¡Muchas gracias a todos los que pasaron a dejar un review en mi primer episodio! Fueron ustedes quienes me animaron a traer la continuación de esta historia que surgió mientras escribía el capítulo pasado de mi fic Akuma na eros, realmente no sabía si les gustaría la propuesta, pero ahora me siento más segura para continuar con este pequeño proyecto.

Sí, pueden empezar con sus especulaciones respecto al padre del bebé, pero ya he decidido quién será y NO, no cambiaré este hecho. Me pregunto quién será la primera en adivinarlo *se lleva una galleta a la boca*


Estaba molesta… no, "molesta" era poco… enfadada, irritada, encolerizada… quizá debía inventar un nuevo adjetivo que describiera mejor cómo se sentía en esos momentos. Simplemente quería tirar todo por la borda durante un instante, quizás un par de días, una semana, un mes… no lo sabía a ciencia cierta. Lo único que tenía claro era que no pensaba regresar a su casa en un buen tiempo.

Y justo por eso mismo ahora se encontraba frente al apartamento de los Fujioka con una maleta a un lado, deseando que Haruhi le permitiera quedarse con ella mientras "se calmaban las aguas", iba a tocar a la puerta cuando oyó voces provenientes del interior, sabiendo que a esas horas Ranka no se encontraba, decidió prestar atención.

¡¿Acaso has perdido la cabeza, Hikaru?!

Ésa era la voz de Kaoru, estaba segura, ¿qué podían hacer los gemelos en casa de la castaña en la semana? Haruhi seguramente no tenía tiempo para ellos con los recientes exámenes para Harvard; sin embargo, la voz del pelinaranja distaba mucho de ser alegre y juguetona, tal y como recordaba. Continuó escuchando atentamente, casi cortando su respiración.

¡¿Cómo se te ocurre?! ¡¿Qué mierda tienes en el cerebro?! ¡Pensé que eras infantil pero ¿"esto"?! ¡Esto es una…! ¡Ni siquiera sé cómo llamarlo!

¡Basta! No permitiré que te sigas expresando así delante de Haruhi, ¿acaso crees que…?

Luego de eso las voces se entremezclaron, impidiéndole escuchar más de esa plática, intentó pegar mejor el oído a la puerta y fue allí cuando casi se cayó de la impresión.

¡Ustedes no está preparados para ser padres!

¿"Padres"? ¿Había escuchado bien? ¿Acaso Kaoru había insinuado…? Tocó a la puerta más fuerte de lo necesario, sabía que debía intervenir antes de que se cometiera un homicidio a unos metros de ella. Haruhi fue quien abrió, sorprendiéndose de encontrarla allí, intentó colocar su mejor sonrisa para evitarle una incomodidad aún mayor a la chica.

–Lo siento, Haruhi –entró tranquilamente con la maleta tras de sí–, mi padre cree que puede controlarme a su antojo, es realmente insoportable, así que vine a darme una vuelta para despejarme.

–¿Y esa maleta? –señaló el objeto tras de ella.

–Ahhhh, unas cosas que mi madre me pidió sacara de casa, no le tomes importancia, me las llevo cuando me retire.

Notó la cara de enfado de Kaoru, una que jamás había presenciado, realmente ese chico podría matar a su hermano si no entraba a tiempo, aunque ahora debería buscar otro lugar dónde quedarse, Haruhi ya tenía suficientes problemas.

–Mei –saludaron cortantemente al mismo tiempo.

–No esperaba toparme con ustedes aquí, deberían cuidar lo que dicen, se escuchan sus gritos en todo el pasillo.

Los chicos quedaron lívidos, a pesar de que no podían hablar tranquilamente tampoco deseaban que todo el complejo de apartamentos se enterase de la situación a la cual se enfrentaban. La chica se giró a ver a la otra, tomándola del brazo con demasiada confianza.

–¡Me muero por un helado! ¿Y tú? Seguro que también, ¿por qué no vamos a la vuelta de la esquina por uno?

Mei empujó a su amiga fuera del departamento, sabía que en su estado no le hacía bien escuchar la pelea de los gemelos, y también notaba que ambos debían arreglar sus asuntos sin oídos molestos. Una vez que ambas adolescentes estuvieron fuera los Hitachiin se quedaron en silencio, pesándoles la soledad en la que los habían dejado. Desde siempre habían confiado el uno en el otro, por eso mismo Kaoru no podía creer todo lo que estaba pasando, se sentía traicionado por su hermano… aunque no sabía de qué manera exacta, lo único que tenía claro era que no podía mirar a Hikaru de la misma manera.

Hikaru, por su parte, también experimentaba una serie de sentimientos en ese momento. Quería apoyar a Haruhi, no podía dejarla sola ante la montaña de complicaciones que se avecinaban, pero le había mentido a Kaoru… algo que prometió nunca hacer, sólo podían confiar plenamente el uno en el otro y él acababa de traicionar su confianza.

oOo

–Los helados del parque siempre son los mejores, ¿no lo crees? –le sonrió.

–S-Sí… –titubeó.

–¿De qué sabor prefieres? Creo que yo pediré de fresa.

–Chocolate… –murmuró.

–¡Excelente elección, Haruhi! –le palmeó la espalda.

–Mei… –llamó su atención– ¿escuchaste todo?

–Descuida, Haruhi –tomó ambas manos de la chica–, siempre puedes contar conmigo, lo sabes. ¡Un hijo, Haruhi, un hijo! ¿Sabes lo que me entretendré diseñando su ropa? ¡Y tejiendo! ¡Definitivamente le tejeré algo!

Sonrió. Su amiga reaccionó de mejor manera a lo que esperaba, aun así no dejaba de pensar por qué Hikaru había declarado eso frente a su hermano, él no tenía obligación alguna con ella, incluso le había rechazado un par de veces antes de salir con Tamaki.

Hikaru… –pensó– ¿en qué lío te has metido?

oOo

–¡Acaso estás loco! –se pasó una mano por los cabellos, despeinándose– ¡Un hijo! ¡Un hijo! ¡¿Sabes la responsabilidad que implica un hijo?! No soy yo de quien debes preocuparte: Tono, Kyouya, Honey, Mori, Mamá, Papá… Ranka… ¡¿Sabes lo que hará Ranka cuando se entere?!

–Vale la pena… –se sentó en un sitio libre.

–¡Por supuesto que vale la pena! –sonrió, mirándolo– Eso nunca se te olvide…

–Imposible –una sonrisa se posó en su rostro.

–Hikaru… sabes que puedes contar conmigo, incluso aunque tenga ganas de matarte por lo que has hecho, eso no cambia el hecho de que somos hermanos –se metió las manos en los bolsillos– y éstos siempre se apoyan.

–Kaoru… –le miró sorprendido.

–Pero… –su tono de voz se volvió más serio– lastimas a Haruhi y te ganarás otro enemigo.

–No debes preocuparte por ello –le sonrió.

En ese momento las chicas regresaron con unos conos de helado, Mei lucía igual de animada y Haruhi parecía más tranquila, lo cual notó de inmediato Hikaru, tranquilizándose con ello.

–Ahhh, Haruhi, Mei, ya regresaron –les saludó Kaoru–. Ya que están los dos juntos, ¿puedo preguntar qué piensan hacer a partir de ahora?

–¿Ehhh? –le miró confundida la castaña.

–Imagino que vivirán juntos, ¿no es así?

–Claro –asintió Hikaru.

–Y que serás tú –miró a su hermano– quien le dé la noticia al resto, ¿verdad?

–Apenas tenga oportunidad…

Haruhi ya no pudo escuchar nada más, desde que Kaoru mencionase el compartir el mismo techo que el azabache y el otro lo confirmara sólo podía pensar en ello.

¿Vivir con Hikaru? ¿Acaso no era todo demasiado pronto? ¿Y dónde? ¿En la mansión Hitachiin? ¿Con su padre? ¡¿En un departamento solos?! Apretó con fuerza su helado, las cosas parecían escapársele de las manos y, a pesar de todo, desde que Hikaru declarara que él era el padre del bebé no podía evitar sentirse más tranquila, era como si tomara su mano antes de caerse en un abismo oscuro… un abismo oscuro y frío que le aterraba.

–Nos retiramos por el momento, supongo que ya han sido demasiadas emociones por hoy –Kaoru tomó a Mei de la espalda, llevándola con él y tomando con la mano libre su maleta olvidada en un rincón de la casa–. Cuento contigo para ello, Hikaru. Descansa, Haruhi.

El azabache les acompañó a la puerta, donde les despidió y cerró detrás. Fue hasta la castaña, la cual se encontraba sentada en la estancia, la mirada perdida en el suelo. Tomó asiento a su derecha, no sabiendo por dónde empezar.

–Hikaru… no tenías por qué decir eso… –murmuró.

–No podía dejarte cargar tú sola con toda la responsabilidad… –confesó.

–Gracias… real-realmente… muchas gracias… me sentía tan perdida…

Se arrojó a su cuello, llorando suavemente. Tantas veces había sido al revés, él era quien corría a su lado cuando se sentía solo, perdido y triste, finalmente podía mostrarle cuánto le importaba y, sin embargo, sentía que todo el asunto podía llegar a rebasarle. A pesar de que Haruhi era la chica más fuerte y decidida que conocía, comprendía que se sentía desorientada, perdida, asustada… justo como él mismo.

–No te dejaré llevar esa carga tú sola, Haruhi –le respondió seguramente–, ¿qué le dirás al resto? Tarde o temprano se enterarían, y sé perfectamente que no les gustará la respuesta que tú misma me has dado.

–Hay muchas madres solteras… –lagrimeó.

–Y madres adolescentes, lo sé… ¿pero crees que los demás se quedarán tan tranquilos al enterarse de la verdad?

–Ya pensaría en algo…

–Tal parece que te olvidas de mi Señor, seguramente cometerá una tontería; Kyouya hallará tarde o temprano al padre de tu hijo y le torturará hasta que jure casarse contigo; y no hablemos de Honey y Mori-senpai… tampoco se alegrarán ante esto.

Realmente no podía creer lo mucho que había cambiado su vida, ¿qué se supone que haría? Incluso aunque dijera que podía sola, agradecía profundamente que Hikaru se quedase a su lado, que le ofreciera un brazo en el cual apoyarse, que le ayudara a sobrellevar esta nueva etapa de su vida… porque estaba segura que de no ser así se desarmaría por completo.

oOo

Se aseguró de que Haruhi durmiera antes de taparla con las sábanas, finalmente el té hacía efecto en ella, calmándola un poco, escribió una pequeña nota que dejó en su buró y apagó la luz del cuarto antes de salir. Llamó a su limosina, la cual le recogió no mucho después, conduciéndole directamente a su mansión.

En el camino continuaba pensando la manera correcta de informarle al resto, seguro de que su integridad física peligraba.


¿Quién es el padre del bebé? ¿Alguna tiene una idea? ¡Hagan sus apuestas! :D

Contestando reviews:

Dannyplz: ¡Muchas gracias por ser mi primer comentario! Me alegra mucho que te haya gustado, espero éste no te decepcione :3

HarukaSou: Haruhi tiene sus razones, las cuales conocerán después :D

Emma: *w* ¡Muchas gracias! Espero contar contigo después :3

hola: Lamento la tardanza TToTT ya está aquí el capítulo 2, espero te gustase

Ootori Misa-chan: Tardé un poquito más de lo esperado -_- pero finalmente pude dejarles el segundo capítulo, espero te gustase

Monzze: Ohhh, ¿en serio? Jejeje, me da curiosidad la conclusión a la que llegaste :D

teresa: ¡Gracias! Me arriesgué un poco con la trama, no sabía la acogida ni si tocaría sensibilidades TToTT

LyS Cosmo: Pues... deberás esperar un poco por el resto, pero puedes hacerte una idea... Hikaru está en problemas...

Luna Creciente: Espero no caer en clichés, quiero representar todo lo más real posible... perdona si llego a caer en OCC

nicole: No te preocupes, no pienso dejarlo a la deriva, aunque quizá tarde con los capítulos

DayRoss: Haruhi afortunadamente cuenta con Hikaru en estos momentos... incluso si esto no estaba en sus planes, no podría simplemente deshacerse del bebé :/ Por fortuna el pequeño demonio será su apoyo a partir de ahora :D

sakurita-akatsuki: Lo siento, "Akuma na eros" fue mi prioridad, por eso tardé un poco más de lo planeado TToTT

tsuki: Créeme que habrá drama :D

Darling: Lo siento, no puedo decir quién es el padre todavía (sino, no habría historia qué contar), jeje, pero puedes hacer tus propias conclusiones