Hola (:
Estaba haciendo la clásica "Limpieza anual de Librero". Ahí es donde encuentro viejas cartas, exámenes jalados, conversaciones con amigas, etc. Bueno, la cosa es que encontré un millón de poemas. Los comencé a leer y decidí hacer una continuación, ya que parece que les gustó este fic.
P.D. En este cap. sólo aparece Naruto (:
Si alguna vez soñé…
Si alguna vez soñé sonreír
Nunca pensé que fuera así
Tan difícil es para mí vivir
Que pienso que esto no tiene fin
Desde que había vuelto a la villa, nadie notó que algo iba mal con el. Que ya no era el mismo. Tan sólo veían al mismo Naruto de siempre, riéndose de cualquier tontería, compartiendo ramen con amigos.
Ya no era el mismo, y ellos no sabían.
¿Y por qué? ¿Por qué había cambiado tan repentinamente?, se preguntaba sarcásticamente una y otra vez a solas en su cuarto.
La razón era sencilla, no hacía falta recordarlo. La razón tenía nombre y apellido, sin contar una sonrisa endemoniadamente sexy.
La razón era Uchiha Sasuke.
El maldito bastardo que lo había dejado solo, y porque omitir, desnudo en un frío y desolado bosque.
Después de haber pasado la noche con él.
El rubor subió notoriamente a sus mejillas, donde demostraba un sonrojo por los recuerdos, pero a la vez una rabia intensa. Intentó concentrarse en el techo crema de su apartamento, mas ese color sólo le hizo recordar a la nívea piel que el menor de los Uchiha poseía.
Cerró los ojos. Un profundo color negro lleno su campo e visión, recordándole la misteriosa y tan seductora mirada de Sasuke. Con ese tipo de mirada con la que lo observaba, y lo hacía sentir con piernas de gelatina.
Si alguna vez soñé reír
Nunca pensé que fuera así
Ocultando mis lágrimas con una sonrisa falsa
Ahogando mis penas en el mar de la desesperanza
Sonó el teléfono. ¡Aleluya, al fin un sonido que no le recordaba a él! Mas al darse cuenta de lo que pensó, lo recordó inevitablemente. Maldición. Levantó el auricular con pesar.
- ¿Hola?
- ¡Naruto-kun! Hola, ¿cómo estás? – reconoció la voz de su compañera, Sakura.
- Ahí. Bien.
- Hey, ¿Por qué esa voz? ¿Estás mal? ¿Pasó algo? ¿Estás enfermo? ¿Necesitas que vaya a verte? Si quieres en este mismo instante voy a…
- Sakura-chan… cálmate, sólo tengo… la voz algo ronca, estoy bien.
- Mmm… ya lo veremos Uzumaki Naruto. Tienes que estar en media hora en Ichiraku Ramen, hay una reunión con los chicos.
- Sak-
- Naruto, no fue una pregunta. Nos vemos.
Naruto colgó el teléfono con los ánimos por el suelo. Se disponía a levantarse, cuando el teléfono volvió a sonar.
- ¿Hola?
- No me convences Uzumaki. – volvió a sonar la voz de Sakura. – Te pasa algo, y no sólo es tu voz. Te conozco.
- Lo sé. Te aseguro que estoy bien.
- Ya sabes, cualquier cosa, no dudes en llamarme. – hizo una pausa – Dattebayo.
Naruto río entre dientes.
- Bueno, pasas el primer examen, ya reíste. Nos vemos Naruto.
Naruto volvió a colgar el teléfono. Odiaba, odiaba rotundamente tener que reír de es forma sólo para que nadie se diera cuenta cuanto sufría. Ese chiste si bien le hizo alguna pequeña gracia. Ya no reía como antes, ya no…
Río pero tiemblo
Sonrío pero muero
Te quiero pero no debo
Mas fallo en el intento.
Llegó a Ichiraku Ramen y se encontró con todos sus compañeros. Sakura, Ino, Chouji, Shikamaru, Tenten, Lee, Neji, etc. Estaban conversando y riendo. Inevitablemente recordó cuando Sakura, Sasuke y él fueron a intentar quitarle la máscara a Kakahis. Sintió que fue ese día en el que más se divirtió con Sasuke. Y realmente s ele veía divertirse, a su manera, pero se divertía.
Por un instante pudo claramente ver a Sasuke sentado con los demás, y estuvo a punto de abrazarlo, besarlo, para luego golpearlo y pedirle explicaciones, pero… pestañeó un par de veces y él ya no estaba ahí.
Cuando lo vieron entrar, lo saludaron como siempre, como en los viejos tiempos…
Aunque ya nada era igual.
Robarme una sonrisa
Ni lo intentes
¿Es que acaso estás demente?
Aunque logres que sonría
Siempre será una sonrisa fría.
- ¡Hola Naruto! – saludó Sakura. – estamos haciendo ronda de chistes, únete. – Naruto sonrió y se sentó a su lado.
- A ver comienzo yo – dijo Sakura - Había una señora tan gorda, pero tan gorda, que cuando le tomaban una foto decía: Continuará…
Todos rieron a carcajadas. Hasta Naruto. Le había dado risa, claro que sí, pero… no la suficiente como para volverlo a hacer sonreír nuevamente.
- Me toca a mí. – dijo Ino aclarándose la garganta – Una vez una pareja de casados habían peleado, iban de regreso a casa, mientras él conducía. Pasaron frente a una granja y el esposo le preguntó: "¿Familiares tuyos?" y ella le dijo: "¡Sí, mis suegros!"
Otra carcajada general. Naruto participante de ella, pero mientras más reía, más le dolía saber que todo era un teatro para el resto. Maldecía por dentro al Uchiha que le estaba arruinando su vida por esto.
Si alguna vez me notas feliz
No dudes que no es así
Sólo estoy aparentando felicidad
Que jamás podré alcanzar.
Ya era de noche y todos se dirigían a sus respectivas casas, excepto Sakura, que acompañaba a Naruto a su casa. Aún no estaba convencida que estuviera bien, sin embargo Naruto sonreía felizmente por todo el camino de vuelta.
- Parece que la reunión te alegró, Naruto. – sonrió Sakura.
- Sí, bastante.
- ¿Por qué estabas triste antes?
- No estaba triste, me acababa de despertar.
- Naruto. – Sakura se detuvo y lo tomó a los hombros a pesar de que ella era más baja que él. – Mírame a los ojos y dime que no estabas triste.
Los ojos azules se perdieron en los ojos jades de ella. ¡Era su mejor amiga! No podía, simplemente no podía mentirle. Deseaba que la mentira saliera, pero no podía.
- Ok. Estaba triste. ¿Feliz? – le espetó Naruto avanzando más rápido. Sakura se quedó dudosa en que hacer pero lo siguió, casi corriendo.
- ¡Naruto! ¡Espera! – sin embargo, al oírla, Naruto aumentó la velocidad llegando a su casa y cerrando la puerta. Se tiró en el sofá y cerró los ojos. Pasaron unos cuantos minutos cuando oyó una suave voz a su oído.
- Deberías cerrar tus ventanas, Naruto-kun. – abrió los ojos y descubrió que era Sakura y detrás de ella, su ventana abierta. – Vamos, sabes que puedes confiar en mí. Somos amigos, ¿eh?
Naruto se sentó en el sofá y ella se sentó a su lado. Permanecieron un momento en silencio, hasta que Sakura notó que de los ojos de Naruto salían lágrimas que se perdían en el suelo.
- Naruto… - susurró Sakura, sin embargo él no le hacía caso. Sakura se acercó a él intentarlo abrazarlo, sin embargo, Naruto desvió el abrazo con su brazo y él abrazó a Sakura hundiendo su cabeza en su pecho. Seguía llorando y Sakura no sabía que hacer y sólo atinó a abrazarlo también– Naru… vamos todo va a estar bien, dime qué te sucede.
- ¡Sasuke! – sollozó él, mientras ella maldecía por dentro al Uchiha y le acariciaba el cabello a Naruto, sin evitar también sentir tristeza por su amigo. Quiso preguntarle que fue lo que pasó entre él y el Uchiha, pero al verlo en ese estado, decidió que ya habría tiempo para saberlo.
Oh, triste el cap.
En fin, este es el final del segundo capítulo de la historia… el próximo capítulo es enteramente Sasuke…kukuku… ¿Qué pasará por la mente de él? ¿Seguirá tan frío como siempre? ¿Recordará es noche?
Todo esto en el próximo capítulo (:
¡Vamos, yo sé que quieren presionar ese botón!
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