No lo dije la otra vez, pero iré subiendo los capítulos cuando me apetezca o me aburra (como ahora ^^U).
Título cedido, amablemente, por Delfi-sama.
Pareja: Giichi/Hyakurin
Pero más bien se insinúa que ahí hay algo XD
Con peluca y a lo loco
Hyakurin estaba desesperada. Enfadada. Rabiosa. Desde hacía tiempo que sus mejores pelucas, las que se ponía cuando se disfrazaba para alguna misión, desaparecían misteriosamente.
Primero pensó que la culpa era suya, que olvidaba donde las había dejado. Además, con tanto cambiar de alojamiento era perfectamente normal que perdiera alguna en los traslados. Así que no le dio tampoco mucha importancia. Un despiste podía tenerlo cualquiera.
Pero cuando las desapariciones misteriosas fueron a más se acordó de los antepasados de alguien. ¿Acaso algún miembro del grupo se las estaba robando? Y si ese fuera el caso, ¿para qué las quería? Por un momento, la imagen de Shira con una larga melena pelirroja le pasó por la cabeza. Pero no era el momento de reír. Esas pelucas eran algo caras y no podía gastar el poco dinero que tenía así, a lo tonto, solo por el capricho de un fetichista de las pelucas.
En los pocos momentos que podía estar a a solas con Giichi le explicaba esos extraños sucesos y, que si esto continuaba así, no podría ni salir a la calle, ya que su color de cabello era muy delator (ni se le pasó por la cabeza dejar de teñirse.). Y el hombre la escuchaba con paciencia, aunque, lo único que quería, era llevársela a la cama.
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Ahí estaba una vez más. O no estaba, mejor dicho. Una peluca nueva que se había comprado el día anterior había volado. Esto ya era demasiado.
Con rapidez se dirigió a la habitación de Giichi para despotricar, una vez más, contra ese ladrón misterioso, cuando vio algo que la dejó shockeada: el mencionado miembro del Mugai-ryu con su peluca nueva. Este, al ver tan inesperada interrupción, se quitó rápidamente la peluca mientras enrojecía hasta la orejas. Y, esperando una diatriba por parte de la rubia, bajó la mirada compungido.
Hyakurin no sabía que hacer o decir. Ni siquiera sabía si debía decir o hacer algo. ¿Como actuaría otra persona ante una situación así? Su primera reacción había sido la de gritarle por ladrón, claro, pero es que había sido tan gracioso... Giichi, el más serio e imperturbable del Mugai-ruy, con una peluca puesta. No es que la hubiera estado mirando o cualquier otra cosa menos comprometida, no, la llevaba puesta en su cabeza completamente calva (nadie sabía si era por genética o llevaba la cabeza rapada).
Así que, obviando el hecho de que un compañero le robara las pelucas para ponérselas, empezó a reír. Primero se tapó la boca con una mano para que no fuera tan evidente, pero, finalmente, no pudo contenerse y terminó soltando una gran carcajada que duró varios minutos (por momentos pensaba que moriría por falta de aire).
Abochornado, y viendo que no iba a recibir una reprimenda por parte de Hyakurin, Giichi se alejó de allí y fue a matar a alguien solo para desahogarse.
Desde ese desafortunado día a Hyakurin no le volvieron a desaparecer "misteriosamente" más pelucas. Al contrario, los robadas fueron devueltas anonimamente.
^C'EST FINI^
