelo. Mimi entro en pánico, solo conocía un digimon con aquellas características.
—Skullgreymon —
Fue un pequeño susurro pero lo suficientemente fuerte para que todos la escucharan, entro en pánico, se levantó rápidamente al ver como hablaban con más fuerza, "Ella sabía", ellos la acusaron.
Abandono rápidamente el aula, nadie la detuvo, nadie le grito, a nadie le importo. Encuentra en los pasillos a la nueva digidestinada, Meiko la mira y finge no verla, "Cobarde" piensa Mimi, está fingiendo que no es una de ellos.
Sigue corriendo hasta su casillero, lo abre quiere salir de allí, no soporta más las miradas pero cuando lo hace una bomba casera le explota, está llena de salsas de la cocina, esas salsas que nadie está dispuesto a comerse, no dice nada solo en silencio permanece.
"El individuo es inteligente la masa es estúpida"
Toma sus cosas y se da cuenta que su uniforme de educación física está destruido, sus zapatillas están en un estado peor como si un gran perro las hubiera masticado, sonrió con ironía su libro de matemáticas estaba vuelto tirillas, como odiaba esa clase.
Salió en silencio, todos se reían. Paso por el pasillo y vio el casillero de Sora "Fenómeno", estaba escrito con un fuerte color rojo. No quería saber, no quiso verlo, fingió no ver el gato muerto.
Salió del instituto sin decir nada, la lluvia era ahora un torrencial que caía del cielo sin cesar, tal vez lloraba, tal vez. Caía tanta agua por su rostro que era imposible saberlo.
Camino, uno, dos, al final corrió hasta que sus piernas no soportaron más, estaba sin sus zapatos, estaba descalza y comenzaba a sangrar una mano fue extendida y ella lo tomo, alzo la vista y vio a su líder.
No dijeron nada, solo había silencio, pero no se necesitaba ser adivino para saber cuándo intentaron asesinar a la pureza, cuando intentaron destruir a la inocencia.
—Mimi, yo… —
—Tengo fe en las personas —
Mimi sonríe, no quiere dejar que Tai termine, sabe que si él se lo pide ella lo seguirá, sabe que si él se lo ordena ella obedecerá, él era su líder, su general, ella era su soldado y su amiga, ella lo seguiría así que no quería escucharlo, no, que por favor no se lo pidiera.
Él le sonríe e intenta contener las lágrimas y solo asiente, camina en silencio seguido por un Agumon confundido. Él quiere abrazarla pero la muerte no debe tocar a la pureza.
Mimi sonríe, agradecida que por ahora no le ordenaran luchar, sonríe aun sabiendo que no podrá huir por mucho más. Ella sabe que el Skullgreymon del ataque era el de Tai.
Voltea la mirada y ve como camina en silencio su amigo, no dice nada, quiere seguirlo pero quiere tener fe. Teme que Sora ya no la tenga, teme que Meiko comience a rechazar a su digimon, y los demás ¿qué harían?
Mimi toca con fuerza la puerta, quien abre la mira en silencio, viendo el estado de ambos, ella se lanza sobre él, con sus brazos alrededor de su cuello. Llora en silencio, con la fuerza y la necesidad que tanto necesita. Izzy intenta consolarla, Matt observa toda la escena y decide salir del apartamento de Mimi.
Una hora después está en el apartamento de la chica, Matt forcejea la puerta, ella no les ha dicho nada pero no son ciegos, Matt no lo es, observa el lugar abandonado, observaba la despensa de comida casi vacía, las facturas acumuladas.
Los padres de Mimi se habían ido, se fueron.
Tal vez desde que comenzó todo, antes incluso que las personas comenzaran a temerle a los Digimon.
Observa a una persona en la sala, tal vez no estaba tan solo. Lo ve y no dice nada, Tai esta en silencio, deja la bolsa con la comida y pone algo de dinero sobre la mesa, Matt no quiere preguntar cómo lo consiguió, Tai ya no habla con él, no hace con nadie, solo con Sora pero ella parece estar hipnotizada por las cosas que le dice.
Matt le habla del gato, sobre los pasillos, la sangre sobre el casillero de Sora, Matt le grita pero Tai no responde.
Tai solo mira en silencio, el lugar, luego lo abandona dejando un periódico sobre el mural de la cocina.
"Aumentan los ataques de los monstruos. ¿Humanos involucrados?"
Matt mira con horror el reporte, dejo de ver noticias hace una semana pero supo de ataque de la noche anterior. No dice nada, Skullgreymon fue el primero en Japón, pero no en el mundo.
Tai es como el sol, la gente siempre lo seguirá buscando la luz que el generaba, Matt no podía hacerlo, las personas no lo escuchaban realmente.
"La luz y la oscuridad siempre han sido hermanos".
Recordó, se preguntó que tan cierto era todo ello. Tal vez, Tai no tenía temor de luchar, si no de no poder detenerse y Matt comenzaba a pensar que tan accidental habían sido el reciente ataque. Tal vez solo fue Matt quien pensó que había sido un accidente.
Notas de autor
Continuare la historia, creo que he pensado en un buen material para hacerla interesante y sobre todo algo distinto a lo leido hasta ahora sobre Digimon sobre sus Fics
