El respirar de nuevo aquel aire de Japón le traían muchos recuerdos, en su mayoría de aquel amor que había dejado y por el cual regresaría algún día. En ese momento su repentina aparición no involucraba cosas del corazón si no la llamada de urgencia por parte de su padre el cual se encontraba gravemente enfermo y que lo más probable serían sus últimos días en este mundo. En cuanto salio del aeropuerto se encontró con la agradable sorpresa de ver a su más querido amigo, Naruto el que inmediatamente al verlo lo recibió con los brazos abiertos.
- "¡Dios Sasuke! "..., ¿cuánto tiempo ha pasado "infeliz"? - decía el rubio emocionado mientras lo abrazaba fuertemente.
- "Carajo Naruto "..., ¿qué pregunta es esa? ..., vaya que no has cambiado - dijo el pelinegro al separarse de su amigo.
- ¡Ah "cabrón"! .., tu tampoco has cambiado, sigues igual de amargado - Naruto mostró una mueca de molestia.
- Jajaja..., claro "perdedor" - rió el pelinegro junto con su amigo.
- Y bien..., ¿vamos a tu casa? - pregunto el rubio mientras se encaminaban ambos al auto de este.
- No..., mejor vamos a tomar unos tragos - proponía de modo animado.
- Ok..., me parece bien - Naruto no tardo en mostrar su tan característica sonrisa.
En el camino al "Blues", el pelinegro saco su celular para realizar una llamada, de modo que atrajo la atención de su parlanchín amigo.
- ¿A quién le llamarás? - preguntó el rubio sin quitar su mirada del parabrisas.
- Mgh..., a una amiga - contesto mientras buscaba el número en sus contactos - espero aun cuente con el mismo número - musitó el Uchiha mientras marcaba.
- ¡"Maldito infeliz" no cambias..., sigues siendo igual de "puto con las viejas"! - regaño a su amigo con tono alto.
- "¿Quieres callarte pendejo?" ..., si no sabes no abras la "maldita boca" - dijo Sasuke irritado esperando a que le contestarán por el móvil.
- Tsk..., "hijo de perra" igual que tu "jodido hermano" -
El Uchiha no dio más importancia a su amigo, después de esperar unos cuantos tonos más por fin contestaron.
- Bueno..., ¿quién habla? - la voz de un hombre contesto.
- ¡Ah!..., disculpe creo que me equivoque de número..., lo siento - dijo el pelinegro apenado.
- ¿Sasuke?..., ¿eres tú..., Sasuke Uchiha?, jajajaja..., soy Shin "infeliz" tanto tiempo de no saber de ti - el pelinegro no había reconocido la voz de su antiguo compañero de trabajo - en un momento te comunico con Anko, espera.., me da gusto saber de ti cuidate -
- Ok..., gracias igual tu - Sasuke se preguntaba porque Shin había contestado el celular de su amiga pero igual no le dio tanta importancia ya que no era algo de su incumbencia.
- Bueno..., ¿"emo"? - se escuchó decir a la joven.
- "Horrenda mujer"..., ¿porqué "diantres" no fuiste al aeropuerto? - dijo molesto pero en forma de juego.
- Me dio hueva..., además estaba ocupada, recibí el mensaje de Sakura pero ya tenía planes..., no creas que estoy a tu "puta disposición" adonis -
- Jajajaja..., ok, ok,..., Naruto y yo iremos al "Blues", ¿como vez?, únete , me daría mucho gusto ver a la horrenda de Anko Matarashi - el pelinegro miraba animado a su amigo quien manejaba con precaución pero de igual modo reía.
- Bien, me parece bien..., iré con mi amor, de acuerdo -
- Ok..., los esperamos - finalizó el Uchiha para después colgar.
Así sin más, ambos se dirigieron a aquel sitio donde hace muchos años en su época de universitarios disfrutaban el ir y pasarla bien.
- ¡¿Te acuerdas cuando le distes unos buenos "madrazos" a Sai?! ..., jajajaja - mencionaba Naruto con mucha energía.
- ¡Cállate ya! ..., ¿a caso quieres que Shin me mate en este instante? - decía el pelinegro con una cerveza en una mano y en la otra su tan típico cigarro.
- Por mi no te preocupes..., me imagino que Sai debió buscarse el problema..., siempre ha sido así, habla de más y se envuelve en un lío - de modo relajado agregaba el joven quien abrazaba a su ahora novia Anko.
- Si adonis..., Sai es extrañamente molesto..., igual que tu, creo que ha de ser tu gemelo perdido jajajaja - Anko como siempre con su personalidad tan extrovertida.
- Jajajaja - todos reían.
Al parecer el bar seguía siendo el mismo a comparación de otros locales de la calle, claro que de todo el personal, Sasuke solo logro reconocer a dos, de ahí en fuera a los demás jamás los había visto en su vida. La platica con sus viejos amigos le resultó muy gratificante, el recordar sus tiempos de la universidad y en la Editorial era lo que necesitaba antes de llegar a la residencia Uchiha, aprovecharía al máximo el estar disfrutando de nuevo las bebidas del mejor bar del distrito, entre pláticas, bromas y risas ya que tenía en cuenta que después no tendría tiempo para ese tipo de cosas, tenía un gran e importante pendiente el cual sabía bien que vendría acompañado de un mar de adversidades pero el ya estaba preparado para todo. Entre el buen rato al parecer Naruto y Shin lograron entablar una buena amistad y era de esperarse ya que el rubio de ojos azules siempre era así, muy amigable. Sasuke y Anko aprovecharon que los otros dos estaban en lo suyo para tocar el tema de interés para el pelinegro.
- Entonces..., ¿la has estado visitando frecuentemente? - preguntaba Sasuke mientras sacaba un cigarro más para prender.
- Si..., cada fin de semana después del trabajo..., siempre vamos al parque o solemos llevar al pequeñín a la plaza comercial por un helado o cualquier cosa..., "maldición ya se acabo"- la mujer daba el último sorbo a su cerveza - ¡puede traerme un par más! - se dirigía a un mesero que iba de paso.
- Mgh.. - solo contesto el Uchiha dando un sorbo e indicándole con su mano al chico mesero que de igual modo le llevara más.
- Dime..., ¿has platicado con ella al respecto?..., de lo que "tu" ya sabes..., porque se sincero Sasuke, no solo regresaste por lo de tu padre..., la última vez que hablamos por teléfono y me contaste todo..., "créeme que odie más a tu adorable familia" -
- Ella no sabe nada..., solo hemos platicado de cosas personales y en el último año también he platicado con Daisuke..., me ablanda el corazón cada que lo escucho - esto último lo dijo con un tierna y profunda sonrisa.
- Si..., es un hermoso mini Sasuke jajajaja..., te lo juro "cabrón" que si no te conociera a ti ni a Sakura pensaría que ese pequeñín es tuyo y no del "mamón" de tu hermano..., jajaja - decía Anko con burla.
- ¡Joder!..., no empieces con tus alucinaciones de "vieja horrenda" - el joven miraba con fastidio a su amiga.
- ¡Aaaay! ..., ahora que lo veas me dirás si son alucinaciones de "vieja horrenda"...,"pinche emo" - la mujer daba un golpe en el hombre del pelinegro.
En ese momento llego el mesero dejando la ronda, mientras Shin y Naruto se sumaban a la interesante conversación.
- ¿De qué hablan? - preguntaba Shin acercándose a su novia y dándole un sutil beso en la mejilla.
- ¿Cómo puedes besar a una "vieja y horrenda mujer" como ella? - decía con gracia y burla el pelinegro.
- ¡Ash.., cállate mendigo "emo con complejo de vengador"! ..., te destrozaré si me sigues diciendo "vieja" - la mujer tomo una corcholata para arrojarsela al Uchiha y después dirigirse a su novio - no le hagas caso "mi amor" tu sigue besando mi mejilla - cómicamente se acercaba a Shin.
- No te preocupes "amor"..., yo soy feliz con la "vieja y horrenda mujer" - dijo el chico para después reír, recibiendo un fuerte codazo por parte de su novia.
- Jajajaja - todos empezaron a reír.
- Bueno..., ya en serio, ¿de qué hablaban? - volvió la pregunta pero ahora por parte del rubio.
- Platicabamos sobre la "mujer maravilla"..., - dijo sin más Anko.
- ¿La" mujer maravilla"? - pregunto sin entender el Uchiha.
- Jajaja..., sobre Sakura Uchiha - agrego Shin.
- ¡Oh! ..., Saku - el rubio tomaba un sorbo de su cerveza mostrando una sonrisa de lado.
- ¿Porqué le dices así? - le pregunto Sasuke a su amiga.
- Bueno..., ahora que estas aquí lo sabrás, pero créeme cuando te digo que si de fastidiar a tu hermano se trata, Sakura se pinta sola para eso..., me encanta ver que la "ñoña" ya no es la "ñoña" que dejaste..., sigue manteniendo aquel encanto que tanto atrae a los Uchiha ..., pero ya no es la misma Sasuke - de igual manera mostraba una sonrisa mientrastomaba de su botella.
- Bueno basta con decir que en la Editorial se rumora que tu padre Fugaku le ha dado poder sobre la misma.., nadie sabe el porque de que el jefe de la familia Uchiha hiciera eso, pero si Itachi dice negro y Sakura llega diciendo que sera blanco, se cambia sin ningún problema le pese a quien le pese y eso incluye a tu hermano - Shin sacaba una cajetilla de cigarros.
- Bueno algo sé de eso..., - Naruto dejo su cerveza en la mesa para cruzarse de brazos y ponerse más serio - Hinata dice que las veces que ha visitado a Saku y entra a la mansión todos, absolutamente todos se dirigen con sumo respeto a ella..., según a lo que vio en una ocasión una de las sirvientas se porto grosera con Sakura e inmediatamente Ibizu al percatarse de eso dijo que se debía respetar y acatar todas las órdenes de la ahora señora de la residencia..., claro que en cuanto a su modo de ser asegura que no ha cambiado en nada, sigue igual de amable y linda como siempre..., yo solo la he visto unas cuantas veces en la casa de mi mamá y si, sigue siendo la misma..., bueno físicamente ha cambiado un buen pero es la buena amiga de siempre - el rubio destapaba otra cerveza.
- Mmm..., si, en cuanto a su bien parecido físico, eso también molesta mucho a Itachi..., se irrita con el hecho de que se presente en la editorial, es blanco de todas las miradas masculinas..., recuerdas Anko, la vez que golpeo al señor Azuma..., el muy "cabrón" intento coquetear con Sakura e inmediatamente Itachi lo puso en su lugar..., aunque al principio solo fue con palabras... - el joven miro su novia para que terminará la historia.
- Si..., pero Azuma ágilmente se la regreso a Itachi..., - agrego Anko seguido de un trago a su cerveza.
- ¿Cómo? - pregunto un Sasuke curioso quien estaba atento al relato.
- Jeje..., pues Azuma dijo: "vamos Itachi..., deja que los demás se deleiten con la hermosa imagen de tu espléndida esposa..., si tu te diviertes con las mujeres de otros, entonces deja que se diviertan con la tuya"... - esto dicho simulando la voz de un hombre -..., y "paz" de la nada Azuma Sarutobi yacía en el piso con un "loco desquiciado" encima..., el viejito padre de Azuma en cuanto se entero inmediatamente convocó a una junta de Líderes..., claro pidiendo la presencia de tu padre pero ya le era imposible por su complicado estado de salud, entonces mando a Sakura y vaya que el viejito Hiruzen y los demás quedaron encantados aceptando las disculpas de la "ñoña" en nombre de todo el clan Uchiha - la mujer contaba con tanto esmero.
Sasuke no podía creer todo lo que decían de la pelirosa, de aquella chica introvertida y simple, claro que contaba con su temperamento, pero el que llevara las riendas de la mansión y así lo mismo de la Editorial le cautivaba por completo, sabía bien que Sakura era una mujer excepcional pero el que rebasará sus expectativas le encantaba a no más poder, ya ansiaba por verla más de lo que él pensaba.
Así por un rato más siguieron con su tan entretenida platica, sobre la ahora señora Uchiha, el compromiso de Naruto con Hinata y demás cosas relacionadas a muchos temas.
No era que no le importará la grave condición de su padre, solo que ciertamente que la imagen que tenía de él no volvió a ser la misma desde el día que descubrió todas sus mentiras, el día que conoció en realidad quien era Fugaku Uchiha.
En cuanto llego a la residencia Uchiha, Sasuke fue recibido por su irreemplazable y querido Ibizu quien no dudo en abrazarlo en cuanto lo vio. Inmediatamente el mayordomo lo llevo a la cocina en donde había preparado una deliciosa tarta de manzana.
- Tenga joven..., la he hecho porque se que es su favorita..., bueno aunque curiosamente igual del pequeño Daisuke - decía el hombre con alegría mientras entregaba un plato con una rebanada de tarta.
- Gracias Ibizu - dijo tomando el plato.
Ciertamente el ver a su tan estimado Ibizu más envejecido, con unas cuantas arrugas en el rostro endureciendo sus facciones le daba melancolía de no haber estado en casa en todos esos años que pasaron, pero ahora estaba ahí, después de tanto tiempo había regresado al lugar al que por ley pertenecía.
- Anunciaré al Señor Fugaku su llegada - Ibizu se dispuso a salir de la cocina pero se vio interrumpido por el pelinegro.
- No..., antes prefiero que platiquemos un rato Ibizu - dijo con voz amena a lo que el mayordomo voltio y lo miro como cuando era un pequeño niño.
- Claro joven - dijo acercándose a tomar asiento a lado de Sasuke.
- Bien..., dime ¿cómo ha estado todo por acá? - pregunto el pelinegro mientras daba unos bocados esperando la respuesta de Ibizu.
- Bueno joven..., debo decirle que en cuanto a la casa se refiere todo ha sido espléndido, con la estadía de la señora y la llegada del pequeño niño Daisuke toda la mansión se ha llenado de alegría..., inclusive para el Señor Fugaku, le ha alegrado mucho la vida su amado nieto - dijo el hombre con entusiasmo.
- Vaya..., me imagino..., y en cuanto a Sakura ¿cómo la ha pasado con mi padre? -
- Bueno no le mentiré..., en un comienzo después de que usted se fue, habían muchos conflictos entre ambos, la señora Sakura se negaba a seguir las ordenes del señor Fugaku y eso lo molestaba demasiado al grado de no poder comer en la misma mesa con ella.., pero luego eso cambio, la vez que el señor se puso grave y fue transferido al hospital de urgencias, la señora Sakura se encargo de todo, ella misma se encargo del señor en el hospital y después al darlo de alta en cuanto llego a casa lo regaño como si una madre regañara a su hijo..., la señora Sakura se ha dedicado a darle seguimiento a la condición de su padre y aunque al principio se negaba a aceptarlo, ahora la considera como a su hija y ella así lo llama, su padre - concluía Ibizu con una sonrisa sutil en su rostro.
El Uchiha quedo demasiado sorprendido ante las palabras de Ibizu, tenía en cuenta que la pelirosa era decidida y con determinación pero tanto como para oponerse a su padre, eso si no lo esperaba y sobre todo el que la aceptará como hija, cada vez que escuchaba hablar más de ella su entusiasmo crecía por verla. Así siguieron platicando sobre la salud de Fugaku, el pequeño Daisuke, el mayordomo lo puso al tanto de todo, incluyendo la situación de Sakura e Itachi la cual no pintaba nada bien, ya que sin saber el porque, Ibizu noto de un tiempo para acá un considerable distanciamiento entre ambos, la ausencia constante del Uchiha mayor y las constantes discusiones entre ambos, poniendo en alerta a Sasuke quien llegaría a fondo de todo.
Después de un buen rato de estar en la cocina en compañía de Ibizu, Sasuke decidió retirarse a su antigua habitación para tomar una refrescante ducha y descansar un rato antes de ir a ver a su padre, así que sin más lo hizo. Subió por las escaleras y se encaminó a su cuarto, al abrir la puerta se encontró con la agradable sorpresa de ver todo limpio y arreglado, la ventana abierta daba señal de que esperaban su regreso y habían preparado su habitación para ello. Una vez adentro del baño de su cuarto, se despojo de su traje colocándolo cuidadosamente en el porta toallas para después así disfrutar de su ducha, al terminar decidió portar ropa más cómoda, en el clóset encontró de igual modo todo en orden y la ropa emanaba un agradable aroma a flores de ume el cual le pareció muy agradable y por alguna razón le recordó a Sakura. Ya estando relajado quiso recostarse un rato pero no sin antes ir por otra rebanada de la tan deliciosa tarta de manzana que Ibizu había preparado, así que se puso en marcha y se dirigió de vuelta a la cocina.
Al bajar por las escaleras alcanzo a escuchar una tierna risa infantil que provenía de la entrada principal, acercándose un poco quedo inmóvil ante tal acontecimiento ya que presentía que se trataba de aquel "pequeño angelito", nombrado así por el en símbolo de afectó y efectivamente al abrirse el cerrojo entro corriendo sin control aquel hermoso y pequeño niño de cabello negro con sus manos alzadas a ambos lados de el, simulando el sonido de un avión, el cual al no tener precaución en ver por donde corría chocó con las piernas de este enviándolo al piso.
- "Aaaay"..., mamá..., mamí..., me he estrellado con una dura montaña - decía el pequeño entre risas mientras se sobaba su frente.
Sasuke perplejo no podía dejar de contemplar al pequeñín, todo en el era tierno e inocente, su dulce voz, sus risas el como tocaba su frente y el como se levantaba graciosamente. El niño al estar parado frente a Sasuke subió su mirada viendo con atención y curiosidad su ropa, al llegar con el rostro de este, el pequeñín curvo su boquita en forma de asombro.
- ¡Wooow!..., eres gigante..., mucho más que mi papí..., a caso eres un ogro, Ibi dice que los ogros son grandes - con sus brazos intentaba mostrar a lo que se refería.
- Mmm..., bueno yo nunca he visto un ogro y por lo que se yo no soy uno - respondió pacientemente mientras se hincaba en una rodilla para estar al nivel del peque.
En ese momento se escuchó una voz femenina que inmediatamente el Uchiha reconoció y que hizo latir su corazón sin control.
- "Daisuke"..., ¿cuántas veces tengo que decirte que no corras de ese modo?, puedes caer y lastimarte "amor"...,"¿Sa... Sasuke?" - dijo en cuanto entro y lo vio con el niño.
- Hola "muñequita" - dijo Sasuke de modo emotivo después de incorporarse.
Ambos se miraron con devoción y sin decir nada, aunque muy en el fondo los dos se dedicaban un "te extrañe"
