Disclaimer:Kuroshitsuji (Black Butler/Mayordomo Negro) no nos pertenece, pertenece a Yana Toboso, a quien hay que hacer un altar urgentemente. Esta historia y su OC si son nuestros (aunque la historia esté basada en Kuroshitsuji II).
Advertencias para advertir: Posible OoC (Out of Character) de algún personaje (aunque trataré de ajustar los personajes a como son en realidad).
Capítulo 1: Esa Shinigami, siempre en problemas.
A la Shinigami le habían asignado un pequeño piso en el centro de Londres, realmente lejos de su hermano. Viviría ahí durante una semana, pues estaba más cerca de sus próximos encargos. Como tardaría algún tiempo en terminarlos, los Shinigami de rango superior le indicaron que sería una buena idea.
Grell y William ya les había pasado eso a veces y, normalmente, se alojaban en el mismo sitio donde estaba ella, pues el dueño del edificio era un Shinigami retirado.
La chica se levantó esa mañana con mucho sueño. Antes de vestirse, comenzó a peinarse el largo cabello aún medio adormilada, sin recordar su desnudez. Ella, aun en ese estado, sabía que no serviría de mucho peinarse, pues su cabello se enredaba fácilmente.
Se vistió y, en ved de salir por la puerta, saltó por la ventana, en busca de Grell. Ese día no iba a ser precisamente fácil.
·
El encargo de ese día era sencillo. Tenían que revisar el alma de Alois Trancy, pues parecía haber algún tipo de error. Teóricamente, sólo debía hacerlo Grell, pero Tera tendría que ir para aprender a tratar con ese tipo de almas.
Además, era posible que los atacara algún Demonio, como la chica le había dicho al pelirrojo. Aun así, él no parecía muy preocupado por este último hecho. Más bien, parecía estar esperándolo. "¡Seguro que hay algún Demonio guapo al que hincarle el diente!" había dicho. La chica había suspirado pesadamente ante la fascinación del mayor.
Estaban esperando sobre un árbol, cuando Tera escuchó un ruido, y se dio prisa en cortar el tronco de este. Observaron cómo el carruaje se desviaba por culpa del árbol que la chica había cortado con su guadaña y se prepararon para abordarlo.
En cuanto se detuvo, ambos saltaron y aparecieron delante de Alois, sentados en el asiento de enfrente.
—Hello~ —dijo Grell, mientras agitaba la mano. El chico rubio se levantó entre enfadado y sorprendido. Tera miró mal a su acompañante, para luego suspirar y dejar que diera su charla.
—Termina pronto, no me gustan los carruajes, me producen escalofríos —dijo la chica, apoyándose en el borde de la ventana y mirando por ella.
—¿Quiénes sois…? —preguntó Alois. El Shinigami suspiró.
—Ah~… No me interesan los mocosos inmaduros —dijo simplemente. Tera lo miró furiosamente.
—¡¿Qué tratas de decir?! —preguntó, furiosa y a punto de estrangularlo. Él sólo guiñó el ojo y sonrió.
—Aw… ¡En ningún momento dije que tu fueras inmadura, Anne! —dijo, sonriendo aún más y a punto de saltar para abrazarla.
—Tch… Como sea —Se giró. Mientras tanto, el conde los miraba confuso.
—Bueno, como sea. Te daremos fin rápidamente —Grell volvió a una pose mínimamente seria y de nuevo Tera lo miró mal.
—¿Daremos? ¡Oye, yo sólo vine a acompañarte, para que no estuvieras sólo! —Pero él la ignoró y cogió su "Registro de Muerte", mientras lo abría y lo leía.
—Uhm… "Jim McKenn" es tu verdadero nombre. No es un nombre muy distinguido, que digamos… ¿Verdad? —preguntó el Shinigami a la chica, quien sólo suspiró. Miró a Alois y se acercó, mientras ponía los dedos de su mano derecha haciendo una especie de símbolo de Rock—. ¡La MUERTE caerá pronto sobre ti!
Se había acercado tanto al conde Trancy, que podía besarlo. Tera, sentada al lado del de cabellos rubios, lo apartó de una patada y él se volvió a sentar.
—¡Oye! ¡¿A qué ha venido eso?! —preguntó, realmente furioso. Ella bufó y miró al chico siniestramente—. Como sea. Normalmente no nos tomaríamos la molestia de venir en persona sólo para eso, pero resulta que hay un problema con tu alma…
—Termina ya, que te enrollas más que las alfombras —le cortó Tera, cortando el contacto con Trancy.
De repente, el techo comenzó a crujir y, sin previo aviso, se rompió con un violento ruido. Los tres miraron hacia arriba, para ver quién podría haber arrancado semejante objeto con tanta brutalidad. Grell se estremeció.
—¿Eh? Esto me da mala espina —dijo, mientras cerraba los ojos y se encogía en su sitio. Volvió a abrirlos.
—Oh~… Un Demonio. ¿No era lo que sospechabas, Grell? —preguntó Tera, saltando de su sitio a la copa de un árbol y sacando su guadaña.
—¿No eras tú la lo que sospechaba? Bueno... No creo que seas sólo una cara bonita, ¿no? —preguntó esta vez Grell a Hannah, abrazándose a si mismo—. ¿Cuándo y dónde has recogido a este peligro…? —Pero el Shinigami no completó la frase, pues fue interrumpido por Alois, quien quería exterminar a esos dos.
—¡Mata al pelirrojo y a la hermana de Ciel, Hannah! —exclamó y, antes de que la sirvienta obedeciera, Grell se giró para gritarle al mocoso un par de lecciones sobre "Cómo tratar a tus mayores". Aunque, claro, fue interrumpido por ella.
Una gran explosión se escuchó en el lugar y Tera, sentada en un árbol mientras comía una manzana, sonrió y se estiró.
—¡Hora de la acción! —Sacó su guadaña, y, después de que Grell saltara algo lejos de allí para esquivar el golpe, ella lo siguió.
Hannah apareció entre el humo y los dos Shinigami suspiraron. Sobre todo Tera, quien ya estaba harta de esperar, como indicaba el protocolo de los Shinigami. No podían actuar hasta que el ser que se enfrentara a ellos diera el primer golpe, pero ella ya lo había hecho… ¿No? Ambos mostraron sus Death Scythes, Tera su guadaña y Grell su motosierra.
—Tendremos que pedir una paga extra, ¿eh? —preguntó el Shinigami pelirrojo. La chica asintió y se lanzó contra la Demonio, sonriendo.
—¡Muere, muere! —exclamó la chica, mientras ella intentaba esquivar sus ataques. Sin embargo, Tera aún era novata en esto y fue golpeada por Hannah. Chocó contra un árbol y allí quedó, boca abajo—. Vale, Grell, te toca.
—¡Yeah! —exclamó él y se lanzó contra su oponente, quien lo repelió lanzándolo cerca de su compañera, pero se recompuso y se giró—. ¿No deberías avanzar, Tera? Recoge esa alma por mí, ¿eh? Toma mi Registro.
Y le lanzó su libro rojo. La chica se levantó rápidamente y lo cogió al vuelo, ojeándolo.
—Ow… Está bien, lo haré, pero me debes un favor —Tera se retiró y, cuando Hannah intentó seguirla, Grell la paró.
—Yo soy tu oponente, ¡DEATH! —Y se lanzó de nuevo contra ella.
·
La chica vio a Alois arrastrándose hacia el árbol milenario de ese bosque, el más grande un varios kilómetros a la redonda. El chico estaba en un estado realmente deplorable. Ella ni se molestó en intentar detenerlo. Podía prever lo que ocurriría a continuación y los Shinigami no deberían meterse en ese tipo de casos.
—Entonces, mírame con esos ojos, Claude —murmuró él—. No de la manera en la que lo hacían los campesinos, como si fuera un montón de vómitos.
—Realmente penoso. Me asqueas, Alois Trancy. Esperaba más de ti —dijo Tera, haciendo un gesto de asco y se sentó a observar el espectáculo.
—Ni con los ansiosos y depravados ojos de ese viejo —continuó el rubio agonizante—. Hazlo con los ojos de aquel día, como si fuese lo único que te importase, Claude.
—Despreciable. Tratar de obtener algo como el cariño o el afecto de un Demonio es imposible —dijo Tera, mirándolo con dureza. El chico se había sentado en el suelo, apoyándose en el árbol.
—Lo sé. Sólo intenta ocultar su deseo por devorarme, su hambre —respondió él, como si la estuviera escuchando, cosa que no podía ser posible, pues ella estaba demasiado alejada de él. Sin embargo, la chica si podía escuchar lo que decía.
Un lobo de pelaje marrón muy oscuro se acercó a Trancy, atraído por el olor de su sangre. Parecía dudar entre atacarlo y escapar, pues su olor no era muy normal que se dijese. Babeaba y mostraba sus colmillos, pero no se acercaba más. Alois había comenzado a llorar, mientras sonreía, formando una mueca de sarcasmo.
—Mis sentimientos no son nada más que una salsa mal hecha que confunde el sabor… —continuó él—. Pero yo ya…
Tras respirar con dificultad, el chico se giró hacia lo que sería, seguramente, la causa de su muerte. Sonrió de nuevo y Tera sacó el Registro de Muerte de Grell. La muerte por desangramiento era correcta, pero había algo que fallaba y la chica no sabía qué era.
Algo pasó cerca de la chica con una rapidez sorprendente y ella, antes de poder girarse, salió disparada contra el tronco del árbol. Después, saltó y volvió a su posición inicial, mientras intentaba buscar al causante de aquella onda devastadora.
—¿Qué…?
Finalmente, el lobo saltó para darle el golpe final. Sin embargo, el mordisco nunca llegó, y Alois abrió los ojos que había cerrado al presentir su muerte.
La sangre manchó su rostro y un horrible sonido se escuchó.
—¿Qué está intentando hacer, señor? —preguntó Claude. Alois comenzó a llorar de nuevo, a la vez que elevaba la cabeza para mirar a su mayordomo—. Todavía no ha conseguido a Ciel Phantomhive.
Lanzó a un lado el lobo muerto, completamente manchado de sangre. El conde Trancy se arrastró hacia él como si fuera su última esperanza, sonriendo. Tera sintió aún más repulsión.
—Un Demonio… —La chica suspiró—. Por supuesto, tenía que aparecer el suyo. Tsk… Qué molesto, esto conllevará a trámites extras… Espero que me den un bonus de paga o algo así...
—Sólo te tengo a ti —dijo Alois, llegando frente a Claude Faustus finalmente. Derramó más lágrimas.
—Señor, no sea ridículo… —La mirada de Claude denotaba… ¿Compasión?
—Tera, deberías impedirlo.
—No, Anne, son cosas de Demonios, ahí no podemos intervenir —Sin embargo, la chica siguió allí, sentada y con la guadaña en la mano. Alois negó con la cabeza.
—¡Cállate, cállate, cállate! —exclamó—. ¡Sólo quedas tú en mi mundo! —Se arrastró de nuevo hacia la pierna de su mayordomo, sollozando cada vez más alto—. ¡Hoheo tararuna rondero tareru! ¡No te vayas de mi lado! —Se abrazó aún más fuerte—. ¡Nunca! ¡Claude! Tú eres… —Se soltó un poco, para luego mirarlo a la cara.— tú mismo eres… ¡Mi Highness!
—Ow… Pobre alma desdichada. Que Yatogami* se apiade de tu alma… Y los Shinigami que las revisan también, por supuesto —rio Tera, mientras jugaba con su Death Sycthe roja y negra.
Claude se agachó y puso su mano derecha sobre la mejilla izquierda de Alois, sin cambiar en absoluto de expresión. El chico parpadeó. El mayordomo se inclinó hacia él y le secó las lágrimas. Sonrió.
—Tener en tan alta estima a un simple mayordomo… —comenzó. Tera sabía cómo terminaría eso, pero quería verlo en persona. Alois sonrió.
Claude lo mordió y le arrancó el alma sin más. Dejó caer su cuerpo, mientras se levantaba y se giraba. Tera sonrió ante tan cínica escena. Bajó del árbol y se acercó al Demonio y al cadáver inerte de su antiguo amo.
—No se preocupe, señor—comenzó—. Una pequeña y vulgar alma que otorga su amor a alguien que es sólo un mayordomo… —Observó el alma de Alois, ahora encerrada en su propio anillo. Lo guardó en uno de los bolsillos interiores de su traje.— … dudo que pueda estimular mi apetito. Siempre le tendré a mi lado. Su alma aún tiene una utilidad.
—Oh, así que era eso —dijo Grell, poniendo una mano sobre la cabeza de Tera. Ella le devolvió su Registro de Muerte.
—Ya te lo dije —La chica no hizo ningún ademán de quitar la mano del mayor de su cabeza, a pesar de que el pelirrojo estaba manchado de sangre.
—Ese chico tenía programado morir esta noche —Grell se alisó el cabello—, sin embargo, no aparecía en nuestro Registro de Almas —Se revolvió un mechón pelirrojo de su flequillo—. Bueno, Anne ya me dijo que había un Demonio involucrado.
—¿La vais a robar, Shinigami? ¿Os llamo en plural o a ti debo llamarte señorita Tera? —preguntó Claude.
—No me importa lo que hagas, mientras los registros estén arrestos —respondió el pelirrojo. La chica bufó.
—Soy una Shinigami, así que por favor, considéreme un ente neutral —respondió la chica. Su acompañante sonrió, mostrando sus puntiagudos dientes.
—Pero nos dejarás ver cómo termina esto, ¿no? —preguntó por su parte Grell. Claude se mantuvo en silencio por un largo rato—. Se ha puesto interesante, ¿verdad?
—¿No eran aliados de Sebastian? —preguntó Claude, sin responder a la pregunta del Shinigami. Tera gruñó al escuchar el nombre.
—¿Aliados? —preguntó el pelirrojo como respuesta—. ¿A qué viene esa palabra tan desgastada? ¡La mayor Expresión del Amor siempre será una Lucha a Muerte!
Tera comenzó a caminar para irse de allí, dejando a Grell con su extraña pose.
—¡O-Oye, Ann… Tera!
Grell corrió tras la chica, mientras Claude caminaba en la dirección opuesta a ellos. Cuando el pelirrojo por fin la alcanzó, le preguntó varias veces qué le pasaba, pero ella no respondió.
Ryhen: En fin… Creo que eso es todo. No sé exactamente cuándo podré subir las imágenes completas de Puko, Takou y Hakai… (Mi otro Fic, Eyeless, de Kagerou Project).
Vaishyuu: Tampoco sabemos cuándo reanudaremos el Fic de HP. Intentaremos que sea pronto. Aclarando algunas cosas:
-Aclaraciones:
*Yatogami: Queríamos hacer una cameo de la serie "Noragami", de la que somos grandes admiradores, fufu~…
Ryhen: Ok, creo que eso fue todo por hoy, jeje… Siento que haya quedado un poco corto, estuve liada y no tenía inspiración.
Vaishyuu: Informaciones y demás…
·Información no-importante:
-¡Los Review no matan! Jajaja. Y son de gran ayuda :).
-No, esto no es una lista.
-Tera es mía, bitches! (XDD) Ok, no, pero es un OC de mi propiedad. (Si quieren usarlo, sólo pídanlo…)
-¡Los Follow/Favourite tampoco matan!
-Ante cualquier dudita, no tengas miedo en pedirnos una ayudita~.
Yes, My Lord.
