Aquí les traigo la continuación, ya la tenía escrita así que solo le modifiqué algunas cosas, por eso actualizaré rápido los primeros capítulos, ya cuando me acabe lo poquito que escribí pues a ver qué pasa :v

Algo importante que se me olvido poner en el capitulo anterior y me da flojera editar:

Disclaimer: ninguno de los personajes me pertenece son obra de Hajime Isayama.


POV Levi.

- i… vi, … evi, … Levi, bebé despierta – podía escuchar una hermosa, tierna, amable y amorosa voz llamándome, para que despertara de mis sueños.

- ¿Madre? – dije mientras me sobaba los ojos intentando despabilarme de mi sueño - ¿Qué haces aquí tan temprano?

- Ya es tarde, no seas tan perezoso corazón.

- Pero realmente no tengo nada que hacer hoy – me quejé, simplemente quería seguir durmiendo.

- Lo siento, pero hoy te asignaré a una misión muy especial – dijo mientras me mostraba una de sus hermosas sonrisas, simplemente era imposible enojarme con ella aunque odiara que me despertaran.

- ¿Enserio? ¿Me dejaran salir después del último incidente? – pregunté entusiasmado, aunque no lo demostré, puede que no me enoje con ella, pero tampoco soy una persona muy expresiva, y ocultar mis emociones podría decirse que es una de mis mejores virtudes.

- Claro, solo que esta vez estarás a prueba, tienes que esforzarte y hacerlo bien esta vez ¿de acuerdo? – y ahí estaba de nuevo dándome ordenes pero con esa sonrisa que puede derretir hasta el corazón más frío.

- ¿A prueba? – tsk, esto realmente es molesto pensé - ¿Y si mejor olvidamos todo eso de ser un hada y me dejan ser libre?

- Levi Rivaille – intento sonar molesta, pero eso era imposible para ella, una persona tan pura y cariñosa como ella no podía ser dura con nadie - eso no es posible, tú más que nadie debería saberlo, como mi hijo, como príncipe de las hadas, tienes una enorme responsabilidad, debes comportarte y hacer bien tus misiones.

- ¿Pero esto no es un poco extraño? ¿Cómo es que me convertí en hada? ¿Por qué soy el único hombre en este reino? No entiendo nada, todas me miran raro – voltee la mirada – incluso en mis misiones, nadie espera un hada hombre – tsk volví a chasquear la lengua, simplemente.

- Levi, amor, eso es lo que te hace diferente – volteo su mirada a un punto inexistente – te lo he explicado mil veces, las hadas nacen por las fuerzas de la naturaleza, ya sea el viento, agua, tierra, inclusive los rayos, las plantas y muchos otros factores más; en cambio tu – hizo una pausa y se quedo pensativa un rato, más que pensativa se encontraba como nostálgica, aunque siempre se ponía así cuando tocábamos este tema – tú, eres producto de mi amor con mi persona especial, sabes que fui contra todo solo por ti, yo como la reina de las hadas simplemente no tengo permitido amar a una persona, pero fue inevitable, y como producto de mi amor con esa persona naciste tu, mi hermoso y tierno Levi, sabes lo mucho que te amo – se acerco a mi regalándome un beso en la mejilla, lo cual hizo que un leve sonrojo llenara mi rostro.

Así es, la única persona hasta el momento que lograba sacarme de mi monótono rostro inexpresivo era mi madre, la reina de las hadas, ella era muy querida por todas, era considerada una diosa por su amable sonrisa y claro, era demasiado bondadosa, siempre tenía una sonrisa en su rostro, su melena rubia, unos ojos azules muy grandes y llenos de sentimientos, era hermosa, así es como era ella, su nombre Historia Reiss.

En cambio yo soy blanco como la porcelana, mis ojos son azules con un tono grisáceo, cabellos negro, corte tipo militar y por cierto soy un poco bajo para mi edad, incluso entre las hadas, eso me genera conflicto. No sé, simplemente no tenemos mucho en común, lo único sería la estatura…. mierda.

- Está bien, daré lo mejor de mi – dije agachando el rostro mientras escondía mis ojos con mi cabello, y así evitar se diera cuenta de mi sonrojo, aunque sabía que ya era tarde para eso, pero aún tengo mi orgullo – aunque no prometo nada – orgullo, sí, eso es algo que tenía de mas.

- Bien, cuento contigo, sé que darás lo mejor de ti – dicho esto salió de mi alcoba con una sonrisa y dando brinquitos de alegría.

- ¿Segura que eres la reina? – le cuestione antes de que se fuera.

- Si, además de eso soy tu madre así que respétame – me lanza un beso y desaparece.

Mierda, mierda y mil veces mierda, odio este tipo de misiones, la verdad son cosas simples, tontas y aburridas. Estas consisten en ir al mundo de los humanos, con alguna chiquilla tonta y llorona, para que encuentre al amor de su vida y puedan vivir felices para siempre. Eso simplemente es una tontería.

Primero: no veo porque tienen que depender de alguien más para poder ser felices.

Segundo: si se la pasan llorando es obvio no encontrarán a nadie, a nadie le gusta la gente chillona.

Tercero: el felices para siempre no existe, se puede ser felices por un tiempo, pero para siempre no creo, a parte de los problemas que son constantes existe algo llamado muerte que no deja la felicidad sea para siempre.

Cuarto: el amor no existe.

Así que yo realmente no creo todas esas cursilerías de niñas, eso en parte hace que mis misiones fallen.

- Su majestad, su hijo se encuentra aquí – anuncio la guardia que custodia la puerta que va hacia el trono de mi madre, como lo dije anteriormente vivo en un reino de puras mujeres, y la que custodia la puerta es una chica rubia con cara de pocos amigos, algo así como la mía, si ella se dedica a custodiar la puerta ¿Por qué carajos yo no puedo hacer lo mismo? Ella no sale a misiones a fuera por su carácter y rostro ¿yo porque si? La verdad odio esto – Levi puedes pasar ¿me escuchas mocoso?

- Mierda, me distraje un momento – le dije mientras ella me observaba con su semblante frío, entonces correspondí con una mirada aún más fría.

- Mocoso insolente, deberías ser más amable y dulce como tu madre, después de todo eres un hada.

- Tú no eres quien para decirme algo así, después de todo tu igual fracasaste como una y solo te queda vigilar la puerta – la desafié con la mirada.

-Para tu información yo sé desempeñar muy bien mi papel fuera de este reino, yo si puedo ser profesional.

- ¿Qué mierdas estas insinuando? – alce la voz.

- Levi, Annie, no de nuevo – si, ahí estaba mi madre que venía hacia nosotros - ¿Qué haré con ustedes? ¿Compórtense quieren? – suspiro.

- Pero ella empezó – dije defendiéndome.

- Me disculpo su alteza, no volverá a suceder – ahí estaba de nuevo ella intentando verse genial mientras hacia una reverencia para al final volver a su puesto sin dirigirme la mirada, tenía que aceptarlo, si era profesional.

- Lo siento, pero…

- Levi ven, te asignaré tu misión – dijo interrumpiéndome, ella ya sabía que argumentaría, siempre era igual después de todo.

- Levi Rivaille sus ordenes majestad – dije mientras me arrodillaba frente a mi madre.

- Levántate es extraño – sonreía – bien, pues te asignaré a Eren Jaeger del reino de Sina. El es un chico muy tierno y joven como tú…

- ¿Él? – ahora era yo quien interrumpía a mi adorada madre – ¿ahora me mandaras con un mocoso torpe y llorón? ¿Qué clase de castigo es ese? – dije alzando la voz.

- Levi Rivaille –nuevamente intentaba sonar molesta – recuerda que me prometiste esforzarte en esta misión, ¿acaso fueron palabras al aire?

- No, esta vez realmente me esforzare – ni modo, acepte mi derrota, había perdido ante ella, bueno, siempre perdía contra ella.

- Bien, como te decía, él es un chico joven y tierno, creo se llevaran muy bien

- Sabes que eso realmente no me interesa – dije desviando la mirada a un punto inexistente en el piso.

- ¿Qué haré contigo? – volvió a suspirar cansadamente.

- Está bien, lo intentaré…

- Hijo, quiero que esta vez lo hagas bien, no lo arruines por tu bien – intento buscar mi mirada – sabes, se ha decidido que evaluemos tu desempeño, todos los miembros del consejo estarán vigilándote, si sabes lo que eso significa ¿verdad? – ahora me miraba preocupada – yo la verdad te amo, no quiero que nada malo te pase. Hazlo por mí, si no lo quieres hacer por ti, eso es lo que te pido ¿sí? – ahí estaba su sonrisa, aunque ahora intentaba darme ánimos.

- Bien, lo haré por ti – devolví la mirada intentando calmar su corazón.

- Bueno, entonces eso sería todo por mi parte, puedes ir enseguida – se levantó de su trono y se acerco para darme un beso en la frente.

¿Sabes lo que significa? Me preguntó, claro que lo sabía, lo había podido ver varias veces. Las hadas que no servían como tales, que no cumplían con sus misiones, que querían imponer su voluntad a los deseos de las personas o simplemente eran hadas malignas, ellas desaparecían, y con desaparecer me refiero que morían y volvían a alguna parte de la naturaleza de donde nacieron inicialmente. Si, era algo feo, pero era una realidad en este mundo, mi mundo.

Yo siempre he sido un poco rebelde, y las misiones más que nada las miraba como un simple juego, eso lo sabía perfectamente mi madre. Por eso se preocupaba mucho por mí, esta sería mi última oportunidad, no podía estropearlo o la haría sufrir y eso era algo que no me podía permitir hacer.

Simplemente suspire, me dirigí a mi habitación por lo que necesitaría para mi misión, más que nada algo para entretenerme y no aburrirme mientras estuviera de visita en el reino mortal.

- Bien, es hora de irme – dije al viento…


Bueno pues para el veinteúnico review que tengo el hada es Levi, la verdad si me hizo feliz tener 1 aunque sea, pero se imaginan a Levi, su cara de amargado con alas de mariposa, con una varita mágica, corona de princesa y traje color pastel con brillos xD eso me imagine yo u.u

De algo que me di cuenta al hacer este fic es que en las opciones para poner los personajes no sale Historia Reiss ni su nombre como Christa, es que ella es de las principales de este fic, y la quise poner pero nunca la halle u.u