Teto se paseaba por el castillo, buscando su cajita de crayones. No recordaba a donde la había dejado, y le preguntó a una mucama:
-oh, hola buenos días- saludo educadamente la niña- ¿no ha visto mis crayones?
-Si, están en la mesa del té- la señora era amable y le sonreía.
-Gracias, adiós- dijo Teto y se fue.
Una vez que había encontrado los crayones, se dispuso a ir con sus padres a dar los buenos días, después asearse, peinarse y vestirse. Así camino hasta la puerta más decorada, y dio dos períodos de tres tiempos, hasta que abrieron la puerta.
-Buenos días, padre- dijo la pequeña abrazando al señor de aspecto serio y frío- ¿como has dormido?
-eh dormido bien, gracias- dijo tomándola en brazos- ¿quieres algo de desayunar?
-estoy bien, no tengo hambre, pero igual gracias- se disculpaba la pequeña Kasane caminando hacia su madre- buenos días madre
-buenos días Teto- decía la reina con algo de sueño- arreglate que tenemos mucho que hacer
-Si, con permiso- dijo la pequeña llendose directo a su habitación.
-A ver... ¿Que me pongo?- dijo Teto hablando sola- ¡ya se!- empezó a buscar hasta que encontró un vestido largo, pero no esponjado, unos zapatitos rosados fuerte, y una coronita pequeña adornaba su cabeza. Cada vez que se veía al espejo se imaginaba como señorita, ya quería ser reina, pero no sabía que si era reina, su madre tenía que haber muerto.
-uno, dos, tres, uno dos tres, uno, dos, tres, uno, dos, tres- se escuchaba la voz de un joven.
-¿lo estoy haciendo bien?- preguntó Teto, como era nueva en eso de los bailes con oboe, y eso, temía equivocarse en el baile, ya que esa noche irían a otro reino, y Teto quería lucirse.
-si, princesa Teto- decía tomándola de la mano y bailando con ella- esta haciéndolo muy bien, ahora sólo incorporamos los giros, y listo
-¡si!- sonría Teto, siguiendo el baile. Además de que le importaba aprender, le gustaba divertirse después de todas las prácticas. Pronto estaría lista para ser una reina. Lo que no se imaginaba era que pronto, sería una princesa, ya que el destino había decidido jugarsela mal a Teto. Ahora, sólo le quedaba sonreír ese último día, jugar y hablar con su madre adorada. Antes de que fuese demasiado tarde.
Hasta aquí el segundo cap. Ha sido una desesperación, esperó que les haya gustado, ¿reviews?
