Por cierto xD no señale el Disclaimer v': La saga Zelda no me pertenece, es enteramente una obra original de Nintendo.

Aclaraciones:

Agradesco sus reviews u3u muchas gracias lectores c:

Este fic tiene un número enorme de SPOILERS así que si no has jugado: Ocarina Of time, Wind Waker, Skyward Sword, Los Oracles (Por este no hay mucho problema), Majora's Mask y Principalmente Twilight Princess te sugiero que no leas este Fanfic v, ni me mandes PM de amenaza de muerte xD

Cursiva: Puede ser tanto pensamientos, como un sueño, un escrito o parte de una pista, un mensaje, etc.
Negritas: Importante.
/Lugares/


The Legend Of Zelda: Sacred Soul

Capítulo I: La princesa Zelda.


Farore intento abrir el libro en media trotada de Epona – ¡Ay! ¡Qué tonta! Ya lo recordé

-¿Qué recordaste, Farore? –Pregunto Link.

-No tengo la llave del diario, ¡jeje! Así no podre ayudarte en nada, aquí venia todo lo que podríamos hacer en caso de una emergencia.

-¿¡Donde está la llave!? – Farore iba a preguntar pero paro al ver el pueblo.


Link sabia que para llegar a Hyrule necesitaba cruzar por el centro del pueblo Ordon. Pasaría antes a ver al viejo herrero y pedirle un arco. También compraría provisiones.

Al llegar al pueblo se dio cuenta de que también estaba todo en pánico. Algunos lloraban otros gritaban… Pero ni rastro de monstruos.

Bajo rápidamente para ver al herrero pero se encontró con una desafortunada sorpresa.

-Link… - Él viejo hombre tenía una espada que atravesaba su cuerpo, sin embargo tenia la fuerza para hablarle. Tomo una llave y se la entrego.

-¡Señor! – tomo su mano, pero el hombre había perdido el pulso ya.

-Abuelo… - se escuchaba el llanto de una niña.

-Canela… ¡Canela! – Grito Link.

-¡Link! – De nuevo, la quisquillosa voz de la pequeña se escucho.

-¡Link, ahí! – Señaló Farore una puerta en el suelo – ¡Seguro que la llave es para abrirle!

Link abrió la puerta y Canela salto a sus brazos sollozando.

-Canela… no llores – Link acaricio su cabello.

-Ellos… ellos mataron a mi abuelo… Link – Lloraba cada vez más, mojando la túnica verde del muchacho.

-No te preocupes… Canela – El joven compartió su dolor con ella.

-Pero… - La niña lo observo un poco, despegando su cuerpo ligeramente – ¿Por qué vistes de manera tan extraña? – pregunto tallando sus ojos.

-Es un secreto, pequeña – La miro directo a los ojos.

A vista de la pequeña chica, los ojos del muchacho denotaban tristeza, pero coraje.

-A veces tus debilidades son las que te hacen fuerte – Limpio sus lagrimas – así que aprende a ser fuerte, eres una niña hermosa y valiente.

-Link… ¿significa que te irás y me dejaras sola? – Nuevamente sus ojos se inundaban con lágrimas. Link acaricio ligeramente su mejilla y le dijo – Ve con Azanoria…

-Pero – Link poso su dedo sobre los labios de Canela y le dijo.

-Ve con ella… la gente está en caos ahora mismo.

Canela asintió y antes de irse beso la mejilla de Link.

-Gracias… Link – salió corriendo hasta la parte recóndita del pueblo, donde vivía Link.

De nueva cuenta salieron, no tenía el arco y la gente había robado toda la comida.

Link diviso una botella en el suelo, una botella mágica, con la cual podía, según los cuentos de su madre, encerrar a un hada.

-¡Link! Mira esa botella – señalo la botella – ¡Tómala y vámonos!

-Pero…

-Hazlo. Esas botellas son increíblemente buenas, son mágicas.

-Eso pensaba – Sin decir una palabra más, tomo la botella.

-Haz recogido una botella mágica, puedes sentirte orgulloso – dijo Farore – En ella puedes encerrar hadas y poner pociones – le guiño el ojo – Hace tiempo que no veía una – dijo.

-Bueno. No mas charla – subió de nuevo a la yegua y salieron por el sendero al campo principal de Hyrule.


La pequeña niña y el héroe ahora surcaban los capos de Hyrule, en compañía de Epona.

-Vaya… tenía bastante tiempo sin ver el campo… no ha cambiado mucho.

-¿Bromeas? – Pregunto Farore – Cambio bastante desde la última vez que lo vi.

-¿Enserio lo crees? Luces como de 9 años – Dijeron el joven mientras la miraba.

-No, no… soy mayor que tu. Además creo que estas siendo un poco insolente, osas hablarme de esa manera si soy un oráculo y mayor de edad.

-Pues discúlpeme…. – Dijo Link mientras miraba hacia delante – No acostumbro a hablar con personas más… grandes e importantes – Dijo con burla – De todos modos debemos conocernos mejor… estaremos un largo tiempo…

-Es verdad, pues…

Farore conto un montón de historia sobre sus viajes, Link no se lo creía. De vez en cuando ella le mencionaba sobre su vida pasada.

La rápida yegua aceleraba sin cansarse. Pronto comenzaba a hacerse presente el castillo, Link miro con asombro la gran muralla y luego dio más a la rienda.

A unos cuantos minutos de llegar un cierto hombre se encontraba tirado en el suelo esperando ver pasar a alguien…

-¡Espere! – Grito desesperado, haciendo señas con las manos y parándose, aunque débilmente.

-Link, espera, Ayuda a ese hombre – Dijo la pequeña – De vez en cuando la gente en Hyrule es tan amable que cuando le haces un gran favor o uno pequeño te dan una gran recompensa.

Link paro de golpe a recomendación de Farore. Epona relincho y Link se acerco lentamente aun montado en ella.

-¿Qué necesita, señor? – dijo montado en la yegua.

-¿Me ayudaría a llegar a hyrule, Joven muchacho? - Pregunto el curioso hombre, vestido con un short y playera deportiva, color blanco. Un par de sandalias cafés. Tras su espalda un saco grande.

-No es nada pesado ¿verdad? – pregunto Link nervioso.

-Sólo son cartas… no se preocupe joven – Dijo el hombre – Disculpe que le haya pedido este favor, pero mis pies se cansaron, robaron mis zapatos y ahora solo cargo con estas viejas sandalias.

-¿Sus zapatos?

-Ay Link – Suspiro Farore – Debería explicarte muchas cosas… ya que eres un chico que no ha vivido tanto en Hyrule no sabes mucho. La mayoría de las cosas en la capital esta hechizado. Tienen poderes mágicos.

-Ya veo – dijo por lo bajo.

-¿Eh? ¿Qué dijo, joven? – Pregunto el señor.

-Nada, nada…

Después de unos momentos ya habían llegado hasta la entrada de la ciudadela.

-Muchas gracias… joven – Bajo del caballo con su saco de cartas.

-No hay porque señor, sólo tenga más cuidado.

-Mmm…. Ya veo… entonces le agradezco… pero que descortés fui, yo soy el cartero de hyrule, mas rápido que nadie. Nos vemos luego, joven.

-Hasta luego, señor.


Link y Farore entraron a la ciudadela, mientras que Epona se había quedado afuera.

Era una gran plaza, había una fuente y el símbolo de la familia real y la trifuerza juntas Y en medio la estatua del héroe, tal y como el sello en la carta, había mucha gente, alrededor edificios, seis calles principales y lo demás cubierto por soldados. Había una entrada hacia el castillo, en esa parte antes de entrar había un pequeño jardín. La gente miraba a Link con extrañeza por poseer las ropas del héroe.

-Vamos Link, no esperes más – Dijo Farore señalando la entrada al castillo.

Un par de soldados impidieron el paso a Link. Pero al ver el escudo se sorprendieron.

Uno quito su casco – ¡Sorpresa, sorpresa! ¡Pero si es Link! – dijo una mujer.

-Link, el hijo del Sir… ¡Que sorpresa más agradable! – Dijo otro soldado, esta vez hombre.

-Muchacho, ¿Qué te trae por aquí? – Pregunto la mujer.

-Pues… - Link estaba a punto de decir los motivos. Sin embargo Link sintió una especie de sensación como si el tiempo se hubiera detenido para reflexionar dos segundos.

-¡Link! Esta misión requiere discreción… no podemos alertar a todos… En primer lugar encontraste una carta dentro de la carta que te dio tu padre, tiene el símbolo de la familia real, esa carta va dirigida nada más y nada menos que al rey… después de que se la des debes ir con la princesa… ya que dudo mucho que el rey te indique donde está la legendaria espada, destructora del mal.

-No puedo… decir mis motivos… - Dijo Link con seriedad.

-Mmm… - La mujer se puso a pensar para buscar el motivo más lógico por el cual el joven debió haber venido – ¡Ya lo tengo!

-¿Usted sabe por qué vine? – Pregunto algo sorprendido.

-Obviamente has venido por la mano de la princesa… ¡Eres un noble, así que el rey no se va a negar! – Dijo con alegría.

-¡No se equivoca! – Dijo el joven de forma muy nerviosa – Eso nunca… yo tengo otros motivos…

-De todos modos… no hubieras podido pasar, el rey se ha quejado mucho porque últimamente su querida hija, la princesa Zelda, ha estado escabulléndose en la ciudadela y hablando de forma muy descortés a los pretendientes… Ella misma dijo que tenía un ideal, pero nunca se satisface con los pretendientes que llegan… según la princesa, su ideal es un hombre parecido al Héroe del crepúsculo. Y además tus ropas.

Los dos empezaron a carcajeándose dejando en shock al joven rubio, quien era descendiente del mismo héroe.

-Oye Link, ¿Qué no tu linaje es del héroe? – pregunto la mujer aun carcajeando.

-Quizá, eres tu el que la señorita Zelda busca – el señor empezó a carcajearse más.

Link les miro muy molesto y de manera repentina saco la carta que era para el rey.

-Este es mi asunto – Entrego la carta – Si pueden entregar esta carta al rey… es un asunto urgente, y no miren la carta… de manera que sabré si la abren… pues es un sello de cera.

Ambos miraron la carta y comentaron cosas entre sí.

-No íbamos a husmear… bueno Link, yo se la entregare – Dijo la mujer pero Link ya había desaparecido – ¿Link?

El chico de dispuso a correr hacia unos arbustos.

-Farore, vamos a buscarla… - Dijo el muchacho. Miro hacia varios lados. Había un cierto jardín, uno custodiado por dos hombres fuertes…

-Sí, compañero – Enérgica se escondió en el gorro del muchacho.

-Ahí debe ser… - Señalo el lugar que vio antes.

-Por el aspecto de esos dos hombres deduzco lo mismo.

Muy hábilmente Link subió por una enredadera, esquivo a los guardias que custodiaban el jardín y en poco tiempo llego hasta el otro lado, donde se encontraba la joven princesa…

-Bien… quizá haber pasado por ahí no fue tan buena idea – Tenia rasgada la cara con esas hierbas que se había topado. El pobre joven se había caído quedando con la espalda baja adolorida.

-¿Eh? ¿Quién eres extraño viajero? – Dijo una joven en un elegante vestido azul cielo. Rubia con ojos verdes.

-¿¡Qué!? – Miro con confusión – ¡Tú no eres Zelda! – Dijo el joven mirando a la chica.

-¿¡Qué dices, pueblerino!? – Dijo nerviosa la joven mucama.

-Zelda tiene ojos azules… además su cabello es más brillante y castaño. Su mirada es más empalagosa que cualquier otra persona que conozca. Tampoco me diría pueblerino, pues me aprecia… o quizá ya no…

-Tú… debes ser Link – Dijo la joven oji-verde – Me llamo Ro… soy la fiel sierva de la princesa...

-Necesito ver rápidamente a la princesa, antes de que me atrapen aquí… no vine a verla como invitado, ¿sabes?

-Oh, lo entiendo joven… pues espere a la princesa, fue a la ciudadela,…

-Perfecto no tengo que esperarla – Salió corriendo en busca de la princesa, pero…

Una chica trepo por donde Link había trepado. Con agilidad paso al otro lado sin rasguño alguno a diferencia de él… salto con sutileza.

Sin rasguño alguno, pues había caído sobre Link – De nuevo, duele – Dijo Link con la joven encima.

-¿Quien osa entrar a mi recinto? – Dijo con fortaleza – "No puedo creer que use los ropajes del héroe"

-Adiós princesa – Dijo la joven Ro saliendo de la escena.

-¿Princesa? – se sentó en el suelo.

-Es ella, Link – Dijo Farore emocionada –Saldré en un santiamén.

-¡No Farore! – Tarde le dijo pues la chica estaba sentada sobre sus hombros y con el gorro en la cabeza.

-¡Yupi! ¡Soy tu, Link! –bajo aun con el gorro encima.

-¿L-Link? – Zelda quedo en shock. Quito su capucha y esta vez Link quedo pasmado.

-"Esa no puede ser… ¡esa Zelda!" – Pensó Link. Tomo su gorro y se lo puso de nuevo.

-No puedes ser Link, te presentas como un bufón con ropas legendarias seguro hechas a mano por el sastre de la capital… Link es un tonto… y se la pasaba humillándome alejándome como si fuera una extraña a pesar de que siempre estuvo a mi lado… Además… jamás regreso, su padre murió y mi madre murió también un año más tarde… ni siquiera tuvo la decencia de venir como su madre lo hizo – Zelda le miro molesta.

-Yo… no tenía idea de que tu madre había muerto, estaba un poco ocupado con la muerte de mi padre. Pero créeme cuando digo que soy Link… si no… - Le mostro su mano izquierda – Recuerda que eres la única persona que sabe sobre esta marca. Y estas ropas son reales… deja de ser obstinada y mírame a los ojos – Link tomo fuertemente el brazo de la princesa y la obligo a mirarlo.

-Reales… marca… - Sonroja se aparto y de forma brusca quito su brazo de la mano del chico.

-Yo vine por una misión – Miro a Farore y esta se reincorporo a la seriedad.

-Princesa de Hyrule… mi nombre es Farore, oráculo de los secretos, mensajera de la diosa Farore… si es gracioso, tengo el mismo nombre que la diosa –Sonríe felizmente – Es un honor conocerla, mi princesa Zelda… encarnación de la Diosa Hylia… - Luego explico todo.

-Link… entonces tu…

-¡Alto! – Dijo un hombre – ¿Quien este mocoso? – Reto a Link con la mirada.

-¡No es ningún mocoso! – Zelda se interpuso entre ambos.

-Engañando a tu futuro esposo, ¡basura! – El hombre dio una bofetada a la chica. Ella simplemente cayó al suelo con algunas lagrimas – No quiero que vuelvas a salir, niña estúpida, se que quieres irte del reino.

-¡Oye! – Algo en Link hizo desenfundar su espada para amenazar al hombre – ¡Jamás vuelvas a tocarla o te matare!

Zelda miro a Link con un gran sonrojo y se levanto rápidamente del suelo.

-¿Me amenazas? ¿Tú? – Rio con descaro – ¡Ha, Ha! Te entiendo, la belleza de esta mujerzuela es inigualable.

Al escuchar las palabras del hombre, Link se lanzo contra él golpeándolo justo en la cara. El hombre, lleno de coraje e indignación mando llamar a los guardias. Justo cuando se llevaban a Link, Zelda hablo.

-¡Alto! – Grito la castaña – ¡Os ordeno que soltáis al joven Link! ¿Qué ya no recordáis al hijo del primer caballero de Hyrule?

Los soldados miraron la fiera mirada del joven, esos ojos eran del linaje del padre de Link. Con vergüenza lo soltaron.

-Ahora, llévense a ese bastardo – Zelda señalo al hombre que había se propasado muchas veces con ella, al golpearla o insultarla.

-¿Pero qué dices, mi prometida? – Trato de abrazarla pero esta vez ella le dio la bofetada.

-Aléjate de mi cerdo – Molesta le miro a los ojos – Este que veis aquí, mis fieles caballero, ha insultado y golpeado a su princesa, insultado a su país y a su rey, ordeno que se lo lleven al calabozo.

Los caballeros simplemente a catataron a la orden de su futura soberana.

-Gracias, Link – Dijo Zelda sonriéndole un poco – Fue muy valiente de tu parte…

-Simplemente un hombre no puede ser tan imbécil – Dijo molesto – A una mujer no se le trata de esa forma, ¿Son ese te ibas a casar, Zelda? – Le miro con ferocidad – ¿En serio?

Zelda quedo silenciada – No fue mi elección…

-El rey pudo haber escogido algo mejor – El rubio se cruzo de brazos molesto – No pudo creer que tu padre haya elegido a ese imbécil.

-No lo hizo – Dijo Zelda – En un principio se comportaba galante y tiene un reino muy favorable, acepte solo porque parecía un buen hombre, pero…. Empezó a golpearme… El destino te puso en frente, lo agradezco mis diosas – La princesa sonrió aliviada y miro a Link, feliz – Ese hombre pensó en abusar de mi, hace una noche lo encontré husmeando en mi habitación, yo, en verdad estoy muy agradecida, contigo.

-A causa de todo esto no venimos al propósito principal… Link, la llave la debe tener la princesa Zelda.

-¿Yo? ¿Te refieres a la llave de la sabiduría? – Pregunto sorprendida.

-Esa misma, usted es muy sabia, mi princesa – Dijo Farore muy feliz.

Link se dirigió a Zelda y esta le miro – ¿Nos darías la llave?

-En realidad es una canción que solo mi familia sabe...

-Bueno, ¿Nos la cantarías? – Pregunto Link muy amablemente tomando la mano de Zelda inconscientemente.

-Claro… - Sonrojada dirigió la mirada a Farore y este alzo las cejas de forma coqueta indicando que el sonrojo era por Link.

-"No entiendo el lenguaje corporal de las mujeres entre sí –Pensó Link al ver los gestos de ambas"

-Sólo funcionara si tienen el diario cerca… ¿Lo tienen? – Pregunto, aclarado su voz y tomo a Farore de las manos.

-Sí –dijo Farore, Link solo asintió.

-Entonces, sácalo… - De su espalda saco la Famosa Lira de la Diosa.

-"La lira" – Prenso Link – Zelda….

-Espera un momento Link… estamos en medio de un ritual…

-Bueno – Cruzo sus manos algo molesto.

-Si majestad, tome – Farore tomo el libro en sus manos.

-Bien… ahora pon el libro en el suelo…

-De acuerdo – La pequeña puso el libro en medio de ambas y Zelda toco una hermosa melodía…

Esta… es una melodía de hace mucho tiempo… titulada (La canción del tiempo)

Sabiduría, coraje y poder…
trifuerza, de las diosas…
Hyrule debe defender
Con toda sus fuerza la trifuerza…

Mira al pasado, presente y futuro…
atreves de los años
estaciones…
Misterios ocultos guardar es tu deber
oráculo de los secretos en tu mano
la llave ha de aparecer.

El pecho de Farore comenzó a brillar, en medio del resplandor una llave parecida al símbolo de Farore, la Diosa del coraje, fue a dar con Link.

-Farore, ¡La tengo! – Aviso a ambas mujeres, Farore, feliz abrió el diario.

-¡Mi querido diario! – Miro a la princesa y le dedico una sonrisa sincera – Muchas gracias, majestad. ¡Hemos aprendido la Canción del tiempo, esconde secretos de antaño, no la olvides!

-Zelda – Link miro a ambas y luego a Zelda.

-Dime Link – Dijo la castaña con la lira aun en sus manos…

-Necesito la lira – Dijo indiferente – Mi padre dijo que…

-Antes de dártela escucha mis palabras… Oh héroe de la leyenda – Zelda sonrió sincera y con una risita nerviosa tomo las manos de Link –Hay algo más que debes saber. Después de esto apenas comienza la verdadera aventura, Link. Tendrás que buscar la espada maestra, para salvar a hyrule… es tu destino… afróntalo.

-Lo hare – Link no puedo evitar sonreír de repente, los gesto de Zelda le recordaban a su madre en el sentido de que siempre le hablaba de esa manera, serena y con una sonrisa.

-Y algo más – Zelda estrujo la lira.

-Si….- dijo Link viendo como estrujaba sus manos.

-Yo… siempre pensé que eras mi amigo. Aunque… además perdóname… no querida molestarte cuando era niña, solo lo hacía con intención de verde sonriendo, eras muy serio.

-Bien… Yo, perdóname por haber sido tan frio… pero… éramos pequeños… Ya paso todo, Princesa Zelda.

Zelda sonrió –También debo agradecerte. Siempre estuviste para mí cuando mi madre se fue un pequeño año por asuntos reales... Así que… Gracias – La joven princesa estrujo sus manos – Ve con precaución, ahora que tienes ese libro… no puedes perderte.

-Gracias, Zelda – Al decir esto Link sintió como la dicha princesa lo abrazo…estaba entre sus brazos, el aroma de su cabello era muy agradable para el rubio – Bueno… Mmm

-Oh, sí – Zelda acomodo su cabello – Espero que cumplas con tu destino, Link, estaré a salvo en el castillo.

Link sintió la necesidad de hacer una cosa. Inconscientemente beso a la princesa, ésta, sorprendida y sonrojada no negó el beso del apuesto joven, Zelda se alejo un poco, luego Link salió de su pequeño trance y miro desconcertado a la princesa quien sonreía tontamente.

Farore miro sonriendo a Link y a Zelda besándose y con una risita indico a Link que debían irse del lugar.


Farore se empequeñeció, Link la tomó y colocó en su gorro nuevamente. Con ella en cima, lateramente, salió corriendo. Salió revuelto de su cabeza con eso que sintió cuando lo abrazo, tenía mucho sin sentir un abrazo tan… cálido.

-Diosas ¿¡En que pienso!?… Mmm… Farore, ahora ¿Dónde te…? – Antes de completar su pregunta, el oráculo lo interrumpió.

- Casanova, encantaste a la princesa, la domaste, ella es una fiera y tú la calmaste… Además de que te conmovió a ti, ¿No es verdad? – Pícaramente acaricio tu cabello rubio.

-¡Te e-equivocas! Yo no hice nada… Sólo se disculpo porque seguro que jamás lo había hecho en su vida… y se debió poner sentimental por… Rayos, ¡La lira! – Paro en seco en la entrada del castillo.

-Bravo, genio… ahora regresa – Farore rio por lo bajo.

-¡Ha! Como tú no caminas – Molesto camino hacia la entrada del jardín – Zelda, quiero decir, princesa yo venía a…

Ante sus ojos estaba la princesa, con un extraño hombre. La había tomado por la cintura, ella se movía, se jalaba y soltaba patadas, pero él seguía tomándola con fuerza.

-¡ZELDA! – Link corrió hacia ella desenvainando su espada.

-Un segundo muchachito… no la matare y tampoco le hare nada… mujeres como ella… parte de luz me dan… asco.

-L-Link – Zelda soltó un leve quejido ante el agarre del brujo.

-¡La estas lastimando! – A punto de saltar con un golpe de espada interpuso a la princesa y Link retrocedió.

-Mmm… héroe de Hyrule, Quieres a esta chica. Pero… sin ella no podre realizar la llegada de mi señor, El rey de los demonios, Ganondorf.

-Ah… N-No es verdad… Dragmire Ganondorf no era de las sombras… era de los 12 caballeros… a-además murió en la batalla de…– dijo con dificultad la princesa.

-¡Silencio! – La apretó mas fuerte provocando que la princesa soltara unas lagrimas.

-¡Déjala! – dijo Link tratando de ir pero.

-Da un paso… y la mato… ahora que lo pienso solo necesito su sangre…puedes tomar su vida, Héroe… - dijo engañándolo, realmente necesitaba a Zelda.

-¡No, maldición! – Miro a Zelda, quien lo miro con calma.

-¡Mátame Link! – Grito la princesa con ira.

-No lo hare, ¡maldición! – Link agito su cabeza para volver a mirar a Zelda.

-Patético, indeciso… – El hombre sonrió y luego desapareció.

-¡Maldición!... es mejor que salgamos de aquí de otro modo pensaran que fuimos nosotros…

-Espera… - Dijo una voz femenina – Lo he visto y los soldados… pensamos en atacar pero lo que dijo…

-Señorita Ro… Perdón, ¡me quede en shock!

-No te preocupes Link… - La mujer le acaricio la mejilla a Link y luego volvió su semblante de ira – Capitán, ¡rápido! Organice una brigada de búsqueda e informe al rey… Es mejor que se vayan antes de que el rey piense otra cosa…

-Yo buscare a Zelda por mi cuenta – Dijo Link preocupado – Después de todo… fue mi mejor amiga… y más – Dijo por lo bajo inconscientemente.

-Disculpa, ¿Qué dijiste? – Pregunto la mujer al pensar escuchar mal, aunque no fue así.

-Que la buscare… la encontrare, se lo aseguro… - Con firmeza salió del castillo, se dirigió hasta la entrada de Hyrule.


Salieron como rayo, Link llamo a su yegua y luego la monto. Luego de 5 segundos pensando hablo con Farore.

-¿A dónde vamos? – Link tomo a Farore y el la acomodo en la crin del caballo.

-Pues por la espada maestra…

-Lo sé, pero ¿Donde se supone que…? – Link cayó al suelo.

-Esta en… ¡DIOSAS! ¡LINK! – El oráculo volvió a su tamaño normal y arrodillándose puso la cabeza del rubio en sus piernas.

Cayó en el suelo, profundamente dormido…

-¿Pero qué…? Otro sueño loco… - Cerro sus ojos lentamente.

"Link despierta" – Decía una voz que le sonaba familiar. Era la misma que le hablaba cada día que soñaba con lo mismo

"Link despierta, yo te guiare a la espada solamente tienes que escucharme"

Farore interrumpió y preocupada solo decía:

-¡despierta! ¡Oye héroe!

Link estaba perdido en su sueño que resulto serle útil para la búsqueda de la famosa espada.

-Ella dijo que podría ayudar en la búsqueda de la espada maestra

-¿de quién diantres hablas…?

-La voz… la chica… ¿Qué no la oíste? – Tomó su barbilla algo pensativo.

-No… debe ser alfo misterioso…. Suena increíble…

-Ella dijo que me guiaría hasta la espada – Desconcertado miro a Farore.

-¿Ah?... pero si el libro… Oh maldición… mira – le mostro el libro había un par de paginas rasgadas – ¡Genial! ¿Te das cuenta que así nunca la hallaremos?

-Entonces… si necesitamos de esa voz…

-Pues parece que sí, injusto, ¡Yo quería ser la guía!

"Link, debes ir hacia el sur este y entrar en el llamado bosque perdido y la arboleda sagrada, ahí encontraras un templo, después de entrar en las ruinas del templo, deberás ir hacia la Espada Maestra y sacarla" Link escucho la voz, ahora no se había desmallado.

-Espera… ¿Cómo sabes mi nombre? ¿Quién eres? – Dijo mirando a todas partes.

"Te lo diré cuando por fin me encuentres"…

-Creo que estas flipado… Link… - Farore se rio mucho al ver la expresión de Link

-No, Ya sé a donde debemos ir… Farore, debemos ir al bosque… y la arboleda sagrada. – Montando a Epona y con Farore encima de su cabeza, se dirigieron hacia el sur este donde se encontraban los bosques perdidos y el acre de la arboleda sagrada, era ciertamente cerca de su pueblo.

Link dio rienda a Epona y esta salió disparada hacia su pueblo.

-Oye Link… ahora que lo pienso… la mitad del libro está vacía, no tiene escrito nada.…

-¿¡Qué!? – Link estaba en shock…

-Sí, revise el libro. Creo que no canto la melodía completa…

-¡No me…! ¿Y ahora? – Una venita apareció en la sien de Link

-Tu sigue… quizá esa voz misteriosa sepa algunas cosas y nos pueda ayudar.

-Bien… al menos tenemos la mitad. Con un poco de suerte habrá algo que sirva.

Link pasó cerca del pueblo y fue a ver a Azanoria.

-No llores mas, Canela…

-Pero mi padre – Empieza a llorar – Abuelo murió… y Link se fue.

-No del todo – Link fue abrazado por Canela, quien lo miro con esperanza.

-¿A dónde te habías metido? – Pregunto Azanoria.

-Pues… es un secreto… ahora, Canela... Quiero que te calmes, ¿sí? – La niña asintió.

Link la apapacho pero después de unos segundos se despidió.

-No te vayas… Link – Dijo entremedias.

-Tengo que hacerlo, pero prometo volver… cuando termine todo… yo te cuidare.

-¿Lo prometes?

-Lo prometo – Link volvió a abrazarla.

-No olvides pagarme Link - Azanoria bromeo con Link.

-No lo he olvidado… lo hare, Azanoria – Sonrió y se fue.

De modo que Farore conocía a zona misteriosa fueron rápido hasta adentrarse en el bosque.


/Boque de Farone: Entrada a los bosques perdidos y la arboleda sagrada/

-Link… prepara esa espada… Este bosque guarda un monto de peligros. Espero que cumplas la promesa de pasarla con la niña.

-La tratare como mi hija… yo la aprecio mucho – Link tomo una barita y la empezó a girar.

-Bueno… espero que cumplas eso. Por cierto, si te pierdes jamás volveremos… además de que en cada uno de los túneles equivocados habrá un montón de monstruos… podríamos hacerlo fácilmente pero las paginas… es una lástima.

"Toca la canción de las hojas… y encuentra al espantapájaros… él te guiara hacia la espada sagrada"

-¡La voz! – Link miro a Farore – Dijo que tocáramos la canción de las hojas.

-No tenemos instrumentos… ¡Espera! ¿Tienes oído musical?

-Si, mi madre lo… espera… ¡No! ¡No cantare!

Farore le miro con fastidio y Link suspiro hondo – De a cuerdo… pero tu cantas conmigo.

-¡Claro! Amo hacerlo. Oye… aquí está la letra… se llama Lost Woods…

En donde estarás
Ven aquí a jugar
Tú lo sabes bien el camino

De repente un remolino de hojas hizo aparecer una figura, un niño parecido a un espantapájaros…

-SI por los túneles quieren pasar, un juego de habilidad, destreza e instintos deben superar.

Farore miro retadora al legendario Skullkid

-Link… tenemos que superar esto.

-No me treparan, recuerdo que tú te perdiste hace una noche – Se ríe levemente de Farore – Bueno pueden jugar y descubrir cuál es la entrada y salida correcta, hoy soy generoso y no tendrán que atraparme, pero la próxima, tendrán que hacerlo… y así los guiare, todos ganamos.

-Acepto tu reto – Dice Link desafiante – ¡Empecemos!

Corrían tras él una y otra vez, Link monto a Farore en su hombro, Skullkid era rápido aunque Farore lo podía ver con ayuda de la magia, una vez visto la luz que traía en una especie de faro proseguían a seguirlo.

-Casi llegan, una más y ya se acabara, serán los ganadores pero no se distraigan, o pueden perderse – Su risa burlona resonó en el bosque, apago la luz del faro y ahora solo podían confiar en su instinto.

-Link no veo nada…

-Ni yo – dijo mientras cerraba sus ojos.

Link sintió que la obscuridad lo envolvía – No te rindas… otros hemos pasado por lo mismo – Le dijo un lobo, color gris con ojos azules – Vuelve a escucharla… si sigue sus indicaciones… Link.

"Link, ¿Puedes oírme? Ve a la derecha… Ve rectamente y luego izquierda, ahí estará La última entrada, burla las trampas del espantapájaros…

-Usa tu ingenio, héroe… esta es la última parada… si eliges mal, volverás a l inicio entonces tendrás que atraparme en el segundo intento… - Dijo el Skullkid

-No estoy segura por donde ir… mmm… ¡Tengo una idea!, los pasadizos son falsos ¿No?, entonces lanza algo y si se escucha un eco cerca al otro lado… quiere decir que debemos ir por ahí.

-Si no entonces… - Link se preocupo de sobremanera.

-Regresa al principio – dijeron al unisonó. Link tomo tres piedras y la lanzo a cada una, la de la izquierda resonó y por ahí fueron.

-Tenía razón las demás te conducían hacia la entrada o te perdían, si se escuchaba eco ahí era donde deberían ir, ya que si no se oía nada cerca era porque esa piedra ya estaba al principio, de nuevo. Bien hecho, Link, Farore.

Ahí estaba la arboleda sagrada, enojado por no haber ganado, pero los felicito de todos modos y les enseño la entrada a las ruinas del templo.

-En serio, muy bien jugado, miren por ahí están las ruinas del templo. Espero verlos pronto. Adiós – El pequeño dio un giro y desapareció entre el viento y hojas.

-Por lo menos hubo un poquito de entretenimiento – Farore tomo volvió a ser grande, camino con sutileza en el templo.

-Y es hora Link, saca la espada del pedestal y cumple tu destino – dijo Farore, mirando la espada, tan reluciente, su portador y único dueño, al fin había llegado.

El pequeño templo estaba rodeado por arboles... y en medio la espada… que con un esplendido brillo celestial lucia hermosa.

Link como la espada con ambas manos, de forma sutil y espacio comenzó a forzarla a salir. Saco la espada y de un momento a otro una ráfaga de viento a su alrededor y una luz lo envolvieron, dándole más brillo al dorso de su mano y el viento entrando a la espada… Link se sorprendió, se sentía fuerte… se sentía como… un verdadero héroe.

-Link, tienes la espada maestra en tus manos, la destructora del mal acepto tu heroico acto, habilidad y destreza al pasar la prueba del espantapájaros. Esta te reconocerá siempre como su heredero legitimo

"¡Apresúrate Link, entra a nuestro templo!"

-E-espera... ¿Cómo me conoces?

Link abrió la puerta detrás del pedestal y solo se hallaba una cámara, donde no había absolutamente nadie, pero de un momento una blanca luz relució tras de él…

"Link, prométeme que me despertaras…"

-Lo prometo – EL brillo de los ojos de Link se fue por un instante.

Preocupad Farore lo miro y tomo su mano – Link… espera… Entremos ambos…

Caminaron lentamente y se encontraron con una sorpresa… que no esperaban.


Continuara…


Un poco de Zelink, misterios, recuerdos de ocarina xD he aquí, ¿el drama del futuro que jamás saldrá en un Zelda? V,: Espero que les haya gustado xD nos vemos en el siguiente, no olviden su review! C:

Yuu-Link