Desiluminador
Entre los muchos y preciados objetos que padre tenía, estaba sin duda ese desiluminador. Regulus nunca supo como lo consiguió. Padre siempre decía que conocía a mucha gente, que alguien (y cuando hablaba de ese alguien siempre oía mencionar a un tal Dumbledore) se lo había hecho expresamente para él, que era un prototipo. Cuando Regulus y su hermano eran pequeños, su padre siempre jugaba con ellos a robar las luces por medio de ese aparatito, el cual era totalmente de oro. Incluso por las noches, cuando tocaba irse a dormir, su padre siempre accionaba el desiluminador y se llevaba las luces de sus habitaciones. Por ello, la primera vez que Regulus tomó con sus manitas el desiluminador de su padre no pudo evitar que se cayese, rompiéndose. Aquel día casi pudo sentir el enfado monumental de su padre, hasta que su hermano Sirius dijo que, accidentalmente, había sido él quien lo había roto, evitando que su hermano pequeño fuese castigado. Por la noche, Sirius lo visitó, frotándose el trasero. Regulus dedujo que su padre le había dado una buena tunda.
―¿Por qué lo has hecho?
―Porque soy tu hermano, tonto, y los hermanos siempre tienen que ayudarse.
―Lo siento. No quería hacerlo.
―No vuelvas a hacerlo y ya está. Aunque... El desiluminador se ha roto, así que no creo que puedas volver a hacerlo.
Y dicho esto, los dos acabaron por reírse a carcajadas.
