Capítulo 2. Cómo me recuerdas
…
3 de agosto de 1998
-Señor Potter¿podría hacernos el favor de repetirnos lo que aconteció en lo alto de la Torre de Astronomía?
-No, no puedo.
-¿Perdón, señor Potter? Tal vez deba recordarle el juramento que ha hecho antes a este Winzengamott de…
-De decir toda la verdad que sepa. Lo recuerdo. Y si les contara lo que vi esa noche, desobedecería dicho juramento.
-¡Harry¿Qué estás haciendo?
-Señor Potter¿qué demonios…?
-Harry, tienes que…
-¿A qué está jugando, Potter?
-¡Orden en la sala!¡Orden, digo, o haré que todos salgan de aquí! Y, auror Shacklebolt, le agradecería que renovara el hechizo silenciador del acusado ¡si éste no sabe retener su lengua! Y ahora, señor Potter, por favor, responda a la pregunta.
-Lo que "vi" esa noche no fue lo que "pasó" en realidad. Pensé que estaba claro en ese momento, pero… pero eso era simplemente lo que el Profesor Dumbledore quería que creyera. Cuando leyeron su testamento y me entregaron su pensadero, entendí lo que "realmente" ocurrió esa noche. Dumbledore, durante todo ese año, sabía que iba a morir. Desde el pasado junio había estado ocupado ganando tiempo. Hizo que Snape jurara un Voto Inquebrantable. Le ordenó jurar que cuando llegara el momento, cuando pareciera que la maldición de Voldemort al fin ganase, Snape lo mataría, antes de dejarle convertirse en inferi. También le hizo jurar que usaría la muerte de Dumbledore para afianzar su posición dentro de los mortífagos para salir cuando llegara el momento. Le vi hacer el juramento en el pensadero de Dumbledore. Y también estuve allí cuando cumplió el Juramento Inquebrantable en lo alto de la Torre de astronomía, aquella noche.
-¡Orden, digo!¡Todos en silencio!¡Es el último aviso!
-Y como he jurado decir toda la verdad que conozca, también debo decir al Juez que fue Snape quien distrajo a Bellatrix Lestrange y Lucius Malfoy cuando me cogieron con… es decir, cuando me encontraron cerca de la fortaleza de Voldemort. Snape sabía que yo estaba allí y lo que buscaba. Los atacó a ambos y si no lo hubiese hecho, entonces… yo no estaría aquí hoy. ¡Y tampoco ninguno de ustedes!
-¿Qué está tratando de decir exactamente, señor Potter¿Que tenemos que dar las gracias a este mortífago, quien admite que mató a Albus Dumbledore, y de cuya muerte usted fue testigo, por su triunfo ante la derrota del Señor Oscuro¿Pretende que creamos, todos nosotros, que su legendaria rivalidad no fue más que un ardid para confundir las sospechas de Quien Usted Sabe?
-No. Esa parte era real. Yo le odiaba. De hecho, lo sigo haciendo. Ha pasado los últimos ocho años tratando de "hacer lo imposible" para que yo le odiara. Insultándome a mí, a mis amigos, a mi familia, quitando importancia a mis esfuerzos, mis esperanzas, arrebatándome todo lo que podría haberme hecho feliz. Trabajó duro para estar seguro de que yo le odiaba y que siempre estaría en desacuerdo con él. Le odio. Pero eso no le hace un traidor, ni culpable de asesinato.
-Pero, señor Potter…
-No es un traidor, precisamente porque hizo lo que Dumbledore le pidió que hiciese. ¡Y sin él, Voldemort mandaría ahora sobre el Ministerio!¡Y si no está usted en el bolsillo de Voldemort es porque su vida se la debe a él y usted sabe que es verdad, señor Ministro!
-¿Y su opinión es, señor Potter, que el mortífago que mató a Albus Dumbledore, que pasó información secreta a Voldemort, atacó a gente inocente y abandonó a la Orden del Fénix en medio de la guerra debería andar libre y sin castigo alguno por entre nosotros¿Es así como usted ve la justicia dictada?
-Bueno, supongo que eso depende.
-¿Depender, señor Potter? Explíquese, por favor.
-Depende de si a este jurado le interesa la justicia o simplemente busca venganza.
-¿Perd…
-Justicia es equilibrar la balanza…proteger a los débiles del mal. Snape no es el mal, sus "crímenes" no iban contra los inocentes y ningún castigo que le impongan será más doloroso que el hecho de vivir con su propia culpa el resto de su vida. Venganza, en cambio… es sentirse mejor con uno mismo, no importa cómo, ni si está "bien". Voldemort era bueno es eso de la Venganza. Espero que este Winzengamot haga una elección diferente. Y eso es todo lo que tengo que decir. Si me disculpan…
-¡Orden!¡Orden, digo!¡Señor Potter!¡Señor Potter, no está excusado!¡Orden, ahora!¡Aurores, vacíen la sala!¡Señor Potter, vuelva al estrado ahora mismo!
…
30 de octubre de 2001
Severus observó a Potter perderse calle abajo, incapaz de decidirse entre el disgusto, ante el intento del mocoso por ocultar su debilidad y el placer, al ver la disconformidad de Potter.
"Jurarías que todo va bien, aunque tuvieses la nariz rota y tu cara estuviera bañada en sangre¿pero no puedes ver a una serpiente besando a otra sin ponerte verde?" – rumió mientras seguía observando esa espalda rígida y esa nuca escarlata, al mismo tiempo que la pareja de detrás rompía en carcajadas.
-¡Merlín¿has visto su cara?! – en la voz de Malfoy se apreciaba el deleite- ¡Juraría que iba a empezar a llorar!
-¿Y por qué iba a mirarle – respondió Zabinni, ahogando sus palabras en la piel de Draco- cuando te estoy besando?
-Mmmm… ¿por qué lo haría nadie?
Severus puso los ojos en blanco.
-Qué encantador es ver que el egoísmo Malfoy no se ha evaporado de una generación a otra.- dijo girándose para encarar a los dos- Deberías tener cuidado, Draco, de que el tuyo no te lleve al mismo y peliagudo ( N.A/: sticky es un juego de palabras. Puede ser peligroso, pegajoso, engominado) final que llevó a tu padre.
-¿Por qué tú…?- Malfoy se puso rojo, empujando a Zabinni lejos de él. Pero se quedó quieto, viendo cómo le apuntaba la varita de Severus. Retrocedió, tomó aire y al final le dio la espalda.
-Acepte el consejo, joven Malfoy – dijo Severus, levantando la bolsa que Potter había dejado caer en la hierba y haciéndola flotar tras él.- y considere el aprender de los errores de su padre en vez de, simplemente, repetirlos.
Y con eso, les dio la espalda, absolutamente seguro de que Draco temía tanto a su varita como para intentar atacarle, aunque fuera por detrás. Aún así, mantuvo un "protego" en su mente mientras el inestimable y peligroso amigo de Draco, se lo llevaba a rastras de allí.
Más tarde se preguntaría por la postura que habría tomado el último de los Malfoy si le hubieran dejado, pero Snape sabía que a nadie le importaba. No se molestó en ocultar su sonrisa a la vez que ejecutaba el hechizo rastreador y seguía el camino del Chico Que Vivió.
El hechizo llevó a Severus directamente a Las Tres Escobas, justo como había imaginado. Severus esperó un momento para saborear lo que iba a decir. Toda su fanfarronería sobre el esfuerzo de atrapar a las peligrosas mantícoras la noche pasada era solo el menor de los insultos que iba a decirle a ese mocoso en la primera botella y Snape estaba más preparado para meter su jodida nariz en sus asuntos.
Buscando a través de la ventana, Severus sonrió para sí. Allí, en el rincón más oscuro de la taberna, únicamente visible por el dorado de su bufanda, se sentaba el Héroe del Mundo Mágico. Inútil y malhumorado como siempre.
Oh, si. Esto iba a ser bueno.
Severus entró en la taberna como el frío en marzo y ni siquiera los susurros y conversaciones del ambiente eran suficientes para echar abajo sus planes. Potter ni siquiera levantó la cabeza, pero eso no importaba… Severus atraería muy pronto su atención.
-Sirve otra de lo que sea que esté bebiendo él.- dijo al barman- Y llévalo allí.
-Pero señor…- el chico titubeó. Severus le ignoró. Incluso un ex - huflepuff podía entender una orden tan simple como esa. Simplemente se introdujo entre el gentío murmurante para tirar la bolsa de botellas, pergaminos y cosas encima de la mesa de su "compañero".
-Si, como dijo en la calle, va a "hacer la parte peligrosa del trabajo", creo que tal vez necesite las "herramientas" necesarias para ello¿verdad?- la única muestra de reacción en Potter fue que sus manos, antes reposando en la mesa, se cerraron lentamente. Severus retiró la otra silla y se sentó en ella con una sonrisa.- ¿O tal vez intente olvidarse del plan de atrapar y envenenar a esas bestias y en cambio piense aburrirlas hasta el estupor contándoles sus grandiosas batallitas?
Potter no levantó la cabeza y eso, además de irritable, empezaba a ser preocupante. A pesar de todo el desagrado que le causaba el mocoso y el gran entretenimiento que le brindaba el meterse con él, Severus aún tenía a Potter como alguien con un poco de competencia y autoestima.
-Yo las atraparé – dijo en con un tono muy cuidadoso, la cabeza aún agachada y las manos como si fueran a dejar surcos en la mesa.- Gracias.
Snape levantó una ceja, intrigado. El "contenerse" en Harry Potter era, ciertamente, una experiencia nueva.
El barman llegó, dispuso dos vasos en la mesa y se quedó quieto un momento, con la botella en la mano.
-No sabía qué querías, Harry, así que traje lo de siempre…-dijo con una nerviosa sonrisa.
La cabeza de Potter ni siquiera se inmutó.
-No quiero na…
-Deje la botella –cortó Severus, apuntando a los vasos con la varita. El licor en ellos brilló como humo blanco.
-No hay necesidad de hechizos purificantes –protestó el barman. Pero entonces se encontró con la mirada de Severus y huyó de nuevo a su barra.
-Un Smith maravilloso te hace renacer en la guerra – musitó Severus. Puso uno de los vasos cerca de la mano de Harry y tomó un sorbo de Whiskey de Fuego- Idiota crédulo.
-Está hecho contra toda clase de venenos. – dijo Potter sin levantar la vista- Lo pone en la botella. Todo el edificio y todas sus botellas.
Snape giró la botella y observó la figura estampada en ella.
-Y desde cuándo tu aritmancia…
-Desde que tuve que averiguar cómo romper las protecciones de cuatro horrocruxes.- la voz de Potter debería haber sido ruda ene se momento. Debería sonar petulante y defensiva, pero no fue así. Permanecía alicaída y baja y muerta. A Snape le gustaba menos eso que su exaltación esperada- El licor aquí es seguro. Nosotros…- aquí al final su voz tembló – pusimos protecciones después de lo que pasó con Rosmerta y…- hizo un gesto con la mano que señalaba a la escuela- Sexto año. Ya sabes.
Como ninguno de los dos olvidaría nunca el primer paso hacia los Imperdonables que dio el más joven de los Malfoy. O qué sucedió por ello. Severus tomó otro sorbo del licor, paladeando el sabor por toda su lengua mientras pensaba cómo empezar.
-Así que es cierto- dijo al final.
-¿El qué?- la voz de Potter subió un poco de nivel. Y precisamente porque no quería hablar de ello, Severus continuó.
-Usted y Malfoy.- Severus señaló la puerta y la escena que habían dejado atrás.- Había desechado los rumores como puras fantasías de colegiales. Ni siquiera usted sería tan tonto como para salir con alguien que le rompió la nariz y le dejó indefenso en un tren, según Nimphadora.- la boca de Potter se estiró. Snape encubrió una sonrisa de triunfo en su vaso.- En cambio, su actuación ahí fuera deja claro que el rumor de su romance es cierto.
Y por fin, Potter le miró, revelando esos ojos de los que tan fáciles habían sido de descifrar planes y pensamientos, ese verde en el que el chico llevaba el último resto de emoción como un estandarte de batalla. Pero en las tinieblas esos ojos estaban cansados, húmedos y áridos…ni siquiera una llama de furia brilló a la vez que hablaba.
-Obviamente, no lo era.
Severus levantó una ceja.
-Para Malfoy, por supuesto. Pero en su caso, no estoy muy convencido.
La comisura de la boca de Harry subió, mientras miraba abajo.
-¿Qué mas es nuevo?- cogió el vaso y le dio vueltas y más vueltas por la mesa, pero sin beber.
Severus esperó.
-Estuvimos juntos.- dijo de repente Potter- Durante un tiempo. Cuatro meses, desde su libertad vigilada. Y ahora que Draco ha ganado su libertad, ya no me necesita más para hacer creer a la gente que es inocente.- Potter volvió a mirarlo, con calma, esperando claramente cualquier opinión cortante de Severus.
Molesto por saberse anticipado, Severus decidió no decirle nada. Bueno, nada acerca de Potter.
-Draco Malfoy jamás en su vida ha parecido inocente, señor Potter. No importaba con quién estuviese. No tiene don para ello.
Harry parpadeó. Un poco de ese hielo verde se quebró.
-¿Qué?
-Quiero decir que el chico sabía perfectamente que después del sexto año su palabra tendría la misma validez que el estiércol de Thestral – dijo Severus con calma- Estaba preparado para buscarse un protector que fuera popular. Especialmente uno con la reputación…-pausa para sonreír- de un campeón de las causas perdidas.
-Bueno – esa sonrisa fantasmal desapareció de la vista cuando el flequillo de Potter bajó para tapar sus ojos.- Yo sé que Draco no hubiese matado a Dumbledore de todos modos. Yo estaba allí esa noche, en la Torre de Astronomía y yo…-Potter apretó los dientes ante lo que fuera que estuviese recordando. Severus se sintió aliviado, de alguna forma aliviado ante la prudencia del chico- De todas formas, ya le he dicho al Winzengamot todo esto, aún sin…lo que hizo Draco.- Potter tembló y se pasó el pulgar por su bícep izquierdo…con cautela, como si la misma luz fuera a hacerle daño.
-¿Le sedujo?-Severus esperaba que saltara ante sus palabras, pero se sorprendió al recibir solo un suspiro resignado.
-Me hizo pensar que podía amarme – replicó Potter.
-Es un Slytherin – replicó Severus- No debería sorprenderle que le usara.- Esas palabras, al final, consiguieron sacar una mirada, ardiente y brillante de debajo de ese flequillo negro y extrañamente, Severus se sintió aliviado al verlo.
-Eso no quiere decir que no pueda amar – dijo Potter- otros Slytherin lo hacen. Parkinson aún le quiere, puedes comprobarlo con solo mirarla. Y Crabbe murió por él y Goyle casi lo hizo al final. Y estás tú…tú querías a Dumbledore…le querías lo bastante para matarlo.
Severus no se inmutó ante aquel golpe con efecto, aunque hizo una pausa en la oscuridad para tomar otro sorbo de Whiskey de Fuego.
-Bueno-dijo al cabo de un momento- Tal vez pasó en algún momento, años atrás en el que pasé de ser profesor a ser hombre. De todas formas tu ejemplo es un poco extraño porque en ningún momento he tenido la noción de que Albus Dumbledore estuviese enamorado de mí.- lo dijo en un tono que claramente dejaba entrever su opinión al respecto- Y además, las razones del director de creerme no tenían nada que ver con algún interés romántico¿y se puede saber de qué se está riendo, miserable?
Potter dejó escapar una risita y sacudió la cabeza.
-Es que nunca pensé que el Profesor Dumbledore tuviese ninguna clase de interés romántico, eso es todo.
Severus hizo un además negativo con el vaso.
-No tiene sentido, Potter. Después de todo, no es que fuera su generación la que inventó el sexo. Albus fue un gran mago apuesto durante mucho tiempo.- el gemido de desagrado de Potter le hizo seguir- Era un héroe conocido por todo el mundo y un poderoso sangrelimpia , pero eso nunca le importó. Su nombre fue uno de los primeros que salió en el Corazón de la Bruja en sus días…de hecho, creo recordar que fue el "Más Elegido Bachiller". Él y la profesora MacGonall solían…
-¡Aarg, Snape!- Potter se rió en alto, las manos hacia él- ¡Punto muerto!¡No quiero saber nada de eso!
Severus se acomodó en su silla, contento, aunque extrañado, de haber roto la oscuridad del chico. Miró al juguete Potter con su bebida intocada durante largo rato, hasta que se acercó a él y le intercambió los vasos, dejándole el suyo, vacío. Potter le miró disconforme, pero apretó las manos en trono al nuevo vaso.
-Y sobre Malfoy – dijo Severus ignorando laminada del chico- Dudo mucho de que se le ocurriese que todo lo que hacías era por su propio bien. Más tonto es. Pensaba claramente que tenía que trabajar por su perdón.
Potter agachó la cabeza. Sus nudillos blancos aferraban el vaso.
-Ya, porque hice esa estúpida elección, estar con él. No podía simplemente esperar para largarse. Pobre bastardo.
Severus puso los ojos en blanco e interrumpió el melodrama con un lento y sarcástico aplauso. Pero por alguna inesperada razón, no hubo explosión tras eso. En vez de ello, una pequeña sonrisa apareció en la comisura de los labios de Potter a la vez que levantaba dos dedos en la dirección de Severus.
-Estoy harto-dijo- Draco tenía un agujero realmente fino. Estoy seguro de que lo echaré de menos un poco, aunque al final resultó ser un gilipollas. (NA/: "prick" es polla o gilipollas)
-"Pollas" es la palabra operativa, aparentemente. (NA/: eso mismo. Pricke de neuvo, esta vez como "polla", supongo)- Severus sonrió dentro de su vaso.- Darle en su debilidad ambulante de sangrar en público.
De nuevo, el pulgar de Potter sobre su hombro.
-Bueno, ahí está eso.
Silencio. Ambos esperando a que la Tierra se saliera de su eje como si fuera un acuerdo. Cuando toda la vida acababa estrellándose al final, Severus estiró las piernas en una posición más confortable y cogió la botella.
-Un pequeño aviso de la experiencia, Potter – dijo rellenando el aviso de Potter y luego el suyo.- Si le ofrece su corazón a alguien que tiene más estima a sus genitales que a su inteligencia, no debe sorprenderle que el final sea malo para usted.
Potter parpadeó, mirando al mundo como si de verdad estuviera escuchándolo. Entonces puso fin a la ilusión con su típica sonrisilla.
-¿Hablas por propia experiencia?
-¿A traición?- replicó con una ceja arqueada- Íntimamente.
Incapaz de controlarse, Potter estalló en carcajadas.
-No te preocupes, tú eres una de las personas de las que "nunca" me enamoraré.
Severus puso los ojos en blanco.
-Bébase el Whiskey, mocoso impertinente.- gruñó- Y no pretenda saber lo que no sabe.
Harry rió bajito y luego miró el vaso a la luz, como considerando el color del licor.
-¿Qué hay del juego de mañana?- preguntó mientras la preocupación invadía su voz.
Severus se encogió de hombros.
-Creo que un Whiskey de Fuego no te hará ser más ciego de lo que ya eres.
-Mpf. Tocado.- dijo Potter. Pero aún así, bebió.
-De todas formas – Severus esperó a que se tomara medio vaso- en realidad son las mantícoras lo que debería preocuparle¿no?
