DISCRETION 2
Esa noche cuando hanketsu-sensei, durmió plácidamente soñó con una cálida e inocente sonrisa que le hacía olvidar todo y sentir todas esas cosas que jamás había experimentado.
Hanketsu se despertó alterado como si hubiera despertado de una terrible pesadilla, mientras frotaba su frente se dijo a sí mismo:
-Por qué soñé con Judo?!
Hanketsu estaba demasiado confundido, se giró para ver la hora 1:45am marcaba el reloj de su mesa de noche detrás del reloj estaba la botella casi vacía de vino que había comprado, observo un instante el vino y de dijo a sí mismo:
-Fue eso no debí beber tanto antes de dormir.
Hanketsu volvió a conciliar el sueño contradiciéndose a sí mismo.
Al siguiente día Hanketsu-sensei llego al instituto a dictar sus clases con regularidad. Cuando llego al instituto escucho a las alumnas hablando del nuevo practicante quien era el centro de atención.
Hanketsu-sensei entro a dictar sus clases, estaba con un increíble traje de paño negro y una camisa azul índigo con los tres primeros botones abiertos, le sentaba muy bien. Tenía zapatos y cinturón en cuero negro y su cotidiano muss de café, es un bello muss gris con notas musicales negras. Dejo su muss en su escritorio y cotidiano empezó a escribir el tema de la clase del día.
Mientras escribía en el pizarrón escucho a sus alumnas hablando.
-Vieron el nuevo practicante…está que arde!—Dijo una, a lo cual otras dos respondieron.
-Es verdad, es amable y sus ojos azules!, es hermoso quiero a ese hombre—
-Me encanto a mi hasta me sonrío.
Cuando hanketsu-sensei escucho a la tercera alumna exploto y actuó de manera impulsiva, se giró a verlas y tiro el marcador al suelo vio a toda la clase con el rostro tenso y la mirada fría y luego grito:
-No quiero escucharlas hablar de Judo!, ustedes no son nadie nunca podrían comparasen al nivel de él, él nunca se fijaría en mocosas plásticas como ustedes! No quiero escuchar ningún tema de Judo en mi clase!
Todas quedaron asustadas Hanketsu es de mal humor pero jamás lo habían visto en un nivel tan alto de mal humor.
Después de ello se dirigió a la jovencita que hablo sobre de sonrisa de Judo y le dijo:
-Usted a rectoría!.
-Pero..sensei..yo..
-Pero nada a rectoría!.
La alumna se retiró del salón, mientras Hanketsu continuo dando su clase, mientras seguía escribiendo en el pizarrón se dio cuenta de que actuó muy impulsivo.
Termino de escribir el tema de su clase, y salió del aula, empezó a caminar por los largos pasillos de la institución, mientras caminaba su subconsciente decía:
-Exageraste por él, lo defendiste a él, soñaste con él y hasta te disculpaste por primera vez con él. Debe ser alguien importante, ocupara un lugar muy importante en tu vida.
-Eso es mentira—pensaba la otra parte de Hanketsu, como puede haberme dado tanto efecto conocer un practicante de un día para otro?. No lo he visto hoy me pregunto dónde estará?.
Unos pasos más adelante Hanketsu vio la ventana del aula de inglés en donde se encontraba Judo dictando su clase.
Judo estaba con una expresión en su rostro demasiado tranquila, con un sweater de lana color vino tinto, pantalones negros, zapatos a juego con su cinturón de color negro. Una camisa blanca con el cuello desabrochado que llevaba debajo del sweater, una hermosa sonrisa su cabello ondulado negro combinaba muy bien con su barba de tres días y sus ojos azules.
-En verdad se ve muy hermoso, frente a ese pizarrón. —pensaba Hanketsu. Después hecho un vistazo a las alumnas del aula, todas tenían cara de tontas viendo al guapo Judo, todas estaban concentradas en él, mas no en su clase.
-Montón de mocosas-. Pendo Hanketsu pero después cuando empezó a analizar la situación se dio cuenta que él estaba en el mismo nivel que todas ellas, mirando a Judo como si no hubiera un mañana.
-Donde carajos esta mi orgullo?! Pensó Hanketsu, justo en ese instante Judo miro hacia la ventana y vio a Hanketsu concentrado en él, tal como lo hacían sus alumnas.
Judo sonrió a la clase y se dirigió a la puerta no le dio tiempo a Hanketsu de irse del lugar.
-Buenos días Hanketsu-sensei! como estas hoy ?—Judo se dirigió a hanketsu de una manera respetuosa cálida e inocente y eso enloquecía de Hanketsu.
-Buenos días, que tal van tus clases? – le respondió nervioso a Judo.
-Oh! Muy bien sensei, las alumnas son muy amables conmigo.
-No te confíes, luego te dirán que quieren algo contigo, te dirán propuestas incorrectas y no quiero que te hagan eso, quiero que estés bien.
Hanketsu hablo sin pensar, Judo lo miro sorprendido y con sus mejillas rojizas. Hanketsu volvió a analizar lo que había dicho y le dijo a Judo:
-No tengo filtro de palabras, te ofrezco una disculpa.
Judo lo observó fijamente y dijo
-No hay problema, muchas gracias sensei.
-Gracias de qué? – pregunto confundido hanketsu.
-Gracias por preocuparse por mi sensei—Judo se empezó a dirigir lentamente a la puerta de su salón de clases. Hanketsu lo llamo y dijo:
-Solo quiero que estés bien y no me digas sensei para ti soy Hanketsu.
Judo sonrió y levanto su mano despidiéndose de hanketsu mientras le decía:
-Nos vemos después Hanketsu.
Después de eso la puerta de un salón los separo. "En verdad se ve muy lindo" pensó Hanketsu.
Volvió a dictar sus clases y el resto del día trascurrió monótono. Después llego a la sala de maestros para tomar su almuerzo, estaba algo distraído pensando en Judo. De pronto Judo atravesó la puerta de la sala, tenía su clásica mochila negra y una chaqueta de cuero en los brazos dejo la mochila y la chaqueta en el sillón de la sala. El rostro de Hanketsu de ilumino y no pudo evitar esbozar una gran sonrisa en su rostro al ver a Judo.
-Usted almuerza acá? – pregunto el joven Judo.
Hanketsu lo miro y nervioso respondió: -Sí, soy de los pocos que traen su almuerzo el resto va a almorzar fuera de la institucion.
-Genial! No comeré solo.
-Sera un gusto acompañarlo joven Judo. Respondió Hanketsu tratando de bromear con Judo.
Judo sonrió y se sentó en frente de Hanketsu saco su almuerzo eran unos deliciosos onigiris con algas y fideos al vapor con verduras, acompañado de coca cola. Hanketsu quedó perdido observando como Judo se alistaba para comer, observo sus hermosos y largos dedos, pálidos posiblemente fríos.
"Me gustaría cogerle las manos y ponerlas tibias con mis dedos entrelazados en los suyos."
"Qué carajo! Estoy pensando"—Hanketsu se sorprendió al escuchar sus pensamientos mientras aguardaba en silencio frente a Judo.
Judo noto como hanketsu lo observaba y le dijo: -Quiere que le de parte de mi almuerzo?
-No, no hay ningún problema.-respondió Hanketsu—Te gustan los onigiris?
-Si, en especial los que prepara mi mamá.
-Vives con tú madre?
-No, vivo solo pero a mi madre le gusta llevarme comida de vez en cuando, aunque puedo cocinar me dice que se preocupa por mi alimentación. —Mientras sonreía Judo agrego—También me dice que mi esposa debe cocinar como ella. Y que así se sentiría tranquila por mí.
-Tienes novia? Quieres casarte?. –Respondio Hanketsu.
-La verdad no he pensado en ello aun, creo que no ha llegado la persona indicada.—Para evitar el tema Judo agrego—Usted que va a almorzar sensei?
-Ya te dije que es hanketsu.—Judo sonrió—mi almuerzo esta en mi mochila.
Hanketsu se dispuso a sacar su almuerzo, cuando se giró a ver a Judo noto que él lo miraba fijamente, la mesa donde se encontraban estaba al lado de una gran ventana y el sol del mediodía decoraba el rostro de Judo, con sus ojos azules fijo en Hanketsu con un leve brillo en los ojos con el cabello negro brillante su barba de tres días y su inocente sonrisa, Hanketsu bajo la mirada un poco y vio el cuello de Judo, un cuello largo y pálido rodeado de la luz del sol de mediodía.
Hanketsu se sorprendió tanto al ver este hermoso cuadro que soltó su taza y todo su almuerzo quedo en el piso.
-Hanketsu tu almuerzo!—Dijo sorprendido Judo. Hanketsu volvió en si salió de su transe metal al ver a Judo, se puso nervioso y se dispuso a recoger la tasa:
-Lo siento mucho, que idiota fui, que tonto. En verdad lo siento mucho.
Judo se dispuso a ayudar a hanketsu. Dejo la tasa en el mesón de la sala, tomo a Hanketsu de la mano y le dijo:
-Almorcemos los dos.
-No. No tranquilo pediré algo a domicilio es lo de menos. Perdón por esto tan bochornoso. —Dijo nervioso Hanketsu.
-Vamos, no hay problema no te preocupes, antes me encantaría compartir mi almuerzo contigo. —Dijo Judo a Hanketsu mientras le sonreía. Hanketsu estaba enloquecido, su corazón latía fuerte, estaba tan nervioso que apenas y podía hablar, bajo la mirada y dijo.
-Muchas gracias, pero prométeme que mañana vamos tu y yo a almorzar juntos.
-Está bien. —Respondió tiernamente Judo.
Se sentaron juntos, hanketsu saco sus palillos para comer. Toma lo que quieras comer, le dijo Judo a Hanketsu. Hanketsu tomo un onigiri y lo comió en verdad tenía un sabor delicioso era suave y cálido como Judo-san.
-Son unos onigiris demasiado deliciosos!-Dijo sorprendido Hanketsu.
-Verdad, son muy exquisitos.—Dijo sonriendo Judo. Juntos almorzaron cálidamente después de almorzar Judo tomo la botella de su coca cola y empezó a beberla. Hanketsu se dirigió hacia su mochila y saco una lata de coca cola y empezó a beberla, luego le dijo a Judo:
-También te gusta la coca cola?
-Sí, me encanta. —Dijo sonriendo Judo.
-Puedes creer que hay personas que no les gusta.
-Eso es gracioso. —Dijo judo y luego juntos rompieron en carcajadas de risa.
-Usted tiene novia Hanketsu?. Pregunto curioso Judo.
-Soy soltero.-Dijo tranquilo Hanketsu.
Judo volvió a sonreír estaba a punto de decirle algo a Judo, pero en eso Chikara-sensei y los demás docentes llegaron de almorzar.
-Que hacen aquí par de pilluelos?-. Dijo sakura-san la maestra de lengua castellana en el instituto.
-Almorzando -dijo Judo.
Sakura se dirigió a Hanketsu y le dijo:
-Dime que sí, iras hoy verdad?
-Hoy ir? A Dónde?. Respondió confundido Hanketsu.
Chikara interrumpió y dijo:
-Llevaremos hoy a Judo-san a ese bar, llamado The secret night. Le daremos la bienvenida con unos tragos.
Hanketsu miro a los ojos a Judo y le dijo:
-Te van a dejar entrar? Quieres ir alla?
Judo sonrió y dijo:
-Apenas tengo 19 claro que me dejaran entrar y no estaría mal si tú también vas.
-Entonces los acompañare.-Dijo Hanketsu.
Todos empezaron a dirigirse a dictar sus clases y justo a la salida al final de la jornada se encontraron en la entrada principal del instituto para ir juntos al bar. Todos estaban reunidos y Hanketsu fue el último en llegar.
-Todos listos para irnos?—Pregunto animosa Sakura.
-oh! Olvide mi chaqueta. —Dijo sorprendido Judo.
-Vamos Judo búscala rápido quiero pasar el rato contigo en el bar. —Dijo Chikara-sensei.
Hanketsu lo miro mal, Chikara era muy confianzudo con Judo y eso le incomodaba a Hanketsu.
Hanketsu miro tiernamente a Judo y le dijo:
-Donde la dejaste?
-En la sala de maestros.-Respondió sumiso Judo.
-Iré por ello, no tardo, es de color negro verdad?.
-Muchas gracias Hanketsu! —Dijo agradecido Judo.
Hanketsu-sensei se abrió camino por los pasillos hasta llegar a la sala de profesores. Cuando abrió la puerta el sol del atardecer inundaba la sala, y en el sillón de la sala estaba la chaqueta de Judo. Hanketsu cerró la puerta y se sentó en el sillón con la chaqueta, la olio, sintió el olor de la fragancia de Judo que inundaba su chaqueta. La apretó fuerte con sus manos la pego hacia su pecho abrazo la chaqueta tal y como desea abrazar a Judo.
"En verdad es muy lindo, he cambiado por él, he olvidado mi orgullo por él. Parece alguien importante para mí, creo que en verdad lo quiero".—Los pensamientos de Hanketsu resonaban fuerte en su mente mientras su corazón latía con fuerza y justo en ese momento Judo entro buscando a Hanketsu se había tardado mucho.
Judo vio a Hanketsu con su chaqueta y dijo:
-EH!—Estaba confundido no sabía que pensar.
Hanketsu se puso nervioso se levantó del sillón rápido y dijo:
-Esta es tu chaqueta.
-Que hacias con mi chaqueta?—Pregunto Judo.
-Le…le…e…le…eto… Le buscaba la marquilla.—Dijo nervioso Hanketsu.
-ok?—Dijo Judo—Ya nos vamos.
-Oh! Si claro vamos.
Luego salieron juntos de la sala y se dirigieron a la entrada de la institución.
CONTINUARA
Gracias por leerlo.
Yuuki Hasunohana.
