Shira corrió sin mirar a Kaix, concentrada en el frente hacia donde iba a ir. Llegaron hasta una calle oscura, algo lejos de la calle donde estaban aquellos chicos. Shira se paró en seco, no estaba cansada, nisiquiera respiraba rápidamente, estaba recta y con pose tranquila. Sus ojos amarillentos no podían dejar de examinar a Kaix con curiosidad. Kaix se ruborizó ligeramente y llevó una de sus manos a la cabeza, rascándose. Los ojos dorados de Shira lo perturbaban sobremanera, ya que no estaba acostumbrado a que lo miraran tanto.
-Esto…-comenzó Kaix-…gracias.
Shira apartó la mirada, notaba su incomodidad.
-No hay de que -respondió seria.
Sacó un sobre de su túnica y lo examinó con entretenimiento, casi olvidando la presencia de Kaix. Aquella respuesta tan tajante dejó cortado durante unos segundos a Kaix, que no supo como responderle hasta reflexionarlo durante unos segundos.
-¿Qué es ese sobre?-preguntó mirándolo con mucha curiosidad.
Shira miró de reojo a Kaix, su expresión era amenazante.
-Eso no te importa -contestó seriamente mientras guardaba el sobre en su túnica de nuevo- ¿Se puede saber que hiciste para que esos tíos te tubieran tanto odio? -preguntó mirandolo directamente a los ojos, su tono de voz no era enfadado, pero sí algo autoritario.
La manera en la que le contestó no le gustó para nada, no era nadie para tratarle de aquella manera, así que torció el gesto y la miró ligeramente serio.
-Eso no te importa-la repitió con burla.
Shira levantó una ceja ligeramente.
-He sido yo quien te ha salvado, creo que sí que me importa, y mucho además, porque si te he salvado y no tenía porqué, podría volver a llevarte con ellos.
Kaix sonrió de medio lado, el cambio en su actitud fué sorprendente:
-Creo que ahora pasan más de mí que de tí-contestó un poco divertido. ni siquiera él sabía por qué había dicho algo así, pero había sentido que necesitaba llama en su interior le hizo comportarse de aquella manera.
Shira rió muy brevemente.
-Puede que tengas razón...-hizo una pausa- Mejor, así es más divertido -continuó con una sonrisa siniestra y levantando un puño cerrado
Kaix mantuvo su postura todo el rato y contestó a las palabras de la atrevida Shira:
-Veo que tienes ganas de pelea con esos tipos,¿huh?-comentó mirando hacia el lugar por donde habían unos segundos de reflexión decidió presentarse:
-Me llamo Kaix,tu nombre es Shira,¿no?-
Shira asintió volviendo a clavar su mirada en los ojos de Kaix.
-Kaix... -hizo una pausa para llaamr us anteción- aún no has respondido a mi pregunta... -susurró esta vez algo cariñosa.
Él negó con la cabeza ante su pregunta:
-Creo que tu tampoco-y sonrió tranquilamente mientras llevaba una de sus manos a la nuca, en pose pensativa.
Shira lo miró algo enfadada.
-¡Vale! El sobre que has visto, es parte de mi trabajo. Te toca -soltó de una manera que ni ella misma esperaba, la curiosidad sobre aquel chico era superior a su aire de pasotismo y seriedad.
La sonrisa engreida de Kaix se volvió más ensanchada y jovial, volviendo a su actitud de antes:
-Je,bueno,al parecer dije algo que les molestó y desde hace tiempo me tienen manía-contestó afablemente.
Mierda...tanto rollo para esto...seré idiota... pensó Shira enfadada consigo misma, suspiró.
-Pues si que son susceptibles -contestó como pensativa- Te habías metido en un buen lío...
-A decir verdad si-contestó con sinceridad al tiempo que miraba al un rato volvió su mirada a Shira-pero gracias a tí estoy a salvo.¿puedo devolverte el favor?-
-Depente que entiendas por eso -contestó con una sonrisita algo pícara manteniendo su mirada.
Abrió los ojos como platos y agachó la cabeza,sorprendido y avergonzado.
-bueno…nunca te había visto por la ciudad,¿vas a algun sitio? yo podría guiarte-contestó apresuradamente,tanto que sus palabras se liaban una con alzó los ojos y miró a la muchacha, esperando su respuesta.
-Gracias, pero ya me muevo bastante bien por la cuidad...tendrás que buscar otra forma de agradecermelo...-sonrió extrañamente.
-¿otra forma?-Kaix se quedó perplejo,no sabía que era en lo que verdaderamente era capaz de ayudarla, así que volvió a pensar en alguna otra manera.
Shira sonrió casi dulcemente.
-No te preocupes, ya encontrarás una forma...
-mmm…-por muchas vueltas que le diera no se le ocurría alguna otra forma de ayudar a Shira, así que se le ocurrió otra cosa:
te deba ese favor te seguiré.Seguro que encontraré la forma de ayudarte-contestó bastante decidido.
La expresión de Shira cambió totalmente.
-¿No tienes mejor cosa que hacer que seguir a una chica sin casa fija? -preguntó con cierta curiosidad.
Kaix tardó unos segundos en contestar:
-A decir verdad no,y te lo debo-contestó como si de verdad fuera algo importante para él.
Shira lo miró con cierta desconfianza al principio, luego suspiró. ¿Quién me manda a salvarte el pellejo?
-...Como quieras si es tan importante para tí. Pero que sepas que aunque vayas conmigo, tendrás que buscarte la vida.
Kaix asintió ante las palabras de la muchacha de ojos dorados y sonrió como antes,jovial y enérgico:
-Por supuesto,Shira-dijo bastante decidido-¿y adonde se supone que vamos?-preguntó.
Shira suspiró y miró al cielo. Ya era de noche desde hacía ya unas horas y comenzaba a bajar la temperatura del ambiente.
-Pensaba ir a mi refugio ya, ahora la calle comienza a ser peligrosa y ya he tenido suficiente acción hoy -comentó comenzando a caminar calle arriba sin esperar a que Kaix la siguiera.
-¿tu refugio?-Kaix no comprendió bien a qué se refería,creía que los refugios eran solo cosa de animales-¿queda muy lejos?-
-Supongo que no... -respondió sin pararse miranod a la parte de arriba de los altos edificios en ruinas que formaban la oscura calle.
Él miró al mismo lugar que miraba ella, la cima de los edificios que casi rozaban las nubes. Era una vista hermosa pero a la vez triste, ya que los colores eran tan apagados como el brillo de los ojos de la joven Shira. Miró una vez más sus dorados ojos antes de volver a mirar hacia allí:
-Sabes donde es,¿no?-
-Más o menos -rió ella sin mirarlo- Acabo de instalarme allí -se paró en seco y clavó sus ojos en los del joven- Lo que no es si tu podrás llegar hasta allí...-sonrió levemente.
Kaix parecía realmente confuso, y era algo de lo más normal. Él conocía cada palmo y había escalado cada punto de la ciudad,¿por qué no iba a poder llegar allí?
-¿Qué quieres decir?-preguntó.
Shira rió brevemente.
-Da igual.
Shira caminó hasta la pared de uno de los edificios en ruinas. Tenía un color triste y apagado como todos los demás, pero además en su parte superior había una gran ventana que estaba rota y dejaba un gran agujero.
-Como ya te dije antes: buscate la vida -sonrió mirandolo.
Saltó agilmente apoyandose en algunas piedras salientes de la fachada del edificio, y sin ninguna dificultad llegó a la ventana saltando dentro del edificio.
No hubo palabras para describir la expresión que se le quedó a Kaix grabada en el rostro. Como él mismo diría, estaba flipando en colores. Nunca había visto a nadie hacer semejantes movimientos, eran inhumanos.
-Ah…esto…
se quedó completamente petrificado frente al edificio.
-¡Shira!-gritó-¡Espera!
La joven se asomó por la ventana con una ligera sonrisa traviesa.
-¿Qué pasó? -preguntó con toda la tranquilidad del mundo.
-¿Vas a abandonarme aquí?-preguntó el preocupado Kaix al ver como se alejaba cada vez más de él.
-¿No tienes forma de subir? -preguntó Shira desde arriba sonriente.
de pronto algo interrumpió la mente de Kaix mientras escuchaba las palabras de Shira, y agachó la cabeza compugnido por todo. Pasó un buen rato hasta que comenzó a reir por lo bajo de manera alocada.
-¿Me estás poniendo a prueba?-preguntó.
Shira tardó unos segundos en asimilar el cambio en el joven, pero reaccionó con una sonrisa traviesa.
-Puede ser... -respondió.
Kaix volvió a reir por lo bajo y se puso de rodillas,apoyándose sobre uno de sus brazos y mirando hacia arriba con una expresión salvaje y libertina,digno de una bestia.
-Muy bien-contestó con una mueca divertida, y se impulsó lo suficiente para poder llegar hasta donde se encontraba Shira, y una vez estuvo frente a ella la miró como un demonio,sin decir ninguna palabra.
Shira sonrió de medio lado y se giró para caminar hacia el interior de la habitación del edificio en ruinas. Estaba realmente impresionada, pero su orgullo no le dejaría hacer ningún comentario a favor de Kaix, al menos no por ahora...
La habitación estaba abandonada desde hacía ya tiempo, al igual que el edificio, seguramente. Pero tenía un aura acogedora, si no fuera por las siniestras marcas de arañazos de algunas paredes. No había mucha luz, tan solo la que proyectaba la luna desde la rota ventana.
Kaix avanzó unos pasos tras Shira, examinando toda la habitación de colores apagados y tenues, donde no parecía haber vida en lo que había sido mucho tiempo. No sabía si esa era su vivienda, pero si lo era necesitaba un repaso.
-Es solo temporal -informó Shira mirando la habitación con pesadez- no se de quien era, pero cuando llegue estaba así.
Dicho esto se sentó en un sofá grande y bastante echo polvo que había junto a la ventana.
-¿vivías en esta ciudad y nunca te he visto?-Kaix parecía bastante interesado por ello-Debes de esconderte muy bien-
Shira le sonrió macabramente.
-Es una de mis habilidades más desarrolladas -contestó a medio tono,
-¿acaso tienes alguna otra?-preguntó sin parecer interesado y comenzó a acariciar una de las paredes marcadas, llevandose el polvo. Cuando lo vió en su mano se sacudió y volvió a mirarla,sonriendo.
-Puede...-Shira sonrió con un ligero apize de bestia- tal vez las descubras algún día -hizo una pausa y miró la luna por la ventana rota- ...o tal vez no.
Kaix enarcó una ceja,extrañado por lo que dijo:
-¿Por qué no iba a descubrirlo?-
Shira clavó sus ojos dorados en los del joven con orgullo.
-No importa -murmuró de una forma hipnótica.
El muchacho no comprendía completamente lo que la chica quería decir,pero por motivos que no alcanzaba su compresión sintió deseos de descubrir que era lo que guardaba con tanto pudor en algun rincon de su mente. Quería descubrir su secreto:
-¿Hay algun motivo por el que no quieras contármelo?-
Shira le sonrió oscuramente.
-Si te lo dijera seguirías con más preguntas, y no acabaríamos nunca. Además, no estoy de muy buen humor.
Dich esto desvió la mirada y se entretubo con sus uñas de forma pasota
Kaix no retrocedió ante las palabras de la muchacha de ojos brillantes, la cual lo miraba como si estuviera poseida por el demonio.
-Aunque no me contestaras seguiría preguntando, creo que lo sabes-
Shira sonrió de medio lado.
-Si te portas bien, seguro te lo diré algún día. Ahora podría cogerte desprevenido...-la joven se levantó del sillón elegantemente y caminó a paso lento hasta él- ¿O eres un chico valiente? -susurro suavemente mirandolo directamente a los ojos.
Kaix no retrocedió ante sus palabras,aunque la verdad era que le intrigaba. Cualquier secreto que pudiera ocultar era motivo de curiosidad para él. Observó el dorado de sus ojos mientras se acercaba:
-No tengo miedo de nada-contestó respirando lentamente.
Shira sonrió satisfecha, su sonrisa poco a poco se tornó salvaje. Sus blancos dientes se transformaron en colmillos afilados y las pupilas de sus ojos se rasgaron temiblemente.
-¿Seguro? -preguntó con una voz ronca.
Kaix asintió,aunque se encontraba algo inquieto por la manera en la que la joven evadía aquello.¿Qué podía estar ocultando que la hiciera comportarse así?Esperó impaciente la respuesta,aunque sus manos se helaron por los nervios.
Shira sonrió de nuevo, pero su sonrisa no era igual que la de antes. Pocoo a poco se completó la transformación, su pelo castaño oscuro comenzó a crecerle por todas partes del cuerpo a gran velocidad, le salió una larga y peluda cola y unas orejas anchas en la parte superior de la cabeza. Tras unos segundos, donde antes había una mujer de veinte años, se encontraba un perro grande de ojos dorados y pelage castaño oscuro casi negro, un lobo que le observaba serenamente.
