disclaimer:

Los personajes no son míos, le pertenecen a su respectivo creador Masashi Kishimoto-sensei, yo solamente los uso para mi retorcida diversión sin fines de lucro…

-hablan-

_hablan para si mismos_

*pensamientos*

= flashback =

Capítulo 1_ conociendo el terreno

Eran las 00:00 de la noche cuando una de las azafatas del avión me despertaba para avisarme que ya habíamos aterrizado, no pude evitar sentirme más avergonzado, como pude haberme quedado dormido y no sentir nada, en definitiva los viajes no eran lo mío…

Y aquí estoy yo Hinata Hyuga, un chico de 16 años pequeño para alguien de mi edad escuálido de piel pálida, y cara de niña, recuerdo que así me decían mis compañeros desde la primaria, por eso me había dejado crecer un poco más el cabello para que cubriera un poco del rostro cuando ingrese a la secundaria, para que ya no notaran mi existencia como lo hacían todos, funciono por unos días pero luego comenzaron a molestarme… en fin no quiero recordar eso

Saliendo del aeropuerto vi a lo lejos un auto negro supe de inmediato que era para mí, por una insignia que solían tener todos los autos de mi familia, llegue hasta ahí y un señor muy amable me ayudo a cargar las maletas, se veía agradable, y me pareció haberlo visto antes, pero sería imposible yo jamás había estado en Konoha

-Hinata-sama, bienvenido a Konoha- me había dicho con una sonrisa y una leve inclinación, le respondí de la misma manera

-A-Arigato-gozaimasu, ehm ... -

-Ha sí, me presento soy… Kou Hyuga-

-etto, es un placer Kou-san-

Luego de la presentación subimos al auto, íbamos por unas calles no tan transitadas, era agradable ver a las orillas del camino esos árboles que estaban culminando la etapa del invierno para recibir la primavera, ya quería verlos llenos de flores se verían espectaculares, iba tan metido en mi ensoñación viendo a la gente caminar divertidos, riéndose y jugando, cuando Kou logro despertarme

-La mansión está siendo remodelada, por lo cual estará un par de semanas en un departamento, cuando este todo listo, le avisaré y vendré por usted para instalarlo allá si está de acuerdo-

-H-hai, no hay p-problema-

Que vergonzoso, estaba tan nervioso que no podía dejar de tartamudear, y el hecho de que Kou solo sonriera me daba más nervios no sabía lo que pudiera estar pensando, talvez como podría ser posible que siendo un hyuga fuera tan inútil, quien sabe cualquiera hubiera dicho que no soy un hyuga si no fueran por mis ojos,

Todos en el clan hyuga los teníamos del mismo color, blanco/perlado, lo sé es algo extraño, me habían explicado una vez que era por genética, que esto era de generaciones atrás, de ancestros poderosos y no sé cuántas cosas más…

Cuando me di cuenta ya estábamos entrando en un lujoso estacionamiento, en uno de los más finos edificios departamentales, no me extraña, así era mi padre, no lo hacía por consentirme como lo hacían los demás padres con sus hijos, sus razones eran diferentes, un hyuga siendo tan conocido, no podría jamás estar en un lugar plagado de escoria y gente indecente o eso decían los ancianos del clan

Estábamos en la recepción, esperamos unos segundos y rápidamente nos atendió una señorita, bastante simpática, aunque de alguna forma me ponía nervioso, era extraña, solo sonreía no había dicho una sola palabra, tenía el cabello corto por el cuello, de color negro igual que sus ojos y unos lentes.

Nos dio una tarjeta y fuimos por el ascensor, note que íbamos bastante alto, casi hasta el último piso, faltaba solamente uno para llegar.

-Hinata-sama esta tarjeta, es la llave de su departamento, cuídela mucho ya que sin ella no puede entrar-

-H-hai, la cuidaré… la pondré en un lugar seguro- tome la tarjeta estaba por abrir per el hablo de nuevo

-Yo debo retirarme, pero si necesita algo manténgame al tanto, en este teléfono están los contactos de los empleados de la mansión así como el mío, usted solo debe marcar Hinata-sama- me paso un celular y lo tome, a decir verdad era uno bastante ostentoso, no entendía porque la gente quería tanto esas cosas

-D-de acuerdo, yo hablare si n-necesito algo-

-Bien… con todo el respeto Hinata-sama cuídese mucho, me retiro-

Lo vi irse y entre al departamento, no creí que pasara pero al cruzar la puerta pude sentir la soledad que me esperaba ahí dentro, era terrible sentirse de esa manera, sin una madre que te recibiera con fuerte y cálido abrazo, una hermanita que corriera para recibirte y poder jugar contigo, y… un padre que aunque no te dijera con palabras lo que sintiese poder ver en sus ojos un orgullo digno…

No pude evitar pensar que desde ese momento, así sería mi vida, solitaria, mi cabello cubrió mis ojos y unas lágrimas se derramaron sin mi permiso…. Estuve ahí por unos 15 minutos, talvez 20… tocaron la puerta y respingue, me seque las lágrimas con las mangas de mi chaqueta, abrí rápidamente

-Disculpe, ¿es hyuga Hinata verdad?-

-H-hai, soy yo-

-Que bien, solamente le he traído las maletas-

-Arigatō-Gozaimasu, A-adelante por favor-

Dejo las maletas cerca del sofá, y se fue… tome las que estaban menos pesadas y las lleve al cuarto, ya era tarde así que solamente tome unas pijamas, y fui a bañarme, mientras lo hacía pensaba en que mañana seria mi primer día en esa escuela, Konoha Mikkusu Gakkō, una escuela que no era solo para chicos, al salir me recosté, y no tarde mucho en caer a los brazos de Morfeo…. Me dormí con el pensamiento de que mañana sería un largo día

Estaba amaneciendo en Konoha, se podía oír el cantar de las aves apenas despertando, y la escarcha en las ventanas aún, ya que el invierno todavía no terminaba, la gente a tempranas horas ya se las veía abriendo sus mercados, y tiendas, en un departamento entraban unos rayos de claridad por la ventana, despertando al muchacho de ojos blancos que dormía con tranquilidad

Abrió los ojos con dificultad, acostumbrándose con la luz, unos segundos después se levantó a tomar una ducha, se aseó los dientes, se peinó un poco, y se puso el uniforme que debería llevar a la escuela, caminó hacia la cocina a prepararse algo de desayunar, dándose cuenta que para ser un departamento tan de lujo, no tenía abastecida la alacena, debía de ir al mercado luego de la escuela, logro encontrar leche y cereal en el refrigerador, así que no le quedo de otra…

Terminando su desayuno tomó sus cosas y se encaminó a su destino, pensando en si esa escuela sería igual o peor, era una escuela mixta, era la primera vez que iría a una anteriormente asistía solamente a escuelas para hombres, cuando cruzaba la recepción, pudo notar a la misma chica que estaba anoche cuando llegó

Salió a la calle y el aire frio lo golpeo de pronto, que suerte había tomado una chaqueta bastante gruesa y una bufanda, podía ver en el aire el vahó que hacía su aliento caliente contra el frio de la mañana

-q-que frío-

Iba ya cerca de la escuela, o eso pensaba ya que veía a muchos chicos y chicas con el mismo uniforme y escudo de su escuela, se encontraba nervioso, era tonto, pero no quería ser víctima de burla una vez más, diviso la entrada de la escuela y se tensó, no sabía si debía entrar o no

-N-no sé si deba, y-yo tengo un poco de miedo-

Para cuando se dio vuelta ya estaba atravesando los enormes portones, se detuvo, no estaba mal la escuela era muy bonita estaba bien cuidada, había arboles de sakura en la entrada, dos enormes a los lados de los portones, un camino largo e ancho guiaba desde el portón hasta las escaleras que daban con la entrada al edificio, se notaba que habrían muchas flores en la primavera, se quedó admirando un rato más,

-q-que hermoso, no había visto jamás un lugar así-

-Aparta de mi camino engendro, escuálido!- de un momento a otro se encontraba tirado en el suelo, miró hacia arriba y diviso una figura enorme frente a si mismo, mirándolo con desprecio – ¿Que no ves que obstruyes el paso?¿Acaso crees que eres el dueño del camino?-

-G-gomen-nasai, N-no fue mi i-intención- no podía verlo le daba miedo, era enorme, algo asi podía partirlo a la mitad, era un tipo bronceado y tenía el cabello de un castaño muy fuerte

Sentí como tomaba del cuello de mi chaqueta y me elevaba del suelo, todos veían pero nadie hacía nada, estuvo a punto de golpearme, sentía mi final tan pronto cerré los ojos tan fuertes como pude, esperando el golpe de gracia que nunca llego, abrí mis ojos y note que había un chico atajando su brazo, al parecer era su amigo

-Ya Takeshi, solo nos meterás en problemas ni siquiera hemos entrado a la escuela, déjalo es un inútil no vale la pena-

-Tch, kuso… tienes suerte escuálido. Trata de no cruzarte de nuevo en mi camino, porque entonces nadie va a salvarte-

Lo soltó tan del golpe que cayó sentado, estaba temblando y sabía que no era de frío, sentía vergüenza de ser tan inútil, si el destino buscaba que le fuera peor, el plan le había salió perfecto apenas había pasado las rejas y ya cargaba con un enorme problema, cunado levanto el rostro los que estaban tan quietos mirando como si nada comenzaron a moverse de nuevo, se sentía pésimo, una basura con razón su padre siempre se lo decía, si ni siquiera era capaz de cargar un problema el solo… ya no quería que lo miraran asi que entro con rapidez al edificio

Dos chicos estaban hablando afuera, animadamente, bueno al menos uno de ellos, cuando escucharon que Takeshi, un tipo grande al cual le gustaba los problemas, había gritado

-Oe, Teme! Viste eso-

-hmph... ¿que?-

-parece una pelea, vayamos a ver-

-No seas ridículo, vámonos antes de que nos metan también-

-que amargado, dattebayo!-

-pues quédate tú si quieres, luego no vengas llorando que saliste lastimado-

-dshh… está bien, está bien-

-¿dónde estará la oficina del director?- llevaba un rato buscando después de la ceremonia de bienvenida, había sonado la campana y no quedaba una alma en los pasillos, vio a una mujer que caminando sola en su dirección, no era tan joven para ser una alumna y supuso sería una profesora asi que vio su oportunidad de preguntarle

- S-sumimasen-

-hai dime

-P-podrias decirme d-donde está la oficina del –d-director, por favor-

-Mmm, ¿eres nuevo?-

-s-sí, acabo de llegar-

-oh, tú debes ser hyuga-san verdad-

-h-hai-

-oh, soy Shizune soy asistente de la directora Tsunade-sama y enfermera, de la escuela, acompáñame estaba esperando que llegaras para guiarte a tu nuevo salón-

Íbamos camino al salón al cual pertenecería de ahora en adelante, no iba a mentir me sentía ansioso, estábamos en el tercer piso, nos detuvimos frente a una puerta, y Shizune-san me dio una hoja de papel

-toma estos serán tu horarios, este es tu salón, si necesitas algo solo búscame, mi oficina está en el cuarto piso ¿de acuerdo?-

-h-hai Arigato, Shizune-San-

-no es nada, debo atender asuntos asi que me retiro, suerte en tu primer día hyuga-san-Respire profundo y solté el aire de nuevo… toc-toc! Tenia la cabeza abajo pero pude ver la puerta corrediza moverse

-¿Un nuevo alumno?-

-H-hai, hajimemashita- hice una reverencia y el solo rió

-jaja, adelante puedes pasar- di unos pasos para cruzar la puerta todos me quedaron viendo, me sonroje lo supe porque mi rostro ardía

-soy Iruka-Umino seré tu profesor de ética y moral, también soy su guía, preséntate por favor- estaba dándome un infarto mi corazón latía extremadamente rápido, no podía ver al frente con todos ellos mirándome

-H-ahí, s-soy Hyuga-H-Hinata, hajimemashita- escuche una risa, levante mi rostro para ver por curiosidad, como se reía de mí, pero resulto que se reía con migo, me dio gusto, era un chico rubio, parecía muy simpático, sentí una mirada intensa, como que estaba atravesándome, y ahí lo vi al lado del sonriente chico, una mirada oscura, que me provocaba algo, no estaba seguro de que, pero era muy parecido al miedo…

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-Fin capítulo 1-