Capítulo dos: Maldito subconsciente
Mi avión estaba listo para despegar y ya era hora de partir. Me senté en el asiento y saqué de mi bolso mi iPod y mis auriculares ya que me iba a aburrir mucho en todo este viaje hasta mi casa. Sonreí con nostalgia mientras cerraba los ojos e imágenes de mi pasado venían a mi mente.
Mamá estaba con un precioso vestido rojo largo, papá estaba con su ropa de entrenamiento como de costumbre y Trunks con un traje muy elegante. Todos estaban sentados en un púlpito del lado derecho de una Iglesia, cosa que me extrañaba mucho, nunca supe que mis padres eran religiosos o algo por el estilo. Giré mi cabeza para la izquierda y ahí se encontraba toda la familia Son a excepción de Goku porque, claro, él ya no se encontraba. Milk vestía sus típicos Qipaos y Gohan, acompañado por Videl y Pan, vestía un traje similar al que uso en su casamiento. Pan traía un vestido morado que le quedaba hasta las rodillas y Videl vestía otro vestido rojo que al igual que Pan, le llegaba hasta las rodillas. Todos estaban muy elegantes, y también se encontraban sentados en un púlpito. Lo que me extraño fue saber que yo no me encontraba ahí. Estaba parada, con un pantalón negro ajustado, una camisa y unos tacones negros, a metros de distancia de ellos en la puerta de la entrada de la Iglesia. Intenté acercarme a mis padres pero una pared invisible me lo prohibió. "Pero que mierda" pensaba yo. Tuve intención de irme de ahí, pero de repente la puerta se abrió , y me sorprendí al ver quien estaba ahí. Era yo, cuando tenía 20 años. Traía puesto un top blanco que me llegaba hasta la mitad del estómago y una falda larga rosada, estaba muy bien maquillada, y mi pelo era lacio y brilloso.
Traté de hablarle, ya que estaba a metros de mi, pero fue imposible, ella no me escuchaba. Se sentó en el púlpito que se encontraba delante de mi, el más lejano de toda la Iglesia. "Idiota, ¿Por qué no te acercas a tus padres?" pensé hasta que me di cuenta de la situación. La puerta se abrió y una muchacha morena con un vestido de novia caminaba hacia el altar. La seguí con la mirada hasta que luego una figura que conozco apareció. Era Goten, Son Goten y la novia que caminaba al altar era Pars, su prometida. Cuando la novia llegó al altar, mi yo de hace 6 años se paró y tenía intensiones de irse. Su ki aumentaba cada vez más, algo que llamó la atención de los guerreros, en especial la de Goten. Mi yo de hace 6 años se para y se va volando mientras oculta su ki.
Papá salió disparado a buscarme, mientras que el cura continúa.
-Pars... ¿Tomas como esposo a Son Goten, para amarlo y honrarlo y respetarlo en la salud y en la enfermedad, en la pobreza y la prosperidad, y serle fiel hasta que la muerte los separe? -El cura dijo dando comienzo al típico discurso para unir parejas en matrimonio.
-Acepto -Pars contestó con una sonrisa.
- Y tú, Son Goten... ¿Tomas como esposa a Pars, para amarla y honrarla y respetarla en la salud y en la enfermedad, en la pobreza y la prosperidad, y serle fiel hasta que la muerte los separe?
Goten seguía mirando hacia la puerta donde la Bra de hace 6 años, luego miró a Pars. "No" dije en voz baja.
-Y-yo...
"No puedes..."
-Yo...
"Por favor Goten... No me hagas esto..."
Miró hacia la puerta para luego volver a mirar a Pars. Sus ojos estaban muy serios al igual que los de ella. Parecía decidido.
-Yo...
"¡NO PUEDES HACERME ESTO SON GOTEN!" Grité fuertemente para despertarme descontroladamente y darme cuenta de que estoy en el avión. Había sido todo un sueño, un recuerdo del pasado, algo que no quería volver a recordar jamás pero no importaba, el ya se había casado. Se veía en su cara que no iba a volver en el pasado, ni siquiera por mí.
Apagué mi iPod y lo guardé en mi bolso. Le eché un vistazo a la ropa que traía puesta y era igual a la que usaba en el sueño. Al parecer mi subconsciente quería verme sufrir y me sumergió en esa pesadilla. "Pero qué idiotez" pensé mientras vi que una azafata se acercaba a mi.
-Discúlpeme si interrumpo Señorita Briefs, pero en dos horas aproximadamente llegaremos a su destino.
-Muchas gracias por el aviso- Le dije amablemente a la azafata- Discúlpeme, podría traerme una copa de vino, ¿Por favor?
-Claro, como usted guste Señorita Briefs.
Las dos horas pasaron y mi avión privado aterrizó perfectamente mientras las puertas se abrían para poder salir al exterior. Sonreí de felicidad mientras agradecía a los pilotos y a las azafatas por otro vuelo. Mi limosina llegó a tiempo para venir a recogerme. Subí y en un viaje de 20 minutos ya me encontraba en la puerta de la Corporación Cápsula, mi hogar. Toqué el timbre con la esperanza de que alguien me conteste. Las puertas se abrieron y pude visualizar a mi madre al borde de las lagrimas, mi hermano me sonreía con los brazos en la cintura mientras que mi padre se encontraba al lado de mi madre con los ojos cerrados pero con una sonrisa en el rostro. Doy unos pasos quedando en frente de mi familia.
-Estoy de vuelta.
Continuará...
Notas de la autora: Mi amiga Nao y dueña de este hermoso fanfic que juntas estamos llevando a cabo les trae otro capítulo más. No olviden de dejar review ya que eso nos mantiene firmes para seguir con este trabajo, el siguiente capítulo se subirá en dos o tres días. Gracias por seguirnos.
