Disclaimer: Courage the Cowardly Dog no me pertenece, ni lo hará pero me agrada escribir de él sin ningún fin de lucro (:
Advertencias: Malas palabras, próximamente situaciones subidas de tono y trataremos con homosexualidad, amiguitos ewe.
Capítulo II
Tan pronto como llegó su hermano, fue como se adueñó del sótano de su casa sin decirle el porqué de su estadía en su humilde casa. Kitty no insistió en preguntar para que deseaba utilizarlo conociendo ya las mañas y trabajos de este, también porque si Bunny llegaba a enterarse de que su hermano además de vivir con ellas por un tiempo ahora hacía cosas ilícitas bajo su casa era capaz de denunciarlo ante la policía. Katz era como lo recordaba aún con los estragos del tiempo, un hombre hecho y derecho bien pelirrojo y enojón hasta la medula ósea y no esperando menos seguía siendo pulcro y ordenado. Había desempolvado y arreglado en un abrir y cerrar de ojos la habitación de invitados, adecuándola para que pudiera descansar. Pero conservaba tantas cosas que no le gustaban, como la esencia malvada que sus ojos destilaban por ratos.
−Desempaca todas tus cosas, cariño. Sabes que puedes quedarte hasta que tengas un lugar fijo− Mirando la espalda ancha de su hermano, Kitty le sonreía amable tratando de hacerlo entrar en confianza−. No importa cuánto te quedes aquí, eres mi hermano.
−No será necesario, en unos días me marchare además sé a la perfección que si tiene una importancia mi estadía aquí para tu noviecita, Kitty− Katz se giró sobre sus talones mirando de pies a cabeza a su hermana pequeña−. Aunque me caiga mal, no significa que haré que peleen por mi culpa después de todo, estuvieron tanto tiempo separadas.
Kitty sonrió desde la puerta agachando la cabeza con pésame, aún después de algún tiempo a la pelirroja no le agradaba hablar sobre ese tema y Katz tampoco insistía por saber los detalles mientras su hermana estuviera bien después de todo ella seguía estando bajo su cuidado. Le había hecho falta, eso debía de admitirlo el pelirrojo pero jamás fallo en darle un apoyo económico y cuando su hermana se encapricho por aquella rubia de rulos él no puso ningún pero. Ahora Kitty era una mujer hermosa e independiente, tenía un empleo decente y un humor mucho más estable que el de él. Pelirroja, trabajadora y prontamente casada, suponía Katz que no le faltaba nada ya y él seguía bajo el mismo rumbo. Malhumorado, solitario y con la suerte de que si lo investigaban iría a parar a la cárcel.
−¿Qué fue lo que te paso? ¿Quebró tu hotel?− Sorprendido por las preguntas el hombre huyo la vista a una esquina de la habitación y apenado comenzó a asentir con lentitud− ¿Por qué?
−Hace poco robaron muchos muebles y aunque el terreno es mío me resulto difícil reemplazarlos, el dinero no llega mucho cuando el hotel está en una zona tan poco turística. No dudo que en unos años, Ningún Lugar desaparezca del mapa pero ya veré que hacer con el terreno tal vez lo venda y haga algún negocio aquí en la ciudad− Mintió rápidamente enfundando una sonrisa convincente, para su alivio Kitty avanzo hasta él y le envolvió en un abrazo cariñoso.
−Quédate por lo menos un mes, gruñón. Ya encontraré la manera de en contentar a Bunny con tu presencia, ¿Vale?− Katz correspondió el abrazo con más fuerza y asintiendo antes las palabras de su hermana le miró a la cara con una sonrisa sincera.
−Gracias, parece que siempre me salvas el pellejo− Rio con suavidad el mayor, y liberándola del abrazo se dejó caer en la cama−. Por cierto, hoy vienen unos amigos y estaremos en el sótano…
−¡Katz te lo advierto, no quiero nada de crimen organizado bajo mi techo!
Con una pequeña impuntualidad de quince minutos Katz comenzaba a sentir el enojo correr por sus venas, solo Le Quack había llegado y comenzaba a hartarlo su incesante parloteo. El pelirrojo llevaba consigo un block notas en las manos y escribía en un vago intento de que la ira no lo consumiera y terminara por aplicarle unas de esas extrañas cirugías a ese idiota. Casi antes de que diera la una de la tarde pudo escuchar en la planta de arriba los molestos pasos de su hermana al reconocer a todas esas malas influencias que él llamaba amigos. Aunque en realidad Katz no los consideraba así, de alguna manera tenía que convencer a su hermana para que les permitiera el paso al sótano.
Cajun llego como siempre con su facha de muchacho playero y aquellas gafas de sol que sorprendentemente le permitían ver bien los escalones en la oscuridad del lugar. Saludando a todos con un gesto de la mano, se acercó al último asiento vació en la mesa para cuatro y justo enfrente de Katz atinó a sonreír con cinismo.
−¿Me andaban esperando?− Rio socarrón ante el enojo del pelirrojo, y acomodándose el cabello naranja arrastro la silla con escándalo y tomo asiento, subiendo los pies a la mesa− Pues tú dirás, Katz. Deje el restaurant encargado así que, ¿Qué es lo que necesitas?
−Tengo entre manos algo realmente fácil, además de que de alguna manera debe ser de su interés. Muchachos: − Ignorando el retraso de su compañero, Katz comenzó a hablar con su grave voz e hizo una pausa, metiendo el dramatismo exacto que logró tomar bien la atención de los presentes− ¿Recuerdan a Courage Bagge?
− ¡Ese maldito mocoso! – Despotrico primero Cajun tirando la silla en el proceso− ¡Por su culpa, por su culpa cerraron uno de mis restaurants! ¡¿Saben en cuantos líos me metí cuando los pedidos de tantos fueron cancelados?!
− ¡Eso que importa, idiota! ¡Arruino la mejor cirugía de mi vida!− Gritoneo Le Quack con su acento francés, mientras golpeaba la mesa− ¡Pude haber sido famoso si no fuera por ese cobarde!− Finalizo indignado el francés, haciendo sonreír a Katz ante la finalización de tanto malestar causado por aquel niño.
−Bien, en mi caso el perro ayudó a que clausuraran mi hotel− Nuevamente captando la atención de todos vio ante él como Cajun volvía a tomar asiento y el ceño fruncido de Le Quack se intensificaba más−. Oficialmente estoy en quiebra y, no planeo quedarme con los brazos cruzados. Propongo, lo más dulce para nosotros. ¡Una venganza en contra de Courage!
Pronto un par de sonrisas malvadas anunció que el plan del pelirrojo era bien recibido. De manera inmediata, Cajun se retiró los lentes de Sol muestra de que ahora estaba al servicio de él. Le Quack deposito un pesado maletín de herramientas sobre la mesa y entonces supo que tenía la disposición de ambos. Fue el turno de que él sonriera y dejando sobre la mesa su block de notas hasta el borde de anotaciones observo nuevamente como sus invitados leían todo hasta el final de la pequeña hoja. El plan era sencillo, nada fuera del otro mundo era cuestión de cuatro días y tendrían lo que quisieran de los Bagge pero claro, Katz trataba con unos retrasados mentales a comparación de él, un hombre con un IQ elevado. Por eso no le sorprendió que todos comenzaran a gritar después de procesar su plan.
−¡Exijo que nos comamos a la anciana, y le demos un poco a probar al idiota!
−¡Hay que vender sus órganos, y después incendiamos el molino!
−¡No, no! ¡Hay que asesinar al anciano y dárselos de comer!
Pronto había surgido una extra discusión entre los villanos, la forma de matar a aquella familia era el principal problema. Al borde del colapso Katz sentía que la vena de su cien se marcaba casi hasta reventar, aquel dúo de imbéciles no guardaba silencio y ahora el tema era quién se quedaría con la destartalada carcacha del matrimonio.
−¡Hey, Katz y los demás inútiles! ¡Cállense aquí tratamos de tener una comida tranquila!− Justo a tiempo la chillona pero amenazante voz de la novia de su hermana se hizo sonar además de unos golpes que hicieron caer un poco de polvo del techo−¡NO ME OBLIGUEN A BAJAR!
Ante la amenaza todos guardaron silencio, y volvieron a sus asientos de forma civilizada. A todos les quedaba claro que no convenía meterse con aquella chica. Katz trato de guardar la calma, respiraba y exhalaba contando con la vista de todos posada sobre él, espero un rato hasta que el dolor en la vesícula se calmó un poco.
−Escúchenme bien, par de idiotas. Sí quieren que esto funcione, las cosas se harán al pie de mi letra ¿Entendieron?− Mecánicamente todos asintieron mirando con atención el rostro molesto de su ahora líder− Las cosas quedaran así: para Le Quack y el viejo cascarrabias, para Cajun la anciana gorda y yo me quedaré con la granja y lo que hay en ella. Courage quedará a manos de los tres, un castigo por cada uno y después lo matamos ¿De acuerdo?
−¡Sí!− Sonriendo un poco más calmado, Katz se levantó de su asiento con una sonrisa triunfante y juntando todo el aire que podía, se aclaró la voz.
−Mañana lunes, nos pondremos en marcha así que no quiero fallo alguno.
N/A: Parece ser que esté fandom anda un poco muerto, agradezco sus comentarios y espero no haberme tardado demasiado en continuar. Como podrán ver esto comienza a tomar forma, espero sea de su agrado :3
