Capítulo 2: 48 horas
Día Uno
8:43 a.m.
Un caso más, dos familias asesinadas, muerte y dolor. Lo único que me mantiene aquí son ellos, mi equipo, mi familia. De todos ellos, García es quizás, la voz que nos mantiene honestos.
-Cual es su nombre?, pregunta García, después de presentar el caso.
-Disculpa?
-Respondiendo una pregunta con otra. Eso es interesante.
-Ok, García, para.
-Parar qué, curiosear? En serio. Voy a convertir en el objetivo de mi vida averiguar quién es este hombre...
-Detente. Sólo detente, le contesto finalmente molesta. -Ya tenemos bastante de que preocuparnos, no crees?
Me voy y la dejo desconcertada. Lo siento, Pen, lo lamento tanto...
Si tan solo pudiese ser honesta, pero no... no podía ponerlos en riesgo no a ellos.
10:20 a.m.
Dos meses de tortura, ocultando lo que pasa, dos meses sin dormir, con ansiedad y preocupación, sin embargo, disimulando ante ellos. Pero ni el mejor perfilador del mundo puede fingir todo el tiempo.
Ellos saben que algo me sucede, pero como podrían imaginarse? Después de revisar la escena, Dave y yo estamos en el elevador... Maldita sea, el teléfono. No puedo contestar frente a él, mejor lo guardo...
-La gente envía mensajes creyendo que no son tan molestos como una llamada telefónica.
-Sabes?, hace mucho que no te tomas unas vacaciones. No hablabas antes sobre Italia?
-Mi madre ha prolongado su viaje hasta allí. No serían exactamente unas vacaciones.
-Es un país grande.
-No tanto.
-Bueno, piénsalo.
-Lo haré.
-...Y escoge un lugar donde ese maldito aparato no funcione.
David Rossi... el viejo cascarrabias que llegó soberbio y arrogante al equipo, después de tres años, es como un padre para nosotros, aunque ninguno se atreve a decírselo, eso lo haría sentirse viejo. Todos disfrutan conversando con él, incluso Reid, el socialmente torpe pero dulce doctor... Dejo caer el bolso y el salta de su asiento.
-Lo siento.
-Pensé que estabas allí, contesta nerviosamente. No lo había notado antes, se ve pálido, más de lo habitual... -Estás bien?
-Sí, yo... yo... Estoy seguro de que estas víctimas tienen algún nexo en común... García sacó sus números de teléfono pero hasta ahora no he encontrado nada, me contesta sin levantar la vista de los papeles.
-Te has sobresaltado.
Deja lo que está haciendo, se humedece los labios, -...Últimamente he estado teniendo unos dolores de cabeza muy intensos.
-Has ido al médico?
-Sí, a unos cuantos. Ninguno de ellos ha sabido dar con un diagnóstico.
-Tienes que tener cuidado, Reid hace un año te hicieron una craneotomía...
-En realidad, 15 meses, 3 seman...
-Reid, es en serio.
Medio sonríe y baja la mirada. Él no tiene idea de lo dulce que se ve, pero empiezo a sentir miedo por él.
-Amm... y Evelyn sabe?
-Solo que tengo dolor de cabeza, pero no que tan grave es ni que he ido al médico...
-Debiste decirle..
-No quería inquietarla, hoy se fue a Bélgica, sabes.
-Si, García me contó.
-Es una gran oportunidad para ella, esto no debe ser nada, no quiero preocuparla sin razón.
-Bueno... ammm... Lo... siento. Y después de Eve, lo sabe alguien más?
-Tú.
-Ohh... No se lo contaré a nadie.
-Lo sé. Se preocuparían. No es que tú no te vayas a preocupar, pero ellos me tratarían como si fuese un niño. Sabes?, contesta con una sonrisa. Así es Reid, puede caerle el mundo encima, pero él sigue así, con una sonrisa, sin malicia, con algunos destellos de inocencia, que increíblemente siguen ahí, a pesar de la vida que ha tenido que llevar y lo que ha visto. No se que decirle, no hallo las palabras.
-Cómo estás tú?
-Estoy bien, le respondo fingiendo despreocupación.
-Has vuelto a comerte las uñas.
-Sí...
-Solo haces eso cuando estás nerviosa.
-Es solo un mal hábito.
Encuentra algo en el informe. -Ajá... vienes?
-Si iré en un minuto.
Él se aleja. Dios, porqué siento tanto miedo. No puede estar enfermo, no otra vez. No después de la pesadilla que vivimos con su cirugía. Los meses de rehabilitación... lo único que lo mantuvo positivo fue Evelyn, y ella va en un avión hacia Brusellas. No él, no otra vez...
6:35 p.m.
Después de un día de trabajo, finalmente una conexión entre las víctimas, un número de teléfono, el de Byron Delaney, un viudo británico. Morgan y yo vamos hacia allá. Desde hace 2 semanas hemos tenido conversaciones escuetas, desde aquel caso en Los Ángeles.
Llego 20 minutos tarde, se me ha hecho costumbre últimamente. Todos me vuelven a ver pero no le dan mayor importancia. Sólo Morgan me pregunta. -Alguien ha pasado una noche muy larga?
-Alguien quiere meterse en sus propios asuntos?, le respondo molesta.
Él no dice nada más. Mientras revisamos el caso, lo vuelvo a ver. Siento su molestia, pero no responde. Nunca lo haría. El rudo Derek Morgan, que patea puertas y tumba criminales, nunca me contestaría ni sería agresivo. Debajo de esa apariencia de macho alfa, hay un hombre sincero, buen amigo y amoroso. Podría decirle lo que sucede, tal vez... No, no soportaría perderlo, no a él.
-Prentiss. Qué te pasa?, me pregunta más tarde.
-Qué quieres decir?
-Te vengo observando estos dos últimos días y es obvio que hay algo que te preocupa.
-Derek, te aprecio, así que voy a pedirte que no me hagas esto. Por favor.
Él conduce sin decir una palabra. Cumplió lo que le pedí, no me preguntó más.
Llegamos a la casa de Delaney, pero nos disparan. El olor a pólvora es intenso, y la adrenalina recorre mi cuerpo. Veo a lo lejos. Tres hombres, algo en mi me dice que debo acercarme. Corro hacia el vehículo junto al nuestro, y me cubro mientras siguen los disparos. A unos metros, está Morgan, gritándome. Logro dispararle a uno de ellos en la pierna, cojeando veo que se acerca a la camioneta, pero uno de ellos le dispara matándolo, y los otros dos huyen.
Morgan llama una ambulancia, pero ya es tarde. Cuatro disparos, uno de ellos en la arteria femoral, ya estaba muerto antes de que su compañero terminara con él. Pero el último fue en la muñeca, para ocultar un tatuaje.
8:55 p.m.
Reid logra descifrar el tatuaje del desconocido, y encontramos la conexión entre las víctimas, una multinacional, CWS. Pero mi cabeza va a mil. Ese ataque, fue directo a nosotros. Tres hombres muertos, europeos, incluso la familia de los primeros dos. Algo me dice que tiene que ver con Doyle. Él estaba ahí, acechándome. Ese ataque, con él quiso decir que nos tenía en la mira, un movimiento en falso mio e iba a ir tras ellos. No puedo más. Entro al baño, necesito despejarme, me lavo la cara y repaso lo sucedido en las últimas semanas. Impotencia, ira, desesperación... qué hacer?
-Hola, me saluda García al entrar.
-Qué pasa?
-Estás bien?
En su rostro veo preocupación. Oh, Pen...
-Sí, estoy bien.
-No hago perfiles, pero tú...
-No empieces...
Dejo de hablar al ver su mirada. Como puede existir alguien como tu, Penelope García? No puedo lastimarla, no a ella. -Lo siento. Estaré... estaré bien.
-De acuerdo. Solo es que estoy muy preocupada por ti... Estás embarazada?
-No. No. No, es solo que... no duermo bien. Tengo una pesadilla. Una pesadilla recurrente. Hay una colina y hay una niña pequeña en lo alto de la colina. Tiene unos seis años, el pelo oscuro. Y está bailando bajo el sol. Pero de alguna manera sé que me está esperando, así que empiezo a subir por la colina... pero la colina se empina cada vez más y más, y cuando llego a la cima, la niña ha desaparecido. La busco por todas partes, y cuando no puedo encontrarla, empiezo a asustarme. Y me asusto porque sé lo que le espera. Sé lo que el mundo puede hacerle a una niña que solo ve la belleza...
Como tú. De alguna forma, tú... siempre me haces sonreír... Y no creo haberte dado las gracias nunca por eso.
-Hotch te necesita en la sala de reuniones de alto secreto, interrumpe Seaver.
García me despide con una sonrisa, como siempre lo hace.
9:30 p.m.
Dos ejecutivos de CWS y sus abogados están reunidos con nosotros: Hotch, Morgan, Rossi y yo. CWS, la única conexión entre Delaney y las víctimas Cosenza y Fagan. Como era de esperarse, tratan de ocultar la verdad, pero poco a poco, vamos tumbando sus defensas.
Hotch -Esta gente fue asesinada en suelo estadounidense por sospechosos entrenados que dispararon a agentes federales. Como cortesía y por respeto y por el aprieto en el que ahora está su empresa, todo lo que se diga en esta sala es extraoficial. De cualquier forma, fuera de esta sala, si ocultan información sobre el caso, usted y su compañía serán declarados legalmente responsables.
Los hombres hablan entre ellos hasta que finalmente, el líder responde. -De acuerdo. Qué saben?
Rossi -Estamos buscando a un equipo europeo, considerablemente entrenados. Y para uno de ellos, es personal.
-Por qué piensan eso?
Morgan -Porque pudieron haber dejado al niño, pero eligieron no hacerlo. El asesinato de Samuel Consenza para uno del equipo fue algo personal.
Prentiss -Uno de los atacantes que disparó anoche tenía los restos de un tatuaje en su muñeca.
Rossi -A simple vista, el tatuaje podría parecer un simple trébol de cuatro hojas. Pero el tallo tiene una V al final. Creemos que esto tiene relación con un sector oculto de guerreros caídos.
Hotch -También es el nombre de un barco famoso por sus viajes de Dublín a América, el "Valhalla". Se les hace familiar?
-Llevamos a cabo una operación para capturar al líder de una facción escindida del IRA hace años. Él tenía ese apodo.
Rossi -Cómo se llama?
-Ian Doyle.
Día Dos
7:35 a.m.
No pude dormir. Finalmente el equipo sabe de Doyle. Morgan y yo vamos de camino a la casa de Delaney. Intento comunicarme con Tsia y Clyde. Necesito información sobre Doyle. Debo adelantarme al equipo. Observo alrededor. Una camioneta oscura va detrás, pero después de 5 cuadras, se desvía. Siento los ojos de Morgan sobre mi. Aún seguimos cortantes, y lo prefiero así a tener que buscar alguna respuesta que dar.
-Nadie te contesta?
-Solo tengo un par de contactos, pero me llamarán.
Vuelvo a ver. Nada inusual.
-Qué, nos siguen, 007?
-No, pero tú deberías atravesar la ciudad. La 66 estará de congestionada ahora mismo.
-Llegaremos...
-Antes de que Doyle mate a alguien más? Está disparando a federales.
-Oye! Qué esperas que yo haga?
-Ponerte creativo a la hora de conducir!
-Estoy en ello, Prentiss.
Por fin Tsia llama. -Oye. Gracias por llamar. Necesito información sobre Ian Doyle.
-Estás sola?
-No, en absoluto. Todo lo que puedas compartir.
-Tu equipo está en peligro?
-Por supuesto. Deberías empezar con nuestras víctimas, Ron Cosenza, Kerry Fagan, y Byron Delaney. Mira a ver si hay alguna conexión con Doyle.
-Te enviaré la información
-Lo estaré esperando. Gracias.
-Tienen algo?
-No lo sé. Ya veremos.
-Sabes Emily?, la verdad es que tienes que confiar en la gente.
-Confío en la gente.
-No, no lo haces. No lo haces porque no puedes. Y lo entiendo. Cada vez que intentaste contar con alguien, te decepcionan, así que lo haces sola. Nunca lo admitirás porque eres demasiado testaruda.
-No es nada importante, Morgan.
-Bien, solo recuerda que puedes confiar en mí, Emily. Sobre lo que sea. Lo digo en serio. No importa lo horrible que creas que es, te lo prometo, no estás sola. Desearía que creyeras eso.
-Lo hago... Si vuelves a trazar un perfil mío, desearás no haberlo hecho.
Por un momento, empezamos a reír, y yo olvido lo que está sucediendo. Pero Morgan se equivocaba, no era por desconfianza. Es más que miedo, me aterroriza pensar en que alguno saliera lastimado. Son mi familia, lo han sido por 5 años, más que mi propia madre. Pero si les dijera? Tal vez... podría ser... Debo confiar en ellos, en que podrán protegerse así mismos. Declan está seguro, pero ellos están indefensos, debo decirles, debo...
1:32 p.m.
-Doyle estuvo en Kwan-Li-so?, pregunto por teléfono a Clyde y Tsia, después de haber descubierto con Morgan información en casa de Delaney.
-Bueno, eso era solo para quienes era necesario saberlo, me responde Clyde. Maldita seas, Clyde Easter!
-No creíste que necesitara saberlo? Me estás tomando el pelo?
-Y de qué serviría?
-Ya no puedes decidir qué es lo que sirve. Dime, Clyde, qué más no me estás diciendo?
-Eso es todo.
-Ajá, dijiste que Doyle estaba en Rusia.
-No, en realidad, Sean McAllister te dijo eso.
Clyde Easter es todo lo contrario a Hotch. Era el líder de mi anterior equipo, pero siempre nos ocultaba información. Lo dejé pasar, pero no esta vez, no cuando la vida de mi familia corre riesgo. -Tsia? Sigues ahí?
-Sí.
-Quita el altavoz.
-Qué vas a hacer, Emily? Vas a salir corriendo? Ya lo recuerdo, eres buena para eso.
-Tsia!
-Listo Emily.
-No puedes confiar en él. Tienes que salir de ahí ahora mismo. Estás más segura por tu cuenta. Te acuerdas de la calle 9? Corelli. Cómo funcionan las puertas?
-Sí.
-Aún está allí. Estarás dentro y fuera en 5 minutos.
-De acuerdo.
-No dejes que Clyde te siga... Y, Tsia, ten cuidado.
-Tú también.
4:15 p.m.
Un doble homicidio en la K y la novena. Mismo modo operandi de Doyle. Mientras el oficial habla con Morgan, no dejo de mirar a Tsia, en el suelo, con una bala en la cabeza. Yo provoqué esto, yo la envié a morir. Necesito aire. Necesito salir. Dios! Qué este escalofrío que siento por todo el cuerpo. Mi estomago empieza a retorcerse. Cruzo la calle sin fijarme y me recuesto sobre un poste. Ya no puedo más. Mi cuerpo no da más y empiezo a regurgitar. Como desearía expulsar con cada contracción la culpa que siento. Y después me imagino que no es Tsia, y si hubiese sido García? O Rossi? Perder a Hotch, a Reid, a Morgan. No, no puedo decirles. No puedo dejar que eso suceda, es Doyle o yo.
5:55 p.m.
El tema Doyle se ha vuelto una prioridad. No solo el FBI, Interpool y la CIA ya están informados. Hotch, acompañado de Rossi da el perfil a todos los presentes. Mi amigo, frío en apariencia, guarda un gran dolor, que oculta dedicándose al trabajo y a Jack. Rossi, mi querido consejero, cuídalos bien. Cerca de ellos, Ashley Seaver. Apenas lleva 4 meses con nosotros. Es dulce, ingeniosa, seguro llegará lejos. Junto a ella, García... Pen, perdóname por haberte mentido. Necesito que sigas así, feliz, saber que estarás bien, me da fuerzas para hacer esto... Reid, no te dejes vencer, eres más fuerte de lo que piensas, sigue luchando, por favor...
-Ey, todo bien?, me pregunta Morgan al volverme bien.
-Si, claro. Estoy bien.
Él se voltea con duda, lo sé. A Derek Morgan nadie lo puede engañar. Espero que me perdones algún día. No es que no confío en ti, es que no quiero perderte.
11:32 p.m.
Boston
Ahí viene, el único que puede darme información de Doyle. Jack Fahey no ha cambiado mucho, un pobre mediocre, sin honor. Me reconoce, me llama por mi nombre de ese entonces, 'Lauren'.
-Cuántos hombres tiene Doyle, Jack?
-Doyle? No he visto a ese tipo en..
No puedo perder tiempo, así que le apunto directamente en la oreja.
-Bien, bien... quince, quizás unos veinte hombres.
-Alguna sorpresa?
-Solo armas automáticas. La mayoría son del mafia local. Hay unos cuantos del IRA y... Lauren, ¿y si me haces un favor, y bajas ese arma?... Les ayudé a Clyde y a ti en el pasado. Puedo ayudarte ahora. Quieres saber dónde está Doyle?
-Lo sé.
-Sí, pero qué vas a hacer? Quitarle de en medio tú sola?
-Y tu? Qué vas a hacer, contárselo?
-Espera, espera, espera, espera, espera!
Le vuelo la oreja de un disparo. No lo lamento. Ese miserable tiene muchas deudas con la vida. Doyle está muy custodiado. La única forma es tomarlo por sorpresa. A estas alturas el equipo ya debe saber lo que sucede. Pero debo seguir. Por el bien de ellos, la única forma es asesinándolo.
Día Tres
6:05 p.m.
Lo he seguido todo el día. Aún no he tenido la oportunidad. Ahora está en un edificio. Dos de las SUV que lo seguían se han ido. Solo quedan dos vehículos. Él siempre viaja en el de atrás. Es solo cuestión de minutos. Mi único celular suena. No contesto, pero queda un mensaje guardado...
-Hola, soy yo. Hotch me pidió que intentase llamarte a todos los números, y tengo este en una lista antigua, y probablemente ya no lo uses, pero si eres tú y estás por ahí, vuelve a casa, por favor. Dios, Emily, ¿qué pensabas que te íbamos a dejar salir de nuestras vidas sin más? Ahora mismo estoy muy enfadada contigo! Pero después pienso en lo asustada que debes estar y en lo sola que estás en algún lugar oscuro. Pero no estás sola, me oyes? No estás sola. Estamos ahí en ese lugar oscuro contigo. Estamos agitando linternas y gritando tu nombre. Así que, si nos ves, vuelve a casa. Si no puedes, entonces... sigue viva, porque vamos por ti.
Mientras escuchaba, mis lágrimas empezaron a caer. Tienes razón, estoy asustada, pero no puedo dar marcha atrás, García, lo siento... Por fin Doyle sale. Ahí está, es ahora o nunca. Disparo, pero no está ahí.
-Dónde está Doyle?
-Aquí amor.
Doy vuelta, y siento un impacto en el pecho. Dios! Me arde y no logro respirar. Abro los ojos y lo veo.
-Hola, cariño.
6:35 p.m.
Me duele el pecho. Estoy encerrada, esposada en una silla. Sobre mi pecho, ahora está una marca hecha con fuego, como una bestia el maldito infeliz me marcó. Mi cuerpo arde, no se si es el lugar que está caliente o fiebre por la herida que me infringió. Finalmente entra con su cómplice. Llevan consigo una pantalla. En ella, están Seaver y Rossi con Fahey.
-Los tienes?
-Si, le responde el tirador.
-Quién es el blanco?
No puede ser, no puede estar pasando. -No! Esto era sobre ti y sobre mí! Es lo que dijiste! Tú y yo!
-Entonces, por qué está aquí tu equipo?
-Porque no dejé ningún rastro... Ian... Haz conmigo lo que quieras, lo acepto, pero déjalos a ellos fuera de esto.
-Sí, solo que tú los has metido, no? Tu qué piensas, Liam?
-Primero la mujer, luego el tipo de la barba de chivo. Y luego Fahey si se puede. Si no, se callará.
-Sí. Parece lo mejor.
Ellos discuten sobre a quien matar, sin importarles que estoy ahí. Ahogo mis lágrimas y contesto lo único que podría salvarlos. -Dispara a Fahey, si muere, mi equipo no tendrá nada.
Doyle sonríe. -Hola, Lauren. Me alegro de volver a verte.
Da la orden y el tirador dispara a Fahey. Rossi cubre a Seaver y luego, la pantalla queda en blanco.
8:15 p.m.
Finalmente, la verdad que he llevado oculta por 6 años, sale a la luz. Doyle y yo frente a frente... El me golpea, con ira. Suelta la fotografía donde están Louise y Declan, amarrados y con sangre, y frente a ellos, una mano sosteniendo un arma.
-Yo soy quien sostiene el arma, le respondo, ya sin miedo, dispuesta a soltar todas las cartas. -Quieres oír lo último que me dijo? Dijo, "hice bien el papel de muerto, verdad?" Y entonces se montó en un avión y nunca volví a verlo.
-¡¿Está vivo?!
-El que le apuntase con una pistola no significa que disparase! Tenía que hacerles creer a ti y a los norcoreanos que estaba muerto!
¡Sé que estás mintiendo!
-Te vencí, Ian... Incluso antes de que salieras de Corea del Norte. Te vencí... porque le di a Declan una vida nueva.
-Lo encontraré.
-No, no lo harás. Desde que me dijiste que mi gente tenía a Fahey, te he estado entreteniendo.
-¿Dónde está? ¿Dónde está Declan, Emily? Dímelo. Dímelo. Dónde está?
La adrenalina fluye por todo mi cuerpo. Me logré liberar, y empiezo a luchar. Está en el suelo, y lo empiezo a golpear con una tabla. Una y otra vez. Por mi, por mi equipo, por Declan. No le harás daño. Nunca estará cerca de Declan, no lo harás! …. ! Escucho ruido, un asalto... Ahhh... mi piel se desgarra... maldito Doyle...
Frío... solo eso siento... y un dolor agudo. Oscuridad... escucho pasos, mis ojos están entre abiertos. Así moriré? Sola. Pero ellos están bien... Declan, mis amigos...
-La tengo!
Esa voz, es familiar...
-Estamos en el sótano en el área sur. Necesito un médico... Prentiss.
Mis manos siente algo de calidez... su rostro está borroso, pero se quien es.
-Derek...
-Hola, soy yo, estoy aquí... Te pondrás bien. Quédate conmigo, cariño. Vamos, quédate conmigo.
Estás aquí... Derek...
-Deja que me vaya.
-No, no, no voy a dejar que eso ocurra... Escucha, sé por qué hiciste todo esto. Sé lo que hiciste por Declan. Estoy muy orgulloso de ti. Lo entiendes?
Declan? Sabe de Declan...
-...Estoy muy orgulloso de ti porque eres mi amiga, y eres mi compañera. No, Emily!...Vamos, quédate conmigo...
Tu lo cuidarás, se que lo harás... me siento tan cansada... cierro los ojos, sigo escuchando su voz, cada vez más lejana.
-...Si puedes oírme, por favor aprieta mi mano... Sí, eso eso. Eso es, cariño. Sigue apretando.
Tres días después
Dónde estoy? Ya no siento frío ni dolor... El techo es blanco. Una luz a mi derecha. Es una ventana. Estoy en una cama de hospital.
-Bienvenida.
Esa voz, vuelvo a ver y sonrío.
-Hola, qué haces aquí, JJ.
-Me llamaron cuando desapareciste.
-Cuánto llevo inconsciente?
-Tres días. Te operaron, fue un milagro que te salvaran.
-Y Doyle?
-Escapó. Pudimos desarticular su grupo, ahora está solo.
-Es inteligente... él podrá armarse nuevamente.
-Lo sé, por eso...
-Qué sucede?
-Emily... averiguamos lo que hiciste por Declan. Ahora Doyle no te dejará en paz, si sabe que estás viva.
-Lo sé...
-Así que...
-El equipo cree que morí, no es así?
-Si, Hotch y yo nos encargamos de todo. Tu entierro fue ayer, por cierto.
-Oh Dios...
-No te preocupes, cuando estés bien, te sacaremos del país. Estarás protegida. Sobre Declan...
-Descuida, me encargué de eso antes de que empezara esta pesadilla.
-Bien, te dejo para que descanses.
-Espera... JJ, gracias por todo.
-Que esperabas... para eso está la familia.
Familia... qué clase de persona soy? Los engañé, les oculté información y ahora, me creen muerta. Pero Doyle sabe que estoy viva, no los dejará en paz. Lo mejor es seguir oculta, hasta que Doyle sea capturado. Pero qué difícil, han pasado solo unos minutos, y ya los extraño.
Cuatro días antes
-Has vuelto a comerte las uñas, aprovecho para preguntarle.
-Sí...
-Solo haces eso cuando estás nerviosa.
-Es solo un mal hábito.
-Ajá... vienes?
-Si iré en un minuto.
La dejo y camino hacia la sala de reunión. Hay algo en Prentiss, no tengo idea de que es, pero se que oculta algo... no, no puede ser. Es decir, es Emily. Mi celular suena... ese número...
-Aló
-Dr Reid?
-Si, con él habla.
-Soy el Dr Halle. Es sobre los examenes que se realizó la semana pasada. Ya tenemos los resultados. Podría pasar lo más pronto posible.
-Ammm... si claro. Ahora estoy en un caso, pero pasaré cuando terminemos.
-Gracias, Dr Reid, pase buen día.
Algo en esa llamada me pone nervioso. Ese dolor... se intensificó más... pero no me a dominar. Tengo que seguir.
