Holis lectores aquí yo de nuevo con el primer capítulo de lleno de la historia (el anterior solo fue la introducción) y espero que lo disfruten.

Ps. Los personajes de Hetalia no me pertenecen sino alseñor Hidekas Himaruya, así como el de varias referencias que pertenecen a sus respectivos dueños.

Pss: A partir de ahora puede que aparezca de manera omnisciente para "aclarar" ciertos puntos, ya saben a Alfred le gusta poner solo distorsionada forma de ver la vida.

El Inicio

-¿Y con que empezamos?- le pregunte a Mary una vez que nos acomodamos en el sillón.

-Te daré la oportunidad de defenderte, te recomiendo que escojas muy bien con que vas a iniciar- me contesto mientras cruzaba los brazos.

No tuve que pensar mucho para saber cuál sería mi mejor inicio- simple…- le dije con algo de misterio (ya saben, para crear tensión).

-Así, ¿Cuál?- me pregunto escéptica (no se imaginaba lo que tenia).

-¿Acaso ya olvidaste como nos conocimos?-le dije de modo divertido. Les juro que su cara de sorpresa no tenía precio y como no, después de todo ese día ella…o más bien, ambos obtuvimos a nuestro primer amigo.

-Como olvidarlo…ese día fue…el mas raro que he tenido- me dijo con cierto aire de nostalgia.

Muy bien, en esta parte Mary y yo empezamos a platicar de como sucedió nuestro primer encuentro pero para no confundirlos yo lo hare de desde mi punto de vista, porque no olviden que el protagonista soy yo…más que Mary.

Les diré que todo comenzó cuando yo era muy pequeño, en ese entonces yo todavía no conocía a Inglaterra ni siquiera vivía en el este donde se formaron las primeras aldeas de peregrinos. Yo más bien vivía más al oeste, cerca del desierto (supongo que eso explica porque me encantan los temas del viejo oeste y los vaqueros).

Creo que vivía en una especie de…como se dice… ¿Tipi?...si creo que era algo así, en una pequeña aldea con personas de piel rojiza, que solían vestir ropa hecha de piel y usar adornos de plumas y piedras (después de muchos años, supe que eran apaches).

En la mañana que había conocido a Mary estaba viajando de la aldea en la que vivía hacia el sur, acompañando a mi abuelo (y para los que se quedaron con cara de WTF, si tuve un abuelo). Él era una anciano muy sabio que tenía un gran tocado de plumas de águila, además de…era…ehhh…yo…no recuerdo como era…hmh…solo puedo recordar su voz, eso si recuerdo bien, era grave pero tenia un tono amable. Recuerdo que caminábamos, caminamos tanto que llegamos a un lugar que nunca había visto, tenía criaturas y plantas que nunca había visto antes. Una vez que llegamos donde mi abuelo me decía que haríamos un trabajo juntos, empezamos a recoger piedras y cualquier cosa que nos parecía bonita. Mi abuelo escogió algunas con mucho cuidado y empezó a tallar figuras que incluso ahora son muy representativas para mí.

Recuerdo que le recordé la razón por la que hacíamos eso. Él me dijo que era un regalo que deseaba hacerme para cuando yo tuviera que estar solo. No entendía bien lo que trataba de decirme pero no podía y más que llamar mi atención solo lograba aburrirme hasta que me dijo el significado de su regalo.

-Pequeño sol ¿sabes cuál es la importancia de un regalo como este?- me pregunto con su grave voz.

-La verdad no- le dije mientras movía mis piernas.

-Escucha pequeño…y pon atención…este regalo es muy especial debido a las circunstancias que me llevan a querer dártelo, veras cuando uno ha vivido cierto tiempo como yo, aprende a valorar que tiene y lo que realmente importa en nuestro tiempo en este mundo…pero también…por eso, es que cuando llega tu tiempo es que debes dejar todo en orden para que los que a los que dejas no sufran por tu ausencia…- se detuvo de contar al ver que no entendía lo que decía- aaahhh…lo que intento decirte es que…pronto me marchare nieto…lo puedo sentir- me dijo con cierta tristeza lo que llamo mi atención.

-¿Por cuánto tiempo?- le pregunte algo preocupado, aun recuerdo que solía irse de la aldea en que vivíamos por periodos muy largos pero siempre me decía que volvería pronto, incluso ni siquiera me avisaba o tal vez no le ponía atención pues cuando se iba podía ir a jugar a lugares que mi abuelo no lo permitiría estando presente (creo que por eso jamás se preocupaba por mí).

-Tal vez para siempre, es por eso que este regalo es tan especial, a veces cuando te tienes que despedir de alguien…que tal vez no vuelvas a ver o que no estás seguro de que pase, es natural que tengas deseos de querer darle algo con el cual te recuerde, que inmortalice lo que eres con bellos momentos juntos y te de esperanza de que sus caminos se crucen aunque no sea así- me dijo mi abuelo.

-Entonces…te ayudare a hacerlo- le dije sonriendo, así fue como me enseño como acomodar los adornos que hizo, (incluso me dejo pintar algunos de ellos) y unir todos en una cuerda especial que él mismo fabrico, ya faltaba poco para terminarlo cuando mi estomago sonó queriendo comida.

-Parece que tienes hambre…iré a cazar algo, no tardare…quédate ahí- me dijo mi abuelo mientras tomaba sus cosas para cazar.

Claro que no le hice caso pues jamás había estado en esos lugares y tenía que aprovechar para ver lo que tenían y de paso poder encontrar más cosas para ponerle a lo que esa que estuviéramos construyendo, tal como dijo mi abuelo, para no olvidar que conocí esa tierra nueva para mí. Deje las cosas que traíamos (digo, estábamos en el desierto, sin nadie alrededor), lo único que traje conmigo fue la cuerda con los amuletos que ya le habíamos puesto.

Camine y camine viendo, tocando y oliendo todo lo que podía hasta que me detuve a ver el paisaje de lo que parecía un acantilado o eso me parecía. La vista era muy bella aunque no se comparaba a la que tenía en mi hogar con mi abuelo, por supuesto que no me acerque tanto, sabía que era peligroso, mi abuelo me lo había advertido tantas veces que ya lo sabía sin que nadie estuviera cerca para recordármelo. Todo parecía ir bien cuando escuche un ruido, no sabía muy bien de donde venia pero eso no importaba, estaba decidido a saber de dónde provenía y quien o que los causaba. Poco a poco me acercaba al origen del ruido, mientras más cerca estaba pude escuchar un ruido que sobrepasaba a lo que había estado oyendo.

Sorpresa fue la que tuve cuando encontré la causa de ese ruido, era una niña que estaba colgando de una de las orillas del cañón, una bastante alta (si, adivinaron esa niña era Mary cuando era pequeña) como decía ella acaba de resbalar por el acantilado y solo se sostenía por una raíz que sobresalía de un árbol cercano al acantilado.

-Ayuda- la escuche decir algo suave por el susto que se estaba llevando.

Cuando la escuche pedir auxilio supe que debía hacer algo pues desde entonces sentía que tenía el deber de ayudar a quienes me necesitaran y si me lo pedían, con más razón. Así corrí lo más rápido que pude y trate de acercarme aunque no fue mucho debida a lo inclinada que estaba la orilla. No pude hacer nada más que agarrarme del árbol para no caer también.

-Oye niña ¿estás bien?- le pregunte tratando de que me viera sin soltarme del árbol.

-Puedo caer en cualquier momento al vacio ¿Cómo crees que estoy?- me contesto con enojo antes de sujetarse más a la rama (ya tenía ese carácter suyo desde pequeña :3).

-Me refiero a que si estas lastimada- corregí, no necesitaba que la niña que quería rescatar, se negara a ser rescatada por algo como eso.

-Creo que no- me contesto de un modo mas amable.

-Tranquila, en un momento te ayudo a subir- le dije para tranquilizarla mientras pensaba que podía hacer. Lo bueno es que una ráfaga de viento que soplo suavemente me dio una idea. Agarre la cuerda de mi abuelo y amarre un lado al árbol para poder alcanzarla sin caer.

-Toma mi mano- le grite mientras estiraba mi mano para alcanzarla.

-No puedo- me contesto asustada y agarrando mas fuerte la rama.

-So…solo suelta un brazo y estíralo hacia mí- le conteste tratando de alcanzarla.

Aunque tuviera miedo, Mary hizo lo que le pedí y con un poco de esfuerzo, le pude tomar de la mano. Por poco sentí que ambos nos caeríamos pero por suerte, conseguimos alejarnos de la orilla.

-Gra…gracias- me dijo Mary después de recuperarnos del susto.

-No hay problema- le dije feliz de saber que toda había salido bien- por cierto ¿Cómo terminaste ahí? Que no sabes que es peligroso- le dije regañándola.

-Lo sé…solo quería esas flores que están cerca del barranco, creí que si me sujetaba del árbol podría tomarlas sin caerme pero el suelo estaba más resbaloso de lo que imagine y me caí- me contesto algo triste.

-¿Arriesgas tu vida solo por unas flores? Eso es muy tonto- dije en voz alta, tal vez no debí haber hecho.

-Pues no pedí tu opinión, ni siquiera sabes porque lo hice- me grito enojada y se fue corriendo.

Sentí que había sido muy grosero con ella por lo que pensé que debía disculparme, después de todo ella era una niña y no debes hacer llorar a una niña, el único problema que le veía es que se había ido molesta y aunque la encontrara seguramente no querría hablarme. En eso que se me ocurría una idea pude ver las flores del acantilado, las causantes de tantos problemas, que de hecho eran muy bonitas y jamás había visto unas parecidas, eran de un azul muy intenso y con forma graciosa. Fue cuando pensé, que si una flor nos había hecho pelear, seria con lo que me disculparía.

Fue después de que las recogí (use el mismo método para salvar a Mary) la busque por un rato, no tarde mucho en realidad ya que estaba sentada con el semblante triste, creo que si había ido muy lejos. Sin hacer ruido me acerque y le acerque las flores a su cara para que fuera lo primero que viera y no se enojara.

-Vamos sonríe, aquí están las flores que querías- le dije con una gran sonrisa. Por un momento pensé que me gritaría o que me golpearía pero grande fue mi sorpresa al ver que las tomaba suavemente y le escuchaba decir un gentil gracias (es tan linda cuando no está enojada). Ya iba a irme cuando la escuche decirme que si quería algo de comer, a lo que yo acepte sin pensar (ya tenia mucha hambre para entonces). Así me ofreció un maíz (y si yo ya conocía el maíz, en mi aldea lo cultivaban lo único que me sorprendió es que ella también lo conocía, en ese entonces creía que mi aldea era la única que comía eso).

Ya casi terminábamos de comer cuando le pregunte- oye, ahora si me puedes decir por que querías esas flores- creo que tal vez no debía hacerlo, ahora que somos amigos pero a penas la conocía en ese momento.

-De acuerdo- me dijo al momento que dejaba la comida y unas cosas que traía a un lado- veras, yo quería estas flores porque no hay como estas en mi casa y quería llevárselas a mi hermano y a mi abuelo- me contesto con cierto tono de alegría mientras veía las flores que le lleve.

-Ya veo…si, tienes razón estas flores son muy bonitas y raras, porque en mi casa tampoco hay…al menos yo no he visto alguna parecida- le conté con sinceridad.

-Me agradas, eres gracioso- me dijo Mary con una sonrisa en la cara.

-Tú también niña- le conteste feliz.

-¡Oye!...no me digas niña ¿entendido?, para que lo sepas tengo un nombre bonito- me volvió a decir enojada (¿Quién la entiende?).

-¿Cuál es, entonces?- le pregunte débilmente y con cierto miedo, no fuera hacer que me volviera a gritar.

-Me llamo Mextli- me dijo orgullos, en verdad le gustaba su nombre.

-Mechti- trate de pronunciar, cosa que no es fácil aun hoy en día.

-Mextli- me corregía lentamente para que pudiera pronunciarlo bien.

-Merrry- le dije lo mejor que pude, extrañamente suena parecido a como le digo actualmente ¿será coincidencia?...ah, que importa.

Mary iba a corregirme otra vez cuando se escucho una voz grave y serena. A lo lejos vi que era un muchacho de piel morena, como de de Mary, mas bien era extrañamente parecido a ella (no lo sabía entonces pero se trataba de Mike, su hermano). Él la llamaba por su nombre y sin perder tiempo tomo sus cosas y fue hacia donde estaba. Por un momento me sentí triste pues se había ido la primera amiga que tenia y no sabía si la vería otra vez hasta que recordé lo que mi abuelo me dijo por lo que le grite que esperara y tome la cuerda adornada que traía conmigo para dársela.

-Ten- le dije mientras se lo ofrecía- te lo doy para que no me olvides y para que te reconozca cuando te vuelva a ver- le dije feliz por mi acción.

-Pero yo no tengo nada que darte-me dijo triste, en eso tomo las flores que le di y me las regreso- se que no duraran mucho pero quiero que las aprecies hasta que ya no se pueda- me dijo al hacer que me quedara con ellas- y no te preocupes tampoco te olvidare, nos veremos…algún día- finalizo sonriente y se fue corriendo con quien la llamaba (ese es su hermano), solo volteo una vez para despedirse con la mano.

Por mi parte, regrese donde mi abuelo me pidió que me quedara…después de recordar que debía esperarlo (hasta los héroes se olvidan de ciertas cosas ). Casi anochecía cuando regrese, me sentía avergonzado cuando lo hice estaba mi abuelo con una fogata asando la carne que había cazado. No me atreví a decir nada, no quería recibir un regaño, en eso preferí disculparme antes que nada pero mi abuelo se adelanto.

-Espero que te la pasaras bien- me dijo mientras me daba algo de comer (acoso creerían que un maíz saciaría mi hambre) no parecía molesto, al contrario, parecía sereno, incluso feliz.

-Lamento dejarte esperando pero…hice una amiga, el tiempo paso muy rápido estando con ella- trate de disculparme y explicarme con cierta timidez.

-Me alegro- me contesto con sinceridad mientras movía el fuego de la fogata.

-Abuelo…perdón…- trate de decirle lo del amuleto- es que le di el amuleto a mi nueva amiga-

-¿Puedo saber las razones por la que se lo diste?- me pregunto de manera neutral, como si no le afectara en lo absoluto.

-Es que cuando se iba, recordé lo que dijiste sobre los regalos especiales…quería que me recordara y que con eso pudiéramos vernos otra vez- le conté sinceramente, algo triste de que no me creyera.

-No te preocupes, no estoy molesto…al contrario, me siento feliz de que recordaras mis palabras y las tuvieras en cuenta…espero que ese lazo de amistad que forjaste hoy, no desaparezca- me termino de contar para que pudiéramos comer.

Al terminar recordé las flores que Mary me dio y se las di, como recompensa del lazo, amuleto…lo que fuera que hicimos en la mañana. Si preguntan si funciono…of course.

Ya regresando a mi conversación con Mary pues no muy diferente de cómo les dije.

J: En realidad, ella se quejo y le dijo muchos insultos por ponerla mas como princesa en apuros.

-Pero debes de admitir que si te salve Y…te di un regalo fabuloso, lo que me da un punto a mi favor- le dije a Mary muy satisfecho de haber empezado bien.

-Si claro…como no- escuche decir a Mary tratando de que no la escuchara y a pesar de saber perfectamente la razón, no era momento para hablarlo, Mary seria la que lo tocaría y lo haría pronto.

-Bueno…eh…si que paso mucho para volvernos a ver ¿no crees?- le dije para quitar tensión.

-Si, hasta pensé que no te volvería a ver o peor que no me recordarías si nos reentrábamos- me contesto un poco menos seria.

-Como crees, para entonces eras mi amiga y sería imposible olvidarme de ti- le dije con sinceridad y cierta nostalgia de algo sin importancia.

Hasta aquí les dejo, espero que lo hayan disfrutado.

Aclaraciones:

1.- El abuelo de E.U. es la representación de todas las tribus americanas, por lo que siempre viajaba por lo que ahora es su territorio, supongo que eso explica porque el pequeño Alfred era tan aventurero.

2.- El lugar en donde se conocen seria por la frontera actual de México pero más concretamente en la frontera con Texas, razón por la que ninguno de los dos conoce el territorio y aun así era importante para ellos.

Por el lado de Alfred, se sabe que por esas tierras existían grupos de indios americanos de diferentes clanes y por el lado de María, es que esa zona pertenece a Aridoamerica, además de que hay muchas leyendas que dicen que varas culturas de Mesoamérica llegaron hasta ese lugar.

Discord: ¿Y tú crees eso?

J: Eso no importa, solo es un dato curioso :(

Discord: Para mi que si lo crees ¬¬

J: ¿Puedo continuar? :P

Discord: Adelante ^^

3.- Las flores que se dan se llaman Bluebunnet, que serian como botones azules aunque no tienen una traducción exacta. Estas son originarias de Texas.

Ya para terminar les diré que el cinturón ya había aparecido (en mi primer fic = Tu nuevo hermano mayor) por si les interesa y tendrá mas importancia mas adelante. Ya verán porque.

Discord: ¿Así los vas a dejar? Faltan muchas cosas por explicar

J: Lo se pero seria spoiler si sigo contando cosas.

Discord: Que buena resultaste contando historias

J: Silencio :/

Y no lo olvidan dudas, quejas y sugerencias son bien recibidas a menos de que sean ofensivas pues me esfuerzo para que disfruten de mi historia. No olviden comentar :3

Esta historia es mía y si tiene relación con otra es mera coincidencia

Prohibida su copia completa o parcial sin mi autorización.