Jajajaja; si como no Inuyasha; de seguro la olvidaras mañana.- se burla Sesshoumaru de él.
No lo hare; siempre la recordare, porque me salvo y me quiero casar con ella de grande.- dijo Inuyasha con mucha determinación en su decisión y en sus ojos. No importa cuánto tiempo pase; el buscara a esa hermosa joven de cálida sonrisa y brillantes ojos esmeralda y hacer que su sueño se realice al encontrarla de nuevo.
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Capitulo 2.- Encontrándonos después de tanto tiempo y un accidente.
Año 2009
Desde ese día del parque; ya han pasado 15 años. Inuyasha ya tenía veinte años de edad; a pesar de ser tan joven, era un chef reconocido a nivel internacional; en la escuela de cocina destaco tanto en ese arte, que se graduó de ahí a los diecisiete años; como regalo de graduación, su padre Inuno le dio uno de sus mejores restaurantes, exactamente el restaurante "Shikon", que quedaba cerca del hospital donde Kagome trabajaba.
Aunque podía decirse que lo tenía todo; el aun seguía extrañando a esa hermosa mujer que lo salvo de niño de caerse del árbol y quedar cuadripléjico, y que le pidió que se case con él cuando sea grande, nunca ha tenido novia, ni siquiera noviazgos cortos, porque ninguna era como ella. Además las mujeres solo se acercaban con el por puro interés; era famoso entre las mujeres por su talento culinario y el porte de belleza masculina que poseía.
Pero aun seguía determinado en encontrar a esa bella mujer para casarse con ella; tal como se prometió de pequeño. Había hecho varios dibujos de ella, que los miraba por horas.
Inuyasha; te necesitamos pronto en la cocina.- le informo Miroku; su mejor amigo y segundo al mando de la cocina; al entrar en la oficina de Inuyasha.
Enseguida voy.- dijo Inuyasha al guardar uno de los tantos dibujos que hizo de Kagome en el cajón de su escritorio.
Debes de olvidar a esa chica que viste hace quince años Inuyasha; ella probablemente sea una anciana o ya este muerta.- le decía Miroku como se lo decía antes; él le quería presentar chicas para que la olvidara, pero Inuyasha siempre se negaba, porque no era esa bella mujer de ojos esmeralda.
Es que no puedo olvidarla Miroku; me prometí de niño que la encontraría, y no descansare hasta hacerlo.- le repitió Inuyasha al entrar a la cocina.
Señor Taisho; necesitamos que nos ayude a preparar estas langostas para la mesa doce; quien la ocupa es el fiscal de distrito y sabe que el no come nada del menú sino lo prepara usted.- le dijo el encargado de los mariscos a Inuyasha en cuanto entro.
Bien Saske, yo me encargo; los demás dense prisa con los platillos; que no se cocinan solos.- dijo Inuyasha al apurar a su personal y empezar con las langostas.
Donde estarás; bello ángel de ojos verdes que me salvo de pequeño?; llevo extrañándote quince años; desde ese día jure encontrarte para cumplir mi promesa de matrimonio que te pedí ese día; no descansare hasta hallarte; lo juro.- pensaba Inuyasha mientras preparaba el platillo; siempre cocinaba con esmero, como si lo hiciera para ese ángel de ojos esmeraldas.
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En el hospital "Sengoku", que estaba cercano al restaurante "Shikon"; estaba Kagome trabajando en las profesiones que se especializo desde hace doscientos años; aunque las estudiaba varias veces en diferentes escuelas, para poder tener el trabajo en los hospitales que trabaja y no levantar sospechas al presentarles un diploma de doscientos años de antigüedad. Empezó a trabajar en ese hospital hace tres meses; en ese tiempo, fingía tener veinte años, al igual que lo hacia su gemelo en su trabajo; cuando en verdad, ya tenían 560 años de vida.
La jefa y dueña del hospital; era la prima de Inuyasha; Sango Taisho; que al igual que Inuyasha; destaco mucho en la medicina, que se graduó de la universidad a los diecisiete años, y su padre le regalo ese hospital. En cuanto Kagome entro a trabajar en el hospital; destaco tanto que Sango la hizo de inmediato su primer medico; eran las mejores amigas de ahí; aunque eran muy profesionales.
Kagome; te necesitamos en ortodoncia.- le dijo Sango en cuanto la vio; en el hospital tenían todo tipo de áreas diferentes; hasta área dental.
De acuerdo Sango.- le dijo Kagome al entrar al consultorio dental; su paciente era una niña de doce años, que necesitaba frenos.
Muy bien; te pondré esto primero; para anestesiarte y que no sientas dolor alguno al ponerte tus frenos.- le dijo Kagome al acercarle en la boca unas almohadillas con anestesia.
Me dolerá doctora?.- pregunto la niña con miedo cuando ella apenas le iba a poner su almohadilla.
No tengas miedo; esto tiene anestesia; como dije, es para no sentir dolor alguno; aunque tal vez sientas molestia.- le dice Kagome al tranquilizarla y meterle la anestesia.
Tranquilízate cariño, la doctora sabe lo que hace.- le dice la madre de la paciente al acariciar su cabeza.
Así Kagome, empezó con el largo proceso al ponerle los frenos; mientras hacia el instalado de frenos, platicaba con la niña y con su madre para entretenerse un rato y que la pequeña no se sienta asustada con ella; logro hizo con éxito el proceso y la madre quedo contenta con el resultado.
Muy bien; ahora durante dos semanas completas, debe evitar comer cosas solidas, como la carne; solo debe comer algo suave o liquido, como los licuado o el yogurt, si come algo solido; el dolor será irremediable.- les dijo Kagome, al estar en el consultorio privado que Sango le otorgo.
Gracias doctora.- le dijo la señora.
De nada; debe verme cada semana; de acuerdo?.-
De acuerdo; gracias.- le dijo la madre al retirarse con su hija.
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Eran casi las cuatro de la tarde y era la hora de salida de Kagome y Sango; pero el jefe en turno se hacía cargo en el horario nocturno. Kagome ya iba de salida para ir a su casa y comer; pero Sango la detiene.
Espera Kagome.-
Que sucede Sango?.- le pregunta Kagoe, sorprendida de que ella la detenga abruptamente.
Es que como se que te irás a comer; te quería invitar a ir conmigo al "Shikon"; que dices?.- le pregunta Sango emocionadísima; hace meses que no veía a su primo Inuyasha debido al trabajo; además también quería sorprender a su novio Miroku.
Es que no se Sango; ese restaurante por la fama que tiene, parece caro, no puedo pagar algo así.- le decía Kagome tristemente.
No es caro Kagome; mi primo quien es el dueño, no le gusta que sea caro y lo puso al nivel accesible para todos; además esta delicioso.- le decía Sango tratando de convencerla; y así tal vez presentarla a Inuyasha y que el olvide a esa mujer de hace quince años; sin saber que su amiga Kagome, es la mujer que Inuyasha ha estado esperando durante tanto tiempo.
Está bien; voy contigo.-
Qué bien; y aprovechando, te presentare a mi primo; se conocen, se gustan y salen en una cita.- dijo Sango pícaramente al arrastrarla por la calle rumbo al restaurante.
No sé quien es peor al insistirme que conozca a un hombre; Sango o mi querido mellizo Houjo.- pensó Kagome con algo de fastidio; Houjo le venía insistiendo en lo mismo de que se case, desde hace casi cien años.
Llegan al lugar; donde escogen una mesa cerca de la barra de frutas y en donde tenían los cubiertos; platos y servilletas.
Buenas tardes Sango; hace tiempo que no venias.- le dijo un mesero al verla entrar con Kagome.
Gracias; le dices a mi primo que salga?; quisiera saludarlo.- le pide Sango.
Desde luego.- le dice el mesero al ir por la cocina.
Oye Sango; con tu permiso; debo ir al baño.- le dice Kagome amablemente al retirarse.
Hola Sango; hace tiempo que no venias por aquí.- le dijo Inuyasha al acercarse a su mesa junto con Miroku.
Hola Inuyasha; hola cariño.- dijo Sango al saludar a Inuuyasha y besar a Miroku.
Ya te extrañábamos por aquí; vienes sola?.- le pregunta Miroku.
No Miroku; vine con una amiga; solo que fue al baño.- le explica Sango.
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Estaba Kagome en el baño lavándose sus manos después de terminar sus necesidades; en eso se voltea para ver su figura en el espejo y que su ropa no esté desacomodada; en eso su largo cabello suelto se mueve un poco de su espalda y se le alcanzan a ver las numerosas cicatrices que tenía en su espalda; gracias a las numerosas peleas que ha tenido junto con su hermano contra los vampiros durante todos esos siglos; aunque muchas de las cicatrices, eran las que Naraku le dejo cuando la azotaba con un látigo.
En eso sale del baño para encontrarse con Sango; ve que hay dos jóvenes con ella; pero cuando ve al joven de cabello plateado y ojos dorados; se sorprende bastante. Ese joven se parecía tanto a ese pequeño de cinco años que salvo de que se cayera de un árbol hace ya tanto tiempo; vio que ha crecido en todo un hombre; solo se preguntaba si la recordaba aun, o ya la olvido como pensó antes.
Será ese hombre el pequeño niño que salve hace tiempo?; si lo es, como ha crecido. Bueno, es mejor que me acerque de una vez para no hacer esperar a Sango.- murmuro Kagome bajito al acercarse a la mesa.
Ah miren, ahí viene.- dice Sango al ver a Kagome acercarse; los dos amigos voltean; Inuyasha al verla llegar, se asombra, era tan parecida a esa mujer que espero durante tanto tiempo; sin darse cuenta que era la misma. Tenía los mismos ojos verdes que brillaban de alegría y esa sonrisa maternal y cálida que recordaba cuando tenía cinco años.
Mira Kagome; el es mi primo Inuyasha Taisho; el dueño de este restaurante. Inuyasha; ella es mi amiga Kagome Higurashi.- dice Sango al presentarlo con ella.
Es el mismo nombre del pequeño de hace quince años.- pensó Kagome sorprendida.
Mucho gusto señorita.- dijo Inuyasha al tomar su mano y besarla; su piel era tan suave al acariciarla.
Igualmente señor Taisho.- dice Kagome amablemente; algo nuevo en su interior estaba surgiendo; algo que nunca sintió en sus 560 años de vida.
Llámeme Inuyasha Kagome.- le dice Inuyasha; no le gustaba que le dijeran señor; le hacía sentirse viejo.
El es mi novio Miroku Kudeima.- le dice Sango riendo al ver como Inuyasha se embobo al ver a su amiga. Jamás lo había visto así por una mujer.
Hola; Sango habla mucho de ti.- dice Kagome al saludar a Miroku.
No me extraña; siendo yo tan guapo e irresistible para cualquier chica.- dijo Miroku pervertidamente; pero sintió un aura maligna detrás de él.
Que dijiste Miroku?.- dijo Sango enojada.
Era broma, mi Sanguito; lo juro.- dijo Miroku asustado.
Siempre es así?.- le pregunta Kagome a Inuyasha.
Casi siempre.- le contesta Inuyasha sin quitarle la vista de encima; era tan hermosa, se sentía hipnotizado por ella.
Que nos recomiendan?.- pregunto Sango después de dejar a Miroku con un chichón en la cabeza.
Pues; la especialidad de hoy son medallones de cordero y rollos de pechuga de pavo y queso.- dijo Inuyasha mientras no le quitaba la vista de encima a Kagome; como si se lo dijera solo a ella. Miroku y Sango observaban como Inuyasha veía a Kagome y sonrieron cómplices; pronto Inuyasha olvidaría a esa mujer de la que siempre habla, sin saber que es la misma Kagome que Inuyasha espera.
Gracias Inuyasha.- le dice Sango sacándolo de su trance.
Que pedirán entonces?.- les pregunta Inuyasha.
Yo quiero rollos de pechuga de pavo y queso.- pidió Sango.
Y yo medallones de cordero; pero sin ajo por favor.- le pide Kagome.
Muy bien; ahora mismo se los traen.- dice Miroku al ir a la cocina con las nuevas órdenes; Inuyasha se quedo un poco más.
Me haces un favor Inuyasha?.- le pide Kagome amablemente.
Cual favor Kagome?.- dijo Inuyasha casi en un susurro.
Me devolverías mi mano por favor?; jeje es que la necesito.- dice Kagome riendo al señalar con una mano, la mano en donde Inuyasha la sostenía con sus dos manos; Inuyasha se sonroja y la suelta, es que se quedo hipnotizado de ella, que no la soltó para nada.
Jeje; mejor iré a la cocina para asegurarme que preparen los platillos.- dijo Inuyasha al retirarse.
Jejeje Kagome; hechizaste a mi primo; jamás lo he visto así, le gustaste.- decía Sango pícaramente.
Admito que tu primo es lindo y se ve que es buena persona.- le dijo Kagome al estar sentadas en su mesa.
Quieres que te de su teléfono?; así salen los dos en una cita; se conocen y se llegan a enamorar.-
Aayyy Sango; eres igual que mi hermano gemelo.- dice Kagome soltando un suspiro; Sango estaba empezando a comportarse igual que Houjo con respecto a que conozca a alguien para casarse.
Tienes un mellizo?.- le pregunta Sango sorprendida; jamás le había preguntado a Kagome sobre su familia.
Claro; se llama Houjo Higurashi; trabaja en el ejército como ingeniero de armas; está casado desde hace tiempo y tiene un hijo que apenas cumplirá tres años. Somos huérfanos desde hace bastante tiempo y nada más nos tenemos el uno al otro- le explica Kagome tranquilamente
Wwoow; jamás lo supe; y a que te refieres que soy igual a el?.- le pregunta Sango con curiosidad.
El me ha insistido desde hace tiempo que busque a un hombre; me case con él y tenga familia.-
Tal vez el tenga razón; intenta salir con alguien, a mi primo le encantaría que salieras con el.-
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Inuyasha estaba en la cocina preparando los platillos; pero en especial preparaba el de Kagome; lo había cautivado tanto que la veía de vez en cuando por la ventana que conectaba la cocina con el comedor.
Por fin viste a una linda chica que te cautivo, Inuyasha?.- le pregunta Miroku de repente.
No es lo que tú crees Miroku.- dijo Inuyasha sonrojado.
Como que es lo que no creo?; por favor Inuyasha; desde que la viste, no le quitaste la vista de encima; anda, invítala a salir.- le decía Miroku; mientras preparaba el platillo de su novia.
Inuyasha no dijo nada; se quedo pensativo en lo que dijo Miroku; tal vez su amigo tenía razón, la debía invitar a salir; sentía que algo en su corazón le decía que ella es la mujer que ha esperado por tanto tiempo.
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Ya habían terminado Sango y Kagome de comer; Kagome comprobó que lo que le dijo Sango era cierto; el restaurante era accesible y delicioso. Ella se fue a su casa. Vivía sola en un departamento en la cuidad. Sango estaba por ir al hospital por su auto; pero siente que alguien la detiene.
Oye, Sango espera.- le dice Inuyasha al detenerle un brazo.
Que sucede Inuyasha?.-
Me puedes dar el número de teléfono de tu amiga Kagome?.- le pide Inuyasha algo nervioso y sonrojado.
Claro, aquí tienes.- le dice Sango al entregarle un papelito con el numero de Kagome. –Veo, que mi amiga te hechizo.- le dice Sango pícaramente.
Estee; si, la verdad, siento que ella es la que espere por mucho tiempo, quisiera invitarla a salir conmigo.- le dice Inuyasha mas rojo que un tomate, por la vergüenza, era la primera vez que se ponía así por una mujer. Las demás mujeres; siempre le querían dar su número de teléfono o salir con él; pero el las rechazaba porque solo eran cazafortunas, hambrientas de dinero. Su hermano Sesshoumaru era un Don Juan; siempre se iba y acostaba con ese tipo de mujeres o con las que sea; y eso a Inuyasha no le gustaba y jamás siguió su ejemplo.
Bien por ti primo; ella es una buena mujer; se preocupa por las demás; y quiere ser tomada en serio.-
Yo no soy como Sesshoumaru y lo sabes; yo si la tomare en serio, porque eso es como
Eso es Inuyasha; sigue con ese ideal. Bueno, me debo ir; adiós primo.- le dice Sango al despedirse de su primo. Inuyasha entra al restaurante con la bella imagen de Kagome; entra a la cocina distraído, que no se dio cuenta que una olla de aceite hirviendo estaba cerca de él.
SEÑOR; CUIDADO!!!!!.- grito uno de los cocineros a Inuyasha; el reacciono muy tarde; sin querer se resbalo con un tomate tirado del piso; y se agarró del mango de la olla que tenía el aceite y este se le vertió encima; quemándole la parte del pecho y un poco del abdomen; y se pego en la cabeza con una mesa; dejándolo inconsciente.
Rápido; llamen una ambulancia.!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Dijo Miroku de inmediato.
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Aayy, mi cabeza; me arde mucho el pecho.- se quejo Inuyasha al despertar; vio que no estaba en la habitación de su lujoso departamento; sino en la habitación de un hospital.
Hola; por fin despiertas.- le dice una voz al entrar a la habitación; cuando entra observa que es Kagome; tenía su bata de medico encima de su ropa y le sonreía amablemente; a Inuyasha le pareció la más hermosa visión que ha tenido.
Cuanto tiempo dormí?.-
Una hora.-
Que me paso Kagome; dónde estoy?.- pregunta Inuyasha al incorporarse un poco; observo que no tenía su camisa encima, y en su pecho y abdomen; tenia vendas enrolladas.
Tranquilo; estas en el hospital de tu prima, el "Sengoku"; te cayo aceite hirviendo encima y te provocaron quemaduras de segundo grado; poco mas caliente hubiese sido el aceite y serian de tercer grado y te pegaste fuerte en la cabeza al caer; no te preocupes, que yo misma me encargare de ti.- le dice Kagome tranquilamente; la llamaron a ella y a Sango de emergencia al saber del accidente de Inuyasha.
Hola Inuyasha; al fin despiertas.- dice Sango al entrar a la habitación.
Gracias Sango por atenderme.- dice Inuyasha tranquilamente.
De nada; y además aquí mi amiga Kagome se encargara de tu caso; ella es mi mejor medico; así que ten por seguro que te aliviaras pronto.- dice Sango al sonreír. –Y así ustedes dos, se conocen y se llegan a gustar; Kagome, tu pronto serás mi nueva prima.- pensó Sango con picardía; ella puso a Kagome a cargo del caso de Inuyasha a propósito para que se conozcan mas; como vio como se observaban los dos en el restaurante; fue un empujón lo que ella hizo.
Bueno; los dejo, me solicitan en maternidad; no vemos.- dice Sango al retirarse.
Si Kagome me atiende, mejor, así sabré más de ella y al salir de aquí le pediré una cita.- pensó Inuyasha.
Es hora de aplicarte tu ungüento contra quemaduras; mañana te haremos una cirugía de reconstrucción de piel; así saldrás de aquí en una semana.- le dice Kagome al poner en un trapo varios hielo y luego amarrarlo.
Para que los hielos?.- pregunta Inuyasha cuando Kagome le quita las vendas que tenía puestas; dejando ver un pecho fuerte, pero quemado gravemente; un abdomen a cuadros, sin duda por el ejercicio; en fin; era como un Dios griego.
Es porque ahora tienes las quemaduras graves; al tocarte te ardera fuertemente; los hielos son para bajar el dolor y el ardor y así ponerte la pomada sin problemas. Si sientes dolor; aprieta mi mano- le explica Kagome al darle su mano y con la otra pasarle por el pecho y abdomen, la tela con los hielos; Inuyasha sentía ardor de vez en cuando y sentía que le apretaba su mano muy fuerte, lastimándola.
Perdón si te lastime Kagome.- le decía Inuyasha apenado; se sentía culpable de lastimarla.
No te preocupes; estoy acostumbrada; ahora te pondré el ungüento; así que solo relájate.- le dice Kagome de lo más tranquila; de inmeditao le pasa la pomada por su cuerpo; sintiendo sus músculos trabajados; Kagome sintió cada uno de sus musculos; que se preguntaba, como se sentiría tocar el resto del cuerpo de Inuyasha; pero de inmediato se reprendió a si misma de tener esa clase de pensamientos. Inuyasha sentía esas pequeñas manos masajearle su pecho y abdomen; que se sintió en las nubes; de inmediato se imagino el estar recorriendo con sus manos la suave piel de Kagome bajo la suya.
Ya esta; ahora descansa, que mañana es tu primera cirugía de reconstrucción.- le dice Kagome al vendarle de nuevo las heridas.
Gracias; oye, como fue que decidiste ser doctora?.- le pregunta Inuyasha curioso.
Porque siento que ayudo a la gente a sentirse mejor al curar sus males; además, no solo soy médico, también soy dentista.- le explica Kagome al sentarse en una silla, que estaba al lado de la cama de Inuyasha.
No me extraña si eres atenta con los demás para que se sientan mejor.- le dice Inuyasha con un sonrisa; que hizo que Kagome se sonroje por primera vez en siglos.
Y tú, como fue que decidiste ser chef?.- le pregunta Kagome con curiosidad.
Siempre me ha gustado el mundo de la cocina; al graduarme de la universidad, mi padre me dio ese restaurante y desde ahí empezó todo.- le explica Inuyasha tranquilamente; se quedan platicando un poco mas y en eso; era hora de que Inuyasha descansara.
Descansa; mañana es un día importante.- le dijo Kagome al ponerle morfina en su bolsa de suero. Ya se iba a retirar, pero siente que la detiene de una mano.
Quédate conmigo por favor; solo hasta que duerma.- le pide Inuyasha anhelante; no quería dejar ir a esa hermosa doctora; no cuando siente que ya la encontró, a quien espero durante quince años.
De acuerdo; solo hasta que duermas; debes descansar.- le dice Kagome sonriendo; ese niño; ahora convertido en un hombre, era muy sensible y seguía igual de tierno; en eso sintió que su corazón palpita con fuerza y sus mejillas se tiñen de rojo.
Será que por primera vez en mi larga vida me estoy enamorando, es esto a lo que los humanos le llaman amor?;si es así, se siente hermoso, pero no quiero que el sufra por mi causa; él es un humano y yo una vampiresa.- pensó Kagome, mientras veía a Inuyasha dormir.
Ya siento que te encontré por fin; mi bello ángel de ojos verdes; no quiero que te vayas de nuevo de mi vida; si eres tu quien me rescato de pequeño; si no lo eres, no importa, porque siento que me he enamorado de ti.- pensó Inuyasha mientras dormía; sin saber que ya encontró a ese ángel de ojos esmeraldas que espero durante tantos años.
CONTINUARA……………
GRACIAS POR SU APOYO CHICAS; SOLO FUERON DOS DIAS Y YA TENGO CINCO REVIEWS. ESO ES IMPRESIONANTE, ME ALEGRA QUE LES GUSTE ESTA NUEVA HISTORIA. PROMETO QUE CON "FUEGO EN LA SANGRE" Y "AMIGOS DE LA INFANCIA; AMOR DE ADOLESCENTES"; CONTINUARE PRONTO.
SE DESPIDE
OSORE JAYLIN.
