Notas de autora:

como saben los personajes de Beyblade no me pertenecen.

Este capitulo es algo rápido, quise actualizarlo antes de llegar a la siguiente parte porque sera un poco mas complicada. Así que les dejo un pequeño adelanto.

dejen sus comentarios y disfruten.


Capitulo 2

Caminos

Max Mizuhara, es un chico rubio de 16 años. Nacido con descendencia de un KON y la heredera del clan Mizuhara. Al ser el primogénito de la heredera, le correspondía el linaje Mizuhara. No por eso perdía su sangre de Kon, siendo así un docel. Sus padres ahora formaban parte del consejo, su madre como líder heredera de los pocos Mizuhara que sobrevivieron al ataque y su padre como guerrero. Poco después de arribar a la aldea Kinomiya, se le presento a su ahora prometido el heredero Kinomiya, Takao. El acuerdo había sido realizado con el afán de tener un heredero de ambos clanes.

Los compromisos formales entre los clanes aliados, siempre tenían un reglamento. En este caso el hijo de los Kinomiya se presentaría con los del clan Mizuhara para entregar un obsequio, en representación del cuidado que le pondría a su futuro esposo. Takao no tenia conocimiento del compromiso realizado por su familia, solo le habían mencionado que al cumplir la mayoría de edad, tenia que casarse con la persona que ellos eligieran. Al principio alegaba que no deseaba hacerlo y se opuso interminables veces, pero no estaba en sus manos.

Hablaba mucho con el rubio y por lo tanto este estaba enterado de todo. Takao siempre se había portado demasiado agresivo con su familia por la decisión impuesta. Con Max era todo lo contrario, con el paso de los años termino aceptando su destino. Por su parte, Max se había enamorado de Takao tiempo después de convivir con el y le dolía profundamente que fuera comprometido con alguien mas, pero también lo acepto. Cierto día, cuando su celo comenzó y durante esos momentos de agonía, su madre le indico que pronto llegaría el momento de contraer matrimonio. Al rubio le preocupo pero supo que así debía ser, por ser heredero directo. Para cuando se recupero de su estado, sus padres le informaron que se casaría con Takao. Para Max fue una buena noticia, pero le preocupaba la reacción del moreno. Su madre sonrío por su hijo ya que sabia de sus sentimientos, sin embargo sabiamente le comento que aguardase hasta la ceremonia de compromiso en una semana.

Desgraciadamente el abuelo de Takao estaba demasiado enfermo y la ceremonia de compromiso se adelantaría para dos días después de que Max se enterara. Takao había sido vestido como formalmente era la tradición y se presento a la casa Mizuhara acompañado de sus padres. Llevaban varios obsequios y supuso que la casa principal era proporcionada para la ceremonia por ser de los Mizuhara, sintió un fuerte dolor en el pecho. Dejar de ver a Max seria doloroso, pues aprendió a amar a su amigo... Cual fue su sorpresa al encontrarse con Max vestido tradicionalmente como los donceles que son preparados para el matrimonio. Le pareció exactamente hermoso como le había imaginado alguna vez. Ambos hicieron lo acordado tradicionalmente, cenaron y salieron al jardín para poder conversar a solas.

-así que eras tú, porque rayos nunca me lo dijiste – comento el moreno.

-Acabo de enterarme hace dos días, mi madre quería guardar el secreto para que no rompiéramos nuestra amistad, pensó que no querrías verme más-

-Eso es demasiado estúpido. De saber que tú serias mi futuro esposo, no te habría molestado tanto –

-jajaja eso no puede ser posible tu siempre molestas a todos.- sonrío el rubio.

-Pero tu... ¿Deseas esto? – pregunto el moreno. Max no respondió al instante, camino unos pasos mas hacia el jardín y Takao le siguió en silencio. Siempre se habían entendido por señas, por miradas, no era necesario siempre hablarse.

-Estoy orgulloso de poder ayudar a los míos para fortalecer el clan. –

-Pero es un matrimonio concertado, no es como si tú lo desearas – menciono el moreno. Lo que menos quería era unirse a su amigo si el no lo deseaba, aunque para el seria una mala noticia pues quería demasiado al rubio para dejarlo ir.

-Si lo deseo Takao. Yo te quiero.-

Takao se quedo mirándole un momento, después tomo su mano y la beso.

-Si eso es lo que quieres, estaré feliz de poder estar contigo de ahora en adelante-

-¿Eso quieres tu? –

-Te quiero a ti Max. No hay ninguna persona que pueda ser mejor para mí.- Poco a poco sus labios se unieron para sellar su primer beso.

Ambos se presentaron al día siguiente con el abuelo de Takao para informar sobre su enlace, complaciendo así al anciano. Fue cuando recibieron su tarea y descubrieron su destino. Al principio los dos no comprendían, pero después de fallecido el anciano Max tuvo una visión respecto a lo que se le fue asignado y poco a poco esa habilidad iba aumentando. Podía predecir pequeños hechos que sucedían en un plazo no máximo de 2 días. La boda se celebraría en un mes, justo días antes de la boda pedida por los Hiwatari. Así que Max comenzó a ver un poco de lo que se veía venir a futuro. Aun no conocía a esas dos almas que en sus predicciones eran representadas por un tigre y un fénix. Entendía que para poder descubrir la identidad de ambos tendría que conocerlos y debía hacerlo lo más rápido posible. La boda ocurriría pronto y no tendría nada de tiempo para el mismo. Así que hablando con Takao sobre las visiones y el posible paradero de las identidades mencionadas, salieron al campo al día siguiente alegando una tarea proporcionada por los ancestros. Su Madre le advirtió que tenía que estar de regreso lo más rápido posible, la boda estaba siendo planeada para la siguiente semana y comenzaban a llegar los más importantes líderes. El rubio alego que no tardaría más de tres días ya que no estaba muy lejos lo que buscaban.

-Debimos traer mas comida, esto no durara más de 1 día –

-Por eso debemos racionarlo. Lo lamento pero yo me encargare de la comida – Menciono el rubio mientras continuaban con su caminata.

-no es justo, ¿Estas seguro que es por aquí? –

-si, no debemos estar lejos. El lugar me parece conocido.-

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-¿donde te dijeron que lo vieron por ultima vez? –

-Según los aldeanos de ese pueblucho, cerca del rio que esta pasando la colina.-

-bueno, es hora de hacer que el malcriado vuelva a casa –

Ambos chicos seguían su camino hacia el lugar indicado. Tenían órdenes, unas que debían cumplir, debían volver con la carga solicitada por Volter, antes de que se dieran cuenta que su heredero no estaba.

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Kai estaba profundamente dormido, después del arranque imprevisto del chino se había abandonado a los brazos de Morfeo por el cansancio. La preocupación lo había mantenido en un estado constante de alerta y después de la actividad física su cuerpo simplemente se relajo. Rei en cambio comenzaba a despertarse por el hambre, sintió la necesidad fisiológica que le hizo levantarse y con un poco de dolor se apresuro a salir de la cueva, vistiendo solo su camisa. Una vez saciada su necesidad, se acerco al rio para beber un poco de agua, dominado por la frescura del líquido, se quito la prenda que portaba y se metió al agua para disfrutar de un tranquilizante baño. Poco a poco las imágenes de lo acontecido apenas hace unas horas, le llegaban de golpe a la mente. Estaba ya obscuro y simplemente sacudió su cabeza alejando esos pensamientos. ¿Lo habría soñado? Se acerco a la orilla cuando sintió un leve dolor de en la espalda baja. Y con forme regresaba a la cueva cada uno de sus pensamientos estaba ligando todo lo sucedido. Fue cuando al llegar miro al ruso acostado durmiendo tan solo cubierto por una manta, obviamente estaba desnudo. La ropa estaba regada en todos lados. Rápido se apresuro a juntar todo y a vestirse con ropa limpia. Sujeto su cabello en una coleta alta, su estomago le reclamo por comida y tomo un poco de lo que antes el ruso había traído con el. Salió de la cueva, se sentó al borde del árbol más próximo y cubrió su rostro.

-¿que he hecho?...si se enteran condenare a mi clan…- menciono preocupado. Escucho unos pasos no muy lejos de donde se encontraba. Con un poco de cuidado se levanto mirando en todas direcciones alerta a lo que pudiera pasar.

-deberíamos detenernos. Tengo hambre – escucho una voz a sus espaldas

-comiste hace poco, deja de quejarte –

Los ojos ambarinos de Rei se toparon con un par de chicos. Max al instante corrió hacia el y se quedo mirándole de arriba abajo.

-El tigre…- susurro para si mismo en voz baja

-¿Disculpa?-

-Oh lo lamento. Mi nombre es Max y el es Takao – Rei miro a ambos con curiosidad

-Ah… yo… -

-No te preocupes, Se quien eres… eres el hijo de Xian Kon. Rei, ¿no es así? –

Rei se asusto por verse descubierto.

-Tranquilo, no vamos a llevarte si no quieres. Venimos por nuestra propia cuenta.- sonrío el rubio, se acerco al chino con cuidado y estirando su mano sobre el vientre del otro le miro a los ojos – ¿Puedo?... se que hace poco tuviste los dolores del celo. –

Rei asintió, ¿como podrían saber eso? Además de todo ¿hacia cuanto que dejo de sentir esos dolores?

-Ayer comenzaron, pensé que duraría un poco mas pero. No siento dolor alguno.- Max sonrío

-Eso es porque se cumplió el ritual para lo que estaba destinado. – dijo el rubio dejando a Rei con un sonrojo en sus mejillas, se alejo del chino para acercarse a donde su prometido. Sacando unos bollos de su mochila regreso para ofrecerlos a Rei junto con un poco de te que previamente había preparado. – Toma, deberías tener mucha hambre.

Rei volvió a sentarse para comenzar a comer. Su celo estaba pasando sin dolor y eso para el era raro. Max por su lado se sentó al lado del chino, Takao se coloco a su lado como debía ser.

-Estamos aquí porque sabemos lo que ha sucedido. – Max comenzó a hablar y Rei le prestaba atención. No sentía nada de peligro con ellos dos. – Soy descendiente del clan Mizuhara y Takao de los Kinomiya.

-¿como es posible que me encontraran? –

-Últimamente he tenido unas visiones, las cuales me muestran los acontecimientos a futuro. Al fallecer el abuelo de Takao, nos fue encomendada una tarea la cual es protegerte-

-¿Protegerme? –

-Como sabemos, El reino de los Hiwatari que viene de las tierras heladas del norte, quiere dominar nuestras tierras. Nuestro sistema es diferente al de ellos. Su actual líder Volter desea ganar territorio al convertirse en familia. Tu padre le cedió las tierras Mizuhara a cambio de que no invadiera lo demás. Eso ya lo sabes, pero no entiendes la magnitud de lo que esta por venir. Cuando te desposes con el heredero Hiwatari es obvio que tu primogénito sea heredero de ambos clanes, Volter va a querer llevárselo para reclamar los derechos como Hiwatari que será.

-¿Que? Pero... Eso no es posible. No voy a regresar para casarme. –

- Se que escapaste y que ese es el motivo de tu viaje, pero si no vuelves condenaras a todos los aliados a una Guerra. Una que no terminara rápido, solo provocara que el enemigo nos consuma y nos desaparezca. No solo a los aliados también a tu raza. El dominio de sus tierras es mucho más basto que el nuestro. Por favor debes volver –

Max miraba con preocupación a Rei, era su deber hacer que volviera. Rei por su parte sintió una opresión en su pecho. Naturalmente no deseaba aquella boda. Pero tampoco podía irse sin ver por su gente, su familia los suyos.

-Está bien. De todas formar no puedo escapar de lo que soy. –

-hay una cosa mas Rei. Debemos apresurar las cosas. –

-¿De que hablas? – Rei le miro alerta. Max simplemente se mordió el labio

-Se que estuviste con alguien y lamentablemente sufrirás un poco por esa decisión. Los Hiwatari no saben que escapaste, si se enteran que ya no eres Virgen van a armar un escandalo. Por lo tanto fingiremos que tu viaje fue para llegar solo hasta donde seria el lugar de nuestra boda. – Max miro a su prometido – Takao y Yo nos casaremos en unos días, si vuelves con nosotros todo seria conforme al plan, tu padre ya debería de estar llegando a nuestras tierras.

-Pero, no puedo evadir a Alexei. El formo parte de esto… si escapo ahora ¿que pensara de mí? –

-Rei, es más importante tu seguridad. Me temo que abra grandes consecuencias. –

-Tú no entiendes. Se que debo volver pero por lo menos debo decírselo.-dicho esto se levanto para encaminarse a la cueva.

-¿¡Vas a revelar a un extraño que eres un Kon y que puedes quedar embarazado!?- Menciono Takao haciendo que Rei se detuviera de golpe, sus ojos demostraban sorpresa. Aquello no lo recordaba o más bien no lo había asimilado. Instintivamente su mano toco su vientre y se giro para ver a Max.

-no puede ser… o ¿si? –

-Te lo dije, consecuencias. –

-Maldición, Seria mejor escapar. Mi padre me mataría si se entera. No podemos permitir que lo sepa. – comenzaba a entrar en pánico.

-Creo que lo primero que debes hacer es fingir. Regresemos a la aldea y aparentemos que nada paso. Podre decirle a tu padre que estabas con nosotros, mi madre entenderá todo.-

Rei simplemente se dejo caer en el suelo sujetando sus piernas, aun sentía un poco de dolor. Sintió cada vez más el peso sobre su pecho. Se había acostumbrado a aquel extraño tan pronto, no podía dejar que lo viera de esa forma. El quizás no sabia de su raza y pensaría que era un monstruo una abominación. Esos pensamientos hicieron que se sintiera un peor y las lagrimas no tardaron en salir. Max se acerco para abrazarlo y acariciar su espalda.

-Te ayudaremos. No te preocupes por eso. Sera mejor que nos vallamos antes de que se de cuenta. Se que alguien mas se esta acercando y no podemos permitir que nos vean. Hablaremos de esto cuando estemos en la casa principal. –

Rei simplemente asintió. Se levanto limpiando su rostro y camino hacia la cueva, comenzó a juntar sus cosas. Se sentía mal por alejarse de esa manera. Pero Lo que decía Max tenia sentido, no deseaba ser visto como un monstruo ante Alexei. Aunque su corazón le decía que irse así no era lo correcto decidió alejarse ahora. Pues no quería involucrarlo en algo que quizás no deseaba. Se acerco para darle un beso en la mejilla y dejo una de sus prendas de seda a un lado de el. Entonces salió donde estaban ambos chicos llevando sus cosas.

-Se que te sientes mal, pero haces lo correcto. Podremos ayudar a quienes nos necesitan y evitaremos una guerra mayor- Rei asintió y comenzaron a caminar. Mirando ocasionalmente para atrás, esperando que aquel encuentro vuelva a suceder en un futuro pues sin pensarlo algo nacía en su interior y sabía que Jamás podría olvidar a Alexei.

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Ambos rusos caminaban ya a paso lento, sentían la presencia del tercero cerca, así que se acercaron al agua para beber un poco, después se adentraron al bosque dando con la cueva donde Kai apenas comenzaba a despertar, poniéndolo sobre aviso de que había sido descubierto. Se comenzó a vestir y para cuando les sintió en la entrada ya estaba juntando sus cosas, miro a su alrededor y notando la ausencia del chino, sus cosas ya no estaban.

-Por fin te dimos alcance. ¿Hasta donde pensabas llegar? –

-Mh….- Kai no respondió.

- Tu abuelo quiere que regreses, tenemos poco tiempo para llegar hasta donde esta. A menos de que quieras llegar antes con tu prometido –

El ruso suspiro fastidiado, era mejor aparentar que no sabia nada, ahora estaba preguntándose donde estaba el chino y el porque se había ido así como así. Juntando el lugar donde había dormido, encontró la prenda que Rei le había dejado, tomándola la acerco a su rostro para percatarse de que aun conservaba el aroma del chino. Eso le envolvió y sintió su pecho arder por la desesperación. Tomo lo ultimo y salió del lugar, ni siquiera podía sentir su presencia cerca como la había sentido cuando le encontró. Le parecía demasiado extraño, no había dormido tanto como para no notarlo. Lo que no sabía es que el agotamiento obtenido fue porque el mismo Rei había absorbido parte de su esencia por lo cual termino exhausto. Ahora mismo por la situación Rei no tenia el aura característica, su cuerpo estaba cambiando, además Takao estaba limpiando su rastro desde que se fueron pues era una de sus cualidades, servir de escudo protector. Kai miro a su alrededor sin encontrar su objetivo, suspiro y se ato la prenda de Rei a modo de Bufanda, los tres rusos emprendieron el viaje de regreso hacia su clan, pues a pesar de todo Kai sabia que tenia que cumplir con lo que su abuelo había acordado.

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Los chicos llegaron pocas horas después a la Aldea Kinomiya. Max hablaba con Reí ocasionalmente y al llegar a la gran casa el mismo preparo la habitación que ocuparía mientras su madre y padre hablaban con Reí. Habían recibido la noticia de que era buscado por su padre y comenzaron a interrogarlo, mas sin embargo por la jerarquía que ocupaba solo fueron unas cuantas preguntas comprobando su estado. Al poco tiempo Max apareció para llevarle a su habitación donde ambos se sentaron a conversar.

-Aquí estarás seguro, ya fue dada la orden de avisar a tu padre sobre tu llegada. Así estará mas tranquilo –

Rei solo asintió, llevo su mano a su abdomen y suspiro

-No te preocupes tanto, estamos a tiempo. –

-sin mi celo, empezaran a sospechar. Si es verdad lo que dices en menos de un mes no volveré a tenerlo por lo tanto sabrán que algo paso.-

-Tu boda es en unos días, se suponía que debería celebrarse durante tu celo para acelerar las cosas. Sin embargo se adelanto por la…. – Max se sonrojo – la situación en la cual te encontrabas. Tu padre no contaba con ello. Sigamos el plan y de ser necesario tendrás que fingir.-

-Es muy difícil, a mi no me gusta nada de esto. Ser lo que soy ahora…- Guardo silencio pues sabia que Max pertenecía a su misma condición.

-si te hace sentir mejor, debes saber que no eres el único. Yo también tuve que sufrir por pensar que la persona que amo se casaría con alguien más. Gracias a dios tuve la fortuna de pertenecer a este linaje y me uniré a Takao el día de mañana. Tu padre y los demás líderes estarán aquí para ese fin. – Nuevamente el chino suspiro y trato de calmarse ante la idea de enfrentarse a su padre

-Rei, cálmate tu padre entenderá. Sera difícil pero al final terminara cediendo.-

-Max, no me pidas imposibles, sabes como se castiga a los traidores- El chino comenzaba a desesperarse y se levanto para caminar alrededor de la habitación

-Pero tu no eres un traidor, simplemente las cosas sucedieron de otra forma. Si no te calmas podrías ponerte mal- El rubio solo le miraba caminar de un lado al otro. –No ganamos nada con preocuparnos. Mejor descansa y cuando llegue tu padre hablamos los dos con el. –

Rei no tuvo mas remedio que hacerle caso, comenzó a sentirse cansado y se acostó en la cama que le habían proporcionado. Max salió de la habitación dejándole solo con sus pensamientos.

-Si voy a tener un hijo de Alexei. Creo que mi padre debería saberlo, aunque me condene a sufrir. Solo espero que los Hiwatari no se den cuenta – Rei cerro los ojos y poco a poco fue quedándose dormido.


Notas de autora:

como saben Rei recibira una reprimenda muy Fuerte, me duele hacerle daño pero es necesario. Tendremos un pequeño problema pues lo que viene sera fuerte. Dejen sus comentarios y espero actualizar el proximo fin de semana.

saludos!