Los Juegos del hambre no me pertenecen, solo utilizo los personajes para crear esta historia :)
Capítulo 2:
Katniss's POV:
Desperté gritando. Como lo hacía todos los días desde que tenía 11 años. Aún no podía dejar de pensar en la muerte de mi padre y en como mi madre nos había dejado, permaneciendo solo físicamente con nosotras. Sin embargo había añadido un nuevo nombre a la lista de personas que alimentaban mis pesadillas: Peeta Mellark. Y hacía 5 meses que gracias a él tenía material de sobra.
Podía recordar perfectamente, de hecho lo hacía todas las noches, que yo estaba en el mismo lugar que él el día de su accidente. Aquel día cuando finalmente le iba a hablar, a agradecerle por algo que había pasado hacía años.
Pero ese día todo salió mal. Él tuvo el accidente que haría que perdiese su pierna y cuando llegué a casa me encontré con que la situación era insostenible. Mi madre, debido a una orden judicial debió irse, ya que se dictaminó que no estaba capacitada para hacerse cargo de nosotras. En realidad no lo estaba desde hacía 5 años, cuando murió mi padre, pero hasta ese momento nadie nos había molestado.
Nos asignaron un tutor, Haymitch, a quien odio por pasar casi todo el día ebrio, pero quien se aseguró de que tengamos comida en la mesa. Creo que el aceptó nuestra custodia por algún arreglo con un juez, pero no lo cuestiono. Eso no quiere decir que lo estime. Nos llevamos muy mal, y Prim le teme, pero al menos podemos seguir viviendo en la misma casa, ir al instituto y somos prácticamente libres. Si no interferimos con su bebida él no interfiere con nosotras.
Según tengo entendido, Haymitch bebe para olvidar un trágico accidente en el que murió una amiga muy cercana. Él se encontraba en el mismo auto, pero sobrevivió. Desde ese momento debe afrontar cada momento difícil con una botella a su lado. Lamentable. Sin embargo puedo entenderlo, pienso que si Peeta hubiera muerto en aquel accidente estando yo al lado no hubiera podido perdonármelo nunca. Fue muy duro cuando fui a visitarlo.
Cuando entré en el hospital y lo ví se me cayó el alma a los pies. El chico del pan no parecía el chico del pan. Estaba pálido, muy delgado y unas grandes ojeras adornaban sus ojos azules. Había despertado del coma dos días atrás y se notaba que estaba muy confundido. Pero nadie me había preparado para que él me preguntara quién era.
En realidad nunca habíamos hablado, pero estábamos en la misma clase desde preescolar. Él ayudaba en la panadería de su padre decorando los pasteles, que a Prim le encantaba observar. Cuando ella cumplió 6 años él salió de la panadería y le regaló una bolsa de galletas. Nunca tuve la oportunidad de agradecerle por ese gesto de bondad hacia mi hermana, lo más importante para mí.
Y justo cuando me había decidido a hacerlo, todo se había derrumbado. Y luego, él ya no me recordaba. Al igual que Haymitch bebía para olvidar la muerte de una amiga suya, yo intentaba olvidar que Peeta no se acordaba de mí. Intentaba recordarme que no éramos amigos, que no era mi culpa que él hubiera perdido su pierna y que a él no le afectaba nada no recordarme, porque nunca habíamos hablado. Era normal que él no supiera mi nombre.
Pero no podía evitar que la imagen de él atravesando el vidrio y cayendo se colara una y otra vez en mis pesadillas, más aún el día que sabía que él volvería al instituto.
Cuando llegué a clases no me sorprendí de encontrarlo rodeado de gente. Él siempre había sido muy amable con todos. Todo lo contrario a mí, que muchas veces prefería evitar a la gente. Resignada, me senté en mi pupitre. Al parecer el destino no quería que le agradeciera nunca.
La clase transcurrió con inexplicable lentitud. Intenté no estar muy pendiente del chico del pan, pero fallé estrepitosamente. Me convencí a mi misma que se debía a su reciente accidente. Nada más. Cuando la profesora anunció que podíamos retirarnos tomé mi bolso, mi abrigo y prácticamente salí corriendo. No me detuve hasta llegar a los jardines, cuando una voz me sobresaltó.
Hola! Bueno acá estoy con el segundo capítulo, todo desde el punto de vista de Katniss. Espero les guste :)
Muchísimas gracias por los reviews a Xime25, bren-nuit y Cuba03. Espero satisfacer sus expectativas!
Les comento, para evitar posibles dudas, en un principio había escrito este capítulo contando que, al igual que en la versión original, Peeta le había dado los panes cuando ellas se estaban muriendo de hambre. Pero me pareció un poco dramático para una historia de corte actual, así que decidí cambiarlo y decir que Katniss quiere agradecerle por un regalo que le hizo a Prim hace mucho tiempo. Me pareció algo que podría llegar a sentir Katniss, porque ella es muy apegada a su hermana. También saqué desde un principio a su madre de la historia, porque es un personaje que particularmente no me gusta mucho, y no creo que pueda aportar demasiado a la historia de Katniss y Peeta. En cambio incluí a Haymitch, como tutor (rima con mentor xD) porque me pareció divertida la situación. Por último, hay un momento en que Katniss llama a Peeta "el chico del pan". Como ya dije antes él no le dió los panes, pero si trabaja en la panadería con su padre, por eso ella lo llama así.
Bueno concluídas las aclaraciones espero que les guste el capítulo y hasta la próxima. :)
