Los personajes de My little pony no me pertenecen.
Capítulo 1: Mil años más tarde...
La pupila de Luna, o mejor dicho Nightmare Moon, estaba recostada debajo de un sauce llorón, protegiéndose de la lluvia con las hojas de aquel árbol. Libros se encontraban alrededor de la unicornio gris, estando uno levitando frente a ella, envuelto en un aura verdosa. La unicornio leía y leía cada letra con atención, en busca de algo muy importante... Dejó el libro a un lado y agarró otro con su verde magia, leyendo cada página detenidamente. Así se repitió el mismo proceso hasta que cierto unicornio se sentó a su lado. Su blanco cuero estaba empapado por la lluvia, su crin azul con mechones celestes estaba más que lacia por la lluvia, sus ojos celestes parecían dos piedras Aguamarina, y portaba en sus flancos la Cutie Mark de un escudo azul con una estrella rosada como grabado; teniendo sobre él tres pequeñas estrellas celestes
"Me sorprende que aún estés aquí, con esta lluvia..." dijo el unicornio mirando a la pupila de la reina de la noche, soberana de Equestria "¿Qué es lo que tanto buscas?"
La unicornio gris cerró sus ojos con fuerza, como conteniendo ira o rencor, cosa que no paso desapercibida ante los ojos del unicornio blanco. Ella abrió sus ojos y, en un intento de descargar su ira, golpeó el piso, haciendo un pequeño cráter entre todas las hierbas verdes...
"Estoy buscando los llamados 'Elementos de la Armonía'... Son seis objetos legendarios creados por seis deidades, cada una de un Elemento diferente: fuego, agua, tierra, viento, luz y oscuridad..." contestó la unicornio gris mirando al poni a su lado "Son mi única esperanza para que Luna vuelva a ser la misma de antes..."
"Pero eso es solo un mito poni..." contestó confundido él. La pupila de Nightmare Moon suspiró, solo para decir después:
"Yo sé bien que son verdaderos, Shining Armor..." ella doblo sus orejas, conteniendo su llanto "De poder activarlos todo volvería a la normalidad, quizás hasta el sol volvería al cielo, trayendo el día y la luz..."
Shining se sorprendió un poco por la personalidad que mostraba la unicornio gris, antes tan valiente y decidida, ahora triste y temerosa. Él la abrazó con todas sus fuerzas, pero con cuidado para no causarle dolor, apareciendo un sonrojo en sus blancas mejillas. La poni de crin negra y blanca sonrió, y escondiendo su sonrojo puso su cabeza en el cuello del poni de crin azul y celeste. Ambos disfrutaban de la compañía que se brindaban, incluso podían estar así por muchas horas, pero dos guardias interrumpieron en aquel bello momento...
"Princesa Dusk Shine, la reina Nightmare Moon solicita su presencia..." dijo uno de los pegasos, portando una armadura violeta oscura y dos alas de murciélago. La unicornio, con tristeza, se levantó, metió todos los libros en su mochila, despidió con un choque de pezuñas a su mejor amigo y usó un hechizo olvidado en el tiempo, que hace mil años su tutora le enseño, apareciendo dos alas verdes a ambos lados de su pecho. Empezó a volar hacia el castillo que se había convertido en su hogar hace unos años, escoltada a ambos lados por los dos pegasos.
Ni bien llegó a su destino, descendió y usó de nuevo aquel olvidado hechizo, desapareciendo sus alas verdes. Dusk Shine empezó a trotar con gran elegancia, teniendo como destino la recámara de su tutora, recibiendo la mirada de más de un sirviente.
Nightmare Moon miraba por la ventana de su habitación la hermosa noche estrellada que trajo hace mil años. Costaba admitirlo, pero ella se estaba aburriendo de siempre ver un estrellado cielo violeta... Desvió su mirada hacia una foto que estaba colgada en una pared, estaban en un parque la Princesa Luna, Celestia y Dusk Shine, todo antes de que se convierta en la poni que es ahora, controlada por su odio y rencor. La alicornio oscura dejó una pequeña lágrimas caer mientras murmuraba:
"Perdóname hermana..."
Tres ponis se interpusieron en el camino de la princesa Dusk Shine; tres unicornios que tanto la odiaban. Ellos empezaron a gritarle blasfemias, cosas que hirieron su corazón...
"¡Miren quien está aquí! ¡La poni que no merece el puesto que tiene!" le gritó uno de los unicornios mientras los demás la atacaron, tirándola al piso, solo para después empezar a patearla y pisotearla "¡De seguro eres tan corrupta como la reina!" la unicornio gris sentía como su dolor se intensificaba, aquel unicornio la estaba atacando desde lejos. Patadas en su pecho, pisotones en su estómago y rayos mágicos en todo su cuerpo, eran más de lo que ella podía soportar.
Escupió sangre mientras cerraba sus ojos, en busca de que su tortura y humillación termine lo más rápido posible; pero esta paliza era mucho más larga que las demás, tenían un único objetivo: matarla. Así siguió su tortura, golpes y rayos mágicos y ella perdiendo su sangre a través de sus cortes serios y profundos; hasta que de repente, un rayo mágico, negro como la noche, los golpeó de lleno, lanzando a los tres unicornios metros lejos de la princesa.
La unicornio abrió su ojo derecho, viendo lo que sucedía: la reina que tantas cosas le enseño ahora la estaba defendiendo...
"¡Llévense a estos tres unicornios a las catacumbas!" sentenció la reina con enojo, reflejado en los movimientos violentos de su crin azul. Cinco guardias acataron sus órdenes, rodeando a los tres unicornios y llevándolos por un oscuro pasillo. Nightmare se dio vuelta y se agachó al lado de su pupila, la tan herida princesa, que a duras penas pudo levantarse, con sus patas temblando y un fuerte dolor que la atormentaba sin descanso "Quiero que sepas dos cosas, primero que me aseguraré de que no vean otra cosa más que la eterna oscuridad de las catacumbas y segundo que vayas ya mismo a tu habitación y que descanses, pero antes déjame encargarme de esto..." la alicornio se concentró, usando un hechizo de curación que cicatrizó sus serias heridas. Dos guardias se acercaron con cautela "Centinelas, quiero que la escolten hacia su habitación y que uno de ustedes la ayude en todo lo que necesite..." ambos acataron esa orden. Tras llegar a su habitación, uno de ellos, que era un pegaso de cuero negra, crin blanca y ojos amarillos, entró junto a la princesa, mientras que el otro, que era un unicornio, se quedó al lado de la puerta.
"¿Necesita algo, princesa?" preguntó el pegaso, mirando a la princesa que limpiaba la sangre de sus dientes y hermoso rostro. La unicornio negó "Si es que necesita algo, avíseme sin miedo. Estoy aquí para servirle..."
"¿Podría traer mi mochila? Creo que se me cayó cuando esos unicornios sirvientes me atacaron..." el pegaso asintió y salió de la habitación. Dusk lo reconoció al ver la marca en sus flancos, una nube gris atravesada por un rayo blanco: era Black Night, el guardia más veloz y leal de todo el escuadrón. La unicornio se sentó, perdida en sus pensamientos, mirando con sus verdes ojos los moretones que se encontraban en sus patas delanteras. Segundos más tarde apareció Black Night, con la mochila de la princesa en su espalda. "Gracias..."
"De nada, princesa" contestó el pegaso haciendo una reverencia. La unicornio empezó a leer libro tras libro, en busca de información sobre los Elementos de la Armonía "¿Qué es lo que tanto busca, princesa? Quizás pueda ayudarte"
"Información sobre los 'Elementos de la Armonía'..." contestó ella sin desviar su mirada del libro. Empezó a leer en voz baja: "Solo se conocen cinco de los seis Elementos de la Armonía: Honestidad, Lealtad, Generosidad, Alegría y Amabilidad; el sexto aparecerá solo cuando los cinco estén activados... Se encuentran en... ¿el antiguo palacio de las Hermanas Reales dentro del Bosque Everfree...?" la unicornio, por sorpresa, casi suelta el libro "¡Esas orbes de piedra que Celestia quiso usar contra Nightmare Moon! ¿Me pregunto si mi tutora las habrá destruido?" pensó mientras dejaba el libro a un lado "¿Importa si salgo por unos momentos?" preguntó mientras, usando su magia, dejaba su mochila sobre su cama; recibiendo como respuesta el movimiento negativo del guardia.
Dusk Shine salió de su habitación y, a pesar de la lluvia, salió del castillo, donde encontró a su mejor amigo, que la estaba esperando. La unicornio se le acercó y lo saludó con una gran sonrisa en sus labios.
"Dusky, me gustaría pedirte perdón por si mis palabras hicieron que pierdas toda esperanza..." dijo el unicornio blanco, que caminaba al lado de la princesa, quien rió y contestó:
"Descuida, después de todo la esperanza es lo último que se pierde" su feliz mirada cambió, en menos de un segundo, a una muy seria "Aunque me gustaría que me lo recompenses acompañándome al Bosque Everfree"
"¡¿QUÉ?! ¿Estás de broma, cierto?" exclamó Shining Armor exaltado, la unicornio negó "¿Se puede saber por qué quieres ir a tan peligroso lugar?"
"Allí, en el antiguo palacio de las Hermanas Reales, se encuentran los Elementos de la Armonía" la unicornio apuro su paso "Sé bien que es una peligrosa travesía en la oscuridad absoluta, pero igualmente quiero arriesgarme... Prefiero morir y haber intentado traer a la Princesa Luna que tanto me cuido tras la muerte de mis padres, a no intentarlo y seguir viviendo en eterna noche"
Entonces Shining comprendió por qué Dusk le daba tanta importancia a aquel tema: Luna la cuidaba como a una hija, y le enseñaba y se divertía con ella por igual, mientras que la actual Nightmare Moon la quería como una simple estudiante más, con grandes habilidades mágicas, casi no se preocupaba por ella y solo se preocupaba en enseñarle cosas sobre la Magia Oscura...
"Te acompaño, Dusk Shine" dijo el unicornio con los ojos cerrados. No recibió respuesta, por lo que los abrió, viendo a su amiga ya en el horizonte, trotando con gran elegancia "¡Espérame!" exclamó mientras corría tras ella. Dusk rió y comenzó a correr, correr como si no hubiera mañana, pues el Bosque Everfree no estaba muy cerca que digamos...
Perdonen si este capítulo no es tan interesante, pues apenas soy una novata para esto de los fics (por más que tenga otros dos), y lo estoy escribiendo junto a mi mejor amiga. Ella me propuso escribir algún hecho real, y entonces se me ocurrió escribir la parte de los tres unicornios, que fue la primera, y única, vez que me hicieron bullying en el colegio (dos chicos y una chica que tanto me odiaban me tiraron al piso de un empujón y me empezaron a lastimar tanto física como sentimentalmente, con golpes y palabras respectivamente, entonces apareció la directora, de dos gritos los detuvo y los expulsó del colegio).
El siguiente capítulo, llamado En el Bosque Everfree, estará dividido en dos partes (Into the dark y Harmony's bearer).
