WOO! capitulo dos! espero que les guste como comienza esta historia, aquí viene una buen parte! Enjoy!
II- Aurora Polar
Aang.
El día continua su paso hasta que llega el atardecer. Toda la tribu se encuentra en los últimos detalles para la celebración del solsticio de invierno. No me imaginaba que ellos lo celebraran. Recuerdo aquel día hace cinco años cuando Roku me pidió en ir a la Nación del Fuego el día del solsticio de invierno para hablar con él. Y ahora lo celebramos tranquilamente entre la fría y densa nieve del sur.
Ayudo a un grupo de personas en traer grandes ollas de comida. Todas tienen diferentes platillos pero contienen el mismo ingrediente principal, carne. Por un momento dudo que pueda comer en toda nuestra estancia en la Tribu ya que ellos solo suelen comer carne o pescado.
Dejo la olla de lo que parece pescado en sopa en la enorme fogata que ilumina la plaza, todas las personas de la tribu se encuentran presentes. Busco a Katara entre las personas pero no logro identificarla, todas las mujeres son de piel morena, cabello castaño y ojos azules. Camino un par de minutos entre la gente intentando encontrar un bello collar en el cuello. Pero al parecer muchas mujeres también los portan.
-Aang…- escucho la voz de Katara
Me giro rápidamente atento a su voz y la encuentro al final de las personas cargando unas especies de velas junto con otras mujeres de su tribu. Camino rápidamente hasta donde se encuentra y sonrió tontamente.
-Qué bueno que llegaste cariño… necesito que me ayudes en algo- me dice dulcemente
-Claro en lo que sea, cariño- sonrió
-Podrías encender aquellas velas del iglú amor- me dice apuntando a lo alto de la construcción de hielo – Por favor-
-¿Qué recibiría a cambio?- le susurró al oído para que nadie escuche
-Ya lo veras- me giña un ojo.
Doy un enorme brinco y subo hasta la parte más alta del iglú, la fría brisa me recorre todo mi cuerpo, haciéndome temblar por un segundo. Inhalo, comenzando a concentrarme en mi fuego control y exhalo un fuerte aliento de fuego. Lo que me hace calentar enseguida.
Observo las pequeñas velas en el techo, todas en forma de espiral y comienzo a lanzar diminutas llamas de fuego hacia ellas iluminando cada vez más el techo del iglú. Ya para ser honesto el lugar se ve sorprendente, desde el techo puedo ver todo el festival, las luces, la enorme fogata, unos hombres de la tribu portando una especie de tambores, la larga mesa de ollas, todo es perfecto. Desde lo lejos puedo ver a Sokka y Hakoda charlando cerca de la fogata y eso me hace recordar aquella fría mirada que me lanzo, cuando Katara me tomo de la mano.
Dude por un segundo que tal vez el me odie. Que le he hecho algo malo. Desde que estuvimos en el navío de la Nación del Fuego y conocí a Hakoda pensé que era un buen hombre, sabio y seguro de sus decisiones. Y por lo que escuche de Sokka y Katara al parecer él decía que yo era un buen chico. Ahora no entiendo porque cada vez que me mira es como si me exigiera algo.
Suspiro.
Observo a Sokka abrazado por un momento de su padre y se dirige a Toph en la mesa, ambos se ríen por un momento. Observo a Katara platicando con unas chicas de su tribu debajo del iglú. Y me doy cuenta. Me doy cuenta por qué Hakoda me ha observado así… Yo les he quitado a sus hijos.
Después de que termino la guerra Sokka y Katara continuaron conmigo, nunca escuche de ellos que anhelaban regresar a su hogar, tal vez si lo sentían pero no lo decían en voz alta. Y ahora que hemos regresado tal vez Hakoda teme que se lo quite de nuevo, dejándolo solo.
Y también esta aquel dulce gesto que hacia Katara al tomar mi mano. Él no sabe de nuestro noviazgo. Le he quitado mucho a Hakoda. Tal vez Sokka acepte en quedarse un tiempo aquí en la tribu pero sé que Katara no lo haría, no si yo no estoy aquí.
Desciendo lentamente hacia la densa nieve y mi cabeza continua dando vueltas alrededor de Hakoda. Hasta que escucho la dulce voz de mi novia y sus suaves manos deslizándose junto a las mías.
-Aang… ¿Estas bien?- me pregunta
-¿Qué?... Ah, si- digo regresando a la realidad
-estas muy serio ¿Ocurre algo?- me pregunta curiosa
Observo como esos hermosos ojos azules se encuentran preocupados por mí, esos mismos ojos que me encantan ver por horas y horas.
Sonrió levemente.
-¿Qué tal si damos un paseo?- le digo
Siento como su cuerpo comienza a tensarse y su mirada cambia. Asiente.
Caminamos tranquilamente sobre las calles de la tribu, que se encuentran un tanto vacías. Observo todo el lugar con calma apreciando las estructuras de las casas, las fuentes que se encuentran a cada cruce. Sí que la tribu es hermosa.
-Aang… ¿Qué es lo que ocurre?- pregunta nuevamente Katara
-¿De qué?- sonrió inocentemente- Quiero tener un tranquilo paseo con mi novia por la tribu-
Ella me arquea la ceja pillándome.
-Aang… te conozco perfectamente. No puedes mentirme- me dice
Suspiro derrotado.
-De acuerdo, tienes razón… Lo que ocurres es que… desde que llegamos a la tribu – siento que sus ojos se inundan del miedo con mis palabras- no le hemos dicho a tu padre sobre nuestro noviazgo-
Ella parpadea sorprendida
-Es verdad- murmura sumamente sorprendida -¿Estás seguro que quieres tener la plática con mi padre?-
Trago saliva. No es que le tema Hakoda, pero siento que si el descubre nuestro romance terminara golpeándome y pidiéndome que me aleje de su hija. Aunque sea el Avatar, le verdad es que yo no tengo mucho que ofrecerle a Katara, no tengo hogar, no tengo dinero, tengo muchos enemigos, y sin mencionar que tengo un deber mayor con el mundo. Es casi lo que me dijeron los monjes, cuando me revelaron mi identidad como Avatar.
-Bueno… no es como si fuese a golpearme ¿o sí?- pregunto
Katara se tira a carcajadas.
-Claro que no Aang, mi padre te respeta mucho y conociéndolo te aceptara completamente- me anima
Sonrió y asiento.
Continuamos caminando por la tribu de regreso al festival. Comenzamos a ver la enorme fogata y siento que Katara se detiene y me giro atento a ella.
-¿Estás seguro que quieres hablar con él?- me dice dudando
-Sí, completamente- contesto
-¿Ahora?- me pregunta
Trago toda la saliva que tengo, hasta sentir mi boca seca.
-Ah… por supuesto- digo nervioso.
Katara se muerde el labio inferior lo cual me fascina, y comienza a guiarme entre la gente. Me sostengo fuertemente de su mano y cuando menos lo espero llegamos junto a Hakoda. Tengo la sensación de soltar su mano ante su padre, pero no quiero que piense que soy cobarde o que su hija está mintiendo. Quiero que sepa que en realidad me importa su hija.
-Katara, Aang… ¿Qué ocurre?- nos pregunta al vernos.
-Papá, ambos necesitamos hablar contigo- le dice Katara, haciendo que su padre nos mire curioso.
-¿Qué ocurre?- dice
Tomo con fuerza la mano de Katara y Hakoda parece darse cuenta.
-Bueno por donde empezamos… Papá, cuando guerra termino…- comienza Katara y un rubor se le sube a sus mejillas
Me aclaro la garganta. Y ella se gira atenta a mí.
-Señor, lo que Katara y yo le queremos decir es que… nos amamos. Y en este momento nos encontramos en una relación… no se nos presentó la oportunidad de comunicárselo y pedirle su permiso, hasta ahora- digo
Hakoda parpadea sorprendido y Katara me sonríe dulcemente.
Siento como mi estómago se revuelve drásticamente y mis brazos se encuentran temblando levemente. Un frio silencio se hace presente lo cual me preparo mentalmente para recibir alguna golpiza. Pero en vez de eso Hakoda comienza a reír.
Katara y yo lo miramos confundido.
-Ya sabía que los dos se encontraban enamorados- nos dice
-Pero… ¿Cómo? –Pregunta Katara - Fue Sokka ¿no es así? –
-No hija, yo mismo me di cuenta… Cuando estábamos en el barco dela Nación del Fuego, Aang se encontraba herido y tú te quédate cada minuto con él en curación… me di cuenta que sentías algo por él. Y para ser honesto por la forma en que Aang te mira, me di cuenta que sentía algo por ti.- le dice
-¿Entonces si estás de acuerdo?- le pregunta Katara
-No podría estar más de acuerdo. Siempre pensé que mi hija merecía a un gran hombre, alguien que la ame y la proteja… y parece que así es- me mira
-Por supuesto que así será señor- hago una leve reverencia – Muchas gracias, esto… significa mucho para mí-
El asiente.
-Bueno solo hay una cosa que decir Aang… bienvenido a la familia- dice y me da un enorme abrazo.
Lo acepto. Puedo ver la enorme sonrisa en el rostro de mi novia y una tranquilidad me inunda.
-¿Bienvenido a qué?- escucho la voz de Sokka
Me giro y lo encontramos cargando de Toph, sumamente sorprendido.
-Así es… Aang es el novio de tu hermana, así que también es parte de la familia- dice Hakoda.
-¡Ya le pidieron permiso!, ya era hora- dice Toph
-¡Diablos! Ni siquiera pude arruinar el momento- dice Sokka y patea un poco de nieve
Ruedo mis ojos.
-Sí que eres infantil Sokka- murmura Katara
Él se encoje de hombros.
-Vamos chicos, ya es hora del festival- dice Hakoda.
Todos asentimos
Todas las personas de la tribu se encuentran degustando los diferentes platillos de las ollas, todas excepto yo. El olor de carne en el fuego hace que mi estómago se sienta enfermo, como pueden comerlo. Es asqueroso. Disfruto completamente del espectáculo que Pakku comienza a hacer con agua control. Hasta que un enorme cuenco se atraviesa en mi vista.
-¿Gustas?- me dice Gran-Gran.
-Ah… Lo siento pero no como carne- le digo tímidamente
-Lose, esto no tiene carne-me dice – Es sopa de vegetales, un comerciante las trajo de la Isla Cola de Ballena-
-Muchas gracias – digo
Y comienzo a comer. La sopa sabe deliciosa, el sabor del brócoli, junto a la zanahoria hace que esta sopa se exquisita. Extraño las frutas. Extraño el césped y los árboles.
Cuando termina Pakku su presentación todos comenzamos a aplaudir al unísono. Sí que es muy bueno. Aunque no aprendí mucho de él, pero él le enseño a Katara.
-Por favor un aplauso a una valiente guerrera y la mejor maestra de la Tribu Agua del Sur- dice un hombre con trenzas
Me giro atento a Katara y ella sonríe, se levanta y camina hacia el centro del festival. Comenzando a hacer una danza y al mismo tiempo haciendo agua control. Toma enormes porciones de agua, mucho más grandes que Pakku, pero la controla perfectamente. Su cuerpo se ve ligero como una pluma, su hermoso cabello se menea con cada giro que da y sus manos se mezclan perfectamente con el agua.
Siento como mi corazón se acelera al verla tan perfecta. Sonrió tontamente, atento a cada movimiento.
Katara termina su danza y convierte la enorme masa de agua en nieve, lanzándola al cielo nocturno. Y todo aplaudimos asombrados.
-Vaya cariño… eso fue sensacional- le digo
-Gracias amor- me dice y me besa la nariz
El festival continua, un hombre ya mayor de cabello gris y ojos azules típicos del a Tribu Agua se encuentra en frente de nosotros y toma asiento. Todos y cada uno de los presentes le ponen atención y el hombre se aclara la garganta para poder comenzar.
-¿Qué es lo que hará?- le susurro a Katara
-Contara la vieja historia de nuestra tribu, del solsticio de invierno- susurra Sokka
-¿historia?- susurro
Sokka asiente.
El hombre se aclara su garganta y comienza a cantar.
-Oh, Oh… el camino se abrirá y la luz de la luna el cielo iluminara
Dime que te encuentras junto a mí, dime que estas aquí
El frío lo comienzo a sentir, como una noche invernal
Y en la noche más oscura ellos vendrán
Dime que me cuidaras, que ellos se alejaran
Ellos me piden en entrar
Hacia aquel camino que ellos cruzaran
Oh, Oh. El océano gris, como la vida de un pez que esta por morir.
Dime que se detendrán. Que ellos no me llevaran
Y en la noche más oscura ellos vendrán-
Siento un ligero frío recorrer mi espalda. Nunca había escuchado una canción tan fría como esa. Cuando el hombre termina se escucha una serie de aplausos y el hombre lanza una gran cantidad de agua hacia la fogata. Apagándola completamente, inundándonos en la oscuridad. Tan solo la luz de Yue es la única que ilumina el cielo nocturno, como la canción.
Tomo rápidamente la mano y Katara y ella me toma con fuerza.
-Aang ¿estás bien?- me susurra
-Sí, yo solo…-
-Aww, Aang le teme a una pequeña historia de la Tribu Agua del Sur- dice Sokka
Él se ríe por un momento.
-Debo decir que es la primera historia de terror buena de este lugar, las que contaba Sokka eran sumamente aburridas- murmura Toph
-Tal vez porque las contaba el- dice Katara
-Lo más seguro es que si-
Todos nos tiramos a carcajadas.
-Muy graciosas- murmura Sokka. – Estoy seguro que tengo más historias de terror, mucho mejores a esas-
-¿enserio? Bien cuéntalas- lo reta mi novia
-Bien, pero necesito otra fogata- dice Sokka – Y un poco de oscuridad-
Ruedo mis ojos.
-Bueno el festival término podemos hacer una nosotros- le dice Katara
-Perfecto. Quiero reírme en la cara de Sokka- dice Toph y alza sus brazos en busca de Sokka
Ayudamos a Toph, mientras que Sokka toma un poco dela leña de la fogata y caminamos por unos minutos hasta el final de la tribu, donde hace unas horas estuvimos paseando en pingüino.
-Katara ¿crees poder quitar la humedad de la leña?- le pregunta Sokka
-No hay problema-
Katara comienza a quitar hasta la última gota de la leña, dejándola sumamente seca y ahora es mi turno de ayudar, lanzo una pequeña flama hacia la leña y esta se enciende completamente. Dándonos calor. Siento como los brazos de mi novia me rodean la cintura y le sonrió.
-Hey, esta es una fogata para historias de terror, no para estar dándose besos a cada momento- murmura Sokka
-No seas aguafiestas Sokka- murmura Katara.- Si estuviera aquí Suki ya estarías besándola-
Nos sentamos todos alrededor de la fogata y abrazo con fuerza a Katara. Sokka saca unas tiras de carne y comienza asarlas, dándole una gran parte a Toph.
-¿Gustan?- nos dice
-Ah… no gracias- digo
-No, estoy muy llena- dice Katara.
-¿Y bien? ¿Quién contara la primera historia?- pregunta Toph
-Oh yo- dice Sokka – Esta historia se llama, el hombre con la mano de espada-
Katara y yo rodamos nuestros ojos.
-No otra vez esa- se queja Toph
-Porque no mejor nos acostamos en la nieve y gozamos de la noche- dice Katara descansando su cabeza en mi pecho
-Ah…no-dice Sokka secamente –bien ya tengo una-
-En las frías noches de invierno, se dice que hay un monstruo que merodea los polos, muchos dicen que tiene forma de un perro oso polar… pero aún más enorme-
-¿Appa?- murmura Toph, interrumpiéndolo
Katara y yo nos tiramos a carcajadas
-No… Toph. Esta criatura es más grande que Appa… Y se dice que esta criatura ni siquiera está viva, es un espíritu de los polos… según las personas que lo han visto este espíritu se come tu alma, y lo que más le gusta son las almas puras…-
-Ah Sokka, no creo que los espíritu se puedan comer las almas, ellos no son así- digo interrumpiéndolo
El rueda sus ojos.
-¿Has estado tomando jugo de cactus otra vez?- le dice Toph
-Podrían dejar de ¡interrumpirme!- nos gruñe
-de acuerdo señor aterrador, continua…- dice Katara
-El espíritu aparece y desaparece en las noches más frías, ya que según esas noches son para cazar. Ha habido pocas personas que han podido escapar de él, y cuentan que en las noches de tormenta escuchan sus susurros, avisándoles que vendrá por ellos, que se llevaran sus almas-
-Si claro ¿Y quién según tu ha escapado de él?- pregunta Katara
Sokka rueda sus ojos enfurecido
-¡¿Podrían dejar de interrumpirme a cada rato?!- grita
-Como quiera no es una gran historia de terror… eres pésimo para estar cosas- le dice Toph
Sokka se golpea la frente.
-De acuerdo me doy por vencido- se acuesta en la nieve.
Me río por un momento. Toph tiene razón Sokka no nació para narrar historias de terror. Nació para el sarcasmo y la risa.
-Por fin- murmura Katara
Nos acostamos en la nieve tranquilamente. Atentos a las estrellas y la enorme luna llena. Entrelazo mi mano con las de mi novia y le doy un dulce beso en la frente haciendo que ella se acurruque tranquilamente conmigo.
-Aun no puedo creer que mi padre por fin sepa de lo nuestro- me susurra
-Yo también- le digo
-Sera una pena no estar tanto tiempo en los polos… pero también extrañaría la cálida brisa del Reino Tierra- me dice
Sonrió
-Si quieres puedes quedarte un tiempo con tu padre… él te ha extrañado y creo que…-
-No Aang, tú me necesitas y yo siempre estaré para ti..- me interrumpe
-Pero estas segura que no quieres pasar más tiempo con él, puede ser una visita corta… podría venir por ti en una semana -
-Aang, no sobrevivirías menos de tres días sin mí- me asegura
Me río levemente. Tiene razón.
-Qué bueno que así pienses, porque es verdad- le digo
Se levanta levemente de mi pecho y me mira atentamente, tomo de mi mano jalándola hacia a mí y la beso. Sus dulces labios se sienten fríos, la beso firmemente impregnando mi calor en ella. Ella sonríe.
-Agh… nada de besos- escucho murmurar a Sokka – Toph algunas veces te envidio-
-¿Por qué? ¿Por ser sumamente poderosa?- dice Toph
-No…porque no ves sus asquerosidades- dice Sokka haciendo un gesto de asco
Toph lo golpea en el brazo con fuerza.
-Auch… si lose, me lo merecía -
Giro levemente el rostro de Katara y aprecio sus ojos perfectamente. Con la luz de la fogata se ven como un azul más opaco.
-¿Qué?.. ¿Tengo algo en mi rostro?- me pregunta
Me río
-No… es solo que me encantan tus ojos- susurro
Ella se ruboriza. Y me besa.
-Woo… ¡Chicos miren eso!- grita Sokka
Haciéndonos girar alertados, como si estuviésemos en algún ataque, Katara ya se encuentra con sus brazos cubiertos de agua y yo tengo una bola de fuego en mi brazo izquierdo.
-¡¿Qué Sokka?!- se queja Katara
-Miren…- dice mi amigo apuntando al cielo nocturno
Por un momento tengo pensado en que es Yue en su forma humana descendiendo del cielo, pero no, un espectáculo de luces comienza a brotar de la nada en el cielo. Luces de diferentes tipos de colores y se mueven lentamente como olas en el mar.
-vaya…- murmuro asombrado
-La aurora polar- murmura Katara
Los colores cambian de verde a amarillo, de amarillo a azul y así continua como un ciclo. Es hermosa.
-¿Aurora polar? ¿Qué están viendo?- pregunta Toph
-Luces en el cielo… la aurora polar son luces de colores que raras veces aparecen en el año…tenemos suerte- le dice Katara
-Yo te daré detalle Toph... los colores van como ondas, como vibraciones, pero estas tienen color verde, amarillo y azul… se puede observar por todo el cielo- le dice Sokka
Toph se queda quieta por un momento
-¿Ya lo puedes imaginar?- le pregunta Sokka
-Sí, es hermoso- asiente
Sí que lo es. Observamos claramente la aurora polar por unos largos minutos, este es uno de los espectáculos más bellos que hay en la tierra. No desearía estar en otro lugar.
La fogata comienza a apagarse lentamente a causa de la fría brisa, siento como Katara comienza a temblar levemente y la abrazo con fuerza. No quiero olvidar este gran espectáculo, sé que podríamos verlo nuevamente pero nadie se quiere mover de donde se encuentra.
De pronto se escuchan los aullidos de lobos, pero estos se escuchan como si los estuvieran lastimando y después un silencio reina en el lugar, tanto que ni siquiera puedo escuchar el sonido de las olas chocar con la dura masa de hielo, ni la fría brisa.
Me acoplo lentamente confundido.
- Y en la noche más oscura ellos vendrán-escucho un leve susurro
Me giro drásticamente a mí alrededor pero no encuentro a nadie. Katara me mira confundida pero su mirada se pierde atenta al cielo.
-Aang…-me llama
Sigo su mirada hacia el cielo y observo como la aurora polar comienza a tornarse de un color rojo, rojo sangre. Y comienza a expandirse cada vez más sobre el cielo e incluso cruzándose por el camino de la luna. Me levanto completamente en shock aquel espectáculo que antes era.
-¿Eso es normal?- pregunto
-No… nunca nadie había visto una aurora roja…- susurra Sokka perplejo
El frío comienza a sentirse pesado, como si comenzara a quemarme la piel y un fuerte dolor de cabeza comienza a aparecer. Caigo de rodillas cerrando mis ojos con fuerza.
-¡Aang!- escucho gritar a Katara
Cierro los ojos lo más que puedo pero aun así puedo ver claramente en mi mente la aurora. Gruño ante el dolor.
-Ven…- escucho un susurro
Siento como mi cabeza explotara en algún momento y los susurro comienzan a repetirse cada segundo haciendo que me cubra mis oídos.
-¡Aang! ¡¿Qué te ocurre?!- escucho la voz desesperada de Katara
Siento sus manos tomando mi cabeza y mis mejilla pero siento que estas queman ante su ligero rose. Me inclino aún más.
-Es la aurora…- escucho decir a Sokka.
Siento como el aire comienza a salirse de mis pulmones levemente, como si perdiera el completo control de mi elemento. Me sostengo con fuerza del brazo de Katara.
-Aang resiste- la escucho decirme
-Ven… Ven… ¡Ven!- escucho que me exige una voz femenina.
Siento como mi cuerpo de tranquiliza y mis manos parecen ya no tener circulación de lo tan apretadas que se encuentran con las de Katara. Escucho nuevamente el aullido de los lobos a lo lejos pero esta vez con fuerza, como si estuvieran llamando a su manada.
Comienzo a abrir los ojos lentamente y la aurora comienza a tornarse de color rosa, dejando atrás aquel horrible espectáculo.
Mi vista comienza a fallarme y siento mi cuerpo cansado, sumamente adolorido.
-Aang…- me susurra Katara pendiente de mí.
Encuentro sus bellos ojos frente a mí y mi vista comienza a nublarse.
Caigo desmayado.
Bueno, tal vez este capitulo estuvo algo corto. mi mente comienza a tener mas ideas pero esta noche simplemente no lo exprimí completo. jajaja!
Ah por cierto, soy pésima para componer canciones o poemas! Esa historia ni rima! jajajaja!
espero que les haya gustado este capitulo ¿Quien es la voz misteriosa? ¿Porque la aurora polar roja?
comenten si les gusto o si no :)
Ahí nos escribimos...
