¿En qué piensas?

Desde que conocí a Bob Esponja, la tranquilidad como yo la conocía desapareció por completo. Antes podía dormir tranquilamente todas las mañanas, ahora tengo que soportar su ruidosa alarma todos los días –no es mi culpa que le cueste tanto trabajo despertarse en las mañanas- , debo soportar su molesta risa, sus tontos juegos, su horrible personalidad. Yo….lo detesto.

-Hola Calamardo ¿no es un hermoso día?-

-Cualquier día es igual, no veo que tiene de especial este- ¿Cómo puede estar feliz todo el tiempo?

-Es especial porque formas parte de el-

¿Qué ha sido esa respuesta tan tonta? Maldición, no tiene que ser amable.

-¿Y quién quiere formar parte de él?- dije caminando mientras desviaba la mirada.

Como siempre, Bob camino junto a mi todo el camino mientras me contaba las tonterías que hacía con Patricio.

-…Entonces Patricio y yo comimos un helado después de pescar medusas y.,..-

-No me interesa lo que hayas hecho con Patricio, solo quiero llegar a esa tortura llamada trabajo-

- Vamos Calamardo, ¿Cómo puedes llamar tortura al trabajo?-

-¿Cómo no llamar tortura a un empleo en tan horrible?-

-Puedes tener el peor de los trabajos, pero si lo disfrutas puedes convertirlo en el mejor de todos-

-El trabajo solo sirve para sostenerse económicamente, no es una diversión-

-Claro que lo es. Amo tanto el trabajo que paso horas contemplándolo-

-Deja de decir cosas sin sentido y apresúrate-

-De acuerdo-

Y bien, llegamos al peor trabajo del mundo. Un día más, un día menos. Pero algún día, algún día la gente inculta de Fondo de Bikini se dará cuenta de mi talento, y entonces yo seré reconocido. Podre tener todo lo que siempre quise, ya no tendré que trabajar en este horrible lugar y ya no tendré que vivir junto a ese molesto vecino. Pero por ahora, debo conformarme con esto. En fin, ya es momento de cerrar, será mejor que valla por ese bobo amarillo.

-¡Hey! Bob Esp….-

Que extraño. Parece estar perdido en sus pensamientos, pero….no sé, nunca le había visto una expresión tan seria en el rostro. ¿En que estará pensando?... ¿Qué rayos? ¿Por qué te importaría en qué piensa? En fin, si él no está listo me voy, no tiene caso que lo espere, además no es mi obligación esperarlo.

-¡Hasta mañana Don Cangrejo!-

Desde su oficina –Hasta mañana Señor Calamardo-

Parece que está atardeciendo, siempre que atardece Bob se pone a admirar el cielo. Ahora que lo pienso, ya tenía mucho tiempo que no caminaba solo a casa, siempre que salgo del trabajo Bob se apresura en salir para acompañarme. Nadie había hecho eso por mí….pero ¿Por qué lo hace? Yo no lo he considerado como amigo, sin embargo él siempre ha dicho que soy uno de sus mejores amigos. Mmmm ¿En qué pensara?

De repente escuche el sonido de unos pasos a toda velocidad detrás de mí.

-¡Calamardo!- dijo Bob que venía corriendo hacia mi - Calamardo, ¿Por qué no me esperaste?-

-No es como que sea mi obligación esperarte-

-Si…entiendo eso, pero tampoco de avisaste que ya era hora de salir-

-Estabas tan perdido en tus pensamientos que decidí no hacerlo-

-Ah…..ya veo-

Y después, todo fue un largo silencio, por primera vez la persona más parlanchina del mundo había guardado silencio por una vez en su vida. Aun así…. ¿Por qué el silencio se tornó tan incómodo?

-Bueno, aquí estamos. Adiós-

-A-Adiós Calamardo. Nos vemos mañana-

Y sin nada más que decir, ambos entramos a casa.

¿Por qué su mirada era tan diferente? Bob…. ¿En qué piensas?