Perdón por la espera, aquí tenéis el siguiente cap, espero que os guste. Ni la foto ni los pcada en muchos sitiosn. Además, la tengo publicada en muchos sitios.

Después de ser elegida por el pequeño dragón, Andras fue llevada a una habitación muy espaciosa junto con el dragón, les dieron comida y cerraron la puerta desde fuera para que no pudiera salir. No le importó quedarse sola con el dragoncito, de todas formas estaba acostumbrada a la soledad y le gustaba la sensación de tener alguien en su mente continuamente. Algunas veces sentía como las emociones de él crecían y llegaban hasta ella. Se quedó dormida con su dragón en el costado.

Se despertó desorientada, no se acordaba donde estaba, la estancia estaba oscura pero igualmente veía. A su lado el dragoncito dormía plácidamente con un suave ronroneo, se quedó maravillada y a la vez sorprendida, la noche anterior no superaba el tamaño de una cría de zorro y en una sola noche superaba la altura de un gato. Un rayo de luz hizo que sus escamas reluciesen con un resplandor blanquecino, sonrió al recordar el día anterior, era la primera vez que dormía cómodamente en una cama. Le rascó la cabeza y este se desperezó como un gato, se quedaron mirándose y Andras sonrió. Siguió mimándole durante un buen rato, hasta que escuchó voces en el pasillo, la puerta se abrió y entraron Angela y Arya seguidas de una criada con una bandeja de comida.

"Veo que has madrugado." Saludó la bruja sonriendo, la criada dejó la bandeja en la cama y se fue sin hacer ruido.

"En el baño encontraréis agua caliente y ropa limpia, cuando estés preparada sal de la habitación y reúnete con nosotras en la siguiente sala a la derecha." La dijo Arya solemne y después salieron de la sala.

Desayunó y dio de comer a su dragón que devoró las tiras de carne en unos cuantos bocados. Se fue a bañar una vez terminado de comer, nunca se había sentido mejor. Tenía comida, cama y ropa, comparado con su antigua vida esto era un lujo. Había vivido toda su vida en las calles con poca comida y sin techo, ¿se podría pedir más? Cuando salió del baño se vistió con las ropas proporcionadas: una túnica roja, unos pantalones de cuero negros y unas botas altas hasta las rodillas, se ató la bufanda a la cintura y se miró al espejo. Nada más verse se repugnó por su aspecto: ojos rojos y almendrados, pelo lacio y negro, rostro anguloso, mandíbula delicada, orejas puntiagudas y frente ancha, tenía más de elfo que de humana, inspeccionándose más a fondo se dio cuenta de que aún conservaba el colgante de cristal que ÉL le dio.

Cogió a su dragón y se fue a la estancia indicada, entró silenciosamente. Al entrar se fijó en el techo era alto con altas vidrieras y una ventana en el lado derecho donde se podía ver un ojo enorme. Las dos mujeres y Solembum se hallaban sentadas en una mesa larga con doce sillas.

"Buenos días." Saludó. El dragón saltó de su hombro y planeó hacia la ventana para ver a Fírnen.

"Tenemos que hablar de tu futuro, joven jinete." Le anunció Arya. "Toma asiento." Se sentó en frente de ellas algo intimidada por las miradas.

"Empecemos, como ya sabes, los jinetes son una organización encargada de guardar la paz en Alagaësia. Y durante el renacimiento de los jinetes, nuesto líder Eragon, instituyó tres nuevos cargos. Los jinetes guardianes, los profesores y los pertenecientes a la orden de los jinetes fundada por él, un círculo encargado de administrar el Nuevo Vroengard." Le explicó Angela.

"Los jinetes son elegidos por sus maestros en Vroengard y no podrán abandonar hasta finalizar su entrenamiento. Y cuando se gradúan se les regala una espada forjada por la mejor herrera conocida, se os asignará un puesto que ocupar y a no ser que os cambien no lo podréis abandonar." Le dijo Arya seria.

"Para hacer la formación más divertida." Recalcó la palabra divertida. "Eragon creó un torneo que se celebra cada 10 años para que los jinetes trabajaran en grupo, donde los vencedores ganarían títulos y reconocimientos." Angela lo decía con diversión, como si esperara algo de ella.

"Te tomaré como mi alumna junto con otros cuatro más. Hacia la isla de los jinetes se tardan más o menos tres días volando. Hasta entonces haz lo que te plazca." Arya tenía una expresión fría como si estuviera recordando algo doloroso, después se despidió cortésmente y abandonó la sala.

"No te preocupes por ella, Andals." Sonrió la bruja ampliamente. "Ahora que estamos solas cuéntame sobre ti y si le gustas a Solembum te averiguaré el futuro."

"Es Andras, no Andals." Protestó, tomó aire profundamente. "Está bien... Nací en Gil'ead, mi padre era un humano y mi madre una elfa, no llegué a conocer a ninguno. Mi padre intentó matarme y después se suicidó, y a partir de entonces me crié en la calle." Concluyó.

"¿Nada más?" Angela supo que no le estaba contando la verdad, pero no dijo nada. "¿Sabes leer?"

"No."

"¿Escribir?"

"No."

"¿Palabras en el idioma antiguo?"

"No, pero algunas me salen solas."

"Te enseñaré a leer antes de que Arya te mate." Sacó de no-se-sabe-donde un papel, una pluma y un libro. "Comencemos con lo básico." Y se tiraron el resto del día.

Espero que os haya gustado ^^ dejad vuestras opiniones