CEDRIC DIGGORY: MUERTE
Cedric Diggory sabía que había decepcionado a su familia dos veces. Y no pensaba decepcionarlos una tercera.
La primera fue cuando fue a Hufflepuff. Los Diggory llevaban muchas generaciones perteneciendo a Ravenclaw, que su primero y único hijo perteneciera a la casa de los tejones no les hizo mucha gracia. Era como si dijeran que su primogénito no valía para nada y no tenía ninguna cualidad.
La segunda fue cuando en quinto no consiguió ser prefecto en quinto curso. Es cierto que más tarde lo había conseguido, pero tan solo por la marcha de Hogwarts de un compañero de su curso. Su familia se lo tomó mal, como si fuese un segundo plato.
No pensaba defraudarlos una vez más. Por eso se presentó al Torneo de los Tres Magos. Quería que todo el mundo conociese el apellido Diggory, que al escucharlo sintieran admiración y respeto, pero sobre todo quería que sus padres se sintiesen orgullosos de él.
A partir de que fuese elegido se empezó a preparar. Deseaba ser el ganador, así que se pasaba muchas horas en la biblioteca preparándose para todo lo que pudiese pasar. Sin embargo no estaba tan bien preparado como creía.
La primera prueba no fue muy bien, los dragones no fueron lo suyo. Su intento de crear un perro le salió bien, aunque no tuvo mucha utilidad. No quedó último, pero se sintió derrotado.
La segunda fue mejor, mucho mejor. Comprendió muy pronto en qué consistía el misterio del huevo. Es verdad que Potter hubiera ganado si no hubiese intentado salvar a todos los rehenes, pero puesto que parecía que a nadie le importaba, decidió no darle tampoco ninguna importancia.
En la tercera prueba, el laberinto, todo parecía muy confuso. Estaba oscuro y la varita no aportaba demasiada luz. Las criaturas que salían no eran, en la mayoría, demasiado complicadas, o al menos no era ninguna contra la que si no se hubiese preparado.
Tras varios "problemillas" más consiguió ver la copa. Consiguió llegar a ellas a duras penas, con Potter a su lado. Cuando este le dijo de tocarla juntos aceptó casi sin dudarlo. Era consciente de que Harry merecía ganar más que él, sin embargo la fama y el orgullo de su familia era demasiado fuerte.
Tocó la copa y se arrepintió al instante. El sitio era más oscuro y tenebroso de lo que había sido el laberinto. Pero no le dio tiempo a pensar mucho más. Un rayo verde avanzaba hacia él con rapidez. Sabía lo que le esperaba. La muerte. Sin embargo sus últimos pensamientos fueron para su familia.
-"Os he decepcionado por tercera vez"
Lo que Cedric nunca supo es que no hubo tercera vez. Su familia, sobre todo su padre, se sintió orgullosa de que su hijo fuera el campeón de "El Torneo de los Tres Magos". Se sintió orgullosa de que su hijo fuera un héroe.
Aquí dejo la segunda historia. Esta era quizás la que menos me inspiraba, pero de todas maneras espero no haberlo hecho demasiado mal. También sé que parece que la familia de Cedric es un poco "egoista", pero es la impresión que tuve sobre los Diggory mientras leía el libro.
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