Desclaimer: Durarara! no me pertenece.
I'm Super Powerful: Cuando te conocí
Capítulo 2: La primera mirada
Izaya dio una vuelta y sintió como unas manos lo meneaban. Él gimió cansado, no quería despertarse.
-¡Iza-nii! ¡Despierta!
-…Tarde…
-¡Llegaremos tarde!
Lo empujaron fuera de la cama, pero él se aferró de su cama como gato a su amo.
-…No quiero…
-Hoy es la ceremonia de presentación… pásamela.
Sintió como el agua fría bajo la temperatura de su cuerpo y se levantó de inmediato. Tindío su cama ignorando a sus hermanas o el apuro.
-Vayan sin mí.
-…
-¿Qué?
-¿D…desde cuando te duermes en ropa interior?- dijo antes de reír traviesamente.
-No te importa.
-..Tarde…
-¡Iza-nii! ¡No puedes llegar tarde!- Dijo Mairu saliendo.
-...Tomando en cuenta lo rápido que soy… llegaré temprano…
Se cambió y lavó sus dientes. Al final se miró en el espejo suspirando y tomo una toalla para secarse.
-Ah~ no quiero~
El primer día, un día donde se tenían muchas expectativas, buenas y malas. Aquel día donde Heiwajima Shizuo, un estudiante con fuerza desmedida, no se imaginaba que, o a quien iba a conocer.
-Adiós – Dijo perezosamente antes de salir. El camino fue aburrido y muy cansado.
Iba entrando a su nueva secundaria junto con otros estudiantes cuando sintió una necesidad de mirar hacia arriba, Shizuo no sabía el porqué, incluso si ya había la había visto muchas veces, levanto su vista hasta llegar a ver a un pelinegro delgado sin el uniforme de la escuela, camisa roja, chaleco y pantalones negros. Podría jurar que lo estaba viendo mientras sonreía malvadamente en el tercer piso.
Shizuo sintió un gran sentimiento dentro de sí con una adrenalina que solía tener cuando golpeaba cosas.
-¡Shizuo-san!– Un hombre de su edad llegaba corriendo, Shinra.
Apretó los puños y los dientes y con su sexto sentido, dijo con odio:
-Maldito….
-¿Qué pasa, Shizuo?
-Nada.
-Shizuo, estas rojo ¿Pasa algo? ¿Estás enfermo? –Shinra checo su calor corporal riendo un poco – Solo tienes las mejillas un poco calientes, ¿Enojado desde tan temprano?– volvió a reír.
-Tsk, déjame en paz- Cuando Shizuo se dio cuenta, choco contra alguien.
-¡Hey! ¡Mira por donde caminas!- Volteo uno -¿Quieres pelear?
-Me adelantaré- susurró Shinra yéndose.
-¿Acaso no me conoces? ¡Seré nombrado el jefe del equipo de futbol hoy, así que no te metas conmigo! ¡Te reto a pelar en la cancha, no sabrás ni quien te golpeo!
-Tsk- Shizuo intentaba mantener la paciencia ante el chico tan ruidoso con tanta energía mientras caminaba hacia la cancha.
-¡…Caerás como la niñita que ere-¡- Shizuo se volteo, dándole un golpe fuerte y lanzándolo dolorosamente.
-Tsk, ¡No acabes con mi paciencia!
Todos alrededor empezaron a susurrar.
El chico estaba desmayado, pero otro grupo de chicos corrió hacia él y lo miraron amenazadoramente.
-¡Esto no acabara aquí!
-¡Sí! ¡Hoy en la salida!
Shizuo los ignoro y camino hacia la sala.
-…Un nuevo año…- Daba el discurso el director, el cual Izaya ignoraba, distraído en sus pensamientos. Shizuo, Shinra y Kadota estaban en la segunda fila enfrente de él, mientras él tenía a Yuki y a Natsuno a cada lado.
"¿Para qué quería que conociera a Shizuo? Esta mañana lo vi de camino, entiendo que tiene una fuerza enorme, pero no tiene nada que ver conmigo… A quien engaño, no puedo dejar pasar esta oportunidad, con Shizuo podría divertirme, toda esa adrenalina, sería lindo si la dirigiera a mí. Que estoy pensando, seguro el dormir poco por estar en una casa para matar a la madre de Yuki me hizo daño… rayos que no me canso de repetirlo, su muerte hizo aún más trizas los sentimientos de Yuki, eso me da satisfacción de alguna manera, saber cómo piensa, que siente, cuál será su decisión ¡Simplemente increíble!"
-Izaya-kun…
"Siento cuando la gente me invoca, me provoca un pequeño escalofrío sabiendo que es de una acosadora; mi vista se fue automáticamente dirigida a ella y a sus amigas, que se susurraban cosas en los oídos. Así fue como supe que hablaban los líderes de la familia Orihara. Mi vista volvió a Shizu-chan, descansando mi vista inevitablemente sobre él, ¿Cuándo estaré libre para verlo a solas? O al menos sin estos dos. Enserio ¿Incluso herido esta tan interesado en molestarme como para mandar a su fantasma?
Volviendo al tema, estoy casi seguro que Shinra nos presentara, él, a pesar de no ser parte del clan, sabe que soy mago, también sabe la historia de mi familia… digamos que su primera impresión al decirle fue agradable, sin embargo, después quiso investigar con mi cuerpo. Shinra siempre quiere hacer cosas de ese tipo, estoy seguro que quiso investigar también a Shizu-chan."
Izaya soltó una pequeña risita a lo que distrajo a buena parte de los que estaban alrededor.
-…Y así concluimos esta ceremonia, que tengan un lindo día- todos se pararon.
Shizuo entró y se sentó al lado de la ventana, su lugar favorito con Shinra hablándole y todos empezaron a llegar al salón de clase.
Shizuo se fastidiaba mientras escuchaba a muchas chicas murmuraban sobre un chico llamado 'Izaya' decían era guapo, popular, el más rudo y fuerte hombre, además de maduro y no se sabe cuántas características más.
-¡Ayer en la junta fue a proteger a sus hermanas! ¡Es tan lindo!- Dijo una chica de cabello negro hasta la cintura llamada Sakura.
-¿Viste como ellas lo abrazaban? ¡Tienen mucha suerte!- Dijo Suki sin poder contenerse.
-¿Ayer lo viste? ¡Ah que envidia!- Dijo otra uniéndoseles, llamando a otra- ¡Oi, Takako! ¡Ellas vieron a Izaya-san ayer!
-¿S-si?- llegó Takako.
-¡Yo nunca puedo verlo después de la escuela! ¿Verdad que es súper guapo? ¡También se graduó con calificaciones perfectas! ¡Aunque la verdad que es un rebelde!
-Y es fuerte y ágil, su piel tan blanca…- Todas, incluida la tímida Kaede, suspiraron.
"¿Fuerte? Ellas no saben lo que significa ser fuerte" Pensó Shizuo suspirando, enojado con su fuerza.
Shinra suspiró -Al parecer todos están emocionados por Izaya-kun, otra vez. Es un maldito, aun no sé cómo es tan popular- comentó riendo un poco.
Shizuo no sabía por qué el nombre de este chico lo fastidiaba y su atención se ponía en cada lugar donde se mencionaba, aparte de no poder dejar de pensar en eso.
-No sale de mi cabeza… deberían callarse.
-¿Mm? Entonces déjame presentártelo en la salida, aunque creo que le tocara esta clase con nosotros, bueno, de todas maneras te lo presentare, él también conoce a Celty, oh, mi dulce Celty…
Shinra siguió hablando y Shizuo solo lo ignoraba mirando el patio. Mientras, el joven pelinegro pasó junto a dos chicos al salón y sonrío al ver a Shizuo, pero se sentó unos asientos más delante de él junto a la ventana, uno de los que lo acompañaban era serio y el otro que se quedó atrás tenía los ojos hinchados de tanto llorar y miraba al piso detenidamente.
-Oh, ya llego Izaya-kun, ¿Eh? ¿Por qué tan lejos? –Dijo Shinra mirando a Izaya, aunque Shizuo no lo escucho por estar distraído con otra cosa- Izaya-kun, siéntate por acá.
-En realidad le estaba cuidando el lugar a Yuki, pero me sentaré con ustedes si tanto quieres.
Izaya se distrajo rápidamente con Kadota que apenas iba entrando.
-¡Buenos días, Kadota-san!- lo saludó Shinra.
-¡Buenos días, Dotachin!- lo saludó Izaya mientras lo abrazaba.
Al mirar por la ventana, Shizuo juro sentir esos ojos rojos sobre él que odiaba con pasión, a pesar que el otro lo tenía a sus espaldas.
…
-Ah- Suspiro Shizuo. Estaban a la mitad del día.
-Yuki nunca se despegó de Izaya-kun, es injusto- Dijo Shinra recargándose en su banco- Izaya-kun nunca quiere que nos acerquemos cuando lo tiene alrededor, así nunca te lo podré presentar.
Shizuo frunció el ceño al escuchar el nombre del pelinegro.
-¿Pero si ellos están por allá?- Shizuo señalo a Natsuno, que estaba afuera en el patio caminando solo.
-¿Enserio? ¡Le preguntare donde esta Izaya!- dijo Shinra aun sin comparar si lo que decía Shizuo era cierto.
Shinra salió corriendo dejándolo solo. Shizuo se paró y decidió ir a comer a un lugar más tranquilo, así que camino por los pasillos dirigiéndose hacia la azotea.
Se le hacía extraño ver al mencionado Yuki caminar por los pasillos en dirección contraria viendo hacia todos lados pero lento, triste.
-¡Shizuo-san! ¿Has visto a Izaya-san?- dijo con una voz animada, intentando ocultar su tristeza.
-No sé quién mierda es Izaya ¡Y no me interesa, así que no preguntes!
-¡A-ah! Olvide presentarme, yo soy su amigo, dime Yuki- dijo inclinando la cabeza- por favor, si lo ves dime.
-Te dije que no lo conozco- Dijo en forma de respuesta siguiendo su camino.
Quitándose el saco, abrió la puerta no esperándose ver a nadie, ya que sitios como el salón, el patio e incluso las escaleras eran más populares, pero cuál fue su sorpresa al ver que estaba acompañado por nadie más ni nadie menos que el odiado pelinegro que veía hacía el patio dándole la espalda.
-¡Tú!
- Ah~- maulló Izaya sin mirarle- no esperaba verme acompañado- volteo su cabeza para mirarlo-Shi-zu-chan.
-¡No me llames así!
-No sería un problema llamarte por tu nombre si tan solo te hubieses presentado… Cierto, cierto. Pero que modales tengo- Izaya se volteó completamente dándole una sonrisa brillante y moviéndose tan fino que una dama caería de inmediato a sus pies- Mi nombre es Orihara Izaya, es un placer… creo.
-¡Tsk! ¡Cállate, me fastidias!
-Esto es malo, creí que podríamos ser grandes amigos~ pero al parecer no te agrado tanto. ~ -Hizo una pose dramática- Aun así pienso divertirme contigo, Heiwajima Shizo.
Saco su navaja y corrió hacia él, mientras Shizuo se había lanzado a darle un golpe. Izaya aprovecho el impulso e hizo una cortada en el pecho en su uniforme.
-¿Por qué no vienes por mí, Shizu-chan?
-¡Te haré pedazo-!- En ese momento sonó la campana.
Izaya frunció el ceño por un segundo, volviendo a sonreír cínicamente.
-Tengo que volver ¡Nos vemos luego, Shizu-chan!
…
Todo se acomodaba en las clases, aunque Shizuo nunca pudo quitarle la vista a Izaya, pensaba que tenía una energía muy extraña saliendo de él. Al fin llego la tan esperada salida donde Izaya tuvo que escapar de Yuki y Natsuno para encontrarse con Shinra.
Shinra no había querido decirle a Shizuo sobre su gran mancha de sangre y la cortada en su uniforme, ya que Shizuo parecía muy enojado. El ambiente se había hecho muy incómodo entre los dos. Por un momento Shinra se retractó de la cita afuera de la escuela que había hecho con Izaya para presentárselo.
-…Shizuo-kun…
-¡¿Qué?!
-…Etto…Tienes una mancha enorme de sangre.
-¡¿Tu cre-?!
-Es porque no esperaba divertirse tanto- se escuchó una voz detrás de ellos.
-Oh, Shizuo-kun, él es Orihara Izaya del que te hable, es un amigo que conocí en la secundaria, aunque no te hagas ilusiones, la verdad es un tonto.
-Shinra, me lastimas.
-¡Bastardo...!- Los dos vieron a Shizuo- ¡Tú y yo no hemos terminado!
-¿Ah? ¿Shizu-chan, quieres seguir jugando?
-¿Mhm? ¿Ya lo conocías?
-Efectivamente, Shinra.
-¡Tú!- Shizuo apuntó a Izaya.
-Increíble- vio como levantaba un poste- Aunque no tanto como para un mounstro.
-¡Izaya!- Izaya corrió hacia el lado contrario y Shizuo lo persiguió.
-¿Qué…? ¡Ah! ¡Celty!- Dijo Shinra cuando pasó Celty a un lado.
[Pasa algo?]
-Ah~ Parece que se llevaran muy bien, que envidia.~ Aunque nada se compara con nuestr-
[No quiero escucharlo]
Escribió Celty dándole un golpe.
Izaya dio media vuelta cuando llegaba a un puente peatonal lanzándole navajas y finalmente paso rápidamente a su lado sacando un poco de fuego de su mano muy poco visible haciéndole una pequeña quemadura en su piel, aunque los ataques constantes de Shizuo le pasaban rozando y lo hacían concentrarse poco.
-¡Atrápame, Shizu-chan!- Grito dándole una sonrisa, que hizo que la sangre de Shizuo fluyera con odio.
-¡Tsk!
Izaya se metió a un callejón donde hacía muy buenas acrobacias entre los cerrados edificios, se podría decir que era de sus lugares favoritos, si no fuera tan presumido como para admitirlo.
-¡Izaya!- Dijo viéndolo correr por la pared por el impulso creado al estar corriendo y se bajó. Cuando quedo Shizuo acorralando a Izaya.
-Al fin…- Shizuo sonrío con malicia, imaginando lo que vendría cuando pusiera sus manos sobre el cuello de Izaya, lo que no se espero fue que Izaya saltara de lado a lado y finalmente lo saltara a él desde varios pisos arriba. Shizuo dio media vuelta dispuesto a golpearlo, cuando vio que mientras caía, una esfera se creaba entre sus manos disparándosela. Shizuo la esquivo con un pequeño 'tsk.'
-No pienso destruir mi nuevo juguete tan rápido… seré lento contigo- Dijo ya sobre el pavimento inclinándose con las manos en los bolsillos -¡…Gracias por la diversión! ¡Shi-zu-chan!~
Shizuo lo persiguió hasta una calle donde lo esperaba un auto para atropellarlo accidentalmente. Rápidamente se acercaron todos alrededor. Y lo único que escucho aparte de los murmullos, fue:
-Adiós, Shizu-chan.~
…
Izaya corría como un niño pequeño por las calles
-Ah~ ¿A quién matare hoy?
~ ¡Que emoción!~
Algo vibro en su bolsillo.
"No olvides traer la ropa sucia, tu padre quiere hablar contigo."
-Ah~ -Suspiro- Joder con las direcciones.
"Ok"
-¡Iza-nii!- Se escuchó- ¡Iza-nii!
-…Iza-nii…
-Justo a tiempo.
-¿Ah? ¿Justo a tiempo para qué? ¡No haremos ninguna clase de trabajo!
-Su madre les pidió que llevaran su ropa sucia a casa- dijo Izaya viendo a sus hermanas.
-Eh, ¿Y porque no nos dijo a nosotras?
-Porque yo soy el mayor- Explico- Ahora vámonos antes de que me acosen esos dos.
Subió a su techo favorito para iniciar su viaje hacia el portal. Mairu y Kururi subieron a las escaleras siguiéndolo.
-Iza-nii- Dijo Mairu cansada jadeando- ¡No nos hagas subir! ¡Nos cansamos rápido!
-…cansada…
-¿Eh?- Izaya no se había esperado que lo siguieran.
-¡Llévanos!- Grito Mairu emocionada recordando la noche anterior.
-No será tan fácil.
-¡Vamos, estamos cansadas porque nos trajiste!
-No les puedo permitir eso.
-¡¿Eh?! ¡¿Por qué?!
-No me ha dado la gana~
-¡Iza-nii!
-Aparte ¿No has pensado… que pasaría si cayera con su peso o algo así?
-¿Quién dijo que queríamos que nos cargues?- Dijo Mairu- Llévanos de la mano para no atrasarnos.
A cada lado cada una tomo una mano de Izaya y le sonrieron inocentemente.
-…Avancemos…
-¡Vamos, Iza-nii!
Las dos se llevaron a Izaya a la fuerza, pero luego de rendirse, Izaya avanzo más rápido que ellas.
Al fin llegaron al portal, las dos cansadas se fueron a dar un baño y regresaron para limpiar.
-Tomen la ropa sucia y limpien todo antes de irse.
-Entiendo- Dijo Mairu enojada.
Izaya tomo su ropa sucia y suspiro.
-Les haré un favor y les llevaré la ropa sucia- Dijo recordando las ordenes de su madre.
-No gracias- Se la arrebató Mairu- no necesitamos que lleves nuestras cosas.
Mairu saco la lengua e Izaya le gruño.
-Entiendo- se dio media vuelta viendo como Mairu se volteaba en el reflejo.
-…Sucio…
-¿Dejamos tan sucio, Kuru-nee?
-…no…
-¡Kuru-nee! ¿Viste mi-...? –detuvo de pregunta al notar algo faltante a un lado de ella -¿Y mi ropa sucia? ¡La tenía aquí hace un momento!
Mairu corrió hacia la ventana y vio a Izaya apunto de cruzar el portal con sus ropas, cuando dio media vuelta y le saco la lengua como un niño.
-¡Iza-nii!- Gruño Mairu -¡Iza-nii se llevó nuestra ropa sucia a la casa!
-¿…Malo…?
-¡Porque le dije que no y se la llevo sin permiso!- Mairu corrió detrás de Izaya.
-…Con permiso…- Kururi siguió lavando los platos del desayuno.
Solo pasó el portal vio como Izaya empezó a correr unos metros delante de ella.
-¡Iza-nii! ¡Devuélvemelo!- Mairu corría detrás de Izaya, que topaba con las personas mientras metía la ropa a su mochila riendo.
-¡Atrápame! – Grito con sonrisa traviesa con la que se podía deducir que también estaba feliz.
-¡Iza-nii!
Corrió hasta que dándola vuelta en una esquina Izaya choco contra alguien cayéndose.
-¡Maldita sea! ¿Cuál es tu problema?- Shizuo se tocó su pecho y sobo su cabeza- ¿Izaya?
-¡Ocupado!- Izaya se levantó acomodándose la mochila en la espalda y siguió su camino, segundos después Mairu apareció gritando.
-¡Me las pagaras!
Izaya se metió a un callejón, Mairu siguiéndolo de cerca y salto lado a lado llegando a la terraza de aquel edificio, Mairu lo siguió escalando las escaleras haciendo mal uso de ellas.
-¡I…Iza-nii…!- Jadeo Mairu cansada, descansando su peso sobre sus rodillas.
-¿Eh? ¿Estás hablando?- Izaya se inclinó hacia Mairu con las manos en los bolsillos de su chaqueta- No puedo oírte.
-…Iza-nii…
-Si no quieres decirme nada, entonces creo que me adelantare- Izaya le hizo una seña de despedida antes de correr hacia su casa.
…
-¡Estoy en casa, mamá!- Izaya fue al patio y le entrego la ropa sucia a su madre.
-Muchas gracias, Iza-chan- Ella se inclinó dándole un beso en la mejilla- Cada vez que te veo recuerdo cuanto has crecido.
-¡Mamá…!- Dijo Izaya incómodo. En la familia Orihara su madre era la persona más amable, que se casó con su padre a pesar de ser un asesino altanero.
Su madre les había enseñado modales como para un rey, y valores junto con puntería, agilidad y delicadeza mientras su padre los había influenciado con su altanería al mismo tiempo convirtiéndolos sádicos y enseñándoles el arte de matar y pelear.
-¿Y tus hermanas?
-En la casa de campo.
-Muy bien, diles que si se quieren quedar más tiempo que se preparen, por favor. Espero no haberte interrumpido en tu trabajo.
-No.
Izaya se dio media vuelta entrando de nuevo
-¡Izaya! Tu padre está en su oficina, asegúrate de llegar.
-Está bien.
-¡No olvides hacer tu tarea!- Izaya iba a responder cuando fue interrumpido.
Ring Ring
-¿Sí? Oh, eres tú… No, no, es un gusto poder ayudarte…el precio de este….
Su madre rio un poco viéndolo ir.
-Ese idiota, más le vale no estar acosando a esa niña. Qué asco- Susurró Shizuo. Él en ese instante tenía el pecho vendado por Shinra y la quemadura atendida.
Shizuo pasó al lado del callejón, escuchando voces masculinas. Asomándose, vio como unos chicos tenían acorralada a la chica que había perseguido a Izaya.
-¿Qué está pasando aquí?- pregunto adentrándose.
Mairu tomo una navaja que tenía en el bolsillo levantándola en alto apuntándoles a la cabeza con ella en forma de amenaza.
-¿Qué quieres tú, niño?
-¿No ves que estamos ocupados?- Fue uno pegándose mucho con Shizuo en forma de amenaza, al ver que no se asustaba, le lanzo un golpe. Shizuo detuvo el golpe perdiendo la paciencia y golpeándolo directo en la cara.
-¡No me provoquen!- Shizuo tomo a dos y los aventó- ¡Que odio la violencia!
Ellos rieron e intentaron tomarla ella les hizo cortes profundos en las manos y los brazos, luego le enterró la navaja en el estómago de uno y al mismo tiempo pateo a otro en la cara noqueándolos. Cuando Shizuo la vio, se sorprendía de como la niña indefensa pudo noquearlos y dejar un río de sangre atrás.
Al final, Mairu corrió fuera del callejón.
Shizuo levantó la mirada y frunció el ceño al ver a cierto pelinegro encima del edificio sentado observándolos con su celular en la mano, Izaya sonrío y chupo su labio superior, yéndose.
Mairu caminaba por la calle sosteniendo la navaja firmemente y sin quitarle la vista, aunque a nadie parecía importarle la navaja con la hoja manchada de sangre.
-Mairu- Se escuchó detrás de ella- regresa por Kururi a la casa de campo, no te quiero ver caminando sola. Aproposito ¿Hasta cuándo te vas a quedar allí?
-No sé.
-Bueno, mamá dijo que si piensas quedarte más entonces prepara tus cosas - Dijo Izaya alejándose.
-¡Iza-nii!- Mairu tomo a Izaya de su chaqueta- dejaste tu navaja.
-… No se me olvidó nada -Izaya saco su navaja- ¿Ves? No sé de qué me estás hablando.
Izaya le guiño un ojo mientras corría rápido hacia la oficina de su padre, pensando en cómo Shizuo había salvado a su hermana.
"No es de sorprenderse. Los mounstros se protegen entre sí" pensó.
…
Toco la puerta.
-Entra- se escuchó la voz de su padre decir con dureza- Izaya.
-¿Sí?
-Toma los documentos que están por tu derecha- Izaya los tomo- y apréndetelos.
-Seh- dijo con flojera.
-¿Cómo?- dijo su padre duramente.
-Los aprenderé, padre.
Se sentó enfrente de él y abrió el primero.
-No los lastimes. Tu madre te enseño a trabajar con delicadeza, y no quiero un solo ruido si no es trabajo.
-Claro.
Próximamente se escuchaban tecleos y un total silencio, aunque Izaya terminó pronto porque era fácil aprendiendo cosas.
-Como me lo esperaba de un Orihara- Dijo viéndolo cerrar el último y recostarse sobre su asiento mientras subía los pies.
-Como era de esperarse de mí- Dijo relajándose- Padre, ¿esta oficina no tiene cámaras?
-¿Por qué?
-Seguridad- dijo.
-Tiene algunas- dijo recargándose también- así que si quieres decirme algo, espera a decirlo en la casa- se inclinó hacia él revolviéndole el cabello.
-¡…Papá…! ¡Ya no soy un niño!
-Como sea, ser el dueño no me hace no tener trabajo.
Bzz bzz
-… ¿Sí?... claro… serán…
Él padre miro a su hijo cansado y cuando Izaya termino pudo hablarle.
-Sabes, cuando te gradúes trabajaras aquí.
-Padre, ya tengo el trabajo de informante.
-No dejaré que te metas con los yakuzas, pondrás a la familia en peligro sin contar la mala reputación que nos pondrás. Tienes que vivir en la realidad, Izaya y si haces algo así te tendré que echar de la familia. Eres mi único hijo, y te amo, pero no puedo dejar que te vayas por el mal camino.
Hubo un momento de silencio antes de que los dos rieran.
Ya cuando se calmaron su padre le explico.
-Como sea, es verdad en que trabajaras aquí, será un empleo de medio tiempo solo para que te involucres en los negocios de la familia.
-¿Cuántas veces he escuchado eso?- dijo Izaya haciendo un puchero.
-¿Cuántas veces me has desobedecido?- Su padre cruzo sus brazos- Ya veo, me has dado una excelente idea, para que no me desobedezcas esta vez, cada vez que no vengas después de la escuela te restringiré tus poderes por una semana.
-No puedes hacer eso.
-Cuando crezcas lo suficiente te enseñare ese hechizo- Sonó una alarma- ya es hora de irme. Puedes salir de aquí, Izaya.
Izaya sonrió de curiosidad.
-¡No es justo, padre!
Salieron los dos solos ya que no había nadie para ese entonces más que la vigilancia nocturna.
-Buenas noches, señor- dijo el guardia quitándose la gorra- me sorprende que siga aquí a esta hora.
-Mucho trabajo pendiente, uno no puede darse lujos solo porque sea el dueño de la compañía. Espero darles un ejemplo a mis trabajadores.
-Lo hace bien, señor Orihara ¿Eh? ¿Quién es él?
-Kyousuke, déjame presentarte a mi hijo, él es Orihara Izaya.
-Mucho gusto- se presentó Izaya- Como ha dicho mi padre mi nombre es Orihara Izaya, soy el informante de Ikebukuro.
-Es un honor, soy Yamamoto Kyousuke.
-Bueno, ha sido un gusto este tiempo Kyousuke, pero nos tenemos que ir- su padre se lo llevo, Izaya se aseguró a que estuvieran en su auto antes de hablar.
-¿Siempre eres así de amigable con humanos comunes?
-Sabes, Izaya, si quieres que los trabajadores te respeten tienes que respetarlos.
-¿…Y manejas tú porque…?
-Tampoco seas así de refinado, pareces una señorita tímida.
Izaya gruño.
-Por eso prefiero caminar- cruzó los brazos y miró hacia fuera de la ventana. Estuvieron en silencio hasta que se detuvieron.
-Tomaré una desviación, sigue caminando como tanto te gusta.
-Ah- contesto. Su padre subió una ceja e Izaya capto sus intenciones- Como digas, padre.
Se bajó y vio como el carro daba vuelta en una esquina, Izaya pudo imaginarse a su destino al unir algunos pedazos de sus recuerdos, pasándole un escalofrió por toda la columna.
-Qué asco, hoy duermo con audífonos…- Izaya se dio cuenta que no podría meterse a los callejones para iniciar su perfecto salto como siempre lo hacía ya que tenía bien entendido que en la noche allí se resguardaban los chicos callejeros.
-Callejones no, calles no, nada. Aunque a esta hora siguen pasando personas por la calle- dijo y se fastidio cuando vio el carro de su padre pasar.
-¡Llegue!- dijo su padre cuando llego a su casa.
-Bienvenido a casa, mi amor- le dio un beso a su marido- ¿le dijiste?
-Sí.
-¿Lograste que te obedeciera con eso?
-No, solo le dije una pequeña mentirilla y se la creyó fácilmente.
-Bien hecho.
