Disclaimer: Los personajes de Kaleido Star no me pertenecen, todos son obras de sus propios autores, a excepcion de los originales que se vayan introduciendo en la trama, los demas solo los tomo prestado por simple diversion.
"Pensamientos"
Reencarnación
Capítulo Dos
Accidente
primera parte.
Después de haber aceptado la propuesta de Kalos de participar en la nueva obra que se presentará en Kaleido, Layla se encontraba con Mia, Kalos y Sarah viendo los detalles del show.
-¿Muy bien Mia, podrías decirme de que trata la nueva presentación?
-Claro señorita Layla, será una nueva adaptación de la obra Las Mil y una Noches.
-¿Las Mil y una Noches?
-Así es, será muy parecida a la que usted y Sora hicieron dos años y medio atrás, pero con algunos cambios agregados.
-¿Qué tipo de cambios?-preguntó Layla curiosa.
-En la antigua obra usted y Sora se encontraban sobre un barco envuelto en llamas mientras tenían un duelo encima de la cuerda, en esta, en vez de la cuerda y el fuego utilizaran unas plataformas parecidas a las que usaron Sora y Rosseta en la batalla de los diábolos y el fuego será remplazado por unas barras con forma de púas que estarán dispersas en casi toda la arena principal.
-Suena bastante interesante-decía Layla escuchando con atención lo que Mia le explicaba.
-Así es-decía Mia mientras sacaba su laptop de una bolsa-esta es una pequeña presentación que he hecho del tipo de escenario que podemos utilizar para la realización de la obra, ésta tendrá por nombre "Las Mil y una Noches, la lámpara de Aladino".
-¿Y cómo se desarrollarán los hechos?-preguntó Layla ansiosa por saber más de la historia.
-Debido a que los papeles han sido un poco cambiados, usted hará el papel que iba a pertenecerle a Sora, el cual será la de una guardiana que se encarga de proteger el tesoro de la tumba del sultán Aladino, el cual es su lámpara,Sora será la capitana de una banda de ladrones que querrá robar dicha lámpara.
-¿Qué te parece Layla, esta obra cumple con tus expectativas?
-Así es Kalos, me parece una historia bastante entretenida…dime Mia… ¿Cómo sería el clímax de esta obra?
-El clímax vendría cuando usted y Sora se enfrenten en una pelea de espadas para quedarse con la lámpara de Aladino.
-Tenemos planteado estrenar la obra en un mes y medio aproximadamente-dijo Kalos sentándose nuevamente en su silla- Jan se está encargando de acondicionar todo el escenario y preparar las plataformas que se usaran para los entrenamientos que iniciaran la próxima semana.
-Si quieres mando llamar a Sora para decirle que estas aquí, de seguro esta en el salón de entrenamientos haciendo sus prácticas diarias.
-No te molestes Sarah-contestó Layla-mejor paso por la sala de entrenamientos yo misma, así aprovecho para saludar a todos los demás.
-Entonces la acompaño señorita Layla, así yo también aprovecho la oportunidad para hablarles a todos de los cambios de la obra, con su permiso jefe.
-Yo también las acompaño-dijo Sarah emocionada-quiero ver la cara de felicidad de Sora cuando sepa que Layla está de nuevo con nosotros en el escenario.
Después de esto las tres mujeres abandonaron la oficina de Kalos para dirigirse al salón de entrenamientos donde estaban los demás…mientras que en dicho salón se encontraba una joven de pelo morado practicando unos giros en el trapecio.
-¡Oye Sora!-gritaba un joven de pelo rubio y ojos celestes desde el suelo.
-¿Qué pasa Ken?
-¡Llevas cuatro horas seguidas entrenando! ¡Debes tomarte un descanso!
-¡No puedo Ken, debo seguir entrenando para estar lista para la próxima obra!
-¡No creo que exponiendo tu cuerpo al límite de tus capacidades vas a conseguir estar en forma Sora… ¿aun no aprendescuando es el momento de detenerte verdad?
Al oír esa voz Sora perdió el balance y cayó a la red de seguridad que había en la sala de prácticas.
-¡Layla-san!-gritó Sora entusiasmada levantándose de la red de seguridad y corriendo para abrazar a Layla.
-¿Cómo has estado Sora?-decía Layla devolviéndole el abrazo a Sora y sintiendo una gran calidez que le recorría el cuerpo.
-Muy bien señorita Layla… ¿Y usted como ha estado?... ¿Qué está haciendo en el escenario Kaleido?-decía Sora aun abrazando a Layla.
-Layla, Mia y yo tenemos una buena noticia que darte Sora-decía una sonriente Sarah viendo con ternura la enorme sonrisa que se dibujaba en el rostro de la chica.
-¿Y cuál es esa noticia Sarah?-preguntó Sora separándose del abrazo de la rubia.
-Es que debido a que el joven Leon no estará de regreso para la nueva obra, la señorita Layla será tu compañera de actuación.
-¿Es eso cierto señorita Layla?-preguntó Sora entusiasmada y con lagrimas en los ojos.
-Así es Sora, parece ser que volveremos a ser compañeras de escenario nuevamente-decía Layla con una cálida sonrisa en su rostro.
-¡Que alegría señorita Layla, estoy tan feliz de compartir otra vez el escenario con usted!-exclamó la joven japonesa mientras se lanzaba nuevamente a abrazar a Layla con fuerza, en tanto lagrimas de emoción y alegría se deslizaban lentamente por sus mejillas.
-Yo también estoy muy feliz de ser tu compañera nuevamente Sora, me alegra mucho estar de vuelta aquí en el escenario.
-Sí, estoy segura que con usted de vuelta la nueva obra será todo un éxito-dijo Sora separándose finalmente de Layla y limpiando las lagrimas de su cara.
-Bueno y hablando de la obra Sora, nosotras veníamos a mostrarte de que tratara la misma-dijo la joven escritora colocándose sus lentes y sacando su computadora de la pequeña bolsa que cargaba consigo.
-Me parece bien Mia, nunca has querido mostrarme de que tratara el nuevo espectáculo que presentaremos-decía la actual estrella de Kaleido con un ligero tono de reproche en su voz.
-Estoy muy de acuerdo con Sora- se escuchó una voz a lo lejos-hasta ahora nos has tenido en ascuas sin querer decirnos nada, ahora espera…-May, que venía acompañada de Anna y Rosseta se detuvo en seco al ver la persona que estaba al lado de Sora.
-¡Señorita Layla!-gritaron las tres recién llegadas al ver a Layla.
-Hola chicas-saludó la rubia con una sonrisa- ¿Cómo han estado?¬
-Muy bien señorita Layla-contestaron las tres al unísono.
-¡Chicas que bueno que están aquí, la señorita Layla actuará con nosotros en la nueva obra!-gritó Sora con una cara llena de felicidad.
-¿De verdad?-dijeron otra vez las tres con un gesto de sorpresa e incredulidad en sus rostros.
-Así es- afirmó Sarah- Leon no podrá participar en la obra y Layla actuará como compañera de Sora en el papel principal.
-Me parece muy bien-mencionó Rosseta-la última vez que vimos juntas a la señorita Layla y a Sora fue en la realización de la Técnica Fantástica-decía la joven belga con rostro iluminado recordando aquella mítica e increíble proeza.
-Sí, aquellos eran buenos tiempos-la secundó Anna.
-Así es, pero ya no recordemos cosas del pasado y hablamos del ahora, no creen chicas-dijo Sarah con entusiasmo.
-Tienes razón Sarah-bufaron todas al mismo tiempo.
-Bueno, ya que estamos todas aquí, voy a presentarles de que tratará la nueva obra que presentaremos en el escenario, ya la señorita Layla está enterada de todo-decía Mia llamando la atención de las presentes.
-Así es y debo agregar que está muy interesante, creo que es uno de los mejores escritos que ha hecho Mia-dijo Layla con una sonrisa.
-Muchas gracias por sus palabras señorita Layla-dijo un tanto ruborizada, mientras tomaba asiento en el piso de madera del salón de entrenamientos del escenario Kaleido, provocando que las demás la imitaran- bueno chicas la obra trata de…
De esa forma Mia comenzó a contarle la idea a Sora y a las demás, pasaron unas cuatro horas entre risas y bromas, las chicas le decían a Layla lo que había pasado en Kaleido durante el tiempo que ella estuvo ausente mientras que Layla les decía las cosas que pasaron en Broadway. Entre platicas y explicaciones de Mia sobre la nueva obra llegó el atardecer y Layla decidió que era momento de regresar a su casa.
-Bueno, fue un placer compartir con ustedes nuevamente, pero ya es tarde y tengo que regresar-dijo la rubia poniéndose de pie.
-Para nosotros también es un placer compartir contigo Layla, sabes que siempre has sido y serás parte de Kaleido-le dijo Sarah con una sonrisa.
-Muchas gracias Sarah, eso lo tengo muy en claro-asintió para después fijar sus azules ojos en las chicas que no tardaron en imitar su acción y ponerse al mismo nivel que las dos rubias- buenas noches chicas, vendré mañana para comenzar los entrenamientos, aunque Kalos dijo que estaban pactados para comenzar la semana que viene siempre es bueno empezar antes de lo planeado-dijo en un tono ligeramente serio posando su mirada en la joven estrella de Kaleido.
-Tiene razón señorita Layla, yo también comenzare a entrenar muy duro desde el día de mañana-bramó May decidida.
-Nosotras también lo haremos-dijeron al unísono las demás.
-Esa es la actitud chicas-decía Sarah con rostro alegre.
Layla sonrió ante esto, se sentía muy bien estar de nuevo de vuelta, no negaba que en Broadway se sentía cómoda y tenía una buena relación con sus compañeros de trabajo, sobre todo con Kathy y Marquarie que eran las personas con las cuales tenía más confianza, pero el sentimiento que sentía en su pecho al estar aquí era solo algo que el Kaleido Stage podía proporcionarle.
-Me retiro, nos vemos mañana temprano-hizo un ademan con la mano en forma de despedida mientras se dirija hacia la salida del salón.
-La acompaño señorita Layla-gritó Sora alcanzando a la rubia que ya estaba cerca de la puerta.
-Si muchas gracias Sora-las dos salieron del salón de entrenamientos y se dirigieron al parqueo en absoluto silencio, sus corazones latían fuertemente y una gran calidez recorría por sus cuerpos al estar cerca otra vez después de tanto tiempo.
Sora de vez en cuando miraba de reojo a Layla cuando ésta no estaba prestando atención y se regañaba mentalmente por no poder decir nada para romper el silencio en el que estaban, muchas veces soñó con estar otra vez cerca de ella y todas las cosas que le diría cuando volviera a verla, pero ahora que la tenia así las palabras no salían de su boca y eso la hacía sentir una gran frustración. Lo que Sora no sabía, era que Layla se encontraba en la misma situación que ella, en diversas ocasiones se encontró así misma mirando a la joven estrella e intentado sacar algún tema de conversación, pero fallando miserablemente en el intento, provocando en ella un sentimiento de ansiedad por su falta de elocuencia.
Tenía muchos deseos de regresar y ser parte del escenario Kaleido nuevamente, pero no podía negar que lo que más anhelaba, lo que realmente deseaba, era actuar otra vez al lado de Sora, su verdadera y única compañera. Se sentía contenta de trabajar con todas las personas con las que había laborado hasta ahora, pero con Sora era otra cosa, con Sora se sentía feliz, viva por así decirlo, sentía que le crecían alas y que podía volar sin temor a nada, y se sentía frustrada de no poder expresar esos sentimientos, y más ahora que la tenía tan cerca después de tanto tiempo.
-"Que ironía que la gran Layla Hamilton, quien siempre tiene palabras que ofrecer en las entrevistas o en el estreno de una película se quede sin ellas frente auna sola persona"-se rio de si misma con una media sonrisa.
{Solo que ella no es una simple persona}-su mente le recordó.
-Es cierto-dijo Layla en un susurro, el cual Sora escuchó, haciendo que girara la cabeza hacia la rubia y la mirara interrogante.
-¿Decía algo señorita Layla?-preguntaba la joven japonesa mirando fijamente a la ojiazul.
-No-contestó rápidamente, el silencio volvió a reinar entre ellas y Layla se regañó mentalmente por no tener nada que decir, sentía que era su obligación traer a flote una conversación, sobre cualquier tema, ya sea sobre nuevos planes o el hecho de regresar nuevamente a Kaleido, pero cuando se disponía a hablar, Sora se le adelantó rompiendo así el molesto silencio.
-Etto…um Layla-san-intentaba decir Sora, llamando la atención de la rubia que miraba de reojo a la pelivioleta-…la verdad es que me siento muy feliz de verla y que esté de nuevo aquí-dijo, mirando a la rubia rápidamente mientras sonreía, para acto seguido, bajar un poco la cabeza en tanto, un ligero dejo de nostalgia se posó en su rostro-te he extrañado mucho- dijo en un susurro, suave y apagado, deseando que Layla no lo hubiera escuchado, sin embargo, sus palabras llegaron como melodiosas notas, traídas por el viento a los oídos de la rubia, quien debido a las palabras, no pudo evitar que una enorme sonrisa en su boca aflorara.
-La verdad es que yo también me siento feliz de estar de regreso-se detuvo unos metros cuando logró visualizar a su chofer esperando en el auto, pero lo suficientemente alejada para que el mismo no reconociera su presencia-…y- miraba fijamente a la joven, mientras ésta la observaba de forma curiosa-yo también te he extrañado Sora-dijo esto parada frente a la joven japonesa, que al escuchar estas palabras no logró evitar el pequeño rubor que cubrió sus mejillas, haciendo que Layla riera suavemente, mientras que pensaba lo tierna que se veía Sora con ese tinte carmín en su rostro, provocando que diera paso a la siguiente acción de la rubia. Layla en un impulso tomó la cara de Sora en sus manos y beso su mejilla, ligeramente cerca de la comisura de su boca, haciendo que el pequeño rubor que había en el rostro de la joven estrella de Kaleido se intensificara en un completo sonrojo, que llegaba hasta su cuello y que la misma se quedara en un estado de shock por unos segundos.
-"Definitivamente se ve linda sonrojada"-decía Layla en su mente soltando el rostro de Sora-Nos vemos mañana pequeña-Al escuchar la voz de la ex estrella de Kaleido, Sora salió momentáneamente del estupor en el que se encontraba.
-¡Eeh!...oh si…si hasta mañana señorita Layla-dijo Sora aun con sus mejillas rojas y moviendo las manos en forma de despedida. Sora se quedó parada en el mismo lugar aun después de que el auto de Layla se fuera, absorta en sus pensamientos-"Señorita Layla… ¿Por qué habrá hecho eso?"
-¿Teniendo pensamientos pervertidos Sora?-sonó una voz con un ligero tono divertido- ya que el clima está bien fresco para que tengas toda la cara sonrojada.
-¡Aaaah!... ¡Fool me asustaste!-gritó la joven japonesa mientras se llevaba una mano al pecho.
-Debías estar inmersa en pensamientos placenteros que ni siquiera te diste cuenta de mi presencia mi estimada Sora-decía Fool con sonrisa pervertida mientras Sora lo observaba con una mirada asesina, pero éste no le prestó atención-y dime Sora, cuáles eran esos pensamientos que te tienen toda ruborizada.
-Ningunos pensamientos Fool, no soy una hentai como tu-dijo está empezando a caminar hacia los dormitorios.
-¿Estás segura Sora?-preguntó el espíritu del escenario flotando detrás de la estrella de Kaleido- ¿No tienes nada que contarme?
Sora se detuvo de golpe al recordar lo que había pasado hacía unos momentos y su cara volvió a tomar un pequeño rubor, pero rápidamente se deciso de él al recordar que sí tenía que decirle algo mas a Fool, su cara se llenó de brillo cuando pensó en la buena noticia que tenia para su amigo el bufón.
-La verdad es que sí hay una noticia que darte mi querido Fool-dijo Sora tomando a Fool por sus pequeños brazos y girando rápidamente junto con él-¡la señorita Layla volverá con nosotros al escenario Kaleido!-decía ésta con su cara radiante de felicidad-¿no te parece una noticia maravillosa Fool?
-¡Sora me estoy mareando!-se quejaba el pequeño mientras sentía que todo su mundo giraba sin parar.
-Lo siento Fool, es que estoy muy emocionada-se disculpó la joven soltando al bufón, quien trataba de mantenerse a flote en tanto su cabeza no paraba de dar vueltas.
-Puedo darme cuenta-decía con tono molesto, que luego cambio a uno de sorpresa- ¿espera que dijiste?... ¿Que Layla volverá de nuevo al escenario?
-¡Así es, la señorita Layla será otra vez mi compañera de actuación!... estoy tan feliz Fool que apenas si puedo contener la alegría que embarga mi corazón-decía Sora con una enorme felicidad.
-Yo también estoy feliz Sora, las cartas no mentían cuando dijeron que Layla volvería de nuevo al escenario.
-Tienes razón, por una vez tus cartas auguran buenas noticias Fool-bramó Sora esta vez con una cara de seriedad.
-Me ofendes Sora-contestó el pequeño fantasma haciéndose el herido-como puedes decir que mis cartas solo auguran cosas malas si siempre te han servido de ayuda-dijo ésto último dejando escapar un fingido sollozo.
-Siento haber dicho eso Fool-decía Sora preocupada-no fue mi intención lastimar tus sentimientos.
-Ya no importa-decía mientras cruzaba sus diminutos brazos sobre su pecho y se acercaba a la joven estrella de Kaleido-ahora dime las razones por las cuales Layla volvió nuevamente al escenario.
Al escuchar mencionar el nombre de la actriz, el rostro de Sora volvió a resplandecer.
-Sí, resulta que…
Mientras que en la casa de la familia Hamilton...
-Buenas noches señorita, la cena ya está lista, desea comer ahora-decía Marquarie a la rubia Hamilton quien acababa de llegar hacia unos momentos.
-Por favor, la verdad es que ya tengo un poco de apetito.
-Enseguida ordenaré que le sirvan, con permiso.
-Si muchas gracias.
Diez minutos después la joven actriz se encontraba comiendo plácidamente en el comedor de su mansión mientras le informaba a Marquarie los acontecimientos del día. A la mañana siguiente Layla llegó muy temprano a los entrenamientos como había sido acordado y se encontró con la sorpresa de que todos ya estaban entrenando fuertemente.
-Al parecer todos tienen mucho entusiasmo el día de hoy-decía Layla mientras entraba en el salón de entrenamiento.
-¡Layla-san!...qué bueno que llegó, decidimos comenzar a entrenar temprano para estar listos para el inicio de la obra-decía Sora con la frente perlada de sudor y una gran sonrisa en el rostro.
-Me parece muy bien Sora-contestó Layla también con una sonrisa-¿Crees que me pueda unir a ustedes en el entrenamiento?
-Por supuesto señorita, tengo muchos deseos de volver a entrenar junto a usted-decía Sora sonriendo más ampliamente.
-Comencemos entonces-contestó la rubia.
-¡Sí!
Los entrenamientos comenzaron, Layla como siempre mostraba su destreza y gracia en cada movimiento que hacía en los trapecios y las plataformas que Sora y ella usarían para el clímax de la obra. Todos los demás incluyendo Sora se quedaban asombrados al ver la exactitud y la belleza con la cual Layla ejecutaba cada técnica que le pedía Mia sin el mas mínimo esfuerzo.
-"La señorita Layla no deja de sorprenderme, sus movimientos son tan precisos y poseen tanta clase y belleza que pareciera como si ella estuviera bailando un vals en los trapecios…es como si una estrella iluminara el escenario cuando ella ésta arriba de el… ¿pero qué dices Soras?...la señorita Layla sí es una estrella, es la estrella de Kaleido…ella es m…"
¡Sora!...¡Sora reacciona!-gritaba Mia tratando de llamar la atención de la joven japonesa la cual parecía estar perdida en la nube de sus propios pensamientos.
-¡Eeeh!…oh perdón Mia es que me distraje un poco es todo je je…-decía ésta con una gota de sudor y rascándose la parte trasera de la cabeza.
-Sora, trata de concentrarte más en el entrenamiento, sabes bien que no podemos permitirnos errores a la hora del show, un error puede costarnos caro-la observó la ojiazul con mirada reprobatoria.
-Si…como usted diga señorita Layla, le prometo que haré todo lo posible para que esta nueva obra sea del gusto de todo el público que viene a vernos en el escenario Kaleido.
-Muy bien, estoy segura que lo conseguiremos-dijo la rubia actriz.
-Bien Sora, necesito que hagas un triple mortal hacia delante, impulsándote con el trapecio para que caigas en la plataforma que se encuentra de frente al trapecio en el cual estás.
-Está bien Mia, como digas.
Pasaron dos semanas de duro entrenamiento, Mia le daba instrucciones a Layla y Sora sobre como seria la secuencia de lucha que tendrían las dos durante el clímax y ellas dos seguían las instrucciones al pie de la letra, en una semana ya su ritmo estaba sincronizado debido a que a pesar de haber actuado juntas hacía mucho tiempo atrás, aun sus cuerpos se mantenían adaptados a los movimientos de la otra y esto les facilitaba más las cosas.
Rosetta y May practicaban una nueva técnica que May había desarrollado mientras que Anna seguía con su grupo practicando sus actos. La adaptación del escenario y los preparativos para la obra ya estaban avanzados, así que Kalos decidió dar un día de descanso a los actores y el equipo detrás del escenario debido al gran trabajo que estaban realizando.
-¡Aah!-soltó un pequeño grito Sora estirándose un poco-que bueno que el jefe decidió darnos un día libre después de tanto entrenamiento ¿No le parece señorita Layla?-preguntó la joven girando el rostro para ver a Layla, que se encontraba unos centímetros cerca de ella tomando un poco de agua de su botella.
-La verdad a mi no me molestaría seguir entrenando-decía la ojiazul mientras ponía sus cosas en su bolsa de entrenamiento-pero acepto que tienes razón y nos merecemos un día de descanso-dijo al ver el rostro un poco decepcionado de Sora.
-Sí, estas dos semanas han sido algo agotadoras, pero estoy muy entusiasmada por el estreno de la nueva obra, y más aún porque volveré a actuar junto a usted-dijo Sora con una cara de alegría.
-Yo también me siento igual Sora, estoy feliz por volver al escenario Kaleido y poder actuar contigo y mis antiguos compañeros-contestó la chica Hamilton con una sonrisa.
Al ver la sonrisa de Layla, las mejillas de Sora se tiñeron de un pequeño tinte rosa.
-Me pregunto qué haré en este día libre que tenemos-Se preguntaba Sora así misma con un dedo en el mentón, mientras caminaba junto a Layla hacia la salida de los camerinos-Rosetta y las demás tienen cosas que hacer y…-se detuvo momentáneamente mientras una idea se formaba en su cabeza- ¡ya se!... hace poco abrieron un nuevo parque no muy lejos de aquí… ¿le gustaría ir señorita Layla?-le preguntó a la rubia, quien la miró con una extraña cara entre sorprendida y seria.
-Pe…perdón…de seguro tiene cosas importantes que hacer-decía Sora con la cabeza baja y un pequeño dejo de tristeza en su voz.
-Me encantaría-contestó la rubia con una sonrisa lo cual provocó que Sora levantara su cabeza en señal de sorpresa.
-¿Qué dijo señorita Layla?
-Dije que me encantaría ir Sora, hace mucho tiempo no me tomo el día para descansar y creo que sería bueno tomar un poco de aire fresco y natural… ¿no crees?
-¡Sí!... ¡claro señorita Layla!
-Muy bien Sora, entonces te paso a buscar mañana a las diez en la entrada de los dormitorios ¿te parece bien?
-Me parece muy bien señorita Layla.
-Entonces nos vemos mañana, que pases buenas noches pequeña-se despidió Layla mientras caminaba hacia el chofer que sostenía la puerta trasera del auto abierta esperando por la ojiazul.
-Buenas noches señorita Layla, hasta mañana-decía Sora despidiéndose de su ídolo con una gran sonrisa mientras pensaba en lo bien que se la pasaría al siguiente día. Entró a su cuarto aun sonriendo, cosa que no pasó desapercibida por su pequeño compañero.
-Me alegra verte de tan buen humor Sora…dime… ¿te ganaste la lotería o acaso alguien te invitó a una cita?-lo ultimo lo dijo con una extraño brillo en los ojos.
-No molestes Fool-dijo ésta mientras se quitaba sus zapatos-es solo que el jefe decidió darnos mañana el día libre y saldré con la señorita Layla-su sonrisa volvió a su rostro.
-¡Entonces tendrás una cita con Layla!-gritó el bufón con una sonrisa maliciosa.
-¡Cla…claro que no Fool!-su cara se tornó roja-no…no es así, será solo un paseo por el parque y nada más-decía la joven estrella jugando con el ruedo de su camiseta nerviosamente, aun con su cara roja y la vista al suelo.
-¿Estás segura Sora?-preguntaba el espíritu del escenario con la misma sonrisa maliciosa en su rostro.
-Así es, no tengo porque mentirte –respondió la pelivioleta con determinación en su voz-y si me permites Fool voy al cuarto de Rosetta un momento-cuando la joven proseguía a salir de la habitación la voz de su pequeño amigo la hizo detener su andar por un momento.
-Sabes Sora, es bueno ser sinceros con nuestros propios sentimientos, ya que si nos mentimos a nosotros mismos
¿Cómo podemos ser sinceros con los demás?-le preguntó con voz seria.
-No sé a qué te refieres con eso-contestó la joven estrella después de unos minutos de silencio.
-Piénsalo Sora-le dijo acercándose y colocándose cerca de ella-es mas lo que pierdes con no intentar que haciendo el esfuerzo de hacerlo…quien quita y te lleves una sorpresa.
Por unos minutos la habitación se quedó en silencio, el único sonido que se escuchaba era el romper de las olas en la orilla de la playa, hasta que Sora decidió contestar.
-Aún sigo sin entender a que te refieres Fool-el pequeño fantasma dejó escapar un respiro en forma de resignación-¿Era eso todo lo que tenias que decirme?
-No-contestó el bufón rápidamente-quiero que tengas cuidado-dijo el mismo con seriedad en su voz, la cual provocó que Sora volteara a verlo con mirada inquisidora.
-¿A qué te refieres con que tenga cuidado?-le preguntó curiosa y extrañada al ver la seriedad en su mirada.
-Las cartas muestran una sombra oscura sobre el escenario Kaleido, no sé exactamente que es, pero siento que algo muy malo va a pasar muy pronto…y ese algo puede cambiar la vida de todos los que nos encontramos en este lugar.
-¿Estás seguro Fool?... ¿No te habrás equivocado?
-No Sora, las cartas nunca se equivocan, por eso te pido que tengas cuidado.
-Está bien, te prometo que tendré todo el cuidado del mundo, ya verás que nada malo pasará-decía la joven estrella en un tono alegre tratando de darle ánimos a su amigo-ahora me voy que Roseta me espera, nos vemos más tarde Fool-decía ésta al salir corriendo de su habitación.
-Espero que tengas razón y las cartas se equivoquen-susurraba el bufón con el semblante serio y preocupado, mientras sostenía una pequeña carta en la mano.
Continuará
