SnK no me pertenece, hago esto sin fines de lucro solo diversión
Beta's testing
Capítulo 2 "Acostumbrarse"
Los muebles nuevos llegaron a la casa al día siguiente y cada sirviente se dedicó a acomodar las cosas en la respectiva habitación asignada por lo que Levi se había pasado de nuevo el día entero acomodando la ropa del joven Eren en las nuevas cajoneras y el recién renovado closet, había pintado las paredes de la habitación de un verde agua a petición de su ama y había puesto las sábanas limpias en la cama con especial esmero pues no quería defraudar a la señora Jaeger que confiaba en él.
Cuando todo estuvo en un perfecto orden y se sintió satisfecho con su trabajo ya era de noche, salió de la habitación con paso lento y cansado pero con una expresión total de calma en el rostro el día siguiente era su día libre por lo que se permitiría holgazanear a gusto, dormiría todo el día porque se lo había ganado, pasó a la cocina a tomar un té que le ayudara a descansar mejor y arrastró sus pies hasta su habitación.
Aventó el uniforme al canasto de la ropa sucia y se tiró a la cama olvidando el baño que siempre se daba en las noches para relajarse, cubrió su cuerpo con las suaves cobijas y cerró los ojos dejándose llevar por la inconsciencia casi de inmediato.
Cuando abrió los ojos y volteó a ver el reloj a su lado se quejó cubriéndose con las cobijas, se levantaba a la misma hora de siempre por costumbre y eso era desesperante cuando planeaba dormir todo el día. Dio la espalda al reloj y cerró los ojos dispuesto a obligarse a dormir de nuevo costándole más trabajo que la noche anterior, se removió en la cama buscando una posición conveniente pero nada funcionaba su cuerpo le exigía ponerse de pie para comer algo por haberse saltado la cena.
Refunfuñó y se puso de pie colocándose unos pantalones y una playera holgada peinándose el cabello con los dedos, a esa hora no había nadie en la cocina así que podía escabullirse para robar un poco de comida. Lavó sus dientes y salió sin hacer ruido alguno para dejar dormir a los que si podían descansar como personas normales.
Al entrar a la cocina se quedó petrificado en la entrada y comenzó a balbucear mil disculpas para dar media vuelta detenido por una risa casi disimulada de la dueña de la casa que estaba divertida por la actitud apenada del chico.
—Vuelve aquí y desayuna conmigo—dijo con un tono de voz bajo pero amable, Levi giró sobre sus talones para ver a Carla palmeando el banco a su lado.
—Señora… ¿Por qué está en la cocina? —preguntó lo primero que cruzó su mente.
— ¿Y por qué no? —dijo encogiéndose de hombros aun esperando a que el chico se sentara a su lado, Levi suspiró y tomó asiento frente a ella, tampoco iba a ser tan igualado como para sentarse junto a ella, la mujer rodó los ojos pero le dejo estar. —Hoy es tu día libre ¿Verdad?
—Sí señora.
— ¿Y qué haces de pie tan temprano? Deberías estar durmiendo como un tronco—Ackerman suspiró y tomó el cuchillo para cortar un pedazo del panqué que estaba en medio de la mesa.
—Eso quería…pero mi cuerpo no soporta estar tanto tiempo en cama al parecer—la mujer sonrió y negó con la cabeza tomando del té en su taza.
—Muchacho…anoche no te fuiste a dormir hasta que terminaste, tu cuerpo debe descansar correctamente—le reprendió con dulzura y sin borrar su sonrisa. —Come algo y vuelves a la cama de inmediato para dormir otra vez.
— ¿Es una orden? —preguntó con una pequeña sonrisa.
—Lo es, obedece a tu madre—respondió ella que extendió una mano para alcanzar su rostro y acariciar su mejilla.
—Señora…si alguien la escucha…
—Todos duerme a esta hora—dijo con una sonrisa y restándole importancia. —Ahora come algo más que un pedazo de pan no te hará nada bien, tienes que alimentarte correctamente—Carla se puso de pie y caminó a la alacena para revisar lo que podía darle a Levi, el pelinegro se sonrojó y se levantó tras ella para intentar hacer lo que ella ya estaba haciendo.
—Siéntese por favor—le pidió tomando sus manos con delicadeza e impedirle que continuara. —Yo lo hago.
—De ninguna manera, una madre debe alimentar a sus hijos.
—Señora Jaeger…tiene usted a tres hijos de los que ya se hace cargo, ¿Por qué echarse encima a otro más que no lo merece? —la castaña abrió los ojos sorprendida por sus palabras y tomó su rostro entre sus manos con tanta delicadeza que desconcertó al beta.
—Jamás…jamás me vuelvas a decir que no mereces que te llame así…lo mereces tanto como cualquiera de mis demás hijos—los ojos esmeraldas de la mujer estaban acuosos y Levi se sintió culpable.
—Lo lamento…
Carla suspiró, besó su frente y lo abrazó de forma maternal, protectora y un poco posesiva, pegándolo a su pecho.
—Eres hijo mío por ser hijo de Kuschel…solo por eso—explicó simple separándose un poco para verle a los ojos. —No dudes de mi cariño sincero por ti, por favor—suplicó en voz aún más baja y temblorosa.
—No lo hago—se apresuró a negar como niño regañado. —Es solo que…bueno no soy omega o alfa como sus hijos y usted siendo una mujer tan importante no debería encariñarse con un simple beta.
—Quiero que veas este lugar—le dijo señalando su rededor. —Aquí solo estamos Carla y Levi, una mujer y un chico, una madre y un hijo…aquí no hay apellidos ni razas ni lazos de sangre…solo tú y yo, podemos fingir ante los demás pero jamás debemos fingir con las personas que amamos…—Levi no pudo evitar esbozar una sonrisa ante sus palabras aunque sentía un poco de culpabilidad.
—Está bien—aceptó él tomando la iniciativa para abrazar a la mujer, los abrazos de Carla eran tan cálidos…la castaña suspiró gustosa y lo volvió a abrazar, esta vez con más fuerza que antes. —Gracias—susurró después de un rato, separándose, ella palmeó su espalda y besó su frente.
—Dejaré que hagas el desayuno pero a cambio me acompañarás a desayunar a la terraza y veremos el amanecer, juntos.
— ¿No habrá problemas si me ven en la terraza con usted?
—No, hoy solo trabajan Mike y Hanji así que si nos ven les diré que te encontré en el jardín de la casa y te pedí que me hicieras el desayuno—dijo restándole importancia convenciendo al pelinegro.
—Está bien, entonces deme unos minutos y haré el desayuno—dijo conduciéndola de regreso al banco para que le esperara lo más cómoda posible.
—Quisiera pedirte otra cosa—Levi asintió y regreso a la alacena para bajar las cosas que usaría para preparar el desayuno. — ¿Podrías decirme mamá cuando estemos solos? —el pelinegro interrumpió su actividad para voltear a verla sorprendido, la mujer aun sonriente se sonrojó levemente. —Realmente me gustaría que me llamaras así…
—Y-yo…supongo que podría intentarlo—dijo sonrojado también enterneciendo a la mayor que recordó a Kuschel inevitablemente, Levi hacía las mismas expresiones que su madre. —Sólo cuando estemos solos ¿Verdad? —ella asintió y él suspiró. —E-está bien—dijo regresando la vista a los ingredientes y comenzando a cocinar, pensando en la petición de la mujer…de verdad era feliz con su vida así como estaba y no quería cambiar nada.
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Mantuvo la vista fija en el enorme cuadro colgado sobre la chimenea de la sala de estar, sentada en una elegante silla estaba su ama con una sutil sonrisa, un peinado que enmarcaba su perfecto rostro y un vestido que delineaba su figura. De pie tras ella estaba un hombre de lentes que vestía un traje muy formal con una mano que descansaba en el hombro de la castaña, de pie al lado del hombre un niño rubio de ojos azules que sonreía ampliamente, frente a la mujer un pequeño castaño de orbes esmeraldas como los de su madre y una sonrisa al igual que el rubio. Finalmente para completar el cuadro una bebé en los brazos de la mujer que dormía plácidamente.
Hanji carraspeó para sacarlo de sus pensamientos provocando que Levi diera un respingo y volteara a ver quién lo había descubierto admirando el cuadro -además del par de deseos fugaces que cruzaron por su mente los primeros segundos admirando la pintura-. Ella le sonrió y le hizo una seña con la mano para que la siguiera, a la hora en que la familia Jaeger tomaba sus alimentos todos debían estar presentes para satisfacer las necesidades que pudieran surgir en su momento.
Entraron al comedor y se pararon cerca de la mesa, a una distancia prudente donde pudieran ir a la cocina por lo que faltara. Casi enseguida entro la señora de la casa seguida por sus dos hijos que se encontraban en casa, Carla tomó asiento en la cabecera de la enorme mesa nueva y los dos menores se sentaron uno a cada lado de ella.
—Mamá—el hombre rubio tomó la mano de Carla que descansaba en la mesa. — ¿No crees que exageraste un poco con lo de la vuelta de Eren? No creo que era necesario cambiar todo.
—No te quejes Erwin—dijo la pelinegra del otro lado rodando los ojos. — ¡Eren viene después de mucho tiempo ausente! ¿No quieres que la casa se vea bonita para él?
—Lo sé, pero ¿Ya consideraron la posibilidad de que se moleste por encontrar cosas nuevas? Crecimos con esos muebles y ya saben que se le puede tomar cariño a las cosas.
—Erwin—la mujer acarició el dorso de la mano de su hijo con una sonrisa. —Deja de preocuparte por esas cosas, Eren ha estado viajando por tres años ya y estoy segura que ha madurado mucho en ese tiempo, lo de menos ahora son las cosas…por otro lado ¿No te emociona ver a tu hermano de vuelta?
—Claro que si mamá—admitió el rubio y bebió un sorbo de su té. —Es solo que faltan aún dos semanas para que Eren llegue y tú ya has cambiado la casa entera…incluso has obligado a Levi a pintar las habitaciones.
El pelinegro se asustó y sorprendió por la mención de su nombre a la mesa, escondió las manos en la espalda como niño regañado y trató de normalizar su respiración, ¿Por qué el joven Erwin sabía de su existencia si jamás habían cruzado palabra alguna?
—A Levi no le molesta hacerlo, Mike me dijo que él mismo se ofreció así que no hay problema—la mirada de la señora Jaeger viajó un segundo al pelinegro que parecía estatua en su lugar. —Si no hay nada más que agregar cenemos por favor.
Sus hijos asintieron y voltearon a ver lo que había en sus platos para comenzar a comer conversando sobre lo estudios de Mikasa y las personas que le buscaban para ver si su tatuaje era el mismo que el de ella, llevando una gran decepción al momento de ver el tatuaje de la pequeña omega en su brazo.
—Jean se puso como loco y comenzó a llorar, después entré a clases y no supe de él—comentó como si nada para llevarse el pedazo de pay de calabaza a la boca.
— ¿No fuiste un poco dura? —pregunto Erwin con una sonrisa divertida, la menor negó con la cabeza.
—Mi tatuaje es una violeta, el…cara de caballo quería venderme la idea de que su…mancha de tatuaje es la mitad del mío—dijo bufando con cierta gracia para Carla.
—Tranquila hija que ya encontraremos a la persona indicada…y hablando de eso, quería pedirles ayuda—dijo poniendo los cubiertos sobre su plato vacío que Hanji retiró de inmediato. —Para el regreso de Eren haré una fiesta de bienvenida y quiero que inviten a todos sus amigos.
—Una fiesta… ¿Para encontrar a su pareja? —preguntó el rubio con una sonrisa amplia a su madre, la mujer rodó los ojos y suspiro.
—Bueno, sí…pero si Eren llega a casa con su respectivo omega haremos como que solo es una fiesta de bienvenida—explicó orgullosa por su plan. —Si no lo encontró entonces podrá conocer a todos los omega que vayan a la fiesta.
—Eren se molestará…—dijo Mikasa con una mueca.
—Es un poco…precipitado mamá—agregó Erwin, Carla negó y continuó planeando en voz alta.
—Él mejor que nadie sabe que ya está en edad de encontrar a su omega… ¿Por qué creen que se fue? Se tomó su tiempo porque lo está buscando con cuidado…lo que me lleva a ti—volteó a ver a su hijo mayor y cruzó los brazos. — ¿Cuándo buscarás a tu pareja? Tienes ya veinticinco años y no quiero que me pongas por excusa el trabajo.
Él sonrió y soltó un suspiro cansado, le molestaba que su madre le recalcara eso pero la comprendía pues quería verlo feliz con su pareja destinada.
—No ha aparecido mamá…yo lo sabría con verlo y no ha pasado…así que supongo que tendré que esperar más—la mujer bufó y fingió sufrimiento haciendo que su hija riera bajito.
—Solo quiero que me des nietos Erwin, te harás viejo y te quedarás solo—bromeó dramatizando de forma exagerada.
—Mamá, por favor…solo tengo veinticinco, lo dices como si me fuera a morir mañana.
—Está bien…haz las cosas a tu modo…pero aprovecharás las fiestas de tu hermano para buscar entre los invitados.
— ¿Fiestas? —preguntó remarcando la "s" al final de la palabra.
—Sí, no creo que la primera sea suficiente…harán falta varias, yo conocí a su padre en la quinta fiesta que tu abuelo organizó—le explicó dando de nuevo una mirada fugaz a Levi, quien disimulo una sonrisa y desvió la mirada, él sabía porque no había ido a las otras.
—Está bien mamá…aprovecharé las fiestas para buscar—Carla asintió y sonrió.
—Gracias cariño, haces feliz a tu madre—agradeció ella y acarició el rostro de su hijo con ternura. —Y ahora a dormir, ya es tarde y mañana tenemos mucho que hacer.
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Hanji salió de la cocina quitándose la liga del cabello cuando encontró a Levi cerca de la puerta fumando como si el tiempo pasará más lento a cada segundo, se acercó a él en silencio anunciándose por el sonido de sus tacones y se detuvo a su lado.
—No te había visto fumar antes—comentó tomando un cigarrillo de la cajetilla que el pelinegro le ofrecía.
—Es…extraño que lo haga…pero hoy tenía ganas de hacerlo—dijo simple recibiendo el encendedor de vuelta.
— ¿Puedo saber porque? —preguntó ella dejando salir el humo mientras hablaba, Levi se encogió de hombros y suspiró.
—Ni yo mismo lo sé Hanji—susurró suspirando para darle otra calada al cigarrillo. —Creo que necesitaba relajarme—se encogió de hombros y comenzó a jugar con el encendedor.
—Yo creo…que comienzas a sentir la presión de trabajar en esta casa—explicó con una sonrisa intentando reconfortarle, no estaba segura que fuera eso pero le parecía una posibilidad. —Tus ánimos han decaído un poco después que Mike te otorgó tu tarea fija.
El menor se encogió de hombros de nuevo y alzó la vista al cielo, admirando las estrellas.
—Creo que solo necesitaba un descanso, he hecho demasiadas cosas estos días—la mujer asintió comprendiendo y exhaló el humo.
—Relájate más enano…sal en tu día de descanso, no te quedes encerrado en tu habitación todo el día.
—Lo intentaré… ¿Tienes idea de cuando llega el joven Eren? —preguntó para cambiar el tema, incómodo pues se sentía invadido con las observaciones de Hanji.
—En una semana—explicó la beta con una sonrisa. —Me alegro que al fin vuelva a casa, le prepararé su postre favorito y se lo llevarás a escondidas o la señora Jaeger me castigará y Mikasa se lo comerá primero—Hanji soltó una risita tirando la colilla al suelo para aplastarla con el pie.
— ¿Por qué te castigaría la señora Jaeger? —preguntó repitiendo la acción de la castaña.
—Por malcriar a su hijo—se rio con ganas y negó con la cabeza. —Al joven Eren le gustan demasiado los dulces y tuvo problemas con su señora madre por eso.
—Entiendo…está bien, le llevaré lo que quieras siempre y cuando no me embarres contigo en el castigo si te cachan—ella volvió a mover la cabeza en forma negativa sin borrar su sonrisa.
—Te cubriré…enano.
—Gracias gafas de mierda.
Holi~ :3 ya estoy aquí con el siguiente cap cx espero que les haya gustado :) estoy intentando actualizar los sabados, si llego a fallar un día pues no desesperen que veré la forma de actualizar lo más pronto posible nwn gracias por leer criaturas y en especial gracias a los que dejan review nwn se siente bonito recibirlos después de mucho tiempo ausente xDD en fin~ tengan lindo domingo y lindo resto de semana nwn hasta el sábado!
Ja ne!
Rave-chan
