Holi aquí el verdadero inicio de esta historia yuri que salio de la nada :3 aquí empieza lo bueno! no los entretengo más...esto es lo más largo que he escrito en mi vida (2307 palabras), bueno esto y los caps de Karakuri Burst que esta en mi perfil (esto fue un espacio publicitario auspiciado por la Asociación de Otakus Unidos ok no)
Disclaimer: Hetalia de Hidekaz bla bla bla
Anime: Hetalia
Pareja: Nyo!AustriaxHungría y un hint de RoBul :D
Advertencias: Yuri, posibles OOC
Nyo!Austria: Richelle Edelstein
Bélgica: Emma van Dirck
Hungría POV
Abrí mis ojos con pesadez, no tenía ganas de levantarme, de todos modos mi mamá vendría a decirme que el desayuno está listo y que no tardara, si no se me iba enfriar, y Mei y Yekaterina ya estarían en la cocina hablando de temas sin importancia y me saludarían alegremente…pero al abrir mis ojos vi el uniforme de la Academia Heilige Christine, la academia que desde hoy iría, solo para mujeres, suspire y me levante, pasando mis dedos suavemente por la tela de este, era una falda roja de cuadrille, una blusa, con una corbata, un suéter y un saco rojo con la insignia del establecimiento.
Lo mire tristemente, pero fui interrumpida por mi madre que se sorprendió al verme levantada tan temprano, soy un reto en la mañana;
-Veo que estas despierta-Comento entrando para detener el despertador que empezaba a hacer ruido.
-Sí, me desperté antes…jeje-Comente con una sonrisa forzada, que rápidamente desapareció, mi mamá debió de darse cuenta, ya que se me acerco para abrazarme.
-No te preocupes Erzsébet, todo saldrá bien y te divertirás mucho, también harás nuevas amigas…-Dijo en un tono tranquilizador, mientras me acariciaba el cabello, yo sonreí, era verdad, mi mamá siempre sabía que decir.
-¡Tienes razón!-Me separe con una sonrisa de oreja a oreja mucho más animada-¡Hoy será un grandioso día!
-Ese es el espíritu, ahora vístete que si no llegaras tarde y se te enfriara el desayuno-Me dijo antes de salir.
Me vestí rápidamente, justo cuando iba a abrir la puerta me acorde de una cajita dentro de una de las cajas de la mudanza, la revise y encontré lo que buscaba, era un regalo de Mei antes de que me fuera, era un broche de flor anaranjado, que según ella representaba la energía de rojo con la felicidad del amarillo, también fortaleza y resistencia, Mei sabía darle grandes significados a los regalos, lo puse en mi cabello, sonreí, tome mi bolso y baje.
Después de desayunar, me despedí de mi mamá, en la calle, el sol empezaba a alumbrar todos con sus rayos, me sentí alegre, sentía que ese día ocurriría algo maravilloso, que gran razón tenía.
Camine por las calles de Viena, la ciudad empezaba a desperezarse, se habrían las tiendas, la gente se saludaba, los niños de por ahí reían y los estudiantes iban en grupos a sus respectivos establecimientos, vi varias chicas con el uniforme de mi academia, todas tenían apariencias de chicas de clase alta, que molestia…en fin, seguí caminando mientras miraba los locales, de comida, flores, almacenes, etc, hasta que mi vista se detuvo, ahí está el imbécil de Vladimir, y junto a él un chico de cabello azabache, que comía un yogurt, y parecía que discutían, da igual, aunque serian una linda pareja, sonreí para mí, mis primeras víctimas definitivamente.
Llegue temprano, ya que no se veía mucha gente, era una edificación elegante, con grandes jardines y una torre con reloj, sin contar las cosas que habían allí según el folleto, se nota que no escatiman en gastos.
Camine hasta adentrarme, suspire, un lugar increíble, eso quedaba corto a este lugar tan increíble, tan costoso, tan elegante, tan…en fin, estupendo.
Antes de dar un paso más sentí como llegaba hasta mis oídos una hermosa melodía, era relajante, delicada, bella…cerré mis ojos y deje que mis oídos y pies me guiaran hasta el lugar de donde provenía esa bella melodía, de repente…me halle frente a lo que debía ser la sala de música, respire hondo, y abrí la puerta, sentí el viento y la luz de la mañana me daban de lleno, abrí los ojos que había cerrado por el sol que me daba en toda la cara, frente a mí se hallaba un ventanal adornado con unas cortinas blancas, pero eso fue irrelevante, frente al piano, se hallaba la mujer más hermosa que he visto en mi vida, parecía una princesa de los cuentos de hadas que me contaban de pequeña;
Su cabello marrón caía con gracia sobre sus hombros, que tenía un curioso rulo que sobresalía de su cabeza, su piel tenía una pigmentación lechosa, que se veía muy suave, ya quisiera yo tocarla, sus labios eran delgados, y debajo de estos había un lunar, que se veía muy coqueto en mi opinión, pero también encantador y elegante, sobre su rostro se hallaban unas gafas de montadura cuadrada y sus ojos…al cruzar nuestras miradas pude ver sus ojos, eran de un hermoso color morado, con una gran profundidad, perdiéndome en estos sin poder evitarlo…un momento, ¿Cuándo me dirigió la mirada?
-¡Ah! L-lo lamento, la interrumpí…-Dije avergonzada, debí parecer una idiota quedándome viéndola así.
-Eso mismo te estaba diciendo, pero al parecer no me escuchaste…obaka-san-Su voz, era hermosa, igual que la melodía que estaba tocando, pero se notaba en ese momento indignada, además de que ya no tocaba la melodía y estaba cruzada de brazos, mirándome seria.
-Ups, se me paso, lo lamento no era mi intención eh…-Me di cuenta de que ni siquiera sabía su nombre.
-Soy Richelle Edelstein, un placer-Dije levantándose y haciendo una reverencia.
-Yo soy Elizabeth Héderváry, el placer es mío-Dije imitando a Richelle, vaya, incluso su nombre es hermoso.
-Nunca te había visto por aquí-Comento sentándose frente al piano.
-Soy nueva, llegue ayer a la ciudad, antes vivía en Hungría-Comente rascándome la mejilla.
-Ya veo, en ese caso…Willkommen in der Stadt Elizabeth-Me dijo mientras me sonreía levemente…sentí como mi pulso aceleraba increíblemente rápido y mis mejillas se calentaban, su alemán tenía un tono refinado y delicado…y mi nombre en sus labios sonaba tan hermoso como nunca había sonado.
-Solo llámeme Eli señorita Richelle-Moví mi mano derecha restándole importancia.
-…-Me miro en silencio durante unos segundos que me parecieron eternos, tanto silencio me ponía nerviosa-. No es necesaria tanta formalidad Eliza…Eli.
Vi que se sonrojaba levemente, me pareció tan adorable eso.
-Está bien…Richelle-Sentí como su nombre acariciaba mis labios.
-Te dedico esta melodía como tu bienvenida a la ciudad-Dicho esto empezó a deslizar sus dedos sobre las teclas del piano, cerré mis ojos, sintiendo como la melodía me llenaba por completo, inundándome y privándome de mis sentidos, aislándome del mundo, en esos momentos existíamos solo nosotras dos y la melodía, era un momento único…que fue interrumpido por el timbre.
Abrí los ojos molesta, estúpido timbre.
-Vaya, que molestia-Dijo Richelle, quitando las partituras del piano, y guardándolas en su maletín, cerro la tapa del piano y se dirigió a mí-. Y dime, ¿en qué salón vas?
-Eh, veamos-Saque un papel de mi chaqueta en la que había anotado mi salón-. En el salón 15, clase 4-A
-Que coincidencia, yo voy en el mismo, ¿Qué te parece que vayamos juntas?
-¡Me encantaría! Además que aún no sé dónde está el salón jejeje-Me lleve una mano a la cabeza, a veces soy un poco torpe, que hubiera hecho si no estuviera en su misma clase…dos cosas, llegaría tarde por perderme…y no sería tan feliz, ya que no compartiría las clases y el viaje de ida con Richelle.
Llegamos a tiempo al salón, adentro se hallaban todas las alumnas, conversando entre ellas bastantes animadas.
Richelle se fue hasta su puesto…ahora viene la verdadera duda ¿Dónde me siento?
-Buenos días-Dijo una voz masculina detrás de mí, sonaba muy sería y ruda, prácticamente salte, mire hacia atrás, era un hombre de mediana edad, su cabello era rubio y largo, y tenía una trencita en un lado, sus ojos eran de un azul profundo, lucían muy fríos, tenía una expresión dura, seguro es el tipo de profesor que todos odian.
-Buenos días-Respondieron todas, reinaba un silencio abrumador.
-Debo suponer que tú eres la nueva alumna-Me dijo, yo solo asentí-. En ese caso haznos el favor de presentarte.
-Si, señor-Respondí con voz firme.
-Tomen asiento-Todas se sentaron, sentía unos cuantos cuchicheos, pero estos se detuvieron tan rápido como empezaron, y se conformaron con contemplarme fijamente
Dirigí mi mirada a Richelle, ella me miraba con su semblante serio, apoyando su cabeza en sus manos, al ver que la miraba me sonrió levemente, yo le respondí la sonrisa y empecé a hablar;
-Es un placer, soy Elizabeth Héderváry, vengo de Hungría, me cambie por el trabajo de mi padre, espero que nos llevemos bien-Dije con calma, sin borrar la sonrisa de mi rostro.
-Siéntate…al lado de Edelstein-Mi día iba de mejor en mejor, incluso me siento al lado de Richelle, no me hice derogar y me senté en el puesto al lado de Richelle.
Las dos primeras horas de clase pasaron volando, yo me entretuve viendo cada dos por tres a Richelle, no me cansaba de hacerlo.
A la hora del recreo perdí de vista a Richelle, suspire, no podría estar con ella en el descanso, pero no pensé mucho en eso, ya que en menos de lo que canta un gallo me vi rodeada de las demás chicas del salón, que me preguntaban un montón de cosas como; "¿Qué te parece Austria hasta ahora?" "¿Cómo es Hungría?" "¿Te gusta la pasta?" "¿Qué grupos musicales escuchas?" "¿Cuáles son tus hobbies?" entre otras que no hallaba como responder, pero una mano me agarro del brazo, sacándome del salón.
Mi misteriosa secuestradora nos llevó hasta un claro en la academia en que había unas bancas de piedra, frente a este se hallaba un lago con unos cisnes y un puente que lo atravesaba…esta escuela como dije…tiene de todo.
-Perdón por no avisarte antes, pero era necesario sacarte de ahí, si no enloquecías tú lo hubiera hecho yo-Dije mi secuestradora, su cabello era corto y rubio, tenía una cinta roja en el cabello, su piel blanca se veía que combinaba bien con sus ojos verdes y vivaces, y una sonrisa gatuna que encontré divertida.
-No importa, es más, te lo agradezco-Dije con sinceridad, era verdad, sentía que iba a enloquecer ahí.
-Por cierto, soy Emma van Dirck, un placer-Me tendió una mano, yo la acepte.
-El placer es mío Emma, solo dime Eli-Agregue.
-Vale Eli, te parece si nos sentamos-Me propuso sentándose en la banca detrás de nosotras, yo la imite-. Por cierto, ¿Cuándo llegaste?
-Llegue ayer en la tarde-Respondí-. A todo esto, ¿De dónde vienes Emma?, que yo sepa tú nombre no es austriaco ni nada por el estilo.
-Jeje, tienes razón, soy de Bélgica, acompañe a mi hermano que se vino a estudiar a Austria botánica.
-Wow, ¿Entonces tienes un hermano?
-Sip, estoy muy orgullosa de él, aunque a veces trata mal a mis amigos-Respondió con una risa nerviosa.
-Qué envidia, yo no tengo hermanos…-Me quede viendo el cielo, hasta que Emma me saco de mis cavilaciones.
-A todo esto, ¿Qué te traes con la señorita Edelstein?-Dijo con su mano delante de su boca, aun así vi una sonrisa coqueta detrás de esta, yo trague duro, ¿Se abra dado cuanta de mis miradas nada discretas a Richelle?
-Nada, solo somos amigas, la conocí en la mañana, en el aula de música-Conteste con sinceridad, sin dejar de sonreír.
-Era de esperarse, vive en ese lugar-Comento riéndose.
-¿En serio? ¿Cuéntame más sobre ella?-Le pedí.
-Claro, su padre, el señor Alexander Edelstein es dueño de la mayoría de los edificios de Viena, es un hombre sumamente rico, y Richelle es la heredera de toda su fortuna, al ser su hija mayor. También es el benefactor de la escuela…por ahí rondan rumores de que ese hombre tiene la economía austriaca en sus manos, la verdad no sé si sea así-Emma tomo una pausa para tomar aire, yo escuchaba atenta-. El punto es que es el dueño de lugar y padre de Richelle. Ella por su parte es una de las mejores pianistas y violinistas que hay en Austria, siempre representa a la escuela en eventos musicales.
-Con razón toca tan bien el piano-Recordé la melodía de la mañana.
-Aja, además de bella y rica es talentosa, un gran partido-Comento Emma sonriendo con picardía-. Siempre hay jóvenes de las escuelas vecinas rondándola, pero la dejan al instante, ya que su padre tiene una gran influencia.
-Vaya-Vaya, vaya, que clase de amiga me conseguí, aunque era imposible de que fuera de otra manera, Richelle es toda una princesa, hermosa, rica y talentosa, eso la describe tan bien, además de con muchos modales y amable…es…inalcanzable, sentí como una punzada constante picoteaba mi pecho, inconscientemente lleve una mano hasta allí.
-Además de que es muy distante, me sorprende que en un segundo te hayas hecho su amiga, siempre anda con ese aire de superioridad, incluso tiene un chófer privado, increíble ¿No?-Finalizo Emma, justo en ese instante sonó el timbre que anuncio el fin del receso.
El día paso volando, yo perdida en la conversación que tuve con Emma, mi nueva amiga, en la mañana, y como música de fondo la melodía incompleta que me dedico Richelle por mi llegada a Austria.
-¡Nos vemos Eli!-Se despidió Emma agitando su brazo a modo de despedida, yo hice lo mismo.
-¡Te llamo a la noche!
-¡Vale!-Dijo cruzando la calle, ya que en la acera de enfrente un chico con el cabello rubio y parado la esperaba apoyado en la pared, con una mirada seria, supuse que era el hermano de Emma.
Justo cuando pensaba irme vi como una limosina muy lujosa de color negro se estacionaba en frente de la entrada, de ella salió un hombre con traje de mayordomo y abrió la puerta de atrás.
Por el rabillo del ojo divise a Richelle…que caminaba pausadamente al vehículo, debí suponerlo. Justo antes de subir nuestras miradas se cruzaron.
-Hasta mañana…Eli-Dijo para que luego la puerta se cerrara detrás de ella.
-¡Hasta mañana Richelle!-Le respondí cuando vi al vehículo avanzar.
Ya había cenado y ahora me mensaje aba con Emma, aún resonaba en mi mente la melodía de Richelle…No podía dejar de pensar en ella, en su belleza, en su mirada, en su voz, en toda ella… ¿No será qué…?
Sonreí con ironía…
Inconscientemente…
Yo…
Me…
Enamore de una princesa…
Traducciones:
Heilige Christine: Santa Christine es alemán
Willkommen in der Stadt: Bienvenida a la Ciudad en alemán
Aclaraciones:
El profe para el que no sabe era Germania :3
Si, el que esperaba a Emma era su hermanito Holanda
El amigo de Vladimir era Bulgaria, obvio :D
Si, Eli se enamoro a primera vista de Richelle
Eso era todo por hoy
Espero les haya gustado!
Déjenme un review dándome su opinión sobre el fic!
