Buenos días, tardes o noches según donde vivan, hoy por ser día de mi cumpleaños, ya llegue a los 23, he decidido darme un regalito, y de paso a ustedes, por lo que publico el segundo capítulo de la historia. A los que me dejaron un Review se agradece mucho su comentario, hubiera esperado mas pero que se le puede hacer, así mismo gracias por los favoritos y los seguidores.
Cap2.- Entrenamiento.
Cuando abrió los ojos, se encontraba en la aldea de los vencedores en su cama, podía ver por la ventana como estaba nevando lo que dejaba la habitación bastante fría, podía oír a su familia abajo preparando el desayuno que olía delicioso como siempre.
Con algo de pereza se levantó y se desperezo, sabía que estaba en un sueño porque nunca estaba tan tranquila al despertarse, pero así mismo sabía que no había manera de evitar sea lo que sea que estuviera por pasar.
Corrió a tomar su abrigo y ponerse sus botas, la diferencia de temperatura era notable. Una vez abrigada salió del cuarto y se encamino al piso de abajo, podía escuchar a su hermana y su madre conversando en susurros como intentando que ella no oiga nada, pero se callaron cuando puso un pie en el suelo y la regresaron a ver, Prim sorprendentemente no estaba tan contenta como esperaba, y su madre la veía con algo parecido a la lastima, cosa que la enojaba.
Qué demonios estaba pasando desde cuando su madre era cariñosa o por lo menos le demostraba algún otro sentimiento a la tristeza, y su hermana la veía con molestia, su patito nunca la veía asi, solo le demostraba el cariño y ternura que parecían salir por cada uno de sus poros – buenos días – saludo sonriéndola a Prim esperando esta se alegre un poco.
– Buenos días – respondio la pequeña rubia y regreso a ver a la mesa nuevamente.
– Katniss porqué no te sientas estoy por servir el desayuno – dijo su madre, intentando en vano llamar su atención.
Sentía dolor al ser tratada con tanta indiferencia por su hermana y era peor al no saber porque, se sentó en su lugar frente a Prim y espero un poco, incomoda con el silencio que las envolvía, pronto su mamá estaba sirviendo la comida y se sentó en la cabecera – ¿y qué tal dormiste Katniss? – pregunto igual de incomoda que sus hijas.
– Bastante bien – respondio viendo a su plato. Cuando probo el pan supo enseguida que era un pan hecho por Peeta, sonrio con cariño y levanto la mirada cuando Prim bufo molesta – ¿sucede algo Patito?
Prim la miraba con enojo, no era una persona que podía esconder sus sentimientos, menos con ella – no pasa nada.
– estas molesta ¿porque?
– No hay una razón – volvía a hablar con el mismo tono, se notaba que con ella – el mejor pan es hecho por Peeta.
Porque ese comentario lo había escuchado con una pequeña nota de venganza como si el nombrar a Peeta estaba pensado para causarle dolor – lo sé, puedo saberlo con solo comerlo – respondio intentando entender lo que sucedía.
– O que bueno – dijo su madre sonriéndoles con nerviosismo – Peeta es un chico muy dulce, no deberíamos discutir mientras comemos el pan que tan amablemente nos hizo.
Prim volvió a bufar y se concentró en su chocolate caliente, mientras Katniss miraba extrañada a su madre – no estábamos peleando – menciono tranquila – ¿deberíamos estar peleando?
– no hagas como si nada estuviera pasando, ya lo hiciste una vez y mira que bien que salió – dijo Prim ahora si mostrando todo lo enojada que estaba.
Katniss la regreso a ver sorprendida – no entiendo de que me estás hablando – respondio sintiéndose por alguna razón cada vez más nerviosa.
Mientras Prim abría la boca para decir algo más, escucharon el timbre que resonó en toda la casa, luego la puerta se abrió y pudieron ver a Gale entrando con una sonrisa de oreja a oreja – buenos días – saludo, estaba bastante extraño, como si le costara sonreír pero lo hacía a la fuerza.
– Hola – saludo Katniss metiéndose un poco de pan a la boca, le encantaban los panes de Peeta, pero al parecer a Gale no porque enseguida puso mala cara.
– Ya llego – menciono Prim levantándose – me voy.
Katniss volvió a mirarla, le hablaba a Gale con el mismo tono que estaba utilizando con ella – espera aún no hemos terminado de hablar.
La rubia no le hizo el más mínimo caso y se marchó hacia las escaleras – déjala sola un momento está bastante molesta por la noticia – su madre se llevó las manos a la boca y se sonrojo, mientras la veía preocupada, se levantó con rapidez y salió corriendo persiguiendo a Prim.
Katniss se confundió aún más, todo era muy extraño, Prim hablándole con molestia, su madre nerviosa frente a ambas, Gale entrando a su casa como si fuera suya, todo era muy confuso.
– ¿de qué habla? – se preguntó mientras se levantaba dispuesta a seguirla.
– no te preocupes han estado actuando así desde que les dijimos – menciono Gale acercándose sonriendo una vez más del mismo modo que antes – además la noticia que les dio el panadero hace poco, hizo que Prim se molestara más, aunque creo que nosotros deberíamos hacer lo mismo así dejarían de hablar.
Que noticia, de que hablaban, Peeta les había dicho algo, ella les había dicho algo, estaba confundiéndose más con cada segundo que pasaba y su nerviosismo del mismo modo – noticia, de que – se calló al sentir las manos de Gale tomándola por la cintura y acercándola para darle un beso, había recibido suficientes para saber qué era lo que su mejor amigo planeaba, retiro la cara rápidamente ahora si completamente nerviosa e incómoda – ¿que… que haces?
Gale confundido se retiró un poco – besándote que no es obvio.
– si pero ¿porque lo haces?
– somos novios Katniss es normal – dijo Gale intentándolo de nuevo, Katniss se retiró prácticamente en automático, su cabeza solo registraba una cosa, era novia de Gale, como había sucedido eso, su sueño debía estar mal, con el que se suponía que debía estar era con Peeta, enseguida se alarmó, si era novia de Gale que sucedió con el rubio.
– ¿y… y Peeta?
Gale se retiró automáticamente como si tocarla quemara, su cara era de molestia y asco – el panadero – dijo con la voz baja y amenazante, su amigo sabía que no le gustaba que le hablaran así, le molestó y mucho – ese idiota esta por casarse con la hija del alcalde, ya que lo rechazaste le toco buscar enseguida una nueva novia, los del capitolio no estuvieron muy contentos al inicio, pero luego conocieron a la mocosa rica esa.
Gale siguió hablando pero ella ya no escuchaba nada, ella había rechazado a Peeta, Peeta estaba por casarse con Madge, el capitolio estaba furioso, de seguro todo el mundo la odiaba, entendió enseguida porque la molestia de Prim con ella, aun no podía armar todo el rompecabezas pero comprendía lo principal.
El dolor en el pecho, la ansiedad y nerviosismo que estaba sintiendo la hicieron ponerse pálida, tenía que ver a Peeta tenía que hablar con él, no podía casarse con Madge, tenía que casarse con ella, solo ella podía ser su esposa, solo ella podía besarlo, solo ella podía tocarlo.
Dejo a Gale hablando y salió corriendo de la casa, no estaba vestida como para salir a un clima frío y nevando pero no le importaba, por suerte sus botas eran lo suficientemente cómodas y calientes como para la nieve era lo único que importaba.
Ni siquiera se dio cuenta cuando llegó a la puerta de la casa de Peeta y tocó con fuerza y desesperación, cuando no le abrieron volvió a hacerlo más fuerte que la primera, cuando los segundos pasaron y no abrían, volvió a tocar, justo cuando abrían la puerta.
Enseguida vio algo que le causo aún más dolor, Madge utilizando una camisa que de seguro era de Peeta porque le quedaba grande, su cabello caía en ondas hasta su espalda, estaba despeinada pero el rubio parecía resplandecer junto con la nieve, noto enseguida que no ocupaba nada más debajo excepto suponía su calzón.
Sintió la molestia y el enojo recorrerla enseguida, siendo igualada por Madge que frunció el ceño – ¿qué quieres? – pregunto la rubia, era la primera vez que su amiga, o ex-amiga le hablaba de esa manera.
– quiero hablar con Peeta – respondio igual de dura, pero Madge no se encogió ni nada por el estilo, más bien parecía levantarse más, era más alta que ella – ¿qué haces tú aquí?
– Soy la prometida de Peeta, vivo aquí con él, ya deberías saberlo – menciono Madge sonriendo con altanería, algo que estuvo a punto de hacer que salte sobre ella para golpearla.
Y lo hubiera hecho si no aparecía en ese momento Peeta, vestía solo unos pantalones, ella se caracterizaba por ser ingenua en ámbitos un poco más sexuales, pero estaba muy claro que habían estado haciendo, y solo causo que se molestara aún más, y el dolor se incrementara.
– ¿qué sucede? – pregunto Peeta abrazando a Madge por la espalda, cuando la vio sus facciones se endurecieron, y sus ojos mostraban mucho dolor y tristeza – buenos días Katniss.
– Quiero hablar contigo – dijo ella rápidamente para que Madge no dijera nada.
Se quedaron callados un momento ella esperanzada y los otros dos pensando si era bueno o malo, al final Peeta decidió que sería lo mejor terminar con esa novela rápido y de una vez por todas – amor porque no vas al comedor el desayuno ya está, enseguida te alcanzo.
Madge quería protestar, pero al parecer tenía la suficiente confianza no solo en ella misma sino en Peeta como para aceptar la decisión, ¿asi era como se comportaban las parejas?, solo la ponía triste.
La rubia se paró de puntas y beso en los labios a Peeta, luego la regreso a ver sonriendo y se metió en la casa, estuvo tentada a jalarla del cabello y meterle un bueno puñetazo – yo…
No sabía que decir, estaba nerviosa por todo lo que había ocurrido, y tener al rubio con el torso desnudo tampoco ayudaba, recordando que estaba nevando decidió mejor apresurarse – podrías hablar o mejor lo dejamos aquí – dijo Peeta.
– Te vas a casar – se maldijo internamente por la estupidez que salió de su boca.
– Ya te lo dije antes, no creo que sea una sorpresa – claro, para este Peeta todo había sido diferente.
Agacho la cabeza y retorció sus dedos – ¿porque te casas con ella?
Peeta pareció molestarse y se estiro a todo lo que su cuerpo daba – fue una de las que me ayudo cuando tu decidiste burlarte de mí, y aunque no creo que sea de tu interés, me caso con ella porque la amo, simple – no entendía nada, y el dolor que esto le estaba causando solo le nublaba más la mente.
– Catnip – escucho detrás de ella, sabía que era la voz de Gale aunque la escuchaba lejana, Peeta miro sobre su cabeza y pareció molestarse aún más – panadero que… gusto.
Pudo sentir el brazo de Gale aprisionándola por la cintura, se sentía incómodo, se sentía mal, pero no podía moverse – no puedo decir lo mismo – respondio Peeta.
Sabía que a Gale nunca le gusto que alguien a quien veía de menos le hablara como le hablo Peeta, pero sorprendentemente, solo apretó más su agarre en su cintura, causándole un poco de dolor, Peeta sonrio con confianza y altanería como retando a Gale para hacer algo – no sé porque mi chica vino aquí pero ya nos vamos – dijo Gale resaltando el mí, aunque a Peeta no pareció molestarle en lo más mínimo.
– Pues puedes llevarte a tú chica, no me importa – respondio el rubio resaltando el tú ahora – cuidado te hace lo mismo que a mí.
Cerro la puerta detrás de él, dejándolos solos una vez más – que es lo que haces viniendo aquí – reclamo su amigo soltándola y comenzado a marcharse.
No le gusto el tono utilizado así que como generalmente hacia respondió – no me hables así, yo hago lo que se me da la gana.
Gale la miro molesto – eres mi novia y no debería venir a ver a este idiota, sabes lo que me hizo, sabes lo que nos hizo.
– no, no lo sé.
– engañarte para que seas su mujer, utilizando un truco tan bajo como ese, no sé cómo los idiotas del capitolio creyeron su mentira, pero bueno lo pusiste en su lugar en la gira de la victoria – se río como si hubiera sido lo mejor que le hubiera pasado en la vida – y ya sabes cómo me golpeo si la rubia esa que tiene por prometida no lo detiene me mata.
Si hablaba como lo estaba haciendo ahora, entendía porque Peeta quería matarlo, lo que no entendía del todo era el que había hecho para separarse de Peeta, se suponía que todo el mundo los amaba, todo el mundo quería que estuvieran juntos, pero ahora parecía que todo el mundo la odiaba.
Cuando llego a su casa, le cerró la puerta en la cara a Gale y cerro con seguro, no lo quería ver, se encamino a la sala escuchando los gritos de su amigo. Cuando se sentó se dio cuenta que la televisión estaba prendida, estuvo a punto de apagarla pero escucho la voz de Cesar hablando sobre algo que estaba segura le interesaba – y hoy se cumplen cuatro meses desde que Katniss Everdeen nos demostró porque la llamamos chica en llamas – Cesar mostraba la misma molestia que los otros – para los que no saben qué fue lo que ocurrió, aquí el video.
Enseguida la imagen cambio, se pudo ver a ella misma parada junto a Peeta, no se tocaban aunque Peeta se notaba intentaba comunicarse con cariño, aun si lo que decía era su discurso, claro que también había mostrado cariño por los tributos pero ahora parecía que lo hacía más para que Katniss reaccionara.
Cuando termino intento acercarse a ella pero solo recibió un golpe en el ojo que lo tiro al suelo he hizo que todo el mundo aspirara aire sorprendidos – puedes dejar de tocarme – comento con ese tono que por lo general utilizaba para Snow y sus juegos – no sabes cómo te repugnó, el papelito de amantes fue solo una farsa para poder salir con vida de la arena, debí haberte matado cuando pude – enfocaron a los hermanos de Rue que al parecer ya no estaban tan alegres como antes – debí haber dejado que te murieras con la septicemia me hubiera ahorrado unos cuantos cortes por tu inutilidad, y lo peor es tener que actuar para todo el maldito mundo como si me gustaras, maldición deberían darme un premio por dejar que toques mis labios, Gale besa mejor.
La pantalla se quedó quieta mientras se divida y mostraban de nuevo a Cesar, de seguro había más pero no lo pasaron – y asi mis amigos es como se demostró la verdadera cara de Katniss Everdeen espe… – apago el televisor sin poder creer lo que pasaba.
Que había hecho, mientras escuchaba lo que había dicho, solo paso viendo a Peeta, el dolor que mostraban esos ojos era mucho más profundo que el que mostró cuando Haymitch le dijo la verdad, como había podido decir eso, cuando Peeta había dado su vida por ella.
De repente todo le cayó de golpe, la culpa y dolor, el haber visto a Madge solo usando una camisa de Peeta, su idiota mejor amigo diciendo ser su novio, todo era demasiado doloroso, quería arreglarlo pero no sabía cómo, había perdido a Peeta, diciendo una y otra vez su nombre fue cerrando los ojos, estaba cansada y quería dormir.
Abrió los ojos nuevamente – ¡Peeta! – grito levantándose, estaba en su cama, en el piso número doce del edificio para los tributos, en el capitolio y por primera vez se alegró de estar allí en lugar de en el distrito doce, claro que no era el mismo distrito en el que vivía pero de todos modos.
Estaba sudada y su respiración era agitada, el traje que había utilizado le incomodaba y tenía demasiado calor, así se levantaba Peeta cada que soñaba que ella lo abandonaba, era horrible. Llorando se levantó y se sacó rápidamente el traje quedando desnuda, no le importo y se metió a la cama, se enrollo en las mantas y se abrazó a sí misma.
Aún estaban presentes los sentimientos que había tenido en el sueño, lo que empeoraba todo porque estaba segura ahora Peeta no vendría a verla como había hecho en la Gira de la Victoria.
Quería a su chico del pan con ella, quería sus brazos rodeándola y quería sus labios besándola y susurrándole palabras tranquilizantes, pero lo único que tenía era a sí misma y una mantas un poco mojadas por su sudor – Peeta – susurro abrazándose más fuerte.
Su corazón latía muy fuerte aun pero comenzaba a calmarse un poco, el sueño también empezaba a alcanzarla nuevamente pero no quería volver a dormirse no quería volver a tener otro sueño como el ultimo, había perdido a Prim y a Peeta al mismo tiempo era demasiado doloroso.
Entendió lo que Peeta dijo, es cierto que su madre no hizo bien en aislarse así y dejarlas abandonadas, pero tampoco podía culparla si había amado con todo el corazón hasta el punto de quedar como quedo por la muerte de ese ser amado.
Ella quería amar así, es más amaba así a Prim y Peeta, pero le aterrorizaba perderlo, que pasaría cuando los juegos termine y si Peeta murió, ella también lo haría, quedaría igual que su madre o quizá peor. Pero necesitaba a Peeta tenía que hablar con él y hacerlo entender que había estado aterrorizada por los sentimientos que estaba despertando en ella y por eso le había causado tanto daño pero que aun así ahora entendía y lo necesitaba junto a ella.
Salió de su cama nuevamente se vistió con lo primero que encontró y corrió fuera de su cuarto, sabía que Peeta siempre estaba deambulando por los alrededores todas las noches ya que las pesadillas no se iban. Lo busco por todos los cuartos, incluso subió al techo pero no lo encontró. Era un día especial y había podido dormir o simplemente no salió de su cuarto esperando no encontrarse con ella.
Camino hasta el cuarto del rubio y apoyo la cabeza en la puerta intentando oír algo, escucho la respiración acelerada y algunos sollozos del otro lado, ella misma empezó a llorar silenciosamente por cómo estaban resultando las cosas. Decidió dejar a Peeta por ahora pero cuando sea hora de bajar al entrenamiento no se salvaría, la escucharía sea como sea, lo obligaría si era necesario, después de todo nunca había podido negarse a una petición suya.
– Te amo – susurro a la puerta y se marchó nuevamente a su cuarto.
Ya estaba más calmada y la pesadilla había sido olvidada se sentó en su cama y recogió sus piernas hasta llevarlas a su pecho, nunca había entendido las dificultades que había tenido Peeta, como se habrá sentido cuando la vio besar a Gale, como se abra sentido el conocer que la mujer que amaba estaba eligiendo a alguien más.
En su sueño había presenciado algo así, incluso Peeta le dijo que amaba a otra chica, pero inconscientemente sabía que era un sueño o pesadilla por lo que las emociones no habían sido extremadamente fuertes, mientras que Peeta había estado conteniéndose desde los cinco años y cuando por fin parecía alcanzarla ella se alejaba para luego apartarlo por completo.
Peeta debió haber sufrido mucho, tenía que arreglar este problema sea como sea, si no lo hacía terminaría como Haymitch, ya se estaba tentando a ir y buscar una botella de licor que alejara todo ese dolor y tristeza.
Aun recordaba lo ida que se había sentido la última y única vez que bebió, eso serviría por un rato, pero complicaría todo dentro de los juegos y necesitaba estar completamente consiente cuando el juego comience para proteger al rubio.
Estuvo saliendo y entrando en un estado sonámbulo durante toda la noche hasta que vio el sol salir por el horizonte, de ese naranja tan característico y el naranja que a Peeta tanto le gustaba, sonrió un poco más y se quedó viendo salir el sol, viendo como el cielo se pintaba de naranjas, rosados y rojos.
Era relajante ver la salida del sol, en especial después de una pesadilla como la que había tenido. En sus años de caza salía muy temprano, muchas veces pudo haber visto este magnífico suceso pero estaba tan preocupada, tan sola y dañada que no tuvo tiempo para nada más que para su hermana, si la salida del sol le parecía hermosa en el capitolio rodada de edificios, como sería estando en el bosque.
Con el olor a humedad, los Sinsajos cantando y animales corriendo de un lado a otro, el sonido del agua fresca por algún lado y el viento meciendo las ramas de los árboles, el sol saliendo y pintando todo de naranja, cerró los ojos imaginándose la escena, sería mucho mejor con Peeta a su lado agarrados de la mano y ella recargando su cabeza en su hombro.
Una lágrima salió de sus ojos aun cerrados, esa fantasía nunca se cumpliría, uno de los dos o los dos morirían en esa arena en una semana, Snow estaba ganando y ella no podía hacer nada.
Pero característico de ella no se iría sin pelear, no, durante su estancia en el capitolio y la arena haría todo lo que Snow más odiaba, lo retaría, y haría ver a todos la alimaña que era, sería lo que más odiaba, una rebelde en toda la regla, pero para eso necesitaba a su compañero a su lado.
– Katniss ya es hora del desayuno – dijo Effie detrás de la puerta.
– enseguida Effie – respondio levantándose, tenía que ponerse la ropa que utilizaría para el entrenamiento y pensar que le diría a Peeta, nunca fue buena con las palabras.
– vaya ya estas despierta y parece que de buen humor – dijo Effie comenzando a caminar hacia el comedor.
Era extraño que le respondiera así a Effie, generalmente la mandaba a callar o le gritaba que se largara, en especial cuando recién se despertaba de una pesadilla pero ahora tuvo tiempo para tranquilizarse, y el amanecer la calmo bastante.
Salió de su cuarto ya vestida y camino rápidamente hacia el comedor, se desanimó bastante al no ver al rubio en la mesa comiendo y sonriéndole como siempre, solo estaban Effie, Haymitch y Cinna, al parecer ni siquiera Portia los acompañaría ese día.
– Buenos días Katniss – saludo Cinna con una sonrisa.
Intento sonreírle de regreso pero solo le salió una mueca – ¿y Peeta? – pregunto esperanzada.
– va a desayunar con Portia en su cuarto – respondio Effie, ella había visto lo que había pasado, y sabia porque Peeta estaba encerrado – pero no te preocupes dijo que estaría listo para el entrenamiento.
Le sonrió cálidamente dándole aliento, Effie a pesar de ser del Capitolio y muchas veces odiosa, siempre los trato muy bien, se podría decir que era como una tía muy molesta, pero le había cogido mucho cariño, no era como muchos del Capitolio y no era tan tonta como pensó en un principio.
Asintió y se sentó frente a Haymitch, quería ver a Peeta, movió su mano instintivamente hacia su lado derecho para tomar la de Peeta, hasta que se dio cuenta que esa mano no vendría a ella, la puso encima de la mesa y suspiro.
– quiero que intenten hablar con los otros tributos, trata de socializar con ellos y piensa en cuales quieres como aliados – dijo Haymitch poniéndole licor de una botella plateada a su café – yo podría recomendarte algunos pero conociéndote mejor te dejo elegir a ti misma.
Y tenía razón si le daba algún consejo ella evitaría acercarse a cualquiera de los tributos que Haymitch nombro, mejor lo dejaban así, además ahora no tenía cabeza para nada más que Peeta y lo que estaba ocurriendo entre ellos – ¿cómo vamos a hacer este año? – pregunto mientras se metía un poco de fruta a la boca – ¿muestro desde el comienzo todo lo que se o de igual modo espero?
– La mayoría ya debía haberte estudiado – respondio Haymitch – a menos que tengas algo guardado bajo la manga que no mostraste en tus juegos, no hay nada que guardarse.
Katniss negó con la cabeza, lo único que tenía para mostrar era el arco, era buena cazando y ya lo demostró en sus últimos juegos, incluso de sorpresa como el caso de Malvel, no tenía que más demostrar – entonces puedo entrenar con el arco sin ningún problema.
– exacto preciosa, muéstrales quien eres, has que deseen pertenecer al mismo equipo que tú, que vengan y me rueguen – la idea al parecer le gustaba más a Haymitch de lo que parecía, no siempre tienes a un tributo que te permite ser el centro de atención.
– ¿y Peeta que va a hacer él? – pregunto interesada.
Haymitch suspiro, era como si desde ayer en lo único que Katniss podía pensar era en el rubio, de repente las cosas se habían dado la vuelta y el rudo parecía ser Peeta – no lo sé, estuve pensando ayer y Peeta aún es una caja de sorpresas, la pelea con Cato el anterior año fue muy buena y hasta cierto punto pareja, pero siempre lo vi conteniéndose, no sé si quiera en verdad mostrar algo.
– No quiero que los juegos me cambien – dijo Katniss, los otros tres con ella la regresaron a ver confundidos – fue lo que me dijo Peeta el anterior año, que no quería jugar con las reglas del Capitolio, por eso no demuestra todo lo que es capaz.
Comprendían, pues lo habían visto en los juegos, desde el comienzo Peeta tuvo su plan y jugó acorde a este, salvar a Katniss era lo único que le importaba, por eso confeso sus sentimientos de ese modo los ciudadanos y posibles patrocinadores se interesaban en ella, por eso se alió con los profesionales para mantenerlos alejados de ella y ayudarla si llegaba el momento, como hizo, y al final incluso estuvo dispuesto a darle su vida para que sea la vencedora.
Nunca estuvo en sus planes matar a alguien como el capitolio ordenaba – entiendo, pero eso solo nos complica más todo – menciono Haymitch pensando, tal vez con algún consejo, o si Portia y Cinna lo ayudaban podían hacer que el chico demuestre su potencial.
Tendría que pensarlo bien, a veces Peeta era más complicado que la misma Katniss, mientras la castaña era más fácil de influenciar picándole el orgullo, Peeta era más centrado, y serio, de razonamiento rápido y muy calculador – ¿sucedió algo? – Pregunto Cinna llamando la atención de todos – es… extraño que Katniss esté tan centrada en Peeta.
Katniss se sonrojo, no solo porque descubrieran su interés desmedido en Peeta, sino porque inconscientemente su estilista le dio a entender que ella nunca se interesó verdaderamente en Peeta.
Que no era del todo cierto, ella se preocupó por Peeta incluso desde antes de entrar a los juegos. Desde que el rubio le había lanzado ese pan ella se interesó en él, no tan marcadamente como Peeta, incluso no lo demostraba mucho ni siquiera ella misma se había dado cuenta solo unas pocas veces lo busco con la mirada, y siempre sintió los ojos azules del panadero en ella.
Pero era hasta ahora que en verdad se daba cuenta de todo, ahora entendía porque no pudo nunca agradecerle por ese pan, no era porque fuera difícil pagar esa deuda, sino que inconscientemente veía a Peeta como su madre veía a su padre, y como nunca fue muy buena con las palabras todo se le complicaba.
Miro a Cinna pensando en una buena mentira pero ninguna venia, quería decirle a su amigo lo que de verdad había pasado se lo merecía – Peeta y yo tuvimos una discusión anoche – comenzó un poco nerviosa – cuando entramos al elevador no fue solos, Johanna Mason entro con nosotros y al parecer la mujer es una descarada, beso a Peeta.
Cuando llegamos aquí me enoje con él porque parecía divertirle que estuviera celosa – se calló sonrojándose al darse cuenta lo que había dicho, y Cinna solo pudo abrir más los ojos asombrado, mientras Haymitch se reía escandalosamente – a Peeta le molesto y… y nosotros.
Las lágrimas se asomaban de nuevo y no la dejaban hablar – Peeta en verdad se puso furioso anoche – dijo Haymitch – le confeso a Katniss algunas cosas, le reclamo otras, a mí también claro, y luego se fue diciendo que solo nos vería para hacer el teatro de amantes trágicos.
Cinna asintió comprendiendo la mayor parte – ¿entonces qué piensas Katniss? – pregunto interesado en la respuesta de la chica.
– ¿a qué… a que te refieres? – pregunto de regreso.
– no sé, ¿ahora piensas diferente de él? ¿Qué vas a hacer con lo ocurrido?
Katniss se retiró las lágrimas y miro a Cinna con confianza – lo voy a recuperar, asumí muchas cosas antes, lo aleje, le hice daño, pero ahora veo mi error y sé que lo amo, así que voy a hacer todo lo posible para estar con el de nuevo.
El silencio reinó por unos cuantos minutos, minutos que le parecieron eternos a Katniss y se hubiera puesto a gritar si esa cosa nueva en la muñeca de Effie no sonaba – o ya es hora del entrenamiento vamos Katniss levántate.
La castaña suspiro aliviada y un poco nerviosa eso quería decir que pronto estaría viendo a Peeta y tenía que hablar con él, se levantaron y caminaron hasta el ascensor, esperaron unos segundos y pudieron ver a Peeta caminar tranquilo hasta donde ellos ya utilizando su atuendo para el entrenamiento.
La diferencia de la última vez que estuvieron en ese momento, era que ella era la que sonreía nerviosa y hasta cariñosa por él, mientras Peeta no sonreía, estaba serio y sus ojos estaban fríos e inexpresivos, además ella que había aprendido a leerlo muy bien se daba cuenta de que estaba listo y confiado por algo, de seguro planeaba algo.
– Buenos días – saludo sin mirarlos, a los únicos que dio un asentimiento de cabeza fue a Effie y Cinna, a ellos dos no los miro en lo más mínimo, toco el botón del ascensor y esperaron en un tenso silencio hasta que llegara.
– Pee… Peeta podemos – trago saliva nerviosa – podríamos hablar.
El rubio no la regreso a ver y pudo notar como se tensaba un poco – ya lo estamos haciendo – en ese momento se abrieron las puertas del ascensor y entraron solo los tres vencedores – como ya dije, mientras estemos en presencia de otros los cuales no sepan la verdad o con las cámaras cerca, seguiremos con el teatro asi que tranquilízate, Prim estará bien.
Las puertas se abrieron en el primer piso y Peeta salió rápidamente, el comentario del rubio había dejado fríos a los otros dos, no tanto por lo dicho sino por la forma en la que lo dijo, era como ver a un Peeta con el temperamento de Katniss.
– tranquila ya sabíamos que algo así pasaría – dijo Haymitch dándole una palmada en la espalda – intenta acercarte a él cuándo estén juntos en el entrenamiento, allí tiene que "fingir" – hizo una seña con los dedos.
Katniss suspiro y asintió con la cabeza y troto un poco para alcanzar a su chico del pan, cuando entraron al pasillo que los llevaría a la sala de entrenamiento Peeta la tomo de la mano, sabía que era porque pronto entrarían a un lugar con gente que se suponía no conocía la verdad.
Cuando entraron notaron un contraste enorme con los anteriores juegos, había muy poca gente, vieron a los del distrito uno, los del dos, los del cuatro los adictos del seis y Johanna, a la que Katniss miro con el ceño fruncido y molesta.
Los demás al parecer habían decidido no presentarse, y los adictos al parecer solo estaban allí para jugar con la pintura – separémonos, comencemos a ver en cuales confiamos menos y de allí partamos – dijo Peeta soltando su mano y caminando hacia donde veía a los adictos, de seguro quería calmarse si escogía pintar.
Suspiro de nuevo, antes la hubiera besado, no había recibido un beso de él desde el baile en la casa de Snow, reconocía que era su culpa pero de todos modos esperaba que por lo menos en ese momento aun con lo enojado que estaba la besara. Se paseó por toda la sala mirando a todos lo que decidieron presentarse, no era como el anterior año aquí la mayoría de los encargados solo hacia como ayudantes nada más.
Decidió primero ir con Mags, la anciana del cuatro que se ofreció voluntaria para salvar a Annie Cresta, era la única que no estaba en alguna estación de pelea, sin contar a Peeta y los adictos en la de pintura.
– Hola – saludo mientras se posicionaba a su lado y miraba el complicado nudo que la anciana había hecho, ni siquiera Gale podía hacer algo como eso – es impresionante – la anciana le sonrio pero no emitió palabra, más bien se comunicó con ella con señas y gargajeos de los que la mayoría no entendió – podrías enseñarme – decidió pedir para que no siguiera intentando hacer que la entendiera.
Asintió con la cabeza y la jalo de la mano para que viera de cerca, podía notar claramente los nudos y vueltas que hacia la cuerda, pero tenía formas extrañas y muy complicadas, aún así estaba segura ese nudo lograría soportar mucho peso. Mags comenzó a tejer de nuevo con tal velocidad que no pudo ver nada.
Al darse cuenta de esto, la anciana volvió a repetir el proceso lentamente, y a pesar de eso Katniss no pudo hacerlo por mucho que lo intento, de todos modos no era buena con las manos le era difícil todo ese tipo de cosas, a pesar de que sabía hacer algunos nudos bastante complicados.
Después de eso paso por algunos de las otras estaciones, sola, hasta que llegaron Beetee y Wiress, solo iban a estar de paso por poco tiempo al parecer por lo que no vieron a nadie y se fueron directo hasta donde podían aprender a prender fuego.
Los siguió un poco e intento escuchar lo que decían – la fricción debería poder hacer fuego – dijo Beetee moviendo sus manos con fuerza – en teoría.
Después de un tiempo de verlo intentar sin lograrlo se acercó – tienes que mover tus manos hacia abajo – les dijo mientras se acuclillaba frente a los dos.
Beetee la vio un poco dudoso y luego lo intento, un poco después podía ver el humo comenzando a salir producto de la fricción – un poco de fuerza bruta – comentó Wiress.
– Nunca está de más – dijo Beetee sonriendo – gracias.
Katniss se encogió de hombros, era una de la primeras cosas que su padre le enseño a hacer, aunque a su corta edad no había podido imprimir la fuerza necesaria – está en la esquina de la mesa lo ves – dijo Wiress mirando hacia donde pudo reconocer a Plutarch.
– ¿quién, Plutarch? – preguntó confundida.
Beetee se levantó las gafas y miro con concentración – no junto a él – respondio la mujer de nuevo.
– Campo de fuerza – mencionó sonriendo.
– ¿cómo lo sabes? – preguntó Katniss de nuevo.
Beetee le movió un poco la cabeza con sus dedos – el resplandor arriba a la izquierda.
Enseguida vio unas extrañas figuras, formadas por colores como los del arcoíris, justo a la izquierda de Plutarch – parece cristal – dijo Katniss impresionada.
– Para separarnos de ellos – menciono Wiress.
– debe ser por mi culpa, les lance una flecha el año pasado.
Beetee suspiro impresionado – es electromagnético.
– ¿cómo te das cuenta? – Pregunto la castaña confundida, los otros dos se rieron de ella mientras se burlaban de sus palabras – ¿deberás es tan obvio? – volvió a preguntar un poco molesta pero intentando no mostrarlo.
– mira a tu alrededor, todos los hologramas, las luces suelen parpadear ¿Por qué? – pregunto Beetee más tranquilo.
Katniss lo pensó un poco – porque el campo de fuerza toma demasiada corriente – respondio.
Beetee negó con la cabeza – siempre hay una falla en el sistema – comentó mientras se levantaba listo para irse.
En ese momento sonó un silbato que llamó la atención de Katniss y evitó que Beetee y Wiress se fueran, todo el mundo se acercó a donde estaba el instructor – al ser este un juego especial, y como todos ustedes son vencedores, hemos decidido abrir una estación para que aprendan lucha cuerpo a cuerpo – se detuvo un momento viendo a todos los que estaban presentes – como sabrán la mayoría de los encuentros dentro de la arena son cuerpo a cuerpo, incluso si utilizan una espada o un cuchillo, así mismo en la mayoría de esos casos pierden sus armas y tendrán que pelear con las manos.
– Interesante – dijo al que reconoció como Gloss, el tributó del distrito uno.
– ¿hay alguien aquí que ya tenga noción sobre esto? – pregunto el instructor.
La mano de Peeta que estaba al otro lado se levantó, Katniss se extrañó, que estaba pensando el rubio para decir que el sabia como luchar. Ella lo había visto en una, la única pelea que presencio, y lo hizo contra su hermano, no se había fijado mucho en la pelea solo lo había hecho en Peeta.
De hecho recordaba que Madge le había dicho que Peeta pelearía y tenía posibilidades de ganar, por lo que se decidió y fue a ver la pelea, se dio cuenta que si había estado al tanto, poco pero lo estuvo de su chico del pan, aun recordaba haberlo visto en el Quemador cargando sacos de harina o verlo caminar hacia la panadería cuando se lo encontraba de vez en cuando.
No había sido tan indiferente como ella misma creyó. Peeta se adelantó hasta pararse en la tarima en la que ya estaba el instructor – ¿alguien más? – preguntó el instructor de nuevo.
Se puso pálida al ver quien más levanto la mano – yo peleare con el niño – dijo Brutus el tributo del dos, y al igual que en los anteriores juegos, el que más peligroso le parecía de todos, justo como Cato en su momento.
El hombre era enorme, era más alto incluso que Gale y eso que su amigo era bastante alto, siendo incluso más alto que Peeta, aunque el rubio aun estuviera en desarrollo. Brutus subió a la tarima y sonrio confiado.
El instructor dio la señal y el hombre fue el primero en atacar, abrazo a Peeta por la cintura y lo iba a tirar al piso, incluso ella ya dio por perdida la pelea, pero Peeta se movió no sabía cómo y se posiciono sobre la espalda de Brutus, colocando su brazo derecho justo frente a él y lo levanto hacia la cabeza para que no se moviera.
Johanna silbo impresionada, lo que molestó a Katniss, y la regresó a ver frunciendo el ceño nuevamente, Johanna hizo lo mismo y cuando vio su molestia sonrio altanera, estuvo a punto de lanzarse y arrancarle los pelos, pero el instructor hablo para que Peeta soltara a Brutus y ayudo a levantarlo.
Cuando se separaron Brutus ya no estaba sonriendo y miraba a Peeta un poco más serio, pero aun con confianza – impresionante niño pero no creo que tengas más oportunidades como esa.
Peeta no dijo nada siguió parado frente a su rival tranquilo y calculador, cuando se volvió a dar la señal Brutus volvió a arremeter, Peeta movió sus brazos nuevamente con la intención de agarrar el de Brutus, pero el hombre lo movió soltándose con facilidad y abrazo a Peeta por el cuello.
Luego se tiró al suelo de espaldas dejando a Peeta en una posición incómoda – bastante bien – dijo Enobaria sonriendo con sus dientes afilados mostrándose – pero el chico ya no va a poder.
Estaban alardeando y se notaba que ninguno creía que Peeta había ganado por su habilidad o algo así, sino solo por suerte y porque ella había estado a su lado, pero tampoco era cierto, Peeta se había estado conteniendo sin querer matar a nadie, e incluso en el último instante cuando Cato lo mantenía apresado él fue quien le dio la idea para lanzar la flecha a la mano.
Peeta golpeo con su codo en algún punto de las costilla haciendo que el agarre se afloje y con un buen empujón se liberó levantándose rápidamente, Enobaria dejó de sonreír un poco impresionada.
Brutus también se levantó pero antes de poder hacer algo Peeta ya lo estaba levantando y haciéndole una llave extraña que se notaba dolía, si la expresión de Brutus le decía algo, se volvieron a separar alejándose cada uno a una esquina de la tarima.
Brutus estaba furioso, y se notaba más porque su piel pálida estaba poniéndose roja, cuando volvieron a acercarse Brutus ya no estaba pensando como si estuviera en un entrenamiento sino en hacer daño.
Cuando estuvieron cerca Peeta volvió a moverse para realizar otra llave, cuando recibió un puñetazo en la boca que le hizo dar unos pasos atrás aturdido antes de caer al suelo.
– Bien niño me has impresionado, no eres tan malo – dijo Brutus sonriendo con maldad – pero ten cuidado o el juego puede terminar mal.
Peeta se levantó y se tocó el labio donde ahora estaba inflamado y salía bastante sangre, Katniss estuvo tentada a ir a verlo pero viendo la mirada de Peeta decidió quedarse allí, solo veía esa mirada de concentración cuando pintaba u horneaba.
Que estaría pensando hacer, ya quedó claro que Brutus era más fuerte, y también demostró que no era tan inútil como los otros tributos creían, porque seguía intentándolo.
Peeta no se levantó por completo, puso sus puños cerrados en el suelo, con su pierna derecha hacia delante y la otra con la rodilla tocando en el suelo, miro a Brutus de una forma que le causo un escalofrió, era como ver a un lobo, solo se había encontrado con uno en el bosque más joven y se había salvado solo gracias a que era muy buena escalando.
Aun asi terminó con unos cautos cortes y raspones que demoraron bastante en curarse, y Gale había estado tan exaltado con la vivencia que comenzó a gritar que si alguna vez vieran a otro lobo solo se preocuparían por trepar los arboles de algunas manera y no pensarían en atacarlo o salvar sus presas.
Era la misma mirada que vieron en el lobo, sus ojos incluso se parecían, eran del mismo color, Peeta sonrio un poco molestando a Brutus – está bien si quieres problemas te los has ganado.
Volvió a correr hacia Peeta ahora si con la intención de hacer daño y mucho, pero antes de tocarlo Peeta se movió hacia delante un poco, todo paso bastante rápido, vio como retiro el brazo extendido de Brutus con su palma y luego lo golpeo en las costillas con su puño.
Después de eso no logro ver nada, hasta que tuvo a Brutus tirado en su espalda en el centro de la tarima con un labio y la nariz rotas y con la sangre saliendo y rápido – paramédicos aquí rápido – dijo el instructor.
Los médicos acudieron rápido al estar cerca esperando que algo así sucediese, Peeta por otro lado se irguió nuevamente y miro aun con esos ojos a los demás tributos, comenzando por Enobaria, Cashmere, Gloss luego fue por Finnick y Johanna que solo sonrió y se lamió los labios, evito a los otros y solo se calmó un poco cuando sus ojos chocaron.
Aún estaba impresionada, en especial porque tiro al suelo en segundos a un hombre mucho más grande y que parecía tener músculos en los músculos, así mismo dio a entender a los demás, que no crean que era alguien débil a quien podían fácilmente matar, no aquí estaba el tirando a un hombre y con un cuchillo pudo matarlo, es más sabia que con un golpe en el lugar correcto bien pudo haber matado a Brutus solo con sus manos.
Entendió enseguida cual era el plan de Peeta, llamar la atención de todos, que estaban más interesados en ella, además dejar en claro que la protegería por sobre cualquier cosa y bien podía matar por ello, y el mensaje fue claramente para los más peligrosos, los distritos uno, dos y cuatro como profesionales, y para Johanna que por sí sola era todo un peligro.
Aunque claro al parecer esto alegró a la chica en cuestión y causó al mismo tiempo la molestia de Katniss. A pesar de estar tan enojado con ella Peeta aún estaba protegiéndola, eso era lo que hacía, lo que lo mantenía vivo y no dejaría de hacerlo hasta morir.
Luego de eso Peeta se fue, y como Brutus había sido herido las actividades se terminaron por el día, Katniss camino lentamente hasta el ascensor donde ya estaban Finnick, Mags y Johanna, ninguno de ellos pareció darse cuenta de su presencia tan concentrados como estaban conversando sobre Peeta.
Pronto llegaron al piso cuatro, dejándola sola con una chica que comenzaba a odiar, comprendió una vez más a Peeta y su odio por su mejor amigo, incluso el odio de su amigo para con Peeta, era difícil no odiar a alguien que al parecer tenia los mismos sentimientos que tú por la misma persona.
Cuando llegaron al piso siete y Johanna se bajó, suspiro un poco tranquilizándose, más relajada llego a su piso, estaba cansada, quería comer algo y luego dormir, ya vería como hablar con Peeta.
Pero cuando llego al comedor encontró a su chico y a su mentor mirándose uno al otro, mientras Peeta estaba bastante serio y un poco molesto, Haymitch estaba incrédulo y dolido, hasta sorprendido.
Peeta se levantó del asiento que ocupaba y se dio la vuelta topándose con Katniss de frente, retiro la mirada rápidamente y se marchó con la misma velocidad, Katniss lo miro irse sin poder hablar.
Cuando dio la vuelta y no lo pudo ver más regreso a ver a Haymitch – ¿qué sucedió? – pregunto un poco esperanzada, aunque con la forma en la que se comportaba Peeta estaba más segura de que no mejorarían las cosas.
– Katniss – dijo su mentor en un susurro – siéntate.
Por primera vez hizo lo que le dijo – ¿porque estaba Peeta aquí? creí que se iría directo a su cuarto.
Haymitch suspiro un poco y se acomodó en las muy cómodas sillas, pero que ahora le parecía como si estuviera sentado en piedra – Peeta me busco para aclarar cómo serían las cosas de ahora en adelante – volvió a suspirar, y miro a Katniss que estaba a punto de llorar nuevamente – no quiere tener el más mínimo contacto contigo o conmigo.
– ¿que? pero como vamos a hacer – se cortó por el nudo en su garganta que se estaba formando rápidamente – quiero hablar con él y recuperarlo.
Haymitch pareció desinflarse, ¿estaría pensando que iba a decir otra cosa?, no lo sabía, pero lo que dijo era en lo único que pensaba – me dijo que pasaría todo el tiempo en su cuarto, para lo único que iba a salir seria para los entrenamientos y en su momento para la entrevista e ir a la arena, así que tendremos que mandar su comida a su cuarto – volvió a suspirar – así mismo me dijo que la única que permitiría entrar a su cuarto es a Portia.
– y entonces que voy a hacer Haymitch lo necesito, lo quiero a mi lado, quiero de regreso a Peeta.
Ahora si no pudo contener las lágrimas y el rubio la dejó, no podía hacer mucho, Peeta al parecer ya no confiaba en él, y lo entendía, es cierto que él había utilizado los sentimientos del chico para molestar al capitolio, para ayudar a Katniss a quien en un principio vio como la chica que podía salir viva de allí.
– ¿qué fue lo que ocurrió en el entrenamiento? Peeta tenía hinchado el labio – intento cambiar de tema, pero no había muchos temas que no incluyeran a Peeta.
Además así como a Katniss también se le daban mal las personas y no sabía cómo consolar a la castaña – hay una nueva estación de lucha, como te dije antes Peeta sabe sobre eso asi que se ofreció como voluntario – comenzó a contar limpiándose las lágrimas y pensando en lo que había ocurrido antes – Brutus entró con él, pero Peeta demostró que no fue solo suerte lo que lo llevo a ganar los juegos conmigo, por lo menos no si hubiera querido hacerlo desde el comienzo, venció a Brutus no sé como pero lo hizo.
Haymitch abrió los ojos impresionado, en todos los años que había estado siendo mentor, había conocido bastante bien a los otros, y de todos ellos el que más demostró ser una verdadera máquina de matar era Brutus, había entrenado desde pequeño no solo para los juegos sino para convertirse en un agente de la paz.
Era despiadado, y no sentía el más mínimo remordimiento por la gente a la que mató, se enteró también que nunca dejo de entrenar, estaba entre los que podían ser comandantes, como Thread, solo que se ofreció como voluntario y ganó sus juegos.
Es mas Brutus hacia ver a Thread como un cachorrito, y Peeta lo había vencido, lo que al parecer impresiono a todos – pero para que lo hizo, no dijiste que no quería formar parte de estos juegos, está cayendo en el juego de Snow – comento Haymitch.
– no lo está haciendo – dijo Katniss, sonrio un poco al darse cuenta que ella había descubierto primero las intenciones de Peeta, algo que no ocurría nunca.
– ¿cómo lo sabes? – pregunto Haymitch sarcástico.
Lo que nuevamente causo que Katniss se enojara – es para protegerme – respondio con molestia – atrae la atención de los tributos peligrosos como Brutus para que se preocupen por él y no por mí.
Pero al decirlo se dio cuenta de algo que la hizo poner pálida – ¿Qué ocurre? – pregunto Haymitch preocupándose.
Era cierto que Peeta haría algo así, lo conocía bien después de todo, y aunque estaba sorprendido que Katniss lo descubriera primero, estaba más interesado en saber porque la chica en llamas se ponía pálida – tienes que ayudarme Haymitch – prácticamente lo grito, asustándolo un poco – Peeta… Peeta acaba de atraer la atención de todos hacia él, y tenemos que protegerlo, él no puede morir, tenemos que salvarlo.
Comenzaba a hiperventilar, estaba más estresada que nunca y parecía que en cualquier momento comenzaría a lanzar las cosas que estaban en su piso, Haymitch por otro lado suspiro un poco para calmarse, no podían estar ambos en estado de ansiedad – Katniss – llamo tranquilo, ella comenzó a calmarse un poco y lo regreso a ver – también me dijo que si tu llegabas a hacer que te maten primero, él se suicidaría, no había otro destino para él.
Katniss abrió los ojos sorprendida – pero…
– Sea lo que sea que hagamos tenemos que ser muy sutiles – dijo Haymitch para animarla – tienes que mostrarle cómo te sientes aun si te toca hacerlo en la arena, podría ser la única manera.
Entendió aunque no le gustaba mostrar sus emociones en frente de las cámaras, lo que quería era que Peeta estuviera con ella mientras estaban en su cuarto, quería un momento de intimidad para mostrarle a su chico del pan cuanto lo amaba.
Tal vez podría lograr que la escuche si iba a su cuarto, si era lo suficientemente insistente tendría que abrir la puerta y dejarla entrar, de una u otro manera lograría hablar con él y convencerlo de que lo amaba – ¿y cómo fue la pelea? – Preguntó Haymitch – ¿qué tal se vio Peeta?
A pesar de todo lo que conllevaba esa pelea estaba muy orgullosa de Peeta, así que sonrio emocionada – fue… fue impresionante – no había mejor palabra para describirlo – estaba bastante parejo con Brutus, incluso creo que llevaba todas las de ganar pero – se calló recordado ese momento – llego un instante en el que Brutus lo golpeo, Peeta adoptó una posición extraña y su mirada era como la de… la de un lobo – menciono en éxtasis – era como un lobo casando a su presa, agazapado y mostrando los dientes, y cuando Brutus lo ataco el simplemente se dejó llevar por su instinto y tiro a Brutus al suelo, tenía un labio partido y la nariz rota, fue muy rápido no sé qué hizo.
Estaba tan emocionada de que Peeta mostrara que no es un niño cobarde como muchos, incluso Gale lo llamaban a veces, todos los otros tributos lo daban por una carga y nada más, se preguntó si Gale hubiera hecho algo para motivarlo, para que Peeta llegue a ese estado, que hubiera pasado.
Si pudo derribar de ese modo a Brutus su amigo no tendría la más mínima oportunidad aun con su porte, Gale era bueno luchando, lo sabía pero no a ese nivel, Peeta era calculador, podía derribarte con un simple golpe bien colocado en algún punto específico.
Mientras Gale era más impulsivo, menos mal su amigo nunca lo llevo a ese límite, con los celos que había demostrado tener Peeta por él, si su amigo lo provocaba bien podía salir muy lastimado.
Recordó su sueño en ese momento, hubo un punto en el que Gale le contó sobre cómo casi lo mata, ahora pensaba que tal vez ella ya sabía que Peeta podía ser peligroso y lo estaba manifestando en su subconsciente, por lo que en sus sueños ya comprendía un poco más al rubio.
– eso es impresionante – dijo Haymitch, recordó la pequeña pelea que había tenido en el tren el anterior año, los estaba probando claro, y vio en Peeta ese destello de furia que muy pocas veces había visto – no quiero saber lo que hubiera hecho conmigo – dijo con un estremecimiento.
– Sí, dejo a todos con la boca abierta – sonrio aún más, pero se le borro rápidamente – aunque a Johanna pareció gustarle, no me agrada, si intenta acercarse a Peeta le sacare los pelos de la cabeza.
Haymitch se río un poco – no solo Peeta resulto ser celoso, tú también ¿no? preciosa – siguió riéndose un poco más, ignorando la mirada de odio que recibió de Katniss – como sea, ahora dime ya elegiste alguien para ser tu aliado.
– Wiress y Beetee – cuando noto la mirada de Haymitch suspiro – Mags.
– Katniss esto no es un juego, vas a estar peleando contra profesionales.
Katniss volvió a suspirar– no me dio tiempo de hablar con alguien más, pero de todos modos, Johanna ni hablar no la quiero cerca de Peeta, Finnick es un don juan creído, y los otros profesionales comenzaran a odiarnos por Peeta.
Haymitch tenía que reconocer que la chica en llamas tenía razón, era como si gracias a que se liberó de sus perjuicios y reconoció que amaba a Peeta, ahora podía pensar mejor y… parecía más inteligente y no solo como si pensara con los músculos, algo parecido a su amiguito.
– de todos modos, esto es más por cuestiones de sobrevivir, y tendrás que hacerlo si quieres que Peeta viva, aun si eso es escoger a Johanna – suspiro cuando supo que no la convencería, por lo menos no por el momento – piénsalo siquiera, ahora tengo que irme hay una reunión y si lo que hizo Peeta es solo la mitad de sorprendente que me dijiste, estoy seguro tendremos muchas noticias.
Se levantó y camino hasta quedar a un lado de Katniss, puso su mano en su hombro como apoyo y luego le acaricio un poco la cabeza, como un padre haría con su hija – ¿todo saldrá bien? – Preguntó Katniss sintiéndose insegura de repente – quisiera que esto no haya pasado.
– Todos Katniss, todos – luego de eso se marchó dejándola allí con sus pensamientos.
Ella también se levantó después de unos minutos y caminó hasta la puerta de la habitación de Peeta, como en la madrugada apoyo su cabeza en la puerta intentando oír algo, pero ahora no había ni un solo ruido se retiró y puso su mano en la puerta – te amo – dijo nuevamente y se marchó, por ahora lo dejaría, nuevamente, pero tendría que escucharla en algún momento.
Como tenía hambre se encamino a la cocina para pedir un poco de comida, luego dormiría un poco, sabía que Effie la mandaría a llamar cuando sea hora de comer, solo esperaba no tener pesadillas por un par de horas.
Ya estaba lo suficientemente cansada con todo lo que le estaba ocurriendo como para aumentar algo como las pesadillas, quería un descanso, y esperaba estar lo suficientemente cansada para dormir de corrido sin soñar en nada, aunque quisiera los brazos de Peeta abrazándola para sentirse segura y para asegurarse de que las pesadillas no se acercarían, porque solo Peeta podía alejarlas.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Espero les haya gustado el capítulo, fue bastante difícil de escribir, en especial el sueño, odio con odio jarocho a Gale así que fue bastante complicado darle esa trama al inicio del capítulo con el sueño.
Por otro lado me pareció correcto que alguien como Peeta utilizara todos los medios para proteger a Katniss, y algo que Collins no utilizo ni aprovecho con Peeta fue justamente que había aprendido lucha libre en el colegio y se lo describe como excelente en ello, así mismo Peeta es muy fuerte Katniss describe que lo había visto cargar costales de harina como si fuera nada.
En otro aspecto, no estoy muy seguro se les gustaría que Johanna fuera la persona que despertara a Katniss en esto de los sentimientos, e incluso que llegue a mas dándole muchos celos, pero me pareció que era la indicada porque no tiene miedo a decir lo que piensa, y si quiere algo lo consigue, si bien es bastante parecida a Katniss creo que es mucho más madura y puede actuar según sus sentimientos sin ningún remordimiento.
En próximos capítulos veremos más de esto, como sea me despido, si les gusto por favor Favoritos, Seguidores y Reviews, no veremos o leeremos como sea.
