Lagrimas detrás de un deseo
Oscuridad… Silencio, uno ahogante y abrasador. El aire era denso...y venenoso. Luego... un grito, un grito lleno de dolor y sufrimiento. Corrió hasta más no poder. Se sentía como la oscuridad emanaba un calor infernal, y otro grito se escucho pero este pronunciaba su nombre. El sintió una punzada en el corazón al descubrir quien era...
Este sueño... Sakura – se levanto agitado y giro su cabeza hasta el lado derecho de su cama – como quisiera tener esa tranquilidad… parece un ángel
El toco los suaves cabellos de la pelirrosa. El alba había aparecido en señal que el día iba a comenzar, iluminando el cuarto. Los rayos de la esfera de calor llegaron hasta los cerrados ojos de la kunoichi, levantándola al instante.
Buenos días, Sasuke-kun – una sonrisa apareció en su rostro mientras se levantaba-
Buenos días –dijo con un deje cansado. Habían pasado tres semanas desde la anterior pesadilla, ya esta vez fue peor… su voz…
¿Te sucede algo? – Ella noto su mirada perdida-
Estoy bien – la miro con esos ojos penetrantes por unos momentos
De acuerdo, voy a ducharme
El la miro de pies a cabeza. Era tan hermosa, y tan inocente… cerró la puerta del baño. El suspiro. Necesitaba calmarse. Tiempo después ellos se encontraban en el comedor. El noto algo… algo diferente.
¿Que te pasa Sakura?
Por que los preguntas – lo miro extrañada –
No has comido mucho – el miraba el plato, que apenas se notaba que le había probado algunas cucharas.
No me siento muy bien… eso es todo
¿Segura? – el quería sonar normal pero la verdad estaba algo preocupado –
Si estoy bien, solo es un dolor de estomago – lo contesto con toda serenidad. Pero el aire se volvió tenso cuando ella sintió que el dolor empeoraba.
Sasuke giro su vista y vio como su esposa se tocaba el estomago con una expresión un tanto dolorosa.
Segura que estas bien, deberías recostarte, no te ves bien – se levanto de su silla y camino hacia ella, en su mente ya estaba formando una idea de lo que estaba pasando pero prefirió no decir nada y comprobar si era cierto.
Creo que tienes razón, mejor descanso un poco.
Sasuke la ayudo a subir las escaleras, La recostó en la cama y la miro con un poco de ternura.
¿Te traigo un vaso con agua?
No estoy bien, solo quiero descansar – y al cabo de unos momentos, la kunoichi quedo dormida. Sasuke la cubrió con una manta y se sentó al otro extremo de la cama. Instintivamente acaricio sus cabellos rosas, pero en eso la pesadilla volvió a su mente, atormentándolo. Esa pesadilla ya lo estaba preocupando, así salio a dar un paseo y despegar su mente.
Sakura despertó unas horas después. Al levantarse se dio cuenta que su esposo no se encontraba en casa, así que decidió descubrir la causa de ese dolor, y dirigió al baño.
Y quedo un momento en silencio contemplando su reflejo en el espejo.
Por Kami… que dolor – diciéndose a si misma
No será que… - una idea pasó por su mente. Levanto su mano y la miro, por un momento y después la bajo hasta el nivel de su vientre, haciendo movimientos circulares, una técnica que su shishou le enseño una vez. Paso un momento y dejo de moverla. Una dulce y bella sonrisa apareció en su rostro, junto con una lágrima de felicidad.
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Su mirada vagaba por los recuerdos de tan atormentadora pesadilla. Buscaba un significado… pero por que el grito era de ella? Por que sentía que su alma se entristecía al estar en esa oscuridad?.. Necesitaba un por que, y el tenia que encontrarlo, pero sus pensamientos fueron interrumpidos por la aparición de cierto jounin peligris.
Sasuke… espero que no te encuentres ocupado pero te necesitamos para una misión... – el peligris abrió su adorado libro al no escuchar una respuesta inmediata –
… ¿Tienen que ser en este momento? – el Uchiha sonó molesto –
Si, la misión es de rango A, tu presencia es necesaria, no puedes negarte.
Entonces iré, solo déjame ir a recoger mis cosas
Que bien que hayas aceptado... Ja ne! – dicho esto desapareció en una nube de humo –
Se dirigió lo mas rápido a su casa. No dejaba de pensar en aquella pesadilla. Abrió la puerta y subió las escaleras. Al entrar a su habitación, busco a su esposa.
Sakura? – pregunto entrando al baño –
Sasuke-kun, llegaste…
Estabas llorando? – Vio algunas lágrimas en el rostro de la pelirrosa –
No… solo…
Sasuke noto algo curioso… la mano de Sakura se encontraba posada en su vientre, acariciándolo dando a entender lo ocurrido. Su mente ya sabía lo que estaba pasando, pero aun así quería saberlo exactamente.
Las lágrimas volvieron a caer, mientras sonreía y asentía su cabeza – vamos a tener un bebe… estoy embarazada
Corrió para abrazarla con todas sus fuerzas. La estrecho en sus brazos mientras la besaba con todo el amor que el sentía por ella.
