II Nuevo Compañero
Cuando llegué a casa vi el coche de Charlie en la entrada, había llegado temprano.
Entré en la casa y un olor a quemado me inundo, resulta que Charlie había llegado antes a casa para preparar la cena para que yo no tuviera que estar cocinando como hacia dos años atrás, pero la había quemado toda. Cuando me lo contó no pude evitar reírme.
Al final si que tuve que hacer la cena, la verdad es que no me molestaba y además no me apetecía probar los experimentos de Charlie.
Nos sentamos a cenar en la mesa de la cocina y le conté que había echo esa tarde y lo del trabajo que me había dicho Jessica. Parecía que la idea de que yo trabajara le hacia gracia pero no dijo nada más.
Tras la cena me iba a poner a lavar los platos pero Charlie se empeñó en hacerlo el, así que me fui a mi habitación a llamar a la tienda. Charlie me había instalado un teléfono en mi habitación para que tuviera mas intimidad cuando hablara con mi madre o mis amigas.
Me habían dicho que la tienda cerraba bastante tarde por lo que no me preocupe por la hora.
Marqué el teléfono que aparecía en la tarjeta que me había dado Jessica y esperé a que contestaran. No tuve que esperar casi nada, a los dos pitidos del teléfono la voz de un hombre me contesto. La voz del hombre era agradable aunque parecía cansado.
- ¿Diga, quién es?- preguntó al contestar.
- Hola, soy Bella Swan, llamaba porque me han dicho que necesita personal para su tienda¿sigue estando libre el puesto?- crucé los dedos por que me dijera que si.
- Si, el trabajo es muy sencillo, lo único que tienes que saber es usar la caja registradora y ser amable con los clientes.
- Eso se me da bien, ya e trabajado en una tienda y tengo algo de experiencia- le conté los trabajos que había tenido y el me dijo cual seria mi horario y mi sueldo en el caso de que aceptara ese trabajo, la verdad es que estaba bastante bien.
- Entonces el trabajo es tuyo¿podrías empezar mañana a las 9:00?- me preguntó.
- Si, no hay problema allí estaré- y colgué.
Siempre me hacia bastante ilusión empezar un trabajo nuevo y además este era en una tienda dedicada a una de las cosas que más me gustaba.
Después de estar un rato sentada en mi habitación me di cuenta de que estaba bastante cansada así que fui al cuarto de baño, me di una ducha rápida y me fui a la cama.
Me estaba costando un poco dormirme así que me puse un poco de música para conseguirlo.
La mayoría de mis discos de música me los había dejado en Phoenix y el único disco que tenia allí que me gustara era uno que me había regalado Phill hace tiempo.
Al final acabé por ponerlo y enseguida me acordé de Edward, porque una vez me enseñó que el también lo llevaba en el coche.
Me pregunte si Edward ya sabría que yo estaba en el pueblo, podría haber lo visto en la mente de mi padre, Jessica y ahora también en la de Mike, aunque también estaba la opción de Alice, ella tenía visiones y podría haber me visto llegar al pueblo y después haber se lo contado a Edward.
Me dormí dándole vueltas a ese asunto y pensando en el trabajo que acababa de conseguir.
Al día siguiente se me hizo un poco tarde, había dormido bastante bien pero llegaba tarde. Me vestí lo más rápido que pude, con lo primero que encontré, que fueron unos vaqueros oscuros con una camiseta azul y unas deportivas, y bajé a desayunar.
Charlie ya se había ido antes que yo como siempre, pero me había dejado una nota en la nevera deseándome suerte en mi nuevo trabajo.
Después de desayunar corriendo, cogí mi abrigo y me dirigí al coche para ir a la tienda.
Normalmente no iba a mucha velocidad en el coche, sobretodo porque no me gustaba, pero se me hacia tarde y tenia que darme prisa si no quería llegar tarde mi primer día de trabajo.
Al final llegué incluso antes de la hora pero decidí entrar en la tienda antes, para mientras ver más o menos como era.
Cuando entré, el dueño ya estaba dentro esperándome, porque resultaba que mi compañero de trabajo no iba a poder venir y el era el que me iba a enseñar como manejar la tienda y todo eso, así que el dueño se iba a quedar conmigo ese día para ayudarme.
Me sorprendió ver la cantidad de gente que acudía a la tienda, entre ellos, Jessica y Mike, acompañados de Ángela, que fueron a ver como me iba.
No me equivoque con Sam, el dueño de la tienda, era muy agradable y me estuvo ayudando en todo.
Cuando llego la hora de irme, me despedí de Sam y le pregunté si quería que me quedara un rato más, ya que el se quedaba para sustituir a mi compañero que era el que cerraba la tienda más tarde y el que la abría después de la hora de la comida.
Yo solo tenía que hacer turno de mañana pero no me hubiera importado tener que trabajar esa tarde. En la tienda se estaba bastante bien y la música que siempre estaba puesta era bastante buena, no como las que ponían en las tiendas de Phoenix. Cuando le pregunté a Sam que de quien era esa música me respondió que no lo sabía, que era mi compañero el que la elegía.
Se lo tendré que preguntar ´´, pensé.
Después del trabajo, me pasé por el supermercado para comprar algunas cosas para la comida y la cena.
El supermercado tampoco había cambiado nada, estaba tal y como lo recordaba de las veces que había estado dos años atrás.
Allí también me encontré con gente del instituto que me saludo aunque yo ni siquiera me acordaba de sus nombres y no me explico como ellos se acordaban del mío. Al único que reconocí fue a Tyler que se acercó y estuvimos ablando un buen rato.
El si que había cambiado, y para bien. Se avía dejado el pelo largo, que llevaba recogido con una coleta y a mi me pareció verlo más alto.
La conversación fue muy similar a la que había tenido el día anterior con Jessica y Mike, me preguntó que había echo esos dos años y todo ese royo.
Me acordé del baile de fin de curso, ese día Tyler había ido a mi casa creyendo que iba a ser su acompañante, pero yo ya me había ido con Edward. Me sentí culpable por ello.
Los dos terminamos de hacer nuestras compras y el me acompaño al coche, pero antes de irme me pidió el número de mi casa por si quedábamos algún día para vernos y seguir hablando.
Cuando llegué a casa, vi que en la entrada estaba en coche de Charlie junto a otro que no supe de quien era, pero lo descubrí cuando entré en la casa.
Charlie, Billy Black y su hijo Jacob que estaban en la cocina se quedaron mirándome fijamente cuando entré por la puerta principal y después me saludaron.
Billy seguía igual que siempre, pero Jacob había cambiado mucho, ya no era aquel chico menor que yo que yo recordaba. Me sacaba una cabeza de altura y se notaba que hacía bastante ejercicio por los músculos que tenía.
Parecía complacido por verme, habíamos sido muy buenos amigos mientras mi estancia en Forks de hace dos años aunque yo siempre creí que el quería ser algo más y por eso me aproveché de ello en algunas ocasiones.
Después de los saludos les pregunté si se iban a quedar a comer, pero resultó que ellos ya habían comido.
Estuve hablando con Jacob mientras preparaba la comida y mientras Charlie y Billy hablaban en el salón.
Me sorprendió que fuera la única persona que no me preguntara que había hecho esos dos años. Había cambiado mucho y la verdad es que ese cambio me encantó, parecía mucho más maduro que los chicos de su edad y siempre había sido muy simpático.
Después de que se fueran, Charlie y yo comimos. No tenia planeado nada para hacer esa tarde así que cuando Jessica me llamó para ver si quería ir con ella y con Ángela a dar una vuelta y cenar en algún restaurante acepté.
Cuando llegué a mi casa ya eran las once y media, el tiempo se me había pasado muy rápido mientras había estado fuera y entonces me di cuenta de que la verdad era que estaba bastante cansada.
Rápidamente me despedí de Charlie que estaba viendo la tele en el salón, subí al cuarto de baño, me duché, me alisé el pelo y me acosté.
Me desperté con el odioso ruido del despertador, no había dormido nada bien y me apetecía quedarme un rato mas en la cama, pero si me quedaba no llegaría a la tienda.
Abrí el armario para vestirme, y finalmente tras unos segundos, decidí ponerme mi camiseta negras escotada, unos pantalones blancos ajustados que hacia tiempo que no me ponía y unas botas. La verdad es que no era ropa apropiada para ese tiempo, pero el resto de la ropa o no me venia o estaba sucia. Decididamente tenia que ir a comprarme ropa nueva.
Tras vestirme y asearme, bajé a desayunar. Charlie ya había acabado así que se despidió de mí y se marchó al trabajo.
Después de desayunar relajadamente, lavé lo que había ensuciado, salí de casa y cogí el coche para ir a la tienda.
Cuando llegué, vi que Sam estaba en la entrada esperándome, así que fui hacia el y después de saludarnos, me dijo que se tenia que ir y que sentía no poder ser el quien nos presentara, pero que para cualquier duda que tuviera, le consultara a mi compañero.
Entré en la tienda, y me sorprendió lo bien que se estaba dentro. La calefacción estaba puesta por lo que me quité el abrigo y lo colgué en el perchero que había en la entrada.
En el interior de la tienda, se oían pasos de alguien y supuse que seria mi compañero que estaría colocando algo así que decidí ir asta el y presentarme.
La tienda no era lo que se dice grande, por lo que no tuve que buscar mucho, pero cuando el se volvió para ver quien se dirigía hacia el y le vi la cara y el me vio a mi no puede decir nada, el corazón se me había parado en seco.
Allí, delante de mí, estaba la razón por la que me había ido de Forks dos años atrás y por la que había tenido tanto miedo de volver, allí, delante de mí, estaba Edward Cullen.
