Capítulo dos
Usagi POV
Un desastre... ¡Desastre! La cita de hace una semana no salió como esperaba. Según el chico estaba en las musarañas y no le prestaba atención. ¿Y qué quería si tan solo era sexo y nada más? En fin, hombres. De todos modos, sí que estaba ausente, distraída, más bien pensando en mi cara de Luna.
-¿Mi cara de Luna? El calor me mata las neuronas...-
-Usagi. ¿Qué te pasa? Estás en las nubes.- Me dijo mi amiga Rei, la cual tenía el pelo largo y negro.
-Nada, el chico de ayer que era muy pesado.- Todas mis amigas suspiraron de alivio. -¿Os pensabais que era por algo más?- Todas rieron nerviosas. -Si pensabais que me había quedado embarazada, anda de eso. Siempre utilizo protección y nunca se ha roto ninguno así que no hay de qué preocuparse.- Rieron al unísono, había acertado.
Desde luego que tenía amigas demasiado raras, mejor dicho, malpensadas. Eran cuatro, Rei era la mayor, seguida de Makoto, una chica de pelo marrón recogido en una cola alta, fuerte y con ojos color verdosos, Luego estaba Minako que era casi exactamente igual que yo, solo que ella llevaba el cabello más corto que yo, suelto y era una loca y, la más pequeña: Ami, su coeficiente intelectual supera los 300, es un verdadero genio aunque todas tengamos la misma edad ahora mismo puesto que nos llevábamos una o dos semanas, incluso tres de diferencia cada una. Se podía decir que cada una, a lo largo del tiempo, había adquirido una facultad de las otras.
-Bueno, ayer pasó algo.- En seguida, todas se postraron a mi alrededor esperando a que continuara. Me reí de ellas. -Ayer conocí a una chica antes de reunirme con aquel cansino y, como siempre, tropecé.- Rei se rió de esto último y lo ignoré. -Aterricé en brazos de una chica unos años mayor que yo y me sentí extraña, es como si fuera mi... Media naranja, no sé.- Esta confesión las dejó en blanco.
-Eh... No sé qué decir...- Mako-chan -como la llamaba yo- dijo sonrojada.
-Ni yo, no sé lo que me pasa, me dijo cabeza de chorlito peor no me molesté al contrario, me gustó como lo pronunció, dulce, suave y tiernamente.- Las cuatro giraron su cabeza hacia mí formando un silencio sepulcral.
-¿No te estarás enamorando de esa mujer?- Ami, como siempre, tan lista.
La verdad es que no se me había pasado ni por la cabeza. ¿Mi amiga intelectual podría tener razón? Sin duda alguna, sí, tenía razón. Me había enamorado de Serenity aunque yo dijera lo contrario. Temía que ella no sintiera lo mismo y por eso me callé. Les dije que estaba cansada y salí de allí lo más deprisa posible.
Serenity POV
Ese día me desperté con un dolor de cabeza horrible, estiré mi brazo hacia mi lado derecho pero no lo encontré. Seguramente había vuelto a su casa ya que ayer no había conseguido nada. Estábamos juntos por obligación y yo así no podía amar a nadie. Lo he intentado veces, he tratado de conocerlo más pero solo descubría la avaricia y el orgullo en él. Jamás lo vería con los mismos ojos aunque me había vuelto una maestra en disimularlo. Esa mañana no tenía ganas de hacer nada pero aun así salí a pasear.
Llegué a las escaleras del templo Hikawa, siempre me las corría de abajo hacia arriba y viceversa cinco veces. Era un modo de hacer ejercicio: Subir y bajar escaleras, sobretodo cuando llevas una vida aburrida. Escuché pasos que se acercaban a gran velocidad hacia mí y me giré en esa dirección, tan solo noté un golpe y como caía al suelo cerrando los ojos. A los instantes, los volvía abrir y me encontré con aquella rubia otra vez, no pude resistirme a molestarla.
-No me lo puedo creer. ¿Tú otra vez cabeza de chorlito? ¿Que acaso eres ciega?-
-No estoy ciega cara de Luna, solo tropecé.- Esa mirada de molestia me gustó y otra vez sentí unas ganas terribles de abrazarla.
-Aunque, si cada vez que me encuentro contigo caes en mis brazos, te buscaré más a menudo.- Le sonreí dulcemente y pude notar como se ruborizaba.
Eso me gustó más y, con un impulso de esos que me dan a mí a veces, la agarré de la cintura, la atraje más hacia mí y la besé. ¿Por qué lo había hecho? Porque me he dado cuenta de que la amo, desde aquel encuentro no me la he podido quitar de la cabeza y me sorprendí de que el beso fuera correspondido. Seguimos durante unos instantes más hasta que me di cuenta de que sus pulmones y los míos necesitaban aire.
-Esto, yo... No sé qué decir...- La rubia habló sonrojada.
-Yo sí lo se. Te amo, desde que nos encontramos en ese bar y tú caíste en mis brazos sentí algo por ti, durante esta semana que ha pasado no he dejado de recordarte.- Fui sincera con ella y tan solo sonrió.
-A mí me pasa lo mismo, desde que te vi no he podido salir con nadie más.- Eso me alegró pero una solitaria lágrima rodó por mi cara. -¿Qué pasa, he dicho algo mal?- Ella se preocupaba por mí y le sonreí.
-Solo hay un pequeño problema: Pronto voy a casarme aunque yo no lo ame, lo tendré que hacer para sacar a mis padres de la quiebra.- Apreté los puños de rabia, ella como si quisiera consolarme, me abrazó.
Ese abrazo me reconfortó bastante y, por qué no, decir que me gustaba. Ansiaba estar cerca de ella y más ahora que sé que soy correspondida. No podría ser más feliz pero no lo era del todo. Ese maldito hombre me tenía en sus manos y yo no podía hacer nada para remediarlo. Nos volvimos a fundir en un tierno beso y fuimos paseando durante un rato, descubriendo más cosas la una de la otra.
____-----
Hehe, no todo podía ser de color de rosa. El amor no es fácil y tendrán que luchar por él jejejejej.
Gracias por los reviews que me habéis dejado. Claro que la continuaré ^^
