Presentación:

Disclaimer:

Ni Harima, Eri, ni todos los personajes que aparecen en mi historia me pertenecen (T.T), sino que pertenecen a Jin Kobayashi

Pues si me pertenecieran el comienzo de mi fic no hubiese sido así… Muajajaja (cara de pervertida)

Agradecimientos y Saludos especiales:

Mmm… July-sensei casi se puso a llorar cuando leyó los agradeciemientos… jijij

Gracias a mis queridas amigas del clan… Ume-chan, Umy-chan y Maya-senpai ¡¡por los review!! Arigatou

Una mención honorífica a dos señores que tuvieron la amabilidad de leer mi fic… Keisuke Satsukino y Death Mask (supuse que era hombre por lo que escribió, espero no equivocarme ·-·)

Aclaraciones:

"Pensamientos"

— Diálogos—

Para los que conversan conmigo por msn saben que significan los (asd), (aps), (xD), (¬¬)… para el resto… ¡¡tarea para la casa!! xD

Ya habrá tiempo para los ineteresados en conversar conmigo… xD

No tenía la intensión de avisarles cuando comienza la parte de los Lime o Lemon, pero para la gente de corazón frágil si lo pondré, habemos personas muy sensible (asd)… será algo así…

(···········································asd···················································)

PD: el próximo cap se viene el lemon… (asd)

¿Se entendió? No más atrasos… ahí les va el capítulo II… (.)

Capítulo II "Fantasmas del pasado"

En el capítulo anterior:

Eri intentaba asimilar todo, Harima estaba nuevamente protegiéndola de sus padres, pero esta vez era Harima Kenji, no un falso asistente componedor de quien sabe que cosa era, quería que él dejara de hacer lo que hacía en esos momentos, sólo provocaba alocar sus sentimientos, que estuviera con ella ya era suficiente para confundirla y que además estuviera tratando de alentarla para que se quedara, no hacía más que volverla loca, pero creía que Harima tenía razón. Se armó de valor y le dijo muy optimista, con su típica sonrisa que Harima odiaba, pero que esta vez le parecía doliente: — ¿Me acompañas a dar un paseo al centro de la ciudad?

A Harima le sorprendió la petición, creía que él no le agradaba y que nunca trataría de hacer una cosa así, pero quizás Eri lo necesitaba y tragándose su orgullo le respondió: — Si eso quieres…— Se levantaron al mismo tiempo y caminaron juntos hasta el auto donde Nakamura el mayordomo los esperaba y éste les preguntó: — ¿Hacia dónde lo llevaré?— Eri le indica el centro de la ciudad y Nakamura los lleva de inmediato. De camino ninguno mencionó palabra alguna, talvez esperaban que el otro hablara pero ninguno se atrevió, apenas llegaron Nakamura abrió la puerta de Eri para que bajara y luego los miró alejarse. Harima pensaba reflexivamente: — "¿Qué estoy haciendo aquí y con ella? ¿En qué líos me he metido? Y sólo por ser amable, aunque… realmente me entristece verla así… ¡¿Pero qué estoy pensando?! Es Hime, con quien siempre discuto, me estoy compadeciendo de ella, algo anda mal…"

Por otro lado, Eri reflexionaba: — "¡Ya está hecho! Lo invité a dar un paseo, nada más, además no creo que lo malinterprete, ¿O sí? Haaa!! ¿En qué líos me he metido?" —

Después de caminar sin rumbo por un buen rato, Eri dijo: — ¡Acompáñame a comprarle algunos obsequios a las chicas! — Terminando con una amplia sonrisa, luego lo tomó de la mano y corrió sonriente hacia un mostrador. Harima se asombró por la reacción de Eri, jamás imaginó que ella haría este tipo cosas, olvidando por completo el hecho de que la estaba sosteniendo de la mano; cuando recién se dieron cuenta de lo que hacían ambos se sonrojaron y automáticamente se soltaron, Eri para tratar de olvidar lo que había pasado le preguntó a Harima: — ¿Cuál de estos colgantes crees que le gustaría a Tenma? — Éste empalideció y titubeando logro responder: — C-creo que éste. — Señalando una hermosa mariposa muy colorinche.

— Mmm… ¡Quizás tengas razón, creo que le encantará! — Luego de terminada la frase, agachó la mirada y pensó: — "Nunca quise darme cuenta de los sentimientos de Hige hacia Tenma, creí que sólo era producto de mi imaginación, encontraba que era más acertado la relación de Hige con Yakumo pero en estos últimos meses su relación ha cambiado, quizás estén hechos el uno para el otro, ambos son muy infantiles y felices, además en este últimos tiempo se han llevado muy bien…"—

Harima la mira desconcertado, ya que hace unos minutos ella lucía aparentemente feliz, esos cambios de ánimos lo descolocaban pero esta vez no quiso preguntarle lo que le pasaba; Sentía que si se entrometía más en su vida no podría salir, era una sensación extraña pero lo único que quería en estos momentos era verla feliz como hace unos minutos atrás.

Luego de haber caminado por todo el centro de la ciudad y haber comprado obsequios para todos, incluyendo Imadori-kun, Hanai-kun y Yakumo-chan; Sintieron que deberían descansar un momento, Harima tomó a Eri de la mano y la sentó en un hermoso local al aire libre bajo una sombrilla y le dijo: — Volveré enseguida…— Eri se asombró por la iniciativa de Harima, se acomodó y disfrutó del paisaje que le rodeaba; Mientras Hige se dirigía hacia un camarero ordenándole un delicioso helado para Eri, indicándole en donde se encontraba sentada. Luego de eso, Harima se encaminó al baño de varones. Ya en él, se apresuró a mojarse el rostro, sentía que se le desplomaba de ardor, jamás imaginó que estaría así con Eri, la última vez que estuvo con una chica de esa manera fue con Tenma-chan, no quería mezclar las emociones pero fue inevitable y no tardó en compararlas. — "¿Qué hago aquí?, Aún no comprendo que me pasa, es una sensación extraña, su mirada lastimera… hace que me pierda en ella. No puedo seguir así, trataré de evitar a Eri, es la mejor solución." —

Mientras tanto Eri bajo la sobrilla pensaba: — "¿Qué haré? No puedo seguir pensando en él, me lastimará más seguir esto, no puedo continuar, trataré de olvidarme de Harima aunque sea un tanto difícil." —

Los dos pensaban parar esto, bien sabían que su relación no era de las mejores y terminar así era ridículo, además Eri tenía muy claro cuanto Harima amaba a Tenma y no se interpondría entre ellos. En cuanto a Harima, él conocía muy bien sus objetivos y la amistad de Eri no era uno de ellos.

Al volver, Harima se sentó muy silencioso, Eri por su parte disfrutaba del helado y buscando la mirada de Harima le dijo: — Hige, ¿Vas a querer helado?, Está delicioso… — Sentía que cada palabra que decía era una punzada para su corazón, tratar con tanta familiaridad a Harima nunca lo había imaginado pero vivirlo, la hacía ser muy feliz. En cuanto a la respuesta de Harima, este le contestó con una negativa y no la miró para no sentirla. Después de un largo silencio, Eri muy incómoda por la situación decidió hablar.

— Hige, ¿Tú querías ir al paseo de los demás chicos, cierto? — Buscando nuevamente la mirada de Harima, aunque fuera complicado puesto que en todo momento llevan puesto sus lentes de sol oscuros, pero Eri ya se acostumbraba a eso. Harima no quería hacerle sospechar nada ya que cualquier palabra lo delataría, pero sólo buscó las necesarias y respondió: —Así es, pero Itoko-san me obligó a venir a este lugar aunque no me quejo ya que no ha sido tan malo.

A Eri se le encendía una llama de esperanza, la que muy rápidamente apagó, nuevamente no podía controlarse, Harima despertaba en ella sensaciones indefinibles y debía hacer algo, ¿Pero qué? Quizás sólo dejar que sigan las cosas tal cual y arrepentirse por el resto de su vida, o enfrentar lo que sentía y como su personalidad, tratar de que cambien para su bien, ¡eso es lo que haría!, disfrutará de la compañía de Harima sin arrepentimientos y pasara lo que pasara no daría marcha atrás. Respiró hondo y sacando fuerzas de quien sabe donde se dispuso a disfrutar el momento. Cambiando completamente de personalidad le dijo a Harima:

— Sabes, nunca pensé que tu compañía me haría tan feliz, siempre te traté de manera indiferente o grosera, pero eso debía cambiar, de todos modos te pido disculpas si alguna vez se hice sentir mal, aunque ese fuera mi objetivo, pero ahora estoy arrepentida. — No podía creer las cosas que estaba diciendo, nunca se lo había imaginado, aunque el más asombrado era Harima quien no podía disimular su sorpresa.

— Pues, quien debería disculparse soy yo ya que nunca debí tratarte de manera tan pesada, no era la forma de tratar a una dama, que aunque suene presumido así es. — Responde Harima muy afectado.

Eri no lograba asimilar lo que estaba pasando, sentía un gran alivio en su corazón y quizás ahora las cosas marcharían mejor. Después de un pacífico silencio, Eri concluyó: — ¿Qué tal si nos vamos?, ya se hace tarde además mis padres se estarán preguntando por mi, al igual que Itoko-sensei estará preocupada por ti. — Le dice sonriente Eri haciendo como si nada hubiese pasado.

— Tienes razón, aunque no creo que Itoko-san esté preocupada por mi, jajaja. — Responde Harima con una risa forzada.

Ambos se levantan de sus asientos y Harima se dispone a pagar la cuenta, Eri lo queda viendo y piensa para si: — "Esos detalles… Después de todo Hige no es tan maleducado." — Sonríe. Harima la mira extrañado y le dice: — ¿Por qué la risa?

— No es nada, sólo es extraño verme así… contigo.

— Es cierto, nunca pensé que podría estar tanto tiempo a tu lado y sin discutir.

— Jajajaj… Lástima que fuese tan tarde… — Y Eri se queda en silencio nuevamente, con la mirada perdida y su sonrisa desvanecida.

Harima odiaba su tristeza, le encantaba verla sonreír, aquella sonrisa que tanto odiaba antes, ahora le provocaba felicidad, más aún si esa sonrisa era para él.

Se encaminan hacia el carro y cogen rumbo hacía la playa, nuevamente invade el silencio, mutismo tan ansiado antes y tan despreciado ahora.

Cada uno está en su respectiva casa, Harima vuelve tan silencioso como antes, Itoko ya estaba en la cabaña pero se encontraba duchando así que no lo escuchó llegar, éste aprovechó y se fue a su habitación y se encerró, comenzaba a inundársele la cabeza de pensamientos y todos con relación a Eri, sentía las mismas emociones que sentía por Tenma-chan y no podía creerlo, empezaba a gustarle su compañía, creía que podían hablar de cosas que jamás podría hablar con Tenma, puesto que ella era demasiado infantil y no comprendía sus sentimientos, pero con Eri era diferente, no hallaba las horas de estar junto a ella nuevamente, no entendía como todo su odio se había transformado en aprecio tan rápidamente, aunque apaciguó sus ansias pensando en la posibilidad de que ella sólo provocara en él la excitación que causaría cualquier chica tan hermosa como ella, pero… no era sólo eso, sentía que ella lo necesitaba y estaba dispuesto a estar con ella.

Realizó unas cuentas llamadas y en unos minutos ya tenía el número del celular de Eri, tomó el suyo pero tardó en resolver si hablarle o no, hasta que por fin se decidió, marcó rápidamente el número y llamó, los nervios se le destrozaban, no sabía como reaccionaría ella además el sonido de espera lo volvía loco, hasta que por fin le contestó pero tardó uno segundos en hablar hasta que logró sacar el habla.

— Hi-Hime… Soy Harima. — Suspiró suavemente.

— Que extraño que me llames, si sólo haces un par de horas que estuvimos juntos. — Muy nerviosa responde Eri, jamás se imaginó que la llamaría.

— Sólo quería saber si estabas ocupada, quería invitarte a dar un paseo en la playa. — No entendía que trataba de hacer, las palabras salían solas de su boca.

— ¿Ocupada? No, pero me extraña tu invitación, pero a la vez me encanta, saldré enseguida, mis padres se irán a una cena con unos amigos con los cuales se encontraron después de varios años así que tardarán un montón, además… me agrada tu compañía.

A Harima le hacía inmensamente feliz la sinceridad de Eri, no podía creer que todo este tiempo la odió sin haberla conocido.

— Entonces te espero en el mismo lugar donde nos encontramos esta tarde. — Continuó Harima muy ilusionado.

— Está bien, nos vemos…

Harima se apresuró a salir, sólo le gritó a Itoko que iría a dar un paseo y salió corriendo del lugar. Por su parte Eri estaba muy nerviosa, no sabía con que vestirse y era una ocasión especial, una especie de "cita" además el ambiente era oportuno y debía lucir bella, tomó un vestido color rosa que hacía lucir su piel pálida, recogió un poco de su cabello y finalmente se puso unas sandalias de color dorado y se apresuró al salir.

Ambos corrieron en la búsqueda del otro, ninguno podía explicar aquella necesidad de estar juntos, al encontrase en la playa sólo a la luz de la luna y mirarse frente a frente volvió en ellos el fantasma del pasado, ¿Qué había sucedido nuevamente? ¿Cómo olvidaron tan fácilmente todo lo ocurrido por ellos en el pasado? Harima retrocedió unos pasos, sentía en su interior que esto no podía pasar, Eri jamás cambiaría… esto era imposible, pero muy dentro en él sentía que realmente quería estar con ella, necesitaba pensar detenidamente en lo que estaba sumergiéndose pues si esto acababa mal, ellos no serían los únicos perjudicados, por esto no podía arriesgarse, en cambio, Eri no comprendía la reacción de Harima, ella estaba dispuesta a cambiar su actitud con él, pero cómo hacérselo saber sin que Hige pensara que esto fuera otro juego de ella.

— No puedo hacer esto… — Repetía Harima mientras retrocedía.

Eri no podía creer lo que estaba presenciando, ella había cambiado su percepción de Harima con el paseo, pero parecía que él no, agachó la cabeza y cerró los ojos mientras le decía a Hige: — Veo que aún no lo entiendes… pues yo no haré nada más para hacerte ver lo que está pasando, si quieres vete y déjame sola…— En eso corrió una rebelde lágrima por su rostro pero se secó rápidamente y con una gran sonrisa en sus labios concluyó diciendo: — Gracias por la invitación pero ahora quiero estar sola…— Terminó de decir eso y se dio media vuelta y corrió por la arena llorando. Harima no podía creer lo que acababa de hacer, rechazó a la chica más hermosa que podía tener, la había rechazado, no de manera directa pero al fin y al cabo la había dejado hablando sola, esa reacción no era de las más caballerosas. Él también se marchó.

Eri seguía corriendo hasta que tropezó pues estaba débil y su ojos llenos de lágrimas pero sólo se dejó caer y en ese lugar se quedó llorando hasta quedar sin aliento. Después de un rato, cuando ya descargó toda su tristeza se sentó en la arena y siguió pensando: — "No confiaré más en Harima, no entendió lo que siento, sólo piensa en Tenma y no puede sacársela de la cabeza, yo no intentaré más interponerme sólo dejaré las cosas así, además ya me iré de este país y no los volveré a ver más será mejor que me olvide de lo que pasó, si sigo pensando en esto sólo me haré daño, soy la más perjudicada en el asunto, por más que me duela dejar esto así, es la única solución… Y llegué a pensar que quizás él también sentía lo mismo por mí… que ilusa." — Después de unas horas de reflexión Eri se fue a su casa a tratar de olvidar lo sucedido, no encontrando respuestas.

Mientras, Harima se encontraba pensando en lo ocurrido en su habitación sin la presencia de Itoko, pues ella lo conocía lo suficiente como para saber lo que le pasaba; creía que no estuvo atinada su reacción, vio en todo momento la tristeza de Eri es su rostro, se sentía completamente culpable, pero qué más podía hacer, no quería ilusionarla ni menos ilusionarse a sí mismo pues pensaba que no podía pasar nada entre ellos y todo este revuelo, al menos por su parte, era simplemente hormonas alborotadas por el entrono, puesto que tenía muy claro lo que sentía por Tenma-chan aunque si lo pensaba bien, desde aquel día que por equivocación se le declaró a Eri pensando que era Tenma, no la había podido sacarse de su cabeza, después de todo lo sucedido entre ellos, el destino estaba siendo muy cruel. Harima en el silencio pensaba: — "¿Qué haré?... Cómo saber si lo que estaba haciendo era lo correcto, no puedo sacarme de la mente el rostro triste de Eri, ¡Odio esta situación! Se me destroza el alma verla tan frágil, necesito pensar muy bien lo que haré, no quiero dañar a nadie con mis decisiones además esto no resultará, ella se irá pronto y sólo le haré más daño… Y para colmo estamos en la misma playa para estas vacaciones, es tan difícil que no la encuentre por ahí en algún lugar, tengo que pensar que haré para dejar esto por completo…"

A la mañana siguiente, Itoko le pregunta a Harima si saldrá a dar un paseo por la playa o a la ciudad, este le responde con una negativa, pues no quiere encontrarse con Eri aún, Itoko no le toma mayor importancia, pues cree que Harima todavía está enojado con ella.

Después de una larga tarde de reflexión, Harima decide dar un recorrido por la playa, para distraerse un momento, además cree que Eri no estará, porque le había escuchado decir que debía acompañar a sus padres a visitar a unos antiguos amigos de la familia, debido a lo anterior decidió salir.

Mientras vagaba por la arena húmeda, reflexionaba.

— "Necesito decidirme pronto, debo poner en una balanza mis sentimientos, ¡Ohhh ahora es cuando necesito de Imouto-san! (así es como le dice a Yarumo) Ella es en la única en quien confío realmente y es la única que me ayudaría."

El sol se ocultaba lentamente, dejado a la vista un hermoso atardecer, el mar estaba tranquilo y sonoro, a lo lejos se escuchaba el sonido graznido de las gaviotas, el ambiente era ideal, sólo le hubiera encantado compartirlo con alguien especial. Nadie conocía al verdadero Harima Kenji, en el fondo de su corazón era un tipo sensible, no le gustaba ver a las damas llorar ni mucho menos causarle ese llanto, sólo se sentía presionado a decidir por un lado quería estar con Eri, pues sabía que con ella podía ser feliz ya que de Tenma-chan sólo podía recibir amistad, él bien sabía que Tenma estaba enamorada de Karasuma-kun aunque éste no demostrara afecto hacia nadie pero no era algo que pudiera estar en sus manos, Harima sólo miraba esta situación desde la distancia, no podía hacer más nada. Sin embargo lo que sentía por Eri, en eso si podía interferir, tenía dos opciones la primera tratar de olvidar todo lo sucedido, hacer como si nada hubiese pasado y olvidar aquellos momentos que había pasado con Eri en estos últimos días, o la segunda opción tratar de conquistarla nuevamente sabiendo que esto sería aún más difícil pero a cambio recibiría el afecto de una chica maravillosa, aun sabiendo que no duraría por mucho, sólo hasta que se fuera del país… convirtiéndose en una pésima idea.

Eri por su parte, había preferido quedarse en casa, no se sentía bien puesto que había estado hasta tarde en la playa, sus padres no se opusieron y se fueron solos, quizás no hubiesen ido ya que no volverían hasta el otro día, pero bien sabían que Nakamura cuidaría de su hija. Eri tenía planeado caminar por la playa como todos los días, le hacía muy bien para pensar.

Como si el destino se hubiese empeñado en juntarlos, Eri y Harima estaba nuevamente frente a frente, pero esta vez ninguno de los huiría afrontarían lo que fuese que pasara, Harima había estado pensando toda la tarde que haría pero este encuentro le hacía las cosas más fáciles.

— Hola Hime. — Luego de un largo silencio, comenzaba hablar Harima muy asustado por la reacción de Eri.

Por su parte ella lucía tranquila: — Hola Hige, ¿Qué quieres?, Estoy un poco ocupada como para estar aquí sin tener que hablar…— Parecía que había vuelto la antigua Eri, con su tono de voz altanero y su sonrisa irónica, pero a esto Harima no le tomó atención, pues necesitaba conversar con ella.

— No te quitaré tiempo, sólo quería aclarar las cosas…—

— Pues no hay mucho que aclarar. — Interrumpió Eri.

— Debo hacer esto, no me quedaré con las palabras dentro. — Rebatió Harima un tanto molesto.

Eri, impresionada por la reacción de Harima le contestó: — Está bien, entonces habla. —

— Bien, pero caminemos mientras hablamos. — Harima hizo esto, ya que al caminar no se mirarían a la cara y le sería más fácil decir lo que tenía planeado.

Caminaron un corto trayecto en silencio, hasta que Harima por fin encontró las palabras precisas para comenzar a hablar: — Hime… Estuve pensando en lo que ha estado sucediendo…—

Eri se alteraba mientras que Harima más hablaba, ella no quería escuchar lo que había pensado en estos últimos meses, trató de concentrarse y le escuchó atentamente.

— Hime… Debo saber una cosa, sólo necesito saber esto para tomar una decisión…—

Poco a poco se le acababa el aire a Eri, pensaba: — "¿Qué será lo que quiere saber?, No aguanto más esta situación…"

— Hime… quisiera preguntarte… ¿Qué es lo que piensas de mí?, Digo, como hombre, pues no somos amigos ni nada, sólo compañeros de clases, tus palabras me harán tomar una decisión. — No podía creer lo que acababa de decir, ¿En qué momento lo dijo? Ahora no le quedaba más que asumir la respuesta, además toda esta situación era muy embarazosa para él.

Eri se sonrojó entera, jamás hubiese pensado que Harima le preguntaría algo así incluso no se preocupó en la respuesta que daría sólo se detuvo un momento a meditar: — "¿Qué pienso de él?, Pues en estos momentos creo que es alguien muy tonto, que nunca se ha dado cuenta de mis sentimientos pero… lo que está haciendo ahora cambia esa percepción ya que me está preguntando qué pienso de él, no entiendo porqué será pero no puedo decirle la verdad, ¿O si? Tendría que decirle todo lo que siento, aunque no suena tan mal al menos se daría cuenta de mis sentimientos fácilmente, en todo caso, es muy problemática la situación, tendría que olvidar más cosas dolorosas como esta."

Harima se impacienta: — Pues bien, ¿Qué dices?

Eri respira hondo y comienza: — ¿Realmente quieres saber lo que pienso de ti?

— Así es, como dije antes, esto me ayudará a tomar una decisión. — Añadía Harima muy impacientado.

—Mmm… Creo que debo decirlo, a pesar de las dificultades estos últimos días… pues bien… creo que eres un hombre muy infantil; de personalidad cambiante, a veces eres muy educado y otras no; pero también creo que eres muy preocupado y tierno, cuando te lo propones, además eres guapo y bla bla bla…— Eri no podía creer lo que estaba diciendo, si Harima no se enteraba de lo que ella sentía por él, eso significaba que era un estúpido, Eri continuó: — Y eso… pues bien ya te lo dije, ¿Qué decisión tomarás?

Harima se quedó pensando unos segundos: — "Ya me lo dijo, en general son cosas buenas… ¡¡Me dijo que era guapo!! Que suerte tengo, pues bien, le diré que intentaré hacer…"

— Hime… haré algo y no me interesa si te opones o no pero esta vez haré las cosas a mi manera. —

— ¿Qué harás? — Preguntaba intranquila Eri.

— Se que no va conmigo y las personas que han visto School Rumble dirán "¡¡Pero cómo si los personajes no son así!!"Pero es mi historia. Yo cambiaré el destino…—

Eri no entendía que trataba de decirle Harima, en eso se impacientó y le gritó: — ¡¡Pues habla de una buena vez!! —

— Si lo sé, bueno lo que haré será… tratar de conquistarte. — Al fin pudo decirlo, cuándo se habría imaginado Harima que diría eso.

CONTINUARÁ…

Ese fue el segundo capítulo de mi fanfics

Ojalá que les guste esta nueva relación que comienza… ¬

Y para finalizar el adelanto del próximo capítulo…

Las hormonas comienzan a despertar, la playa, un lugar especial brinda un escenario pulcro para el comienzo de lo que sería una noche perfecta

Nos vemos en el próximo capítulo titulado "Mágica noche"

Que estén bien!! Dejen saluditos!!

Bye bye

Hisachi Akane…